Bueno, bueno, bueno. Como habéis podido leer al principio de la entrevista a David Fernández, desde Moztros nos han dado unas bonitas exclusivas que, sinceramente, nos han hecho mucha ilusión por varios motivos. En primer lugar, obviamente, porque volveremos a tener disponibles obras en España que hacía tiempo que no se veían por aquí y que, por supuesto, merece la pena tener en nuestras comictecas, incluyendo alguna que otra que empezó en nuestro país pero nunca pudimos llegar a leer su final en castellano. Pero también porque son obras muy especiales, totalmente alejadas del mainstream, lo que supone que Moztros, como ya hizo en el pasado, sigue apostando por cómics interesantes y diversos de gran calidad, vengan de donde vengan. Si lo hizo y lo sigue haciendo eso significa que, además de licencias bien conocidas y autores de primera línea, seguiremos viendo por aquí es obras que hacen del cómic un medio especial.

Pero… ¿Cuáles son estas obras? Algunas seguro que las conocéis, pero vamos a dedicar un pequeño espacio a cada una de ellas, que realmente merece la pena.

Portada NO definitiva
Heavy Liquid, de Paul Pope. Comenzamos con todo un clásico moderno, una obra que salió a la venta como miniserie de cinco números a finales del pasado siglo, dentro del sello de DC Comics, Vertigo, pero que luego fue recuperada por Image Comics. Mezclando Cyberpunk, ciencia-ficción y algo de noir, seguimos a S, un ex-agente de policía reconvertido a detective privado que, en uno de sus casos y bajo el contrato de un millonario, se hace con una sustancia extraña con las propiedades de alterar la mente de las personas. Drogas, crimen organizado o amantes desaparecidas son la mezcla de este explosivo y curioso cóctel que nos ofrecía un pletórico Paul Pope en un momento espléndido de su carrera, desplegando una capacidad gráfica sencillamente impresionante.

Portada definitiva
100%, de Paul Pope. Y seguimos con el artista natural de Pensilvania, pues otra de sus grandes obras verá de nuevo edición en castellano. Un caso muy parecido a la anterior, pues también hablamos de una colección de cinco números editada originalmente por Vertigo pero lanzada en un tomo hace unos pocos años por Image Comics. En este caso se trata de 100%, cómic que salía a la venta en 2002 pero ambientado en el cada vez más cercano 2038. Aquí Paul Pope nos propone seguir a seis personajes a lo largo de un momento en sus vidas dentro de un Manhattan futurista, también con ese tono Cyberpunk característico. Seis historias variadas, que se cruzan y cuyo nexo de unión es su paso por un club nocturno llamado Catshack, donde algunos de ellos trabajan.

Portada definitiva
Copra, de Michel Fiffe. Es el turno del cómic de superhéroes, pero muy alejado de lo que usualmente viene a nuestra cabeza cuando hablamos de ese género. Actuando como autor completo, Michel Fiffe crea y comienza a autoeditar Copra durante unos años, hasta que empieza a llamar la atención y llega a sacar unos tomos recopilatorios con Image Comics. Después de esto la colección sigue adelante hasta la actualidad, con una cadencia muy irregular, pero que ya podemos dar por finalizada con su número 50, que salió a la venta este mismo año. Alguno puede acordarse de ella pues en España llegamos a ver un tomo, hace unos diez años, pero ahí quedó la cosa. Copra es como una versión alternativa y de estilo más underground del Escuadrón Suicida de Ostrander, influencia mencionada por el propio Fiffe, que bebe mucho del cómic independiente de los ochenta. Lleno de intrigas, giros y acción, Copra es más que una simple imitación, consigue tener su estilo propio y alzarse como una propuesta muy interesante en un género muy trillado.

Portada NO definitiva
Luther Strode, de Justin Jordan y Tradd Moore. No es ningún secreto que Image tuvo una fuerte explosión de creatividad a principios de la década de los diez. De entre sus muchas y destacables obras teníamos a Justin Jordan y Tradd Moore haciendo el macarra con una miniserie de seis números llamada El extraño talento de Luther Strode, donde un chico de instituto decide someterse a un programa de entrenamiento riguroso, al más puro estilo One Punch Man, que tiene como resultado convertirlo en una auténtica bestia. Su intención era ser el más fuerte de su instituto, pero sus habilidades llegan a tal nivel que llama la atención de gente poco deseable. Pocos cómics muestran tan bien la definición de «ensalada de hostias» como este, con litros y litros de sangre en sus páginas. En España llegamos a ver el primer tomo, quizás demasiado pronto, con la primera miniserie de tres. Ahora por fin podremos disfrutar de esta divertidísima trilogía al completo.

ESCÚCHANOS EN NUESTRO PODCAST

0 Comments
Antiguos
Recientes
Inline Feedbacks
View all comments