Las bestias de Wizdoms

El autor de La pequeña forastera se adentró por segunda vez en el súbgénero del boys' love con esta obra protagonizada por animales antropomórficos .

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Edición original: Akane Shinsha
Edición nacional/ España: ECC Ediciones.
Guión: Nagabe
Dibujo: Nagabe
Formato: rústica con sobrecubiertas. 232 páginas
Precio: 9,95€

Tras las buenas críticas que La pequeña forastera: Siúil a Rún cosechó en los medios de comunicación especializados y haber recibido el apoyo por parte de los lectores en forma de cifras de ventas muy positivas, desde ECC Ediciones no dudaron en seguir apostando por su autor, Nagabe, y han continuado licenciando algunas de sus obras. De esta manera, en primer lugar nos llegó Nivawa y Saito, un slice of life humorístico con toques fantásticos, que ha tenido dos ediciones diferentes (en tres tomos y en un volumen único de mayor tamaño y encuadernación flexibook, para celebrar la visita de su autor al Salón del Manga de Barcelona). Poco después le llegó el turno a El jefe es una onee, una comedia sobre la aceptación personal y la búsqueda de la identidad. Este año han retomado la publicación de obras de este autor y, además del título que aquí nos ocupa, han publicado dos bonitos libros ilustrados de su serie de mayor éxito, que nos acercan a la vida diaria de Shiva y el Doctor.

Las bestias de Wizdoms se presenta como una colección de relatos independientes que únicamente tienen tres nexos en común: el hecho de estar protagonizadas por animales antropomórficos, el uso de las relaciones que surgen entres estos como eje vertebrador de cada historia y la contextualización de todas ellas entre los muros de una escuela de magia. Cada uno de estos capítulos lleva por título los nombres de la pareja que los protagonizan y al final de los mismos, se incluyen las fichas de las especies animales a las que pertenecen, describiendo sus rasgos físicos, biológicos, sociales, etc.

En un breve prólogo de tres páginas a color, el autor nos sitúa en el contexto de la historia, un mundo habitado por bestias antropomórficas a las que un mago llamado Wizdom les concedió mayor inteligencia y capacidades humanas. Estas bestias, ávidas de conocimiento, crearon una escuela de magia en la que los jóvenes pudieran estudiar y formarse, y la llamaron Wizdoms en honor a su creador. En capítulos posteriores conoceremos algunos datos más sobre este misterioso ser, así como sobre la peculiar sociedad que ideó y perfiló, enriqueciendo el trasfondo de la obra y desarrollando poco a poco una mitología propia.

Sin embargo, el contexto de la obra está muy poco desarrollado, ya que el autor prefirió centrarse en contar historias sobre las relaciones amorosas entre alumnos y/o profesores de la escuela. En concreto, el objeto de la obra son las relaciones homosexuales entre varones, que tienen lugar una vez más en un ámbito académico, como ya hemos visto en tantas otras ocasiones en el subgénero del BL. Lo que resulta más interesante en esta ocasión es que el autor no muestra una única visión del amor, sino que muestra diferentes concepciones de esta emoción, con un tratamiento que abarca un amplio abanico de actitudes y comportamientos determinados por los sentimientos de los protagonistas. Es el manejo de este rango de interpretaciones emocionales, que van desde una visión idílica y pura hasta la obsesión y las actitudes tóxicas, lo que lleva a que los lectores conecten en mayor o menor medida con cada una de las historias, en función de su propia concepción de las relaciones personales.

Otro aspecto que el autor cuida esmeradamente, como reconoce en el epílogo, es el hecho de que, a pesar de que las bestias han adquirido habilidades humanas, también conservan comportamientos instintivos propios de cada especie, que se entrelazan con los comportamientos humanos, dando lugar a situaciones muy curiosas. Por ejemplo, conoceremos a una pareja de murciélagos vampiro que descubren accidentalmente la sexualidad mediante el regurgitado de alimentos para alimentarse uno a otro, o a un lagarto que, al no poder mantener la temperatura de su cuerpo para combatir el frío del invierno, encuentra abrigo en el pelaje de su cérvido compañero de habitación.

Por desgracia, hay historias más redondas que otras, y es que el autor peca de precipitación en ciertos momentos, dando la sensación de que no consigue plasmar certeramente la totalidad de las ideas que dan pie a cada capítulo, que en varias ocasiones se ven lastradas por el reducido espacio con el que cuentan para su desarrollo y que se verían muy beneficiadas si la conceptualización de la obra hubiera sido más atrevida y se hubiese planteado como una serie de mayor recorrido.

El dibujo tiene el estilo típico de este autor y se caracteriza por la creación de atmósferas muy intimistas, la habilidad para sugerir ideas y sentimientos en lugar de plasmarlos explícitamente y un estilizado diseño de personajes con una esmerada capacidad para expresar sus emociones, con el que consigue respetar las características físicas de los mismos a la vez que plasma cómo sería su evolución hacia un aspecto más humano. Teniendo en cuenta que es uno de sus primeros trabajos, será sumamente interesante comprobar de qué será capaz este autor cuando alcance su madurez artística.

A pesar de que se trata de una lectura agradable y sin muchas pretensiones, la obra deja la sensación de estar muy desaprovechada y de que, con un enfoque distinto, podríamos estar ante un trabajo de mayor importancia. Es una lástima que detalles como el aprendizaje y el uso de la magia, la residencia de estudiantes anexa a la escuela, o la existencia de animales que no evolucionaron y sirven como sustento para satisfacer las necesidades de alimento y abrigo de las bestias humanas, simplemente se mencionen y no se exploren más a fondo. Nagabe crea un mundo muy interesante, en el que podrían tener lugar multitud de historias diferentes, pero peca de falta de ambición y deja pasar la oportunidad de explotar un lore que tiene unas bases realmente interesantes.

El único volumen de Las bestias de Wizdoms fue publicado por ECC Ediciones en enero de 2020, siguiendo el mismo formato en el que habían publicado el resto de títulos de Nagabe. Se trata de un tomo con encuadernación rústica y sobrecubierta, de tamaño B6 (130×180 mm), a un precio de 9,95 euros. Se trata de una edición realmente bonita, con un cuidado diseño del tomo, que incluye las páginas iniciales a color, unas tiras que complementan a cada una de las historias incluidas en el mismo y un epílogo compuesto por viñetas en las que el autor explica alguna de las claves de la creación de este título.

Edición original: Akane Shinsha Edición nacional/ España: ECC Ediciones. Guión: Nagabe Dibujo: Nagabe Formato: rústica con sobrecubiertas. 232 páginas Precio: 9,95€ Tras las buenas críticas que La pequeña forastera: Siúil a Rún cosechó en los medios de comunicación especializados y haber recibido el apoyo por parte de los lectores en…

VALORACIÓN GLOBAL

Guión - 6.8
Dibujo - 7.4
Interés - 6.2

6.8

BL animal

Las bestias de Wizdoms es una obra sencilla y agradable de leer, que cuenta con un bonito dibujo y parte de una buena idea. Sin embargo, peca de falta de ambición y deja la sensación de que se podría haber desarrollado mucho más el trasfondo de la historia.

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Doppelgänger. Abandoné la Logia Negra y llegué a Málaga, España, en 1984. Mis primeras lecturas fueron los clásicos francobelgas y los cómics de un ratón y unos patos que, años más tarde, gobernarían un vasto imperio. Devoré tiras de prensa. Un día, un niño con cola de mono apareció en mi televisor buscando unas bolas mágicas y el manga me atrapó. Pasé años en blanco y negro, pero los superhéroes llenaron mi vida de mallas y capas de colores. A finales de los 90 sentí vértigo, el arenero me llevó al mundo de los sueños y caí en los oscuros abismos del underground. Viajé en el tiempo, desde el salvaje Oeste al Largo Mañana, a través de la banda de Moebius. Un mago de Northampton me contó grandes historias y su hijo calvo me dio setas alucinógenas. En Italia probé el fumetto y un marinero maltés me llevó hasta la Pampa argentina, donde tuve mi último recreo. He estado en Camelot en los días del Rey Arturo, en el planeta Mongo y en las letras del Oceáno Atlántico. En mis aventuras siempre estuve acompañado por un asombroso grupo de profesionales españoles. Los escritos del maestro Eisner me revelaron las posibilidades del medio y ahora solo veo el mundo en viñetas... Cómic camina conmigo.
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