La Cosa del Pantano: La Muerte no Descansa

La Cosa del Pantano recupera el sabor de antaño y nos trae una historia con sabor a los años setenta.

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Edición original: Swamp Thing núms 1-6 USA .
Edición nacional/ España:ECC Ediciones.
Guión:Len Wein.
Dibujo:Kelley Jones .
Entintado: Kelly Jones.
Color: Michelle Madsen.
Formato:Cartoné, 136 págs. A color.
Precio:15,50 euros.

 

Moho, barro, cieno, aguas pantanosas, arenas movedizas, reptiles sibilinos, insectos, niebla vaporosa que se desgarra entre las ramas mientras una suave brisa hedionda agita los jirones de liquen que cuelgan de los árboles. Vida extrema entre muerte extrema. Un entorno hostil que sin embargo alberga infinidad de vidas entre las que está la del protagonista de esta miniserie en la que el creador del personaje, Len Wein, se reencuentra con su criatura, tras su breve toma de contacto en Convergencia, para narrarnos la que hasta ahora es la última historia de La Cosa del pantano.

La Cosa del Pantano siempre ha tenido su hueco especial dentro de DC. Su trayectoria ha tenido de todo, desde etapas gloriosas a etapas directamente horrendas, siendo capaz de aglutinar a su alrededor una legión de fans, así como de poseer otros tantos detractores. Se trata de un personaje que circula siempre tangencialmente al Universo DC y que aporta esa porción de miedo irracional ante lo desconocido, puente de unión entre lo real y lo mágico, lo natural y lo sobrenatural, la ciencia y el misticismo, que hace que la Cosa del Pantano sea un personaje bisagra entre nosotros, habitantes de este plano tridimensional, y los personajes que pueblan el mundo bidimensional del Universo DC.

Len Wein creó a la Cosa del Pantano y le dio vida gracias a los lápices de Berni Wrightson, pero no supieron encontrarle el tono adecuado y tuvo que ser un guionista inglés el que llegara para insuflar vida a algo que llevaba muerto casi desde el mismo momento de su concepción. Alan Moore cambió las reglas y dejó caer su enorme y pesada sombra sobre el resto de autores que vinieron después de él a contar historias de la Cosa del Pantano.

Wein en los dos números especiales de Convergencia logró marcarse un tanto y brillar por encima del resto de miniseries gracias a la recuperación de la narrativa y puesta en escena de los comics de los años setenta sobre monstruos. Y es así, con un acercamiento nostálgico, como Len Wein, vuelve a tomar las riendas del personaje para escribir una miniserie de seis números que peca de extensión y pretensiones.

Wein nos introduce en la historia con una puesta en escena clásica, al más puro estilo de los seriales de los años sesenta, donde la prosa pugna por acaparar la atención del lector que debe leer textos excesivamente recargados que poco o nada aportan al conjunto de la obra. Una forma narrativa que funcionaba en su día, pero que ahora, por mucha nostalgia que queramos ponerle, termina por atragantarse.

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La historia no acaba de definirse a sí misma, dejándonos un poco la sensación de ser un simple escaparate donde poder mostrar a todo esos personajes místicos, misteriosos y mágicos del Universo DC. Todo parece escrito para hacerles el hueco que necesitan y así poder darle su parcela de protagonismo. Wein centra todo en Holland y su especial relación con el Verde, lo que es coherente con todo lo anterior, pero llega a desvincularlo tanto de ser el centro de todo que al final uno no tiene claro quién es el protagonista de la miniserie.

El ritmo, sin embargo, no se ve muy afectado por la forma en la que Wein nos cuenta la historia. Se toma su tiempo para llevarnos de un sitio a otro y se llega a notar que alarga situaciones para llenar páginas que cubran esos seis números pero, aunque cuesta comprenderlo, cuando se deshace de los textos de apoyo y deja que la historia fluya, logra compensar esa sensación de estiramiento extremo que tiene la historia en sí misma, con lo que queda patente que Wein puede haber errado en lo que nos quería contar, ya que no llega a aportar nada relevante al personaje, pero acierta plenamente con la experiencia que atesora en su persona en dotar a toda la historia de ese sabor añejo de la época dorada de los comics de monstruos.
Wein arranca la obra con una historia que no aporta nada al conjunto y nos lleva hasta un tercer número en el que sí que comienza de verdad lo que nos quiere contar. Un tercer número que es el mejor de los seis y donde se puede llegar a masticar, paladear y deglutir ese aspecto tan característico de antaño en cuanto a las historias con objetos sobrenaturales, magia, conjuros y dioses primigenios que hacen de lo imposible lo posible.

Algo fundamental a la hora de dotar a una historia de un aspecto visual clásico es el dibujo. Para ello la miniserie está ilustrada por Kelly Jones, un dibujante de excesos, de tono crepuscular, con un buen dominio de las sombras y las luces, en el que lo anatómico no es lo suyo y sí el ser capaz de dibujar a una Cosa del Pantano fluctuante, cambiante, viva que modifica su aspecto de viñeta a viñeta. Si con Jesús Saiz pudimos ver a la Cosa del Pantano más heroica, con Jones tenemos un ente verde, similar a Hulk, con un rostro horrendo que expresa todo a través de su mirada. Jones es un dibujante de extremos y su estilo así lo demuestra al polarizar a los aficionados sobre su calidad artista. Sea como sea, Jones es un dibujante diferente, narrativamente impecable, que sabe jugar con el negro de tal forma que todo acaba por ser parte de la viñeta.

Una miniserie algo simple para lo que se puede dar de sí el personaje, sin mucho donde arañar y que tan solo destaca por ser un reducto que mira al pasado, a un tiempo en el que los monstruos no solo dominaban nuestras pesadillas, sino también los comics y llegaron a ser tendencia entre los jóvenes de aquellos días.

  Edición original: Swamp Thing núms 1-6 USA . Edición nacional/ España:ECC Ediciones. Guión:Len Wein. Dibujo:Kelley Jones . Entintado: Kelly Jones. Color: Michelle Madsen. Formato:Cartoné, 136 págs. A color. Precio:15,50 euros.   Moho, barro, cieno, aguas pantanosas, arenas movedizas, reptiles sibilinos, insectos, niebla vaporosa que se desgarra entre las ramas…
Guion - 6
Dibujo - 8
Interés - 7

7

Cara y Cruz.

Una miniserie ara nostalgicos d eun estilo más pausado, centrado en la atmósfera, que convencerá sin lugar a dudas a todos aquellos que buscan un cómic con sabor añejo. Por desgracia no aporta nada más ya que la historia no esta a la altura de la buena ambientación lograda.

Vosotros puntuáis: 5.96 ( 8 votos)
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obnose
obnose
Lector
3 diciembre, 2016 10:55

A mí me encantó… aunque doy la razón a Gustavo en que me gustó precisamente por el carácter tan “retro” y nostálgico del cómic en su totalidad.

Valoro especialmente el recuperar Swamp Thing para el género de “terror”. Soule hizo un trabajo excepcional haciendo una versión superheroica (y es una de mis etapas favoritas no ya de SW, sino de todo el New52) pero… ese planteamiento de los New52 no ha funcionado fuera de ahí. Mira que ha habido autores competentes involucrados con hacer algo parecido con Hellblazer (sin ningún éxito), o cómo la idea de la Justice League Dark no podía cumplir con las expectativas. Creo que es mejor dejar “a los muertos con los muertos” y que estos personajes estén en ese rincón del Universo DC, y que cuando se crucen los caminos con los superhéroes pues sea siempre una oportunidad para el misterio y lo incomprensible (¿cómo vas a “racionalizar” un personaje como The Spectre? Sin embargo en esta miniserie funciona perfectamente). En ese sentido me gusta mucho el uso que de Frankenstein o Swamp Thing ha hecho Tomasi en sus etapas en Batman y Superman.

En fin, con el aviso inicial de que no estamos ante un capítulo más de la SW de Soule, a mí me parece una serie muy recomendable, y espero que Wein y Jones puedan volver al personaje.

DayKnight
DayKnight
Lector
3 diciembre, 2016 11:38

Muy buena reseña, Gustavo. Coincido plenamente con su punto de vista. Sin embargo, SW es de mis personajes favoritos del UDC, y el solo hecho de que Wein haya regresado (y, además, acompañado de Jones, cuyo estilo encaja a la perfección con la historia), ya es motivo de sobra para que, a pesar de sus contras, no pueda evitar darle un puntaje más alto. Saludos y gracias por la reseña!

PD: ECC acaba de editar un tomo de la colección “Grandes Autores de Vértigo”, donde recuperan la primera etapa de Wein/Brightson con SW. Espero que caiga por aquí!

sparkyal
sparkyal
Lector
3 diciembre, 2016 12:16

Lo leí ayer y me pareció un Otros Mundos total. Parece que Wein continua dónde lo dejo y que la Cosa del Pantano no ha pasado por las manos de Moore y otros autores, sólo cogiendo de ellos la manera de usar sus poderes y el vínculo con el verde.