La casa en el confín de la tierra de Richard Corben

¿Puede el terror plasmarse en dos dimensiones?

Por
7
1893

Edición original: The house on the borderland núms. 1 a 5 USA.
Edición nacional/ España: ECC Ediciones.
Guion: Richard Corben, Simon Revelstroke, William Hope Hodgson.
Dibujo: Richard Corben.
Entintado: Richard Corben.
Color: Lee Louhgridge.
Traducción: Francisco San Rafael Simó.
Formato: Cartoné. 96 págs. A color.
Precio: 14,95 euros.

El trabajo de Richard Corben y Simon Revelstroke empezó con William Hope Hodgson (1875-1918) que es sin duda uno de los representantes más originales de lo que se ha dado en llamar el «cuento materialista de terror». La asombrosa facilidad de Hodgson para recrear atmósferas angustiosas y oprimentes fascinó a H. P. Lovecraft y los escritores de su círculo. A propósito de esta obra, decía Lovecraft: “La casa en el confín de la tierra (1908) —quizá la mejor de todas las obras de Hodgson— trata de un caserón solitario y temido de Irlanda, que constituye el centro de espantosas fuerzas del trasmundo y soporta el asedio de híbridas y blasfemas anormalidades que surgen de secretos abismos inferiores”

Su novela, escrita en una prosa densa, asfixiante incluso, con apenas rendijas, cual bloque de obsidiana, se adscribe al tipo de narración que tan bien describe Alan Moore en la introducción de la obra. Una introducción que se deshace en elogios por el texto original, de tal forma que despierta unas irrefrenables ansias por sumergirse entre sus páginas. Sin embargo, no es una novela accesible, ni por forma ni por su temática, siendo un libro difícilmente recomendable de forma abierta y sincera.

Desde aquí queda hecha la advertencia de ser un relato oscuro, agobiante en extremo, para los seguidores del gran maestro Lovecraft, que sirve como vara de medir a la hora de tomar la decisión de quedar atrapado, o no, entre sus páginas.

Centrando ya la atención en la adaptación llevada a cabo por Richard Corben y Simon Revelstroke, estamos frente a una nueva edición de la obra que ya viera la luz en 2014, pero esta vez ya bajo del cada vez más extenso paraguas del sello Black Label. La edición apenas tiene diferencias más allá de los cambios estéticos derivados de no mostrar la imagen de Vertigo en la portada y almacena en su interior el trabajo de estos dos monstruos del noveno arte con la misma eficacia que en 2014.

La historia traslada la novela a las viñetas en la que dos amigos que, durante unas vacaciones universitarias, acaban encontrando un diario perdido entre unas ruinas perdidas en una colina. Un diario que relata una historia espeluznante de locura y ensoñaciones, de lucha y sangre, de desesperación y agonía, a través de las pesadillas de los pobladores, dos hermanos, de la villa mucho antes de acabar destruida.

El trabajo de Corben y Revelstroke está a la altura de lo esperado, pues poco se puede decir en contra del arte tan característico de Corben, con su línea densa, sus sombras aplastantes, sus expresivos rostros, cincelados de manera extraordinariamente orgánica. Tampoco se puede poner pegas a la traslación del ambiente de la novela, ni a sus densos textos de prosa retorcida, llena de adjetivos decimonónicos. A fin de cuentas, se trata precisamente de eso, de llevar una novela de lenta digestión, a un medio visual como es el cómic. Y es todo un éxito por parte de los autores lograr hacerlo de forma tan espectacular, pero al mismo tiempo tan dura.

La obra atesora una calidad incuestionable, un poder visual abrumador, capaz de transmitir las emociones de manera muy concreta y explicita, con una narrativa agresiva a fin de cautivar y asustar al incauto que cae rendido ante el trabajo de Corben. No hay nada que reprochar, pero no sería justo elogiar el trabajo que se realiza e invitar a cualquier aficionado al cómic que lea estas líneas, que se va a encontrar una obra absorbente y cautivadora, de lectura voraz y ágil que recordará eternamente. No, algo así es muy difícil de decir de forma categórica. Está obra es algo distinto y no debe ser vista como una lectura obligada.

La Casa en el confín de la tierra es un trabajo cuya lectura se hace dura, no por falta de excelencia de la obra, sino por esa perfecta traslación de la idea, el concepto y el alma de la novela, al transformar las palabras en viñetas. Es un trabajo para los seguidores de los autores, del género al que se adscribe, con tintes Lovecraftianos (aunque muy alejado de la sutil narración de este) por lo que los aficionados a este tipo de relatos de terror gótico extremo y grotesco, disfrutaran enormemente este trabajo.

Corben, logra densificar sus páginas con su estilo único. Cada viñeta destila pureza y fuerza en el trazo, con un empuje directo por plasmar la fina línea que separa a los sueños de las pesadillas, la vida y la muerte, como símil de la existencia efímera de la que apenas puede gozar la humanidad. Un relato que Corben ilustra con descarnada sinceridad, rezumando la carisma propia de un dibujante de su enorme talento, capaz de proyectar lo apocalíptico sobre el papel en blanco y dotar de vida lo que antes permanecía inerte. Corben se ve coloreado por Lee Louhgridge, que usa una paleta cromática muy apagada, donde resalta el rojo por encima de todos los demás, para enfatizar la sangre que fluye fuera de los cuerpos mutilados de este relato de terror sobrenatural.

Una obra exquisita en su realización, pero que contiene duros cartílagos a la hora de afrontarla. Su densa narrativa y lenguaje excesivamente recargado (heredero de la novela) la hacen inaccesible para muchos lectores poco afines al género. Así que es necesario reflexionar mucho antes de apostar por invertir en este trabajo. ¿Eres fan de Corben? Compra. ¿Eres fan de la novela de terror oscura y desesperada cuyo máximo representante (al menos el que más focos atrae) es Lovecraft? Compra. Si en una de ellas respondes no, aléjate, porque vas a quedar decepcionado por un trabajo que logra a la perfección su objetivo, pero acabará atragantado de forma inmediata durante su lectura.

Que los sueños de la locura no se tornen en pesadillas de la razón.

Edición original: The house on the borderland núms. 1 a 5 USA. Edición nacional/ España: ECC Ediciones. Guion: Richard Corben, Simon Revelstroke, William Hope Hodgson. Dibujo: Richard Corben. Entintado: Richard Corben. Color: Lee Louhgridge. Traducción: Francisco San Rafael Simó. Formato: Cartoné. 96 págs. A color. Precio: 14,95 euros. El trabajo…

Mucho cuidado.

Guion - 9
Dibujo - 9
Interés - 5

7.7

Que la nota no lleve a engaño. Por activa y por pasiva, se ha dicho que se trata de una obra de excelente factura técnica, que logra su objetivo a la perfección, pero decepcionará a muchos lectores si antes no hacen un buen análisis de sus gustos.

Vosotros puntuáis: 7.76 ( 8 votos)
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M0ng0
M0ng0
Lector
19 septiembre, 2020 10:30

Gracias por la reseña. Lo único en lo que no estoy de acuerdo es en rebajarle nota porque haya gente a la que se le pueda hacer pesada por cuestión de gustos. Vamos, eso serían cuestiones puramente subjetivas. Quiero decir, si haces esto en este cómic, cuando puntúes uno de Marvel o DC no creo que vayas a rebajarle la nota en la parte de interés teniendo en cuenta que a un lector como a mí, por ejemplo, no le gusta el género y no habrá forma de lo que disfrute.

Dr Kadok
Dr Kadok
Lector
En respuesta a  M0ng0
19 septiembre, 2020 16:07

Si, pensé lo mismo, venía tan bien la reseña…si hablan de, por ejemplo, Informe para Ciegos de Breccia, le van a rebajar la nota si no te gusta Sabato o el blanco y negro? O hagamos una más fácil: hablar de Asterix y rebajarle la nota si no te interesa la historia antigua? Que se yo, a fin de cuentas también deberían embocarle el mismo rebaje a Swamp Thing de Moore que tiene una temática similar…yo haría al revés: le rebajaria nota a alguna obra pensada para “gustarle a todos” (por ejemplo…Harleen? Doomsday Clock?).

Dr Kadok
Dr Kadok
Lector
En respuesta a  Gustavo Higuero
19 septiembre, 2020 19:55

Tranqui, la reseña como todas las que hacen es buenisima, solo que suena…raro. No se, con Providence de Moore veo por ejemplo que le pusieron un 9.5 en interés. La diferencia es…porqué es Moore? Lo se es reespinoso, a mi ni se me ocurriría como puntuar “interés”. Si yo agarro por ejemplo, algún disco rarísimo de krautrock alemán mi interés es 1000, pero seguro para el 99% no lo es…es difícil te entiendo.

M0ng0
M0ng0
Lector
En respuesta a  Dr Kadok
20 septiembre, 2020 13:16

Muy buenos ejemplos! No creo que reseñando From Hell de Moore vayan a rebajar puntuación por interés teniendo en cuenta que a una parte bastante importante de lectores de cómics se le vaya a atragantar el formato del cómic, pero bueno, es que nadie se atreve a las consecuencias de hacer eso con un tebeo de Moore!

M0ng0
M0ng0
Lector
En respuesta a  Gustavo Higuero
20 septiembre, 2020 13:13

Nono, malestar ninguno!, a ver, es una crítica que no deja de ser una opinión y tienes todo el derecho del mundo a exponer lo que te parece. Yo sólo veo algo injusto valorar el interés y que sea algo que influya en la nota. Mira aquí, por ejemplo:

¿Eres fan de Corben? Compra. ¿Eres fan de la novela de terror oscura y desesperada cuyo máximo representante (al menos el que más focos atrae) es Lovecraft? Compra. Si en una de ellas respondes no, aléjate, porque vas a quedar decepcionado por un trabajo que logra a la perfección su objetivo, pero acabará atragantado de forma inmediata durante su lectura.

Es que esto aplica a todos los cómics: Es como decir en un cómic de Batman que si no te gusta Batman o su autor mejor no lo compres y ponerle un 5 de interés. Para mi, por ejemplo, los tebeos pijameros tienen casi un 0 de interés y este que analizas pues casi un 10. Lo lógico es que no haga falta plantearse siquiera esta cuestión, porque yo, ya viendo que es un tebeo de Batman, voy a saber que no me va a interesar. Si es cuestión de que haya una mayoría de gente que prefiera tebeos de superhéroes y que ahí esté la clave pues entonces es una forma injusta de valorar una obra.

Que, oye, yo por ejemplo siendo justos no le pondría un 9 en guión y dibujo a este tebeo, siendo un fan declarado desde hace décadas de Corben, pero en principio, todo lo que publica, bueno o menos bueno, voy a tirarme por ello en un pestañear. Vaya, que si echo cuentas de lo que me parece el guión y el dibujo, a lo mejor sí que estoy muy cerca de la valoración final que tú tienes.

Resumiendo: Yo creo que si tú estás haciendo una reseña de algo y piensas que está muy bien pero no le va a gustar a todo el mundo y ves que necesitas decirlo, es justo añadir una nota o algo así, pero no que entre dentro de la valoración crítica del cómic.

Last edited 1 mes atrás by M0ng0
Volta
Volta
Lector
En respuesta a  Gustavo Higuero
20 septiembre, 2020 13:23

Entiendo lo que quieres decir, pero como ha escrito Dr. Kadok, cuando alguien se acerca a un cómic como este sabe lo que va a leer, terror gótico y cósmico, Corben es un icono del cómic, pero ya no llama tanto al gran público, salvo que alguien se acerque por su trabajo en Hellboy o Conan, es una opinión personal, no lo veo como un artista de masas como lo fue en los 80 en España.
Creo que el interés de la obra está en su calidad, no en a qué tipo de público va dirigido o quién podría comprarlo, a mi superhéroes o mainstream no me producen ningún interés, y obras como el Sherlock que habéis reseñada no me llaman y el interés es alto porque la serie de televisión es famosa

Sé que es una balanza difícil de equilibrar entre comercialidad, calidad y público, pero tratándose de un cómic como este creo que el interés debería estar entre los atributos más altos, puesto que es complicado ver una traslación de una novela de esa calidad tan bien ejecutada como lo hacen Revelstroke y Corben, además es que aquí Corben está inmenso, sólo por el dibujo y las composiciones de páginas se merece un lugar en cualquier biblioteca de los aficionados, y particularmente sacrificios al dios informe que gobierna el multiverso.

Y respecto al cómic, y a la novela también, es el perfecto ejemplo de literatura gótica alucinada con influencias de Lovecraft, donde poco a poco nos vemos sumergidos tanto en la locura del protagonista como en ese universo que plantea Hodgson lleno de seres impíos y donde solo se puede ser un espectador de primera fila de la descomposición de la mente y el universo, de las mejores novelas de terror de su época.