La banda sonora de mi vida, de Alex Orbe

En La banda sonora de mi vida Alex Orbe nos invita a un viaje por sus diferentes experiencias en diversos conciertos y festivales.

0
838
Pixies

Desde hace muchos años Alex Orbe (Barakaldo, 1973), dibujante de los cómics Los enciclopedistas (Astiberri) y Sigue a la hormiga (Harriet), entre otros, ha publicado en su blog y sus diferentes redes sociales dibujos protagonizados por algunos de los solistas y grupos a los que ha visto en diferentes conciertos y festivales en sus ya casi cincuenta años. En estos dibujos ha dejado ver una notable capacidad como caricaturista y un gusto musical bastante refinado y ecléctico, en el que sobre todo primaba el rock.  

 

Tras mucho tiempo dando vueltas a la idea de recopilarlos de algún modo por fin se decidió a hacerlo y hace unos pocos días acaba de aparecer La banda sonora de mi vida, un cómic autopublicado de carácter biográfico en el que recopila algunos de esos dibujos y los intercala en un cómic que relata sus primeros descubrimientos musicales y sus experiencias personales en algunos de esos conciertos y festivales con mucho sentido del humor. Se trata de un cómic de ochenta páginas, en formato tapa blanda y con unas dimensiones de 17x17cm que se puede adquirir en su tienda online y en algunas librerías como en Joker Cómics (Bilbao) y en Itxas-Ikus (Algorta), aunque cabe señalar que si lo adquieres en su tienda te llegara a casa con un dibujito original como los que podemos ver a continuación.  

Algunas de las dedicatorias realizadas por Alex Orbe.

Quienes hemos tenido la suerte de poder compartir algunos momentos con Álex, además de conocer de primera mano que es un gran tipo, sabemos que tiene un gran sentido del humor y una enorme y sanísima capacidad para reírse de sí mismo, algo que se refleja en la cantidad de divertidos momentos y teorías locas sobre cómo se debe organizar al público en los conciertos que vemos a lo largo del cómic. Además de poder comprobar su enorme talento como dibujante, que lo hace capaz de dibujar con un estilo sencillo, limpio y nada relamido casi cualquier cosa y dotarla de movimiento demostrando todo lo que ha aprendido como buen seguidor del gran Franquin.  

El cómic no busca ser un detallado y pedante recorrido lleno de erudición por la historia de la música pensado únicamente para satisfacer a los paladares de los más melómanos, simplemente es el sentido, sincero y divertido canto de amor de Alex Orbe por la música en directo que trata de reflejar esa comunión tan particular que muchas veces se produce entre los músicos y el público, aunque también nos relata algunos conciertos que no le han resultado tan satisfactorios. Y es que el cómic no deja de ser la particular visión de los gustos musicales del autor getxotarra en los que prima sobre todo el rock, aunque también se asoman otros estilos musicales más variados. Por las páginas de la obra se dejan ver grupos y solistas como Sonic Youth, Pixies, Bob Dylan, Neil Young, Lou Reed, Tom Waits, James Brown, Radiohead, The Cure y un larguísimo etcétera. Un auténtico quién es quién de la música que no solo sirve para recordarnos sus temas, también para despertarnos algunos de nuestros más gratos recuerdos y experiencias en los diversos conciertos a los que hemos podido asistir trayendo de nuevo a nuestra memoria detalles de la manera en la que hemos forjado cada uno nuestra relación con la música. De manera que La banda sonora de mi vida se puede convertir en un regalo ideal y diferente para cualquiera que tenga pasión por la música en estás próximas fiestas.  

Neil Young dándolo todo.
Artículo anteriorZNP El cómic en las aulas: II Seminario Zona Negativa
Artículo siguienteNovedades Norma Editorial diciembre 2022
Diego García Rouco
Nacido en Barakaldo en 1977 donde sigo viviendo. Descubrí los cómics en una librería de barrio con Tintin, Asterix, SuperLopez y los personajes de Ibáñez. En 1989 descubrí los superheroes de la mano de Stern y Buscema con el numero 73 de la edición de Forum de Los Vengadores. A estas lecturas se fueron incorporando la novela gráfica y el manga, de los cuales, a diferencia de los superheroes, nunca me cansé. Todavía sueño con ser agente Espacio-Temporal y de Planetary, con visitar mundos de fantasía con el señor T., Philemon, Lord Morfeo, Arale y Thor. Viajar con Reed, Ben, Susan y Johnny al futuro y pasear por el cuartel de la Legión. Recorrer la antigua Roma con Alix y una cantimplora de poción mágica. Buscar Mú, perderme en un viaje al corazón de la tormenta, contemplar el Olmo del Cáucaso mientras paseo por un Barrio Lejano leyendo El almanaque de mi padre. Conseguir beber la sangre del Fénix. Leer, al fin, algún articulo de Tintín y de Fantasio sin que me molesten los absurdos inventos de Gastón. Perderme por las murallas de Samaris, mientras de la pirámide flotante de los inmortales cae John Difool. Enamorado de la chica de los ojos rojos y de Adele. Y cabalgar hacia el amanecer con Buddy Longway, Red Dust y el teniente Blueberry. Con un poco de humo azul en los labios...