Era ya medianoche en España cuando diversos autores se hicieron eco a través de sus perfiles en varias redes sociales del fallecimiento de Sal Buscema, a tres días de cumplir los noventa años.
Resulta sumamente difícil resumir en unas pocas líneas la trayectoria del quien estuvo presente en la casa de las ideas desde los inicios de la edad de plata hasta prácticamente anteayer. Es igualmente complicado pensar en algún personaje de Marvel que no pasara por sus lápices. Su estilo era fácilmente identificable y difícilmente imitable: la expresividad de las emociones dibujadas en las caras de los personajes que dibujaba, la fuerza de sus escenas de acción, la contundencia de sus puñetazos, su talento para la narrativa… todo ello se suma a una capacidad de trabajo que le hizo acreedor del reconocimiento de ser un ilustrador competente, fiable y puntual. Su trabajo podía gustar mucho, poco o nada y de ello dan testimonio muchos comentarios de otras tantas entradas en esta página, pero nadie puede negar que era un digno artesano del medio. Un currante.
Otro lugar común en la trayectoria del autor fue la inevitable y un tanto odiosa comparación con su hermano John. Cuando se hablaba del menor de los Buscema, no solamente se hacía referencia a la diferencia de edad, sino también al contraste con el apodo que se le daba al mayor. John era el Gran John, pero no por ello había que decir que Sal fuera el pequeño Sal. Trabajaron juntos y se complementaban bien, pero ambos eran grandes con estilos muy diferenciados y dignos de respeto por méritos propios.
Siempre que toca escribir una entrada de estas características resulta inevitable repetir la obviedad de que se cierra un capítulo de la historia de los tebeos. En este caso, hablamos de uno que abarca seis décadas en el género superheroico.
El espectacular Sal Buscema, por Juanjo Carrascón Concellón










¡Un grande del cómic! Su Spider-Man es de mis favoritos
También de los míos. En paz descanse.
Se lo decía ayer a un amiguete, que nunca se le consideró un hot artist y este hombre dibujó magistralmente algunas de las mejores historias para mí del Telarañas (ese número 200 lo tengo grabado a fuego todavía). Descansa en paz y muchas gracias, Sal
El buscema de los últimos 80 y primeros 90 era increíble. Our pal sal, siempre en mi equipo.
Sal Buscema es sinónimo de MARVEL, así con mayúsculas, la más divertida y molona.
A brillar en el firmamento como la estrella que es. DEP, te recordamos.
Testigo y actor destacadísimo de aquella Marvel gloriosa que nos enseñó a soñar.
Cuando los noventa quisieron arrinconarlo cerró todas las bocas sacando su mejor versión, entintándose a sí mismo y produciendo sus mejores páginas. La sangre Buscema corría por sus venas. Artista legendario. El Señor Lobo del cómic. So long, Sal.
Otro mítico que se nos va.
No era tan bueno como su hermano o John Romita pero era muy bueno, y además era un currante que te aseguraba los lápices de cualquier colección y eso valía oro.
Si su hermano redefinió a Conan el redefinió a Hulk y le dio su aspecto definitivo.
Grande entre los grandes sin duda.
Que nos espere muchos años.
Otra grande que va al panteón de las leyendas, gracias por todo!
Para mí, un titán. Recuerdo que cuando era un crío, McFarlane era el bueno, Saviuk el regular y Buscema el malo, aunque los guiones de Conway eran más divertidos que los de Michelinie. Unos años más tarde me di cuenta de que era exactamente todo lo contrario. Su capacidad para dibujar todo le dio una enorme coherencia a un universo compartido inverosímil. Y qué narrativa. Esas páginas mudas que finalizan el Spectacular 200 es uno de los momentos top de Spiderman. Y dignos de estudiar.
Y su Talía al Ghul también es maravillosa por lo arquetípica. Habría estado bien algo un poco extenso con el murciélago.
Nadie le lanzaba mejor al lector los villanos a****tiados por el héroe.
Descanse en paz!
De crio me encantaba su Spider-man. Con el tiempo lo fui valorando menos. Ahora lo aprecio realmente como un narrador excepcional y sobretodo un dibujante comprometido con su trabajo: pocos dibujantes han logrado permanecer fieles tanto tiempo en tantas colecciones como él. Estoy releyendo su ROM junto a Bill Mantlo (uno de los mejores trabajos de ambos autores) y lo estoy disfrutando como un enano.