Happy!

Reseña de Happy!, la miniserie de Grant Morrison y Darik Robertson para Image Comics que ha sido hace poco adaptada a la pequeña pantalla.

Por
0
1983

 
happy

Edición original: Image Comics
Edición nacional/ España: Panini Cómics
Guión: Grant Morrison
Dibujo: Darick Robertson
Color: Richard P. Clark, Tony Avina
Formato: Cartoné
Precio: 16.00€

 

A nadie se le escapa que la actual Image Comics poco tiene que ver con aquella editorial nacida a principios de los 90 a manos de los dibujantes superventas que por aquel entonces militaban en la Casa de las Ideas para posteriormente abandonarla con la intención de crear un sello en el que tuvieran el control total de sus propias creaciones. De los tiempos de las primeras etapas de Spawn, The Savage Dragon, Deathblow, Wildcats o Youngblood casi nada queda en la actualidad más allá de las creaciones de Todd McFarlane o Erik Larsen que siguen en pie después de más de veinte años gracias a una horda de fieles seguidores que no dan la espalda a dichas series pioneras. Podríamos decir que la llegada de Robert Kirkman con Los Muertos Vivientes e Invencible y su posición de capital importancia en Image desde hace más de diez años supuso el punto de partida de esa nueva vida que experimenta la editorial y que llega hasta nuestros días, no sólo diseñando algunas de las mejores muestras del cómic independiente actual como Saga, Sex criminals, Bitch Planet o Paper Girls, sino también dando cobijo a autores que mientras trabajan para las majors con productos de encargo de vez en cuando visitan el sello estadounidense para dar forma a productos más outsiders y personales.

happy8

Uno de esos autores que de vez en cuando recurre a Image Comics para realizar historias alejadas del relato superheróico es el escocés Grant Morrison que a día de hoy ya ha colaborado varias veces con dicha editorial, pero cuando lo hizo por primera vez fue para publicar el trabajo que nos ocupa, la miniserie de cuatro números Happy!, una propuesta cuanto menos atípica de la que ya dio su opinión nuestro compañero Mariano Abrach hace casi un lustro, pero a la que volvemos con motivo del estreno de la serie de televisión inspirada en ella que la cadena de televisión de pago Syfy ha emitido a finales del pasado año y principios del actual. La historia, dibujada por Darik Robertson (The Boys) es sencilla y sigue los pasos de Nick Sax, un ex detective reconvertido en asesino a sueldo que en plena navidad se ve envuelto en el caso más importante de su vida cuando después de sufrir un infarto un pequeño unicornio animado de color azul y tocado con alas se le aparece para encomendarle el rescate de Hailey, la niña que lo creó a modo de “amigo imaginario” para evadirse de la cruda realidad en la que vive y que ahora ha sido secuestrada por un personaje que llevará a Nick a un submundo repleto de perversión y sordidez que tiene más bien poco de “espíritu navideño”.

happy7

Tanto el punto de partida como el desarrollo de Happy! parecen responder una serie de arbitrariedades y decisiones caprichosas por parte de Grant Morrison. Esta esperpéntica mezcla entre El Invisible Harvey (aunque también podríamos pensar en la incursión de El Gran Gazú en la serie animada de Los Picapiedra) y Teniente Corrupto no sólo apela a una amalgama genérica tan improbable como la mencionada, sino que también parece un intento por parte del guionista de Glasgow por escribir una obra al estilo de otros autores coetáneos suyos como Mark Millar o Garth Ennis más duchos en estas lides excesivas y explícitas alejadas de las reflexiones metaficcionales y las historias “bigger than life” propias del creador de Los Invisibles o Nuevos X-Men. El resultado no fue del agrado de muchos de los seguidores de la obra de Morrison y recibió no pocos varapalos por parte de la prensa especializada, pero nosotros vamos a reivindicarla como la obra menor y enfermiza que es enumerando las virtudes que la convierten en una pieza muy disfrutable en no pocos aspectos gracias al buen hacer de sus autores que siempre tienen en cuenta la ligereza del relato al que están dando forma y que no deja de ser una gamberrada políticamente incorrecta en su exterior que contiene un mensaje positivo y hasta sensiblero en su interior que nos retrotrae al mismísimo Charles Dickens.

happy2

Desdes sus primeros compases Happy! muestra una ciudad podrida hasta sus raíces con policías corruptos, mafiosos desalmados, pervertidos sexuales y una navidad que tiene poco de alegre o voluntariosa. La intención es crear un contexto brutalmente sórdido (a veces cayendo en la gratuidad a la hora de exponerlo en viñetas) y de atmósfera irrespirable para que la aparición de Happy y su personalidad profundamente naif, como si hubiera salido de un capítulo de Mi Pequeño Pony, choque con más brutalidad si cabe con la propuesta que hasta ahora habían ofrecido Grant Morrison y Darik Robertson y que no dejaba de ser un relato neonoir profundamente oscuro y nihilista. De esta manera la alternancia de mugre y luminosidad va tomando forma deparando no pocas situaciones cómicas protagonizadas por ambos personajes adentrándose sin miramientos en un humor negro que en varias ocasiones coquetea con la escatología. Esta decisión narrativa por parte de los dos ideólogos de la obra es tanto su mayor virtud como su más destacado defecto, esto siempre ateniéndonos al ojo que mire, ya sea el que piensa que esta fusión genérica enriquece la serie o el que afirma que dicha mezcolanza es un disparate que acentúa la intencionalidad plumbea de la propuesta contenida en los cuatro números que dan forma al cómic.

happy4

Lo cierto es que el discurrir argumental de Happy! es de una sencillez impropia de Grant Morrison, confirmando casi con toda seguridad que el escocés no se esforzó demasiado en darle forma desde una perspectiva conceptual, pero sí dando muestras de haberse divertido sobremanera a la hora de incluir pasajes brutales más cercanos a las obras más excesivas de los ya citados Mark Millar o Garth Ennis (con respecto a este último no es difícil pensar en Las Crónicas de Wormwood durante la lectura de Happy!, aunque en aquella serie de Avatar Press el creador de The Pro rebasaba muchas más líneas morales que el trabajo que nos ocupa) con la ayuda de un personaje protagonista con el que es difícil empatizar por ser un dechado de egoismo, violencia y misantropía destilada sin filtro alguno, pero con el que llegaremos a congraciarnos cuando termina su recorrido vital sustentado en la redención y la expiación de demonios internos. Lo más curioso es que siendo una obra independiente y más personal dentro de la carrera de Morrison es difícil encontrar su sello autoral más allá de la lisérgica situación de la presencia de Happy o que todo el entramado que da forma al cómic parezca un remake, vía sobredosis de metanfetamina, de esa obra maestra que es Joe el Bárbaro en la que sí encontramos a la mejor versión del guionista de Glasgow ayudado por el impresionante trazo de un superlativo Sean Murphy.

happy11

Happy! es una historia sucia, barriobajera, que muestra un submundo pútrido y vomitivo, de modo que la elección de Darick Robertson para ilustrarla fue todo un acierto, ya que el norteamericano demostró en obras previas como Transmetropolitan y The Boys que lo suyo es retratar el lado más mísero del ser humano, ya sea desde el punto de vista físico o el psicológico. No vamos a descubrir aquí las carencias de Robertson como profesional, por todos son conocidas, pero al igual que en las colecciones ya citadas el feismo de su trazo juega a favor de la historia apoyando la idea narrativa de Morrison que mencionábamos antes con respecto a diseñar un entorno insalubre en el que Happy (diseñado con una delineación mucho más “cartoon” y agradable por parte del ilustrador) destacará de manera notable para acaparar en todo momento la atención del lector que lo verá como un “intruso” en el contexto espaciotemporal del relato aunque con una intencionalidad benevolente y altruista entre tanto comportamiento perturbado. El responsable de El Castigador: Nacimiento cumple sobradamente su cometido y da un look visual a Happy! reconocible al primer vistazo gracias a su mezcolanza de excesos e histerismo que se convierten en una de las señas de identidad más importantes de la serie mostrándose como el cómplice perfecto para la enfermiza pluma de Grant Morrison.

happy10

Happy! es un divertimento espídico, cafre y deslenguado con el que Grant Morrison y Darick Robertson sólo buscan entretener al lector con una mixtura de decadencia y candidez que tan pronto se lee como se olvida a las pocas horas, pero que ofrece cuatro números de visceralidad psicotrópica con cierto encanto tan intrascendente como tendente a la fruición. Algo así debieron pensar los responsables de la cadena de televisión por cable Syfy cuando contrataron los servicios del cineasta Bryan Taylor (Crank, Gamer) para que aunara fuerzas con el mismísimo Grant Morrison a modo de showrunner para poner en marcha una versión catódica del cómic que nos ocupa protagonizada por Christopher Meloni (Ley & Orden: Unidad de Víctimas Especiales) y de la que ya se ha confirmado una segunda temporada. De la primera tanda de episodios daremos constancia en breve comentando cuál es el resultado de la versión en imagen real del primer cómic del autor de Arkham Asylum que es llevado de manera oficial al medio audiovisual, elección esta última que ha levantado la ira de algunos fans del escocés que consideran que una pieza como Happy! no debería ser la pionera en lo referente a adaptaciones de trabajos del polémico guionista y el regocijo de otros que consideran acertada la idea de que la historia navideña de Nick Sax sea la elegida para tan complicada empresa. En breve saldremos de dudas con respecto al resultado.

  Edición original: Image Comics Edición nacional/ España: Panini Cómics Guión: Grant Morrison Dibujo: Darick Robertson Color: Richard P. Clark, Tony Avina Formato: Cartoné Precio: 16.00€   A nadie se le escapa que la actual Image Comics poco tiene que ver con aquella editorial nacida a principios de los 90…
Guión - 7
Dibujo - 7
Interés - 6.5

6.8

Vosotros puntuáis: 7.48 ( 5 votos)

Déjanos un comentario

Please Login to comment
  Subscribe  
Notifícame