
«Nadie gana contra un poco de mala suerte»
Felicia Hardy, o lo que es lo mismo, la Gata Negra, estrena nueva serie regular y lo hace con un equipo creativo de un nivel más que notable. A los guiones, G. Willow Wilson, quien años atrás dejó a todos boquiabiertos con Ms. Marvel y que lleva ya unos años escribiendo la que, para mí, es una de las mejores series del universo DC actual: Hiedra Venenosa. En el dibujo tenemos a Gleb Melnikov, quien ha ido puliendo su estilo entre Marvel y DC con diversos fill-ins hasta que Marvel, con gran acierto, ha decidido apostar por él, convirtiéndolo en el dibujante regular de la colección. Para redondear el equipo creativo, tenemos a Adam Hughes, quien se encarga de las cubiertas; sin lugar a dudas, uno de los mejores ilustradores del mundo y un portento a la hora de crear portadas icónicas.
La guionista ha optado por ir cogiendo detalles de diversas tramas, en su mayoría relacionadas con Spiderman, para construir su historia. Tenemos a Felicia mosqueada porque Peter pasa de ella y no le coge el teléfono; esto es consecuencia de la batalla que ambos tuvieron contra Hellgate (El asombroso Spiderman #2) y que terminó con Peter viajando al espacio para recuperar fuerzas y, sobre todo, mejorar con el objetivo de tener un nuevo round, ¿definitivo?, contra Hellgate. Sí, todo esto suena muy a Dragon Ball y los exilios de Goku, pero oye, no seré yo quien cuestione a Joe Kelly, o al menos quien lo haga en esta reseña. El caso es que, como hemos visto en la serie regular, debajo del uniforme de Spiderman no está Peter: tenemos a alguien ocupando su lugar, cuya identidad por ahora me reservo, y un misterio a resolver por Felicia. G. Willow Wilson incorpora también a Lápida y con ello se trata todo el componente de guerra de bandas que ya explotó recientemente Zeb Wells de nuevo en El asombroso Spiderman, e incorpora a la historia a personajes como J. J. Jameson o Mary Jane, con quien recordemos ya compartió viñetas al final de la etapa de Jed MacKay.
Más cositas: tenemos también la aparición fugaz de Daredevil, quien recordemos sacó a relucir sus pasos prohibidos con Felicia durante la etapa de Mark Waid. Y, por supuesto, la siempre divertida participación de Boris y Bruno, los ayudantes de fechorías de Felicia, que tuvieron un papel destacado durante la etapa de MacKay, pero que recordemos que su debut se produjo en The Amazing Spider-Man #179 a finales de los años setenta.
La mezcla es divertida, muy divertida: tenemos a Felicia rompiendo varias veces la cuarta pared, un intento de redención y la recuperación de un personaje que me fascina, como es la Enfermera de Noche. ¡Oh!, y vampiros, y el Lagarto, y el Hombre de Arena… Y un pequeño gran problema reputacional para Felicia, pero es lo que tienen las redes sociales hoy en día.
En definitiva, no esperemos una serie trascendental ni sesuda; esto es diversión muy bien hilvanada, bien escrita y con un dibujo que engancha. Sabemos que la guionista, y perdonadme la expresión, es motor diésel: sus arranques se suelen cocinar a fuego lento. La pregunta es si la Marvel actual tendrá la paciencia hasta conseguir que la gata robe nuestros corazones una vez más; a mí, con estas primeras cinco entregas, lo ha conseguido.
Por último, quería añadir que justo esta semana el dibujante Adam Hughes ha anunciado en su página web que le han detectado un tumor en el colon de grado 3C, con lo que es de suponer que tenga que pausar su trabajo para hacer frente a esta nueva batalla, de la que esperamos de corazón se recupere lo antes posible.
A modo de curiosidad, para publicar esta serie se ha creado una colección llamada Spiderman Especial (solo aparece en los créditos), en la que irán publicando otras miniseries como: El asombroso Spiderman: Dividido, Spiderman ’94 o Spiderverso vs. Venenoverso. Como indico, no tiene afectación a nivel de lomo, ya que las series regulares tendrán su propia numeración y solo a efectos de créditos en interiores saldrá reflejado dicho título. Como es habitual, el volumen cuenta con muchas de las portadas alternativas que ha tenido la serie, así como la sección de Spot On de Bruno Orive.
Lo mejor
• G. Willow Wilson regresando a Marvel.
• El espectacular dibujo de Gleb Melnikov.
• Lo bien hilvanadas que están las distintas apariciones de personajes secundarios.
Lo peor
• La duda de que en el contexto actual cuando la cancelará Marvel












