Flash #12

Retomamos las reseñas del velocista escarlata a tiempo de su reencuentro con Zoom.

Por
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Edición original:The Flash núms. 41 a 43 USA, Divergence Flash USA .
Edición nacional/ España:ECC Ediciones.
Guión:Robert Venditti, Van Jensen.
Dibujo:Brett Booth.
Entintado:Norm Rapmund.
Color:Andrew Dalhouse, Wendy Broome.
Formato:Rústica, 80 págs. A color..
Precio:7,50 euros.

 

Con la temporada de Flash ya acabada, las buenas sensaciones que deja la serie regular en USA tras el Rebirth y con ECC anunciando que la colección del Velocista Escarlata pasará a ser grapa mensual, no podíamos dejar pasar la oportunidad para poner al día esta serie empezando por donde la dejamos.

Como ya se ha ido comentado en reseñas anteriores, la colección de Flash tiene al timón a Robert Venditti y Van Jensen, dos esforzados guionistas que intentan mantener el nivel que dejó Manapul en la serie, sin lograrlo, y quedándose a años luz del trabajo desarrollado por Johns en su etapa con el corredor. Sus esfuerzos son patentes en cada página, luchando contra la inconsistencia de la que hacen gala, lo que se traduce en un devenir de actos que no hacen sino dar la sensación de estar en una montaña rusa en el sentido negativo del término. Por momentos la serie resulta interesante y está bien construida, para luego pasar a ser tediosa y plantear tramas que no se sostienen por sí mismas, al estar muy desnaturalizadas y desgajadas de lo que en un principio parecen pretender los escritores.

Llegamos a este punto, como recordatorio, tras zanjar la historia con el Barry del futuro y el Barry encerrado en la Fuerza de la Velocidad. Una historia que planteaba muy buenas ideas y que se quedaba a medio camino de poder explotarlas como se merecen, con un resultado, de nuevo, irregular y un final anticlimático que hace desear que llegue el nuevo arco argumental con el que poder esperar algo más desarrollado.

La serie fija su vista en los acontecimientos de la serie de televisión y nos pone a Barry de nuevo tras la pista del asesino de su madre. Esto desencadena una serie de acontecimientos que no acaban de sentirse orgánicos y que fuerzan mucho al entramado que plantean Venditti y Jensen. Zoom ha vuelto y lo hace de una forma muy interesante, tanto que de verdad asusta y eso está bien, porque si de algo adolece Flash es de un villano que de verdad de miedo. La encarnación de Zoom resulta misteriosa y muy macabra, demostrando que puede acabar con Flash cuando quiera, pero que prefiere jugar con su presa como si de un felino se tratara.

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Esto es el punto fuerte de este tomo, en cambio la subtrama que corre paralela y que involucra al padre de Barry resulta absurda, al menos tal y como está desarrollada a la espera de determinar exactamente donde nos quieren llevar los guionistas. Por el contrario, hay que reconocerles el buen trabajo que están haciendo con la lenta caracterización de Wally e Iris, donde no parecen tener prisa y se toman su tiempo para ir añadiendo capas que conformen una buena superficie donde asentar la relación entre ellos.

La serie no puede ser acusada de ser mala. Tampoco se puede decir que sea buena, porque se queda en medio, con muchas sensaciones encontradas que no acaban de concretarse y dejando un poso muy agridulce que crea más incertidumbre que pasión.

En cambio, donde sí que la serie, y permitirme la palabra, derrapa estrepitosamente es en el apartado gráfico. Brett Booth no debería dibujar esta serie. Su forma de narrar es totalmente obsoleta y caótica, con composiciones de viñetas esquizofrénicas, incluso en escenas donde lo que prima son los diálogos, decide romper con el esquema clásico, lo que está muy bien si eres capaz de hacerlo sin condicionar el ritmo, la narrativa y no crear confusión con planos imposibles. Sus rasgos más característicos, como la extrema delgadez de sus personajes, el pelo erizado digno del manga y sus poses imposibles llegan a ser tan molestas que los momentos de brillantez de Venditti y Jensen quedan eclipsados por un trabajo gráfico totalmente indigno para un personaje del calibre de Flash. Y que el apartado del guion y el dibujo estén tan descompensados es algo que daña a la serie de forma muy importante de cara al lector.

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Y es preferible no decir nada del diseño de Booth del traje de Flash, porque es un ejemplo claro de cómo destruir por completo uno de los mejores y más elegantes uniformes que se han diseñado en la historia de los comics de superhéroes.

Flash corre como nunca en manos de Vendetti y Jensen, pero en ocasiones parece que lo hace como un pollo sin cabeza, a lo loco, sin un rumbo concreto que permita cohesionar todo y nos haga olvidar al dibujante. Jensen y Venditti se esfuerzan por hacer un buen trabajo y lo logran en alguna ocasión, pero no acaban de rematar, o mejor concretar, lo que quieren lograr con sus historias. Esperemos que este arco argumental con Zoom a la cabeza, con varias subtramas interesantes, les permita encontrarse más consigo mismos y logren lo que llevan intentando hacer desde que comenzaron la serie: adquirir personalidad propia.

  Edición original:The Flash núms. 41 a 43 USA, Divergence Flash USA . Edición nacional/ España:ECC Ediciones. Guión:Robert Venditti, Van Jensen. Dibujo:Brett Booth. Entintado:Norm Rapmund. Color:Andrew Dalhouse, Wendy Broome. Formato:Rústica, 80 págs. A color.. Precio:7,50 euros.   Con la temporada de Flash ya acabada, las buenas sensaciones que deja la…
Guion - 6.5
Dibujo - 5
Interés - 7

6.2

Agarrotada.

Flash necesita desentumecerse, soltar esa especie de ancla que arrastra para de verdad alcanzar lo que sus guionistas pretenden.

Vosotros puntuáis: 6.52 ( 4 votos)
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sparkyal
sparkyal
Lector
9 julio, 2016 10:55

Seguramente de un guión de Venditti y Van Jensen con dibujo de Manipul (sus historias me parecían muy muy muy flojas) saldría algo bastante interesante