Entrevista a Paco Sordo y reseña de El pacto

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Hace unas pocas semanas Nuevo Nueve ha publicado El Pacto, la interesantísima primera novela gráfica de Paco Sordo. Así que hemos querido entrevistarle para que nos hable sobre ella.

Paco Sordo por Paco Sordo.

Paco Sordo es un historietista, diseñador gráfico, animador e ilustrador nacido en El Puerto de Santa María (Cádiz) en el año 1978. En sus facetas de animador y diseñador ha trabajado para Nickelodeon, Ogilvy, Rovio, ING Direct, Vodafone o Movistar. Además, trabaja como ilustrador e historietista freelance. En el mundo del cómic es conocido sobre todo por sus trabajos de humor entre los que destacan su serie Internet, modo de empleo publicado entre 2010 y 2014 en la revista El Jueves y sus colaboraciones para la revista digital Orgullo y satisfacción con la serie Tebeos Basura. Unos trabajos que ha compatibilizado con la ilustración de cómic y libros infantiles para España y recientemente para el mercado francófono.

Entrevista Paco Sordo

Zona Negativa (ZN): Lo primero darte la enhorabuena por el cómic, un gran trabajo. Leyendo El pacto me da la impresión de que es una historia que llevaba mucho tiempo en tu cabeza, ¿cómo surge la idea de la obra?

Paco Sordo (PS): Muchísimas gracias. Sí, es una de esas ideas que tienes siempre en algún sitio del disco duro de la cabeza y que va mutando con el tiempo. Creo que el origen de todo fue al leer Los profesionales de Carlos Giménez. Si hay un tipo de cómic que considero irresistible y que se salta todos los puestos en mi pila de lectura, son los que cuentan cosas de la propia historia del cómic. A ser posible trapos sucios, jaja. Es un tema que me fascina y siempre había querido hacer algo así. En su día, era una idea muy sencilla, contar la historia de un dibujante ficticio de Bruguera. Algo así como lo que hizo Clowes con Pussey!, que es otra lectura que vino después y que creo que también tiene algo que ver con el origen de esta historia. Pero pronto se me ocurrió mezclarlo con un trasunto de otros personajes que tenía por ahí y que publiqué de chaval en la revista Freek! Se trataba de un señor perturbado y su amigo imaginario, un pato.

ZN: Es tu primer trabajo de larga duración, ¿qué ha sido lo más difícil a la hora de encararlo?

PS: La verdad es que todo fluyó bastante, fue relativamente sencillo. Me propuse hacer este cómic durante el confinamiento, cuando me enteré que Bruguera (ahora un sello de Random House Mondadori), sacaba un concurso de novela gráfica (con unas condiciones que nada tienen que ver con las que han presentado en la edición de este año. El año pasado el premio eran 12000 euros, este año lo han bajado a 5000). El caso es que, la situación era la siguiente: tenía 4 meses para escribir, dibujar, imprimir y enviar mi novela gráfica y, todo esto, claro, compaginado con mi trabajo de ilustrador infantil, que es a lo que me dedico principalmente en la actualidad. El reto era una auténtica locura. Por eso, desde el principio, tuve muy claro que tenía que abordar cada fase del proyecto de la forma más sencilla y eficaz posible, así que me hice un calendario de trabajo bastante bien estructurado y luego fue todo cuestión de seguirlo con disciplina militar. Es verdad que estoy más acostumbrado a hacer historias cortas, por eso mismo traté de delimitar muy bien la historia en escenas y tomarme cada escena como si de una historia independiente se tratase, al final el proceso fue relativamente similar. Llegué a tener todo a tiempo para la fecha del concurso, pero con lo que no conté fue con el tremendo jaleo y los retrasos loquísimos que se dieron en Correos a causa del confinamiento, así que mi paquete con el tebeo se quedó parado en una oficina de correos durante un par de semanas y ni siquiera estoy seguro de haber llegado a participar. Fueron unos días frenéticos de llamadas infructuosas a Correos. Aunque ahora me alegro un poco, por que pude retomar el proyecto con calma después y redibujar todo lo que no me gustaba fruto de las prisas.

ZN: Además de las páginas que redibujaste tras no ganar el concurso, ¿ha cambiado mucho la historia desde la concepción original del proyecto?

PS: Prácticamente nada, sólo añadí un par de páginas. En cuanto al redibujado calculo que sería de un 60% o 70% del cómic.

ZN: Además de tus trabajos de humor en cómic tienes una larga carrera como animador, ¿crees que tu trabajo en la animación ha mejorado tu trabajo cómo historietista?

PS: No sé si mejorar sería la palabra. Normalmente, a la gente que viene de la animación se le dice que tiene un dibujo que plasma bastante bien el movimiento. La animación que más mamé yo y en el tipo de animación en la que me he desenvuelto es la animación limitada. Todo aquello de Hanna-Barbera de reutilizar fondos o dejar partes del cuerpo fijas y mover otras. He trabajado mucho en animación flash. Todos esos son recursos que he hecho míos a la hora de hacer tebeos y que me parecen superlegítimos. De hecho, muchas veces favorecen muchísimo la narración.

ZN: El pacto es una obra que engaña, puesto que puede parecer una obra de humor por su estilo gráfico, pero refleja las condiciones lamentables que tenían los autores de Bruguera y tiene un tono muy amargo, ¿te planteaste usar otro estilo grafico?

PS: No, nunca. Quería jugar al contraste forma/fondo desde un principio. Eso lo tenía muy claro. Quería que el propio cómic, se asemejase un poco en ese contraste a los que hacía Gorriaga, como una especie de juego de espejos.

ZN: En las páginas del cómic se puede ver el cariño que sientes por Bruguera y en particular por Vázquez, ¿Qué significa su figura de para ti?

PS: Bruguera es mi infancia. Yo soy de 1979, así que sobre todo leí los cómics de Ediciones B, pero para mí es todo lo mismo, con un cambio de logo en las portadas. Cuando de niño leía estas historietas, soñaba con ser historietista. De hecho, ya en la primera adolescencia, todo lo que dibujaba eran intentos de series de cómic para enviar a la revista Mortadelo Extra. Estaba muy muy verde y nunca llegué a terminar una propuesta, pero recuerdo todo aquello con un inmenso cariño y como el germen de mi vocación por la historieta. En aquellos días Vázquez no estaba entre mis favoritos, fue de mayor, cuando Glénat empezó a sacar sus tebeos para adultos en grapa cuando realmente empecé a interesarme por su trabajo y por la persona que había detrás de esas páginas.

ZN: ¿Con cuál de sus trabajos o personajes te quedarías?

PS: Creo que el Vázquez de finales de los 50 y principios de los 60 era el que mejor dibujaba. Por mucho que quisiera alimentar es imagen de alérgico al trabajo, hay cosas suyas que se notan muy elaboradas y hechas con bastante mimo. Sobre todo, destacaría la elegancia en su dibujo. Pero creo que sus historietas que más me han divertido son las de Los cuentos del tío Vázquez. Por destacar algo menos reivindicado, las historietas que hacía para Ediciones B de los detectives Tita y Nic me parecen unas historias bastante buenas, con una extensión de unas 10 páginas por entrega que le sentaban bastante bien.

ZN: ¿Qué crees que sentiría al verse retratado en tu cómic?

PS: Creo que me pondría a parir, jajaja. Me tacharía de parásito queriendo sacar provecho de su figura. Pero espero que en el fondo le gustase un poco.

ZN: ¿Crees que se ha olvidado la importancia para el medio en España de los autores de la primera generación de Bruguera?

PS: Creo que sí, muchísimo. Pero también me parece normal, el tiempo pasa y va haciendo caer todo en el olvido. Está en manos de las instituciones, historiadores, divulgadores y autores el intentar reivindicar estas figuras. Lamentablemente el cómic no goza del estatus del que gozan otras disciplinas artísticas y es muy complicado que el legado no se acabe perdiendo.

ZN: ¿La idea de estructurar la obra como un falso documental (que es todo un acierto) estuvo desde el principio? ¿Como elegiste a los personajes que aparecen en las escenas de entrevistas que asemejan a los documentales?

PS: Sí, estuvo desde el principio. Fue una de esas decisiones que tomé a la hora de tratar de simplificar el proceso lo máximo posible. También quería que el cómic fuera lo más accesible posible y fácil de leer para todo aquel que no tuviera la más mínima idea de qué es eso de Bruguera. Había mucho contexto y mucha información que dar para poder disfrutar de la historia. Aunque en principio, fue sólo para eso, pronto vi que era una herramienta que me permitía también jugar a anticipar cosas, desviar la atención de los giros de guion, suavizar la transición entre algunas escenas… En definitiva, me vino también muy bien como herramienta narrativa.

ZN: Una de las primeras cosas que llama la atención de la obra es el cuidado diseño desde la portada imitando a las de Joyas Literarias Juveniles, hasta el interior con las páginas que dan la sensación de ser las de los viejos tebeos en bitono de Bruguera, ¿este tipo de diseño siempre fue parte de la obra?

PS: Sí, siempre. Lo tuve muy claro desde el principio. Quería que la portada fuera un golpetazo de nostalgia, pero a su vez que diera pistas de lo que nos íbamos a encontrar en el interior. Una portada tipo Super Humor o Colección Olé no hubiera acabado de funcionar. No te negaré que también hay algo de querer llamar la atención de los lectores que ya tenemos una edad al revisar las estanterías de una librería

En cuanto a las páginas interiores también era algo que tenía clarísimo y el estilo era una pieza clave sobre la que se fundamentaba el juego metalingüístico de es este tebeo. También me vino genial como elemento narrativo para indicar en qué periodo histórico nos encontramos, de ahí que haya algunos cambios de estilo en el tebeo.

ZN: Eres muy activo en redes sociales, y durante los meses previos a la aparición de El Pacto, hiciste un diario divertidísimo sobre el proceso de creación del cómic, ¿hay posibilidad de que se publique en papel?

PS: Gracias por lo de divertidísimo. Cuando empecé a hacerlo, me apetecía mucho la idea de intentar sacarlo luego en papel, pero a medida que iban avanzando las entregas se iba haciendo más y más evidente que era un cómic promocional y se alejó un poco del tono que quería darle. Sacar algo con periodicidad semanal es siempre muy complicado (sobre todo cuando lo compaginas con mil cosas más) y es muy fácil que se te escape un poco de las manos. Aunque estoy muy contento con el resultado, creo que habría que darle una o dos vueltas más para que funcionase como un tebeo independiente. ¿Quién sabe? Quizás en el futuro pueda servir de base para otra cosa. Yo soy muy de no tirar nada, jaja

ZN: ¿En que estas trabajando ahora mismo? Cruzamos los dedos para que sea en un cómic donde aparezca El Pato Gitano.

PS: Ahora mismo estoy volcado con el tomo 2 de Niko, una serie de álbumes de cómic infantil que estoy escribiendo y dibujando para el mercado francés, del que ya salió en abril el tomo 1 y que espero que pueda ver la luz pronto en España (a día de hoy, me han comentado que se está estudiando y es muy probable, ¡ojalá!). A la vez estoy ilustrando el quinto libro de una serie de libros que se llaman Les aventures hyper trop fabuleuses de Violette et Zadig, en los que trabajo con Mr Tan, un guionista de tremendo éxito allí por su serie Mortelle Adelle, que está siendo todo un fenómeno en Francia. Estoy preparando también otros dos proyectos de cómic de los que es pronto para hablar y que están dirigidos también para el público infantil/juvenil. ¡Cruzo los dedos para que todo salga adelante!

ZN: Muchas gracias por tu atención y enhorabuena por un trabajo magnifico.

PS: Muchísimas gracias a ti. ¡Un abrazo!

Reseña El pacto

Edición original: El Pacto (Nuevo Nueve, 2021)
Guion: Paco Sordo
Dibujo: Paco Sordo
Realización técnica: Fito
Formato: Rústica. 112 páginas. 18€

El misterio Gorriaga.

“Yo le oculto de la gente que le busca y usted me ayuda a convertirme en historietista.”

Barcelona, 1957, en las oficinas de Bruguera Rafael González, director de las revistas de humor, se reúne con Miguel Gorriaga, un aspirante a historietistas sin mucho talento que lleva tiempo intentado publicar. Al ver sus páginas de muestra González le dice que está todavía muy verde para poder publicarle, y que trate de seguir mejorando copiando el estilo de Manuel Vázquez, estrella absoluta de la casa tras el abandono de la primera generación de historietistas (Escobar, Peñarroya, Conti, Cifré y Giner) para fundar la revista Tío Vivo, como nos contó Paco Roca en El invierno del dibujante. Pero Gorriaga es un hombre desequilibrado y lo que decide hacer para convertirse en historietista es secuestrar a Vázquez para que le ayude. El resultado es Torcuato Turulato, todo un éxito que hace que sus obras se recuerden muchos años después.

El argumente de la primera novela gráfica de Paco Sordo, nos remite irremediablemente a la novela Misery de Stephen King, pero, aunque tiene similitudes más que evidentes, es mucho más, ya que también es un mordaz relato del día a día de los historietistas españoles durante los años de la dictadura bajo las draconianas condiciones de la editorial Bruguera. Un tema que ya había tratado Paco Roca en El invierno del dibujante, aunque de una manera muy diferente a la que usa Sordo que nos propone una obra que es una mezcla entre fantasía y realidad, además de diversos géneros y estilos gráficos que nos deja un regusto agridulce tras su lectura.

Aunque el estilo principal de dibujo, claramente inspirado en el Vázquez, nos puede hacer pensar que estamos ante una historia cómica, nada más lejos de la realidad, ya que, aunque el humor (sobre todo negro) está muy presente, se trata de una historia dramática bastante amarga, delirante y con una pátina de surrealismo. Un paseo, a veces terrorífico, por la mente perturbada de un hombre que buscaba conseguir sus sueños a cualquier precio.

Uno de los grandes aciertos del tebeo es intercalar escenas de entrevistas de personajes conocidos del mundillo, con un estilo gráfico más realista, simulando ser parte de un documental sobre Gorriaga, lo que le añade realismo y profundidad a la historia permitiéndole a Sordo explicar de manera muy sencilla el contexto del personaje, además de servir de transición entre las diferentes escenas de la historia principal. Lo mismo sucede con algunas recreaciones de páginas y portadas del trabajo que realizo Gorriaga junto a Vázquez.

El Pacto también es un sentido homenaje, aunque bastante crítico, a la forma de hacer tebeos de Bruguera desde la portada (un homenaje a las de la serie Joyas Literarias Juveniles), pasando por el bitono, el estilo gráfico, etc.… todo nos recuerda a sus ediciones. Pero sobre todo es un homenaje a Vázquez. Un autor imprescindible sobre el que se ha creado una imagen de crápula y vividor, que él mismo potenció, pero que a veces nos hace olvidar que es una figura clave para entender la historia del tebeo en España, autor de obras tan imprescindibles como Las Hermanas Gilda, La familia Cebolleta, Anacleto, Agente Secreto, Angelito o Los cuentos del Tío Vázquez. Ojalá que esta obra sirva también para recuperar alguno de esos trabajos con unas ediciones que les hagan justicia.

Nuevo Nueve hace una edición muy cuidada repleta de elementos que remiten a los tebeos de Bruguera.

Nada en El pacto es lo que parece, algo que es una magnífica noticia para los lectores, ya que está lleno de sorpresas y hallazgos. Se trata de un cómic muy divertido y bien narrado que además de una historia tensa y con mucho humor negro sirve para homenajear la historia del tebeo español. Sin duda, se convertirá en uno de los tebeos nacionales más destacados del año.

Lo mejor

• Es un tebeo poliédrico de múltiples caras y lecturas.
• Es un sentido homenaje a Bruguera y a Vázquez, pero también es mucho más.

Lo peor

• Que Paco Sordo no puede dedicar todos sus esfuerzos a historias de este tipo.

Hace unas pocas semanas Nuevo Nueve ha publicado El Pacto, la interesantísima primera novela gráfica de Paco Sordo. Así que hemos querido entrevistarle para que nos hable sobre ella. Paco Sordo es un historietista, diseñador gráfico, animador e ilustrador nacido en…
Guión - 8.5
Dibujo - 7.5
Interés - 9

8.3

Brugueriano

Paco Sordo nos trae uno de los trabajos más sorprendentes de lo que va de año, una historia que mezcla la obsesión por los cómics con el homenaje al gran Vázquez.

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Nacido en Barakaldo en 1977 donde sigo viviendo. Descubrí los cómics en una librería de barrio con Tintin, Asterix, SuperLopez y los personajes de Ibáñez. En 1989 descubrí los superheroes de la mano de Stern y Buscema con el numero 73 de la edición de Forum de Los Vengadores. A estas lecturas se fueron incorporando la novela gráfica y el manga, de los cuales, a diferencia de los superheroes, nunca me cansé. Todavía sueño con ser agente Espacio-Temporal y de Planetary, con visitar mundos de fantasía con el señor T., Philemon, Lord Morfeo, Arale y Thor. Viajar con Reed, Ben, Susan y Johnny al futuro y pasear por el cuartel de la Legión. Recorrer la antigua Roma con Alix y una cantimplora de poción mágica. Buscar Mú, perderme en un viaje al corazón de la tormenta, contemplar el Olmo del Cáucaso mientras paseo por un Barrio Lejano leyendo El almanaque de mi padre. Conseguir beber la sangre del Fénix. Leer, al fin, algún articulo de Tintín y de Fantasio sin que me molesten los absurdos inventos de Gastón. Perderme por las murallas de Samaris, mientras de la pirámide flotante de los inmortales cae John Difool. Enamorado de la chica de los ojos rojos y de Adele. Y cabalgar hacia el amanecer con Buddy Longway, Red Dust y el teniente Blueberry. Con un poco de humo azul en los labios...
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Nippur
Nippur
Lector
21 agosto, 2021 21:21

Los comics de Bruguera son una fuente inagotable de homenajes y revisitas. Soy de Argentina pero mi familia de España solía mandarme revistas de esta editorial y de Vértice en encomiendas, así que comparto la nostalgia por este tipo de material. No conocía a Paco Sordo, pero gracias a esta reseña y entrevista, hoy mismo encargo «El Pacto»