El Universo DC Converge en Flashpoint

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Edición original: : Convergence: The Atom núms. 1 y 2 USA, Convergence: Speed Force núms. 1 y 2 USA, Convergence: Titans núms. 1 y 2 USA
Edición nacional/ España: ECC Ediciones
Guión: Tom Peyer, Tony Bedard, Fabian Nicieza
Dibujo: Steve Yeowell, Tom Grummett, Ron Wagner
Entintado: Andy Owens, Sean Parsons, José Marzán Jr.
Color: HI-FI, Rain Beredo, Chris Sotomayor
Formato: Rústica, 152 págs.
Precio: 14,50 euros

 

Estamos ante un pequeño reto a la hora de reseñar este tomo recopilatorio. Por un lado nos enfrentamos a la ardua tarea de asignar nota global al tomo, cuando en el mismo se aglutinan tres miniseries de muy dispar calidad. Por otro, se trata no de una reseña sino de tres englobadas bajo el título que desde ECC han decidido darle a esta publicación y que obedece a unificarlas por el evento al que hacen referencia.

Por lo tanto para solventar estos dos pequeños escollos la reseña se dividirá en tres partes y cada parte recibirá su puntuación, siendo la final una media global, lo más objetiva posible, de la calidad del tomo.

Para esta ocasión empezamos con tres de las series que se ubican en los acontecimientos pre Flashpoint. Para empezar de manera adecuada lo primero es dar una pequeña pincelada que nos acerque de nuevo a este evento que fue la puerta al Nuevo Universo DC. Dicho así está claro que no se trata de un evento más, sino de todo un revulsivo que llevó al Universo DC a cambiar de arriba abajo, rompiendo con el pasado y adaptando a todos sus personajes, en mayor o menos medida, a los nuevos tiempos.

Detrás de Flashpoint está Flash, como casi siempre es este personaje el que desencadena los cambios en DC. Ya lo hizo cuando inauguró la Edad de Plata, abrió las puertas del Multiverso, se sacrificó en Crisis, creó el concepto de legado dentro del Universo DC y como no podía ser menos, en Flashpoint lo cambia todo de manera drástica, no solo artísticamente, sino también editorialmente.

La saga de Flashpoint nos presenta una nueva Tierra donde nada es como lo conocíamos. Solo Barry Allen, Flash, parece darse cuenta de ello. No hay Liga de la Justicia, nadie sabe dónde está Superman, Batman despierta excesivos recelos, Cyborg es el mayor héroe de la Tierra,Aquaman y Wonder Woman están en guerra y el Green Lantern de la Tierra se llama Abin Sur. Algo ha cambiado en la línea temporal que ha provocado todo estos cambios y solo Flash parece estar capacitado para devolver al mundo a su anterior situación. El problema es que los cambios aplicados sobre los cambios, nunca generan los resultados esperados y al final de este evento el Universo DC se reiniciaba con 52 nuevas colecciones de todo tipo de géneros.

Antes de empezar a diseccionar los tres Tie In que conforman este tomo, es necesario comentar la característica común que los une a todos ellos: la inconsistencia. Mini series de dos números que pugnan por contarnos algo interesante, donde se atisban destellos, pero que acaban por desmoronarse como un castillo de naipes por el abrupto y precipitado final que sufren. Obras muy guiadas, demasiado encorsetadas a una fórmula repetitiva, donde solo se salvan aquellas donde los autores son capaces de rellenar las grietas y explorar conceptos que van un poco más allá del rígido corsé con el que les ha tocado lidiar.

SPEED FORCE

Solo con poder volver a ver a Wally West de nuevo enfundado en sus mallas rojas podría pensarse que estos dos números ya merecen la pena. Pues no es así. La historia resulta simplona, sin caracterización alguna, superflua y tan encajonada dentro del esquema a seguir que Bedard parece que la escribió con desgana. Esfuerzo cero por parte del guionista que se limita a dejar que el personaje se escriba solo, pero sin aportar nada nuevo en medio de esta nueva situación ante la que están los héroes.

Da gusto verte, Wally.
Da gusto verte, Wally.

Tal vez lo más reseñable sea el momento en el que Flash recorre varias ciudades a supervelocidad y podemos hacernos una idea más global del conjunto. Una lástima que Bedard no haya desarrollado más esta parte, ya que le hubiera permitido llegar más lejos y aportar la tan necesaria caracterización que lleva a la dramatización de la situación. Sin ella no hay emoción alguna y todo se reduce a un consomé insípido, que pasa sin problemas por la garganta, pero se olvida tan pronto llega al estómago.

En el aparado gráfico Tom Grummett cumple adecuadamente con la tarea impuesta y fiel a su estilo suave y clásico nos ofrece una fluida narrativa que ayuda mucho a que el guion de Bedard adquiera algo de sabor.

Guion: 5
Dibujo: 7
Interés: 6

ATOM

Tom Peyer peca de ambición en estos dos números. Su historia intenta salirse de lo establecido y lo consigue, pero falla estrepitosamente a la hora de meternos en ella. Tenemos a Ray Palmer, más trastornado que nunca, atrapado en su propia mente y obsesionado con vengarse de Deathstroke. Peyer se toma su tiempo para meternos en la disociada cabeza de Palmer, cambiando las reglas de juego impuestas por el evento y llevando la situación a un inevitable enfrentamiento final donde, de nuevo, intenta que la historia no acabe por ser predecible.

No preguntéis por la mano...
No preguntéis por la mano...

Por tanto estamos ante un número interesante, con reflexiones más profundas que la media, pero que no acaba de ser relevante de la forma que uno podría esperar al no estar bien rematado por un apartado gráfico más competente y dinámico. Los trazos de Steve Yeowell resultan tan anodinos que rompen los intentos de Peyer por contarnos algo que valga la pena. Un ejemplo de descompensación artística que lastra al conjunto y hace que no pueda brillar con más fuerza en medio de este recopilatorio.

Guion: 6
Dibujo: 5
Interés: 7

TITANS

Cerrando el tomo tenemos a los Titanes en manos de Fabian Nicieza, un guionista de largo recorrido en esto de tratar con grupos de superhéroes, que demuestra un saber hacer por encima de la media al aportar a la historia un nuevo enfoque. Su premisa gira alrededor de la figura de Arsenal, Roy Harper, un personaje golpeado a lo largo de su existencia por las decisiones y las consecuencias de ellas. A través de un intenso monólogo interior va dibujando lo que nos quiere contar y como esas decisiones hay que tomarlas, para bien o para mal. Esta premisa que puede parecer algo simple se erige en medio del tomo como la historia más sólida y certera a la hora de acercarnos a ese momento en la vida de los Titanes. Nicieza sabe jugar con las emociones lo suficiente como para trasmitir sentimiento a través del personaje y se agradece en extremo. La historia cierra con margen, sin violencia, de manera que el lector puede notar que lo que acaba de leer ha dejado algo de poso en su memoria.

Una vida en una página.
Una vida en una página.

Poco importa que Ron Wagner ilustre el conjunto de manera algo rígida. Su narrativa compensa su trazo recto y anguloso, que sin ser elegante sí que demuestra capacidad suficiente para aportar lo que Nicieza necesita a la hora de contar la historia.

Guion: 7
Dibujo: 7
Interés: 8

Un tomo que va de menos a más, con más fallos que aciertos, irregular, inconsistente y desganado en el que poco pueden hacer dos números de seis para levantar el nivel de unas historias rígidas y excesivamente guiadas dentro del conjunto global del evento de Convergencia. Una aportación casi nula a un todo que se antoja débil en planteamiento y débil en desarrollo.

  Edición original: : Convergence: The Atom núms. 1 y 2 USA, Convergence: Speed Force núms. 1 y 2 USA, Convergence: Titans núms. 1 y 2 USA Edición nacional/ España: ECC Ediciones Guión: Tom Peyer, Tony Bedard, Fabian Nicieza Dibujo: Steve Yeowell, Tom Grummett, Ron Wagner Entintado: Andy Owens, Sean…
Guion - 5.5
Dibujo - 6
Interés - 6

5.8

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