Ecos

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Guión: Joshua Hale Fialkov
Dibujo: Rahsan Ekedal
Edición España: Norma Editorial
Contiene: Echoes 1 a 6 USA
Formato: Libro cartoné de 160 páginas
Precio: 15,00 €

 

“No eres real, eres solo mi culpa y mi conciencia
y mi ansiedad y la química en mi cabeza…”

El género negro y el de terror comparten ciertas características básicas, entre ellas, principalmente, su origen moderno y su manejo del misterio como un personaje más de sus historias y relatos. En el caso del género de terror este tendría su eclosión en el clásico Frankenstein o el Moderno Prometeo de la británica Mary Shelley aunque su éxito no cuajaría hasta casi finales del siglo XIX con autores tan dispares como Bram Stoker, Edgar Allan Poe o H. P. Lovecraft. Los ancestrales espíritus, monstruos y bestias de la antigüedad volverían para adaptarse a los nuevos tiempos y, en el fondo, lo harían para hablarnos de los miedos y terrores de la naciente sociedad contemporánea. Por su lado, el género negro, surgido en las primeras décadas del siglo XX, buscaba una finalidad muy parecida aunque negando el factor fantástico y apegándose a cierta sobriedad realista. De esta manera, pioneros como Carroll John Daly, Dashiell Hammett o Raymond Chandler nos hablaban en sus obras del ambiente de injusticia, miedo y corrupción de la sociedad estadounidense posterior a la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión que hicieron del crimen organizado y el gansterismo una auténtica problemática social en esos años. Tanto el género negro como el de terror tuvieron una gran acogida en el ámbito pulp del pasado siglo compartiendo publicaciones, temáticas e incluso algún tópico.

La evolución de estos géneros ha sido muchas veces paralela llegando a cruzar sus destinos especialmente en las últimas décadas en el campo del thriller o el llamado terror psicológico. Por supuesto, esto es algo que también hemos visto en el mundo del cómic, en dónde el género negro y el de terror incluso se han compenetrado con naturalidad en historias tan alejadas de sus raíces como son las de corte superheroico. Por otro lado, el noir ha ido cobrando más relevancia en las publicaciones, y también en las obras de algunos autores enfocadas directamente en dichos géneros entre los que podríamos citar a Brian Michael Bendis, Ed Brubaker, Brian Azzarello, Jason Aaron o Joshua Hale Fialkov. Este último es una de las personalidades en ascenso en el cómic estadounidense, un autor que ya demostró su apuesta por la intriga y el misterio, con una evidente influencia del género negro y de terror, en su premiado debut en La Huida de Elk, dibujado por Noel Tuazon, y en posteriores obras como su trabajo en la serie regular de Yo, Vampiro junto a Andrea Sorrentino, cuya cancelación ha sido anunciada recientemente, o sus más personales Tumor, repitiendo con Noel Tuazon, y Ecos, al lado de Rahsan Ekedal.

Posiblemente, Ecos, publicada por la editorial estadounidense Top Cow en el año 2010, sea la mejor muestra de las capacidades y la narrativa de Joshua Hale Fialkov, y por extensión del no menos destacado talento artístico y preciso dibujo de Rahsan Ekedal. Esta obra, dominada por una atmósfera muy particular, le sirve a Joshua Hale Fialkov para demostrar un gran y natural manejo de los resortes propios del género de terror y, más tangencialmente, del género negro que exploraría en Tumor con más amplitud. Por este y otros motivos Ecos ha sido muy del agrado de la crítica estadounidense que ya en el año 2011 la reconocería con una nominación al premio Harvey a la Mejor Serie Nueva previa a las que conseguiría el siguiente año en las categorías de Mejor Álbum Gráfico, Mejor Serie Limitada, Mejor Historia y Mejor Guionista. En nuestro país hemos podido disfrutar de Ecos gracias a Norma Editorial en una cuidada edición en formato libro con mucho material adicional en el que se incluyen muestras del guión de Joshua Hale Fialkov y también de los bocetos y lápices de su compañero Rahsan Ekedal, comentarios y epílogos a la obra de ambos autores y una introducción firmada por el guionista Steve Niles (30 Días de Noche) en la que al hablar del presente trabajo lo califica tajantemente como “una completa experiencia de terror”.


Previa de Ecos de Joshua Hale Fialkov y Rahsan Ekedal

Sinopsis de Ecos

La vida de Brian Cohn, un hombre normal y corriente aquejado de esquizofrenia y a punto de ser padre, queda totalmente trastocada cuando su padre, en su lecho de muerte y después de una larga lucha contra el alzheimer, le confiesa unos terribles crímenes cometidos en el pasado. En una lúgubre y abandonada casa Brian Cohn encuentra las pruebas que incriminan a su padre y comienza a tener terribles visiones y pesadillas. Pronto, los asesinatos y desapariciones vuelven a repetirse, y el miedo a ser él causante y estar siguiendo inconscientemente los pasos de su padre llevan a Brian Cohn a un estado alterado en el que la realidad y el terror resultan indivisibles…

Ecos: El enemigo interior

“Crecí leyendo las revistas de Creepy y Eerie, así como las de EC Comics”, afirmaba el guionista Joshua Hale Fialkov en una reciente entrevista concedida al compañero Pedro Monje en exclusiva para Zona Negativa, “Pero, sin duda alguna, aquello que me atrajo al lado del terror fue Twilight Zone de Rob Serling (Dimensión Desconocida).” Este amor del autor por el terror clásico se puede percibir claramente en Ecos, un thriller psicológico, una historia con pequeñas pinceladas de género negro y un relato de suspense en clara deuda con el cine de Alfred Hitchcock y, más concretamente, con su mítica película Psicosis. En Ecos Joshua Hale Fialkov se muestra como todo un prestidigitador de la viñeta, por ello el lector no debe bajar la guardia ni dar nada por sentado en ningún momento, no hay truco ni trampa pero si la habilidad de un guionista para engañarnos y llevarnos por el camino dispuesto por él mismo. Es su capacidad para mantener la tensión en cada escena, por cotidiana o rutinaria que pueda ser esta, la que logra hacer creíble una propuesta llena de vueltas de tuerca y chliffhangers en los que los recursos narrativos del cómic y su misma estructura intentan reflejar la esquizofrenia del personaje protagonista.

En relación a este tema en concreto no habla en vano Joshua Hale Fialkov cuando afirma ser “un gran creyente en la estructura de los comics”, lo demuestra en la presente Ecos en su búsqueda por compenetrar las particularidades propias de esta historia con el denso enfoque intimista y psicológico que otorga al conjunto final de la obra. De esta manera, Ecos supone toda una montaña rusa de revelaciones, dilemas morales, pesadillas y emociones enquistadas, en la que resaltan las virtudes del dibujo y el talento de Rahsan Ekedal y su voluntad por intentar sumergirnos en un tour de force auténticamente claustrofóbico entre la paranoia y la realidad. No hay nada explicito en Ecos, aunque algunos malos sueños sean descarnadoramente gráficos, porque el terror parte sobre todo del mismo enemigo interior y se extiende de manera adulterada hacía lo cotidiano determinando todos los acontecimientos del relato. En este sentido resultan ilustrativas las declaraciones del guionista estadounidense cuando desvela su primordial intención en Ecos de “ofrecer un misterio en pequeñas raciones pero firmemente construido”, puntualizando también que debía ser “algo expuesto tan a primera vista en la cara de los lectores que ellos lo ignorasen sin saberlo.”

Muestra de la espectacular propuesta de Rahsan Ekedal en Ecos

La pequeña trama policíaca en Ecos, ni mucho menos eje central del relato e incluso meramente anecdótica, añade, no obstante, ese elemento de género negro prácticamente innato en el tono de las obras de Joshua Hale Fialkov y con el que, en este caso, juega al despiste al no centrarse tanto en la resolución del caso como en intentar descubrir realmente lo que está sucediendo en la trama. El hecho de apostar todo el ritmo del lado de las divagaciones y la locura del protagonista podría haber sido un importante hándicap pero Joshua Hale Fialkov sale bien librado del embrollo y más allá de convertir Ecos en una simple y frágil burbuja logra que esta pueda admitir alguna que otra relectura. La atmósfera de la historia, mentalmente opresiva y experimentalmente asfixiante, curiosamente parte del fresco y limpio dibujo de Rahsan Ekedal, con un uso de las sombras leve pero muy marcado, y suponiendo de esta manera un interesante contrapunto a la narración. El acabado resulta muy cuidado y su factura, formas y fuerza expresiva pueden recordarnos de alguna manera el no menos genial trazo del japonés Naoki Urasawa. En definitiva, el Ecos de Joshua Hale Fialkov y Rahsan Ekedal es un pequeño ejercicio de estilo, un juego de perspectivas y un caleidoscopio psicológico en el que temas como la herencia y la paternidad dan paso a una historia clásica de terror.

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Ataúd Johnson
Ataúd Johnson
Lector
18 enero, 2013 11:41

 Me pareció una historia correcta para muy muy fans de fantasmas, visiones, secretos de casas antiguas,etc… Y es que eso es lo peor que puedo decir de Ecos, que no me sorprendió en ningún momento. Se lee bien y tiene un buen dibujo pero siempre con la sensación de visto mil veces antes.

Quizás tengas razón Jordi y gane algo en una relectura, pero no será en la trama o en la interpretación que son las que son, sino quizás en aspectos más sutiles pero a la vez más profundos como por ejemplo la relación del protagonista con su padre que a mí ya en una primera lectura me pareció de largo lo más interesante.

Omar Little
Omar Little
Lector
18 enero, 2013 12:00

No me interesan ni los fantasmas ni las visiones ni las casas encantadas ni rollos esotéricos y me gustó “Ecos”. En el tebeo no hay nada de eso.

Ataúd Johnson
Ataúd Johnson
Lector
18 enero, 2013 12:11

 Ah no? a ver si he leído yo otra cosa. Sin desvelar nada: el protagonista no tiene visiones ( si las quieres llamar esotéricas, por mí vale) con lo que se entiende hoy día por fantasma? Y no desvela un “secreto” por algo oculto en una casa ( yo no he hablado en ningún momento de casa encantada)? No confunde realidad-ficción como tantas veces se ha tratado el tema? 

Eso no quite para que pueda gustar, claro, de hecho empiezo diciendo que me parece una historia correcta, pero nada más. Ya sabes que sobre gustos…,pues eso.

Igverni
Lector
18 enero, 2013 13:54

Tengo que dar las gracias a DC Comics y nuestro amigo DiDio… no, no estoy borracho ni drogado…

Gracias a I Vampire entré en contacto con este guionista…  ya entonces le vendian como “el premiado creador”de Ecos, Elk´s run…. como me gustó lo que leia… probé con este Ecos

lo mejor que supongo puedo decir es que me hizo querer gastarme mi dinero en seguir leyendo otras obras suyas… asi que hace 6 meses compré también Tumor… y un autoregalo de navidad fue el Elk´s Run… quizá para mi gusto, la más floja de las 3, aunque tambien buena lectura.

en cuanto a esta obra que reseñas (Jordi enhorabuena por la misma) realmente no espoileo nada, esta en la sinopsis, si digo que hablamos de un esquizofrénico diagnosticado… nada que ver con fantasmas… y aunque sí tiene elementos comunes a muchas cosas vistas en cine /  TV o leidas en novelas, ¿realmente hay tantos comics similiares para decir que ya lo has visto mil veces? realmente yo no lo creo…. aunque las sensaciones son personales de cada uno… y cada uno tiene la suya…

es un efectivo ejercicio de estilo, muy bien resuelto… el dibujo aunque al principio no me gustaba del todo, con su tratamiento de pagina p.ej. al comienzo de cada capítulo, te sumerje perfectamente con la historia y el feeling que quieren crear…

me gusto mucho el final (aquí si que no digo nada…) efectivamente homenaje a las comics de los 60 o series Tales from the Crypt…

lo dicho… espero que publique pronto mas material Creator-owned, me tiene convencido…

marcus
marcus
Lector
18 enero, 2013 16:44

Estuve en un tris de comprármelo en Navidades. !Las estrellitas Jordi, las estrellitas! ¿Cuántas estrellas sobre 5? Es que es las reseñas son sobretodo descriptivas y da una idea de la valoración personal del redactor (es solo una sugerencia eh?:P)

marcus
marcus
Lector
19 enero, 2013 13:30

Pero creo que a muchos de los que os leemos, aparte de una valoración objetiva, también nos gusta saber la valoración personal de quien lo ha escrito, sea con estrellitas o cualquier otro método. Con el tiempo vas viendo con qué redactores coincides más en gustos y esta forma de hacer contestaría a la pregunta: si, historia muy bien construida, gran dibujo, etc. Pero…¿a mi me gustaría? No va a coincidir siempre obviamente pero puede ser una ayuda, y más ahora que por lo menos yo no puedo permitirme cagarla en una compra. Es mi opinión, en todo caso. Y por cierto, muy buena reseña.