¡QUE HOSTIA!….¡QUE HOSTIA!
«Siete días…»
Ya está aquí, ya llegó el momento favorito y temido por varias partes del fandom. Sí, hablo de los eventos.
Esas historias donde todos los héroes se reúnen, se paran las series principales y se llenan todo de tie-ins, paralizando durante varios meses las aventuras. A veces merecen la pena y otras es simplemente engordar ventas, pero al final siempre acaba igual, con la «butxaca» vacía.
Este es un momento significativo para DC, pues toda la corriente All In con sus series, regulares y limitadas, nos ha dado una calidad notablemente alta, sin contar el maremoto que ha sido el universo Absolute. Aquí en España aún nos faltan cosas por ver, pero ya con un año desde que vimos este comienzo podemos decir que es un momento muy dulce artísticamente para todos los implicados.
Historias cohesionadas que nos llevan a un punto concreto; en algunas más evidentes que en otras, pero se puede rastrear la «señal» que nos van enviando los autores hasta que hemos llegado a donde estamos. Por eso es normal que haya cierto recelo y también emoción por ver un evento dentro de esta nueva vida que tiene DC con All In y que dará paso al nuevo status llamado Next Level.
¿A quién le damos el evento? Pues sencillo: a aquellos que nos dieron el inicio de todo en el especial All In, que han llevado a cabo el universo Absolute y las aventuras de Superman allanando el camino. Cómo no, estoy hablando de Joshua Williamson —el bueno— y Scott Snyder —el Snyder más bueno—.
Ambos autores son como los eventos: capaces de darte lo mejor de sí mismos, un disfrute al que puedes volver y pasártelo bien, o simplemente un tebeo más para facturar.
Veamos qué tenemos aquí.
Como ya sabemos desde hace unos años, Darkseid desapareció buscando la energía definitiva a raíz del cierre del multiverso en Poder Absoluto. Eso hizo que en su búsqueda, enfrentándose a los avatares del universo, llegase a la conclusión de crearse un universo propio donde todo era su ley absoluta.
Ante tal problema Booster fue tras él a investigar qué pasaba y, gracias a su peculiar fisionomía tras viajar por el tiempo tantas veces, era sencillo para él. Pero le tendieron una trampa y quedó atrapado en esa tierra. Lo que parecían meses se convirtieron en años o eones; no lo tenemos claro de boca de Booster, como lo explicó en el preludio.
Mucha tralla, lo sé
Pasó el tiempo y en el Superman de Williamson íbamos viendo aparecer la legión de la condena —superhéroes— de Darkseid, siendo esta la serie principal donde pivotaba lo ocurrido desde aquel especial.
Superman rescató a Booster y este dijo que venía Darkseid. Bien, según Time Trapper ya había ocurrido el aciago mal, pero entre varias figuras temporales han conseguido atrasar todo una semana.
Siete días.
Eso es todo lo que tienen nuestros héroes para plantearse qué hacer y atacar a Darkseid. Pero ¿cómo lo hacen si es imposible de derrotar?
Un juego. Esa es la idea principal de Williamson y Snyder: derrotar a Darkseid en un combate de todos contra todos, héroes y villanos, hasta que solo quede un vencedor. Este, con todo el poder que hay oculto en la Tierra —como si de una semilla celestial se tratara— podrá luchar de tú a tú contra Darkseid.
Es una idea bastante rara para un combate de proporciones cósmicas, y más con Darkseid en medio, pero oye, ya está todo inventado y Williamson y Snyder están disfrutones. Se nota desde la premisa que estamos viendo: héroes luchando entre sí, traiciones, giros de guion y combates que no esperarías ver —Zatanna vs Harley o WW vs Lobo, por ejemplo—.
Pero no todo es mamarrachería, también nos encontramos con pequeños momentos de luz en este número uno. Snyder siempre ha sido conocido —y lo será— por escribir a Batman y ahora su vertiente Absolute, pero aquí vemos una vez más, en una reunión que tiene la trinidad de paisanos jugando y charlando entre ellos como personas, lo bien que sabe escribir a Clark. Cómo le pilla el tono con dos frases y al final todo el cómic respira su olor, su tristeza y su ímpetu de no querer perder. Ni él ni nadie.
Todos deberían ganar, nadie debería perecer. Ya sabemos que el gran Smallville siempre quiere lo mejor para todos y encontrar la solución más pacífica, pero cuando no se puede pues se pone sus vendas de sol y a bajar al barro.
Estos momentos dibujados por Xermanico son muy interesantes por cómo están planteadas las páginas. Algunas son diálogos donde notamos a Clark con sus poderes, su flaqueza y su malestar por los días antes del combate, y cómo le duele e intenta disfrutar porque no se sabe qué puede ocurrir. Es un Xermanico distinto; se nota que el entintado y el color no son los mismos que en Green Lantern. Es distinto, pero igual de funcional.
La estrella de la función sin duda alguna es el granadino Javi Fernández, quien nos entrega un trabajo fascinante en este primer número y un juego de viñetas y narrativa con las letras «VS» que a los fans de los noventa —con esas páginas apaisadas de los «Image boys»— les encantará.
En definitiva tenemos un evento, el primero de la nueva edad dorada de DC, con todos atentos. Parece que la siguiente pieza del puzzle va a ser disfrutar, pasarlo bien viendo combates y mucho corazón.
Al final, como dije antes, está todo inventado y para hacer otro remedo cósmico con Darkseid… nos lo pasamos bien viendo ostias y tollinas cósmicas, ¿no?
Lo mejor
• Lo bien que escribe Snyder a Superman.
• El arte de Javi Fernandez
Lo peor
• No es para todo el mundo…..
• Que espere movidas cósmicas más grandes que la vida.
• El precio.














Yo me la he leído entera ya y me ha decepcionado bastante. No porque sea un tebeo de tortas sin más, que oye eso es legítimo. La decepción viene porque intenta ser un tebeo de tortas que no parece de tortas, como si hubiese un complejo o algo o la necesidad de darle una pátina trascendental. Al final ni lo uno ni lo otro. Si esperas combates digno de Dragón Ball, decepción total. Si esperas en tebeo profundo y estructurado, decepción total. Se agradece que Clark se comporte como Clark, Luthor como Luthor, etc, etc. A fin de cuentas hemos vivido eventos donde los personajes se comportaban de cualquier manera menos como les correspondía (civil war te miro a ti). Pero entiendo que los personajes sean fieles a sí mismos es lo mínimo.
¡Hostias es con H!
Así es. Además QUÉ lleva tilde.
Todo bien pero ya tuve mi dosis de eventos escritor por Snyder y fue suficiente para mi.
Pues me lo he pasado genial leyéndolo.
Admitamos que el argumento es bastante peregrino y todo lleva a un torneo, como mínimo, forzadete…
¿Y qué? Hemos venido a jugar, Mayra, y eso es lo que están haciendo los guionistas y nuestro genial dibujante.
A mí me han ganado desde el principio y ya estoy ansioso por ver esos combates a lo Royal Rumble que veíamos hace… demasiado tiempo en Tele5.
Por cierto… ¿Alguien más se ha fijado que la doble página en la que aparecen los 32 clasificados NO se corresponde con el gráfico en llave de los enfrentamientos? Por si alguien no ha caído, y lo quiere comprobar, no diré de quién se trata.