CAMINAR ENTRE MONSTRUOS
«Culpa tuya, Banner.»
Comenzamos una nueva serie de reseñas dedicada a la etapa de El increíble Hulk a cargo del guionista Philip Kennedy Johnson. Esta etapa comenzó su publicación en 2023, y marcó la vuelta del personaje a la cabecera que más a menudo ha recogido sus aventuras después de que a la celebrada Inmortal Hulk le sucediera la más concisa en cuanto a título Hulk. Esta última era del gigante esmeralda venía comandada por Donny Cates en el punto álgido de su labor en Marvel, al menos en cuanto a cantidad y popularidad. Sin embargo, el corte con la etapa de Ewing fue muy grande y la recepción nunca fue la esperada, al final Cates abandonó la serie para que Ryan Ottley ejerciera de autor completo y el volumen se cerró en tan solo 14 números. Con este relanzamiento Marvel pretendía retomar a aquellos lectores que se habían quedado atrás tras el final de Inmortal, vamos a valorar la ejecución del plan.

La trama pretende regresar al terror desde el principio, con un prólogo que pone en situación toda la etapa. Un grupo de saqueadores entra en una antigua tumba en la actual Iraq, con la mala pata de despertar al hijo mayor de la llamada Madre de los Horrores. Se trata de unas criaturas sobrenaturales que buscan dar comienzo a una era dominada por monstruos, y cuyo primer objetivo es deshacerse del principal monstruo que puede interponerse en su camino, Hulk. Por su parte, Banner y su alter ego se han dado a la fuga una vez más, deambulando de incógnito por el país y enzarzados en una lucha interna, con Hulk harto de compartir cuerpo y queriendo deshacerse para siempre de Bruce. En medio de su huida se encuentra con Charlie, una joven que decide huir de casa y de su padre y que cree haber encontrado un refugio junto al gigante verde.
Philip Kennedy Johnson llegaba a la serie a lomos de la popularidad que se había ganado en la Distinguida Competencia gracias a su etapa escribiendo al Hombre de Acero en la cabecera de Action Comics. Su guion supone, en líneas generales, una nueva ruptura con lo anterior, ahora con lo que Cates y Ottley venían contando con el personaje. Toda una corrección en cuanto a la trayectoria de la serie por parte de la editorial que está repleta de referencias a la etapa de Ewing. Hay menciones a la Puerta Verde, a Aquel Que Está Debajo de Todo, y a otros acontecimientos de aquellos números. Sin embargo, aunque se procura un retorno en tono al terror hay una diferencia fundamental respecto a Inmortal, en especial a su inicio. Donde aquella presentaba a un Hulk que atemorizaba a los humanos, hasta que algunos de estos llegaban a convertirse en monstruos, aquí nos saltamos el paso intermedio y partimos de monstruos literales que campan el mundo aterrorizando a los humanos mientras Hulk procura alejarse.

En el apartado artístico tenemos al dúo de dibujantes formado por Nic Klein y Travel Foreman. Klein se erige como una de las estrellas de la serie, es capaz de plasmar mucho detalle y de dotar de expresión a todos sus personajes, y su técnica de entintado proporciona a los escenarios una sensación de atmósfera muy efectiva. Por encima de todo destacan sus escenas de acción, llenas de sangre, mutilaciones y cuerpos deformados hasta el extremo. Personalmente, nunca he sido un fan del arte de Foreman, su paso por Gata Negra me dejó bastante frío, pero en las dos entregas que dibuja en este tomo me convence mucho más, en especial las expresiones faciales y la narración visual de la primera de ellas. Gran parte del mérito recae sobre los hombros del colorista Matthew Wilson, que con una versatilidad pasmosa sabe sacar lo mejor tanto de Klein como de Foreman con estilos y técnicas totalmente diferentes.
En definitiva, un comienzo prometedor para la etapa. El guion de Johnson si bien cae en tópicos tanto propios como ajenos al personaje es efectivo y plantea una propuesta entretenida que promete llevar a Hulk por todo el país purgando la Tierra de criaturas monstruosas y viene acompañado de dos artistas que toman decisiones creativas muy acertadas. Panini cómics comienza la publicación de esta etapa en formato Marvel Premiere, es decir, tomos en rústica recopilando entre cinco y seis números. En esta primera entrega, además de las cinco primeras entregas de la etapa podemos encontrar el especial Annual publicado al final de la mencionada etapa de Cates y Ottley, que es en general anodino más allá de recoger una breve historia que sirve de puente entre etapas.
Lo mejor
• El apartado artístico.
Lo peor
• El guion se sirve de varios tópicos.
Prometedor
Guión - 8
Dibujo - 8.5
Interés - 7.5
8
Un comienzo con buenos planteamientos.









Probé con este número atraído por el dibujo de Nic Klein y por la estabilidad del equipo artístico y las sensaciones han sido buenas. De momento le daré una oportunidad a la serie y continuaré con el siguiente número
Gracias por la reseña.
Por ahora esta serie me parece bastante regular, desde ya que esta un peldaño arriba de la etapa de Cates pero para mi no termina de arrancar.
Respecto al arte, como ya dije en su momento cuando dibujaba en la serie de Thor, no me termina de convencer el arte de Nic Klein.
King, Lovecraft, Hellboy, DOOM Eternal + galería monstruo de la semana con un dibujo y una ambientación descomunal. Recomendadísima. No se la pierdan.