Crítica: Los Cuatro Fantásticos.

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LOS CUATRO FANTÁSTICOS (FANTASTIC FOUR, Alemania, EEUU 2005, Acción – Aventuras, 106 Minutos)
Dirección:
Tim Story.
Guión: Michael France, Mark Frost.
Reparto: Jessica Alba, Michael Chiklis, Ioan Gruffudd, Chris Evans, Julian McMahon, Kerry Washington.
Música: John Ottman.

Valoración: 6/10

4F

Resumen: Durante un experimento patrocinado por las empresas Von Doom, un grupo de cinco astronautas queda expuesto a una extraña tormenta espacial que les confiere asombrosos poderes.

Crítica: Allá por 1997 un tal Ang Lee tuvo el capricho de basarse en los Cuatro Fantásticos (con esa referencia al número 141 de la serie americana de los 4F, publicado en el 73) para crear, a partir de la unión que se les atribuye a los héroes del Edificio Baxter, un durísimo drama familiar. En La Tormenta de Hielo, que es así como se llamaba la película del director chino, Tobey Maguire hacía un análisis de su familia, los Hood, transmutando a Joan Allen en Sue Storm, a Kevin Kline en el Doctor Richards y su hermana, interpretada por Christina Ricci, en una Cosa carente de sentimientos. El filme, que se cuestionaba acerca de la felicidad que realmente proporciona la familia, fue ensalzado por los críticos que no dudaron en calificarlo, a pesar de su naturaleza de drama social, como la mejor película de superhéroes rodada hasta la fecha.

Ha sido ahora, en el año 2005, cuando apoyada en el éxito previo de otros de sus títulos, Marvel lanza la versión cinematográfica oficial de los Cuatro Fantásticos. A diferencia de Lee, y tal vez siguiendo los designios del mercado, la productora a través de su director Tim Story no se complica, y hace de esta primera parte una acertada presentación de lo que será en el futuro, al menos, una trilogía sobre los personajes.

Durante la película contemplamos como por accidente, un grupo de científicos deberá hacer frente a unas habilidades que son vistas por unos como una maldición y por otros como la oportunidad de alcanzar cotas de fama y poder inimaginables. Sin embargo la presión mediática a la que deben hacer frente los protagonistas, el conflicto personal que atañe a la Cosa por su brutal desfiguración y la decadencia moral que afecta a Muerte debido a sus ansias de venganza queda rápidamente suavizada gracias a una serie de situaciones cómicas que, intercaladas entre impactantes escenas de acción, dejan bien claro que el filme no desea cuestionarse sobre ningún problema humano sino entretener sin rodeos al público.

Y realmente cumple esta misión con acierto. El ritmo de la película es adecuado, y salvo en el final, un tanto atropellado, narra la evolución de cada personaje con acierto, afianzando paulatinamente la relación que une a los Cuatro, y desgranando la progresiva corrupción de Victor Von Doom que le llevará a convertirse en el Doctor Muerte, archienemigo por excelencia del cuarteto de superhéroes neoyorkinos. La acción es dosificada hábilmente de modo que se agradece que las escenas en las que los personajes muestran sus poderes, no lleguen a cansar.

Pero nuestro mayor agradecimiento hacia Tim Story es que el director ha conseguido controlar ese extraño efecto que hace que algunas situaciones de películas de acción parezcan ridículas. Los diálogos son ágiles, cargados de guiños dirigidos a los seguidores de los personajes y el tono general es el correcto, desarrollando convenientemente los vínculos que unen a los héroes. Los actores cumplen con rigor (algunos con más acierto que otros) su labor, con un Chris Evans desatado como Johnny Storm, Gruffudd alejado de sus papeles de héroe y embutido en el típico papel de profesor despistado, al genial Michael Chiklis como pez en el agua dando vida a una furiosa Cosa y a Jessica Alba usando una vez más con habilidad su talento y belleza para encandilar al público y demostrarle que, a pesar de su condición racial, podía dar vida a la rubia Sue Storm. Eso sí, destaca entre todos ellos la sombría sofisticación de la que hace gala Julian McMahon, que es capaz de trasladar toda la soberbia y la prepotencia de su personaje de la pantalla al espectador. A partir de ahí que cada cual juzgue quién habría sido su actor elegido para cada papel.

¿Cuál es entonces el pecado de Los Cuatro Fantásticos? Ni más ni menos que su falta de ambición. Story crea una buena película de entretenimiento dirigida mayoritariamente a un público juvenil, sí, pero decide no arriesgarse ni en el apartado técnico ni en el artístico. Su trabajo es correcto, pero no brillante, y a pesar de tener la habilidad de divertirnos (que no es poco) con su obra, olvida que, tal y como decía Tobey Maguire al comienzo de La Tormenta de Hielo, la diferencia entre los 4F y otros superhéroes es que ellos son una familia, y que cuanto más poder alcanzan, mayor daño se pueden causar unos a otros. Una buena película que en otras manos podía haber sido fantástica.

O.K.: -Su acertada visión del entretenimiento.

K.O.: -Puede pecar de falta de ambición.

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JOCELYNE
JOCELYNE
27 junio, 2007 1:29

me encantan los 4fantasticos