Comandante X

Rob Liefeld nos trae a su nueva creación en una carrera contra el tiempo para salvar a la especie mutante.

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Edición original:Marvel Comics, Major X #1-6 USA.
Edición nacional/ España:Panini Cómics, Comandante X, Salvar X-sistencia.
Guion:Rob Liefeld.
Dibujo:Brent Peeples, Whilce Portacio.
Entintado:Adelso Corona, Dan Fraga.
Color:Romulo Fajardo Jr.
Formato:Tomo con solapas, 168 pp.
Precio:16,50€.

Los años 90, un pasado que nos trae al recuerdo series que llegaron a vender tal número de ejemplares que trasformó a sus autores en dioses de este arte. Los X-Men, Spider-Man, y X-Force como muestra de lo que ocurrió. No es objeto de este artículo encumbrar o criticar si dichas obras eran o no merecedoras de semejante éxito. No debemos tampoco generalizar y considerar que esa década es una década perdida, puesto que existen muchas obras dignas de recuerdo. Aquel periodo creativo fue hijo de su tiempo, si bien existen aún resquicios de lo que aconteció. Una prueba de lo expuesto es la obra que debe reseñarse ahora, Comandante X, cuyo padre es Rob Liefeld.

Comandante X es un refugiado de un plano de existencia alternativo conocido como X-Istence, un antiguo refugio seguro mutante que recientemente ha sido atacado. Sin entrar en demasía en la trama planteada por el autor, debemos decir que el argumento, si bien lineal, es ciertamente caótico. Para salvar su hogar, Comandante X y una versión de realidad alternativa de la Bestia, M’Koy en vez de McKoy (nótese la originalidad), viajaran en una moto que se desplaza por el espacio continuo temporal. La moto en cuestión nos recuerda en su trazo a las motos diseñadas por Katsuhiro Ōtomo para Akira.

“- Pero Doc, ¿has construido una máquina del tiempo con un De Lorean?
– En mi opinión, si vas a hacer algo como esto, hazlo con estilo.”


Por supuesto, en el camino, ambos personajes se toparán los algunos miembros de su añorada X-Force.

Rob Liefeld siempre va a su aire, y esta historia va por libre. Debemos entender que los hechos que se nos narran tienen lugar antes de que el adulto Cable muriera el año pasado a manos de un “reboteado” Cable, el cual ha tomado su lugar en el universo 616. Parece ser que Comandante X, intenta salvar a su líder, X-Ential. X-Ential es la persona que reunió a mutantes y atlantes en su línea de tiempo, donde construyeron una vida libre de guerra (Hickman igual se inspiró en esta idea…………). Sin saber muy bien la razón de meter en el saco a los atlantes, comprobamos que Namor y sus hijos gemelos, Nomar (nuevamente la originalidad es abrumadora) y Lora, se han vuelto contra los mutantes porque sus aguas se están volviendo inhabitables y quieren reorganizar su trato para que su especie se convierta en la dominante.

En el devenir espacio temporal orquestado por Rob, Comandante X y la Bestia terminan en nuestra corriente temporal, revelando su linaje que dejamos como spoiler, como único aliciente para leer esta serie.

Aviso de Spoiler


Veremos que nuestro protagonista es hijo de Cable, aumentando si cabe más, el complejo arbol genealógico de los Summers.

Posteriormente, sabremos que su madre es Tormenta…………..Si bien Storm está más relacionada románticamente con su ex marido, Black Panther, ella y Cable pudieron llegar a algo más, pero Marvel no continuó con este posible flirteo.

Violencia sin sentido, enfrentamientos sin ton ni son, personajes amalgamados como Dreadpool (Deathstroke y Deadpool en estado puro), versiones de futuros distópicos como la nación mutante de Genosha, es lo que nos vamos a encontrar en estas páginas. Un vistazo a estas grapas nos da una muestra de muchos comics de los años 90: lucha con espadas, bolsas de cinturón, bolsitas en las piernas, acrobacias de motocicletas, tipos de soldados rudos con pistolas gigantes de ciencia ficción. Igualmente es muy criticable el colocar en cada número el nombre del personaje como si el lector fuese tonto. Este aspecto es ciertamente molesto.

Rob Liefeld es un artista que sorprende cuanto menos en su labor de dibujante, y desde luego no deja a nadie impasible con su capacidad a los guiones. Cuenta la historia reciente que nuestro buen amigo Rob Liefeld, acudió convencido por un amigo a una convención de comics en San Diego. Aunque parezca sorprendente consiguió impresionar a Dick Giordano de DC y a Mark Gruenwald de Marvel. Dicen los entendidos que su originalidad fue su mayor baza y en 1989 fue nombrado como el nuevo dibujante para The New Mutants. La verdad es que el riesgo no era muy alto puesto que esta serie tenía unas ventas muy bajas. Para sorpresa de todos Liefeld logró convertir el título en un gran éxito. Este abrumador éxito supuso que al año tomara las riendas de guión y dibujo The New Mutants y se convirtió en la paramilitar X-Force, siendo su primer número el segundo cómic más vendido de la historia. Probablemente Marvel no supo hasta mucho después que había creado un monstruo.

Su devenir en el mundo del comic no ha sido pacífico. Por un lado su fuerte carisma y su pasión desatada le ha llevado a enfrentamientos con fandom y editoriales, así como con socios y compañeros del medio. Recientemente un twitter que atacaba a Marvel comics ha abocado a su salida de la editorial.

Por otro lado su arte no pasa desapercibido. Comandante X, no es una excepción. Al revés, es una perfecta muestra de lo que nos ofrece como autor completo. El tratamiento de la anatomía del ser humano es cuanto menos desproporcionado y no guarda relación con un cuerpo equilibrado. Característico en el autor es que grandes cuerpos hipermusculados se asienten en minúsculos piececitos. Igualmente, el autor no sabe dibujar armas, nunca lo ha hecho bien, y con los años no ha mejorado. Las manos son en su mayoría puños cerrados. Los rostros de hombres y mujeres son idénticos, salvo con una mera variación en la mandíbula para darle una mera suavidad del rostro en las mujeres. Los fondos son inexistentes, y el detalle brilla por su ausencia. Por último es un autor que se autocopia y ello supone cuanto menos una dejadez que puede incluso espantar a sus seguidores.

Sus dos compañeros en lo que a la labor gráfica se refiere no mejoran la nota. Whilce Portacio (The Uncanny X-Men, X-Factor) destaca entre lo existente, si bien su particular arte no es del agrado de todo el mundo y puede suponer de nuevo un recordatorio de épocas pasadas. Si bien respecto a este autor es de agradecer, cuanto menos, un esfuerzo en la labor de las viñetas que plasma, nada que ver con Brent Peeples, el cual lleva a cabo un trabajo muy pobre a nivel general.


En cuanto al diseño del personaje principal, Rob Liefeld no ha hecho un esfuerzo supremo de originalidad, fusionando a Deadpool, Diehard y Ciclope (etapa Bendis). El aspecto es horrible, y supone un lastre ya desde el principio para enganchar a los lectores.

Rob Liefeld no nos sorprende en esta serie. Sabemos perfectamente que tipo de obras desarrolla y vamos a constatar que su labor gráfica permanece imperecedera tras casi 30 años. Aquel fan del autor disfrutará por enteros de lo que se encuentra. Aquel lector que decida efectuar una inmersión en lo que se nos presenta queda avisado y no podrá en ningún momento decir que no se le advirtiese.

Edición original:Marvel Comics, Major X #1-6 USA. Edición nacional/ España:Panini Cómics, Comandante X, Salvar X-sistencia. Guion:Rob Liefeld. Dibujo:Brent Peeples, Whilce Portacio. Entintado:Adelso Corona, Dan Fraga. Color:Romulo Fajardo Jr. Formato:Tomo con solapas, 168 pp. Precio:16,50€. Los años 90, un pasado que nos trae al recuerdo series que llegaron a vender tal…
Guión - 3
Dibujo - 3
Interés - 1

2.3

Rob Liefeld nos trae a su nueva creación en una carrera contra el tiempo para salvar a la especie mutante.

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ultron_ilimitado
ultron_ilimitado
Lector
23 diciembre, 2019 12:29

Vaya pinta de truño. Nunca dejaré de preguntarme cómo este hombre ha llegado a profesional de la industria del cómic, e incluso con estatus de superestrella.

Luisru
Lector
23 diciembre, 2019 13:07

Valiente porquería. No sé cómo Marvel ha llegado a editar esta bazofia y cómo Panini se atreve a sacarla en tomo. ¿De verdad quedan fans de Liefeld todavía dispuestos a reírle las gracias? Y mientras a John Byrne y a su historia sobre los mutantes, que tiene medio hecha, no le hacen ni caso. ¡John Byrne, por el amor de dios! Es una vergüenza cómo se ningunea a algunos autores míticos y cómo, al mismo tiempo, se le sigue dando pábulo a estos advenedizos. Indignado es poco.

Ziggy
Lector
En respuesta a  Luisru
24 diciembre, 2019 4:40

Puede ser por este matiz: Rob Liefeld es simpático y sabe reírse de si mismo; John Byrne es un ermitaño gruñón y volátil. Asi que asi es de complejo el mundo: no basta talento, conexiones o trabajo duro, el caracter tambien importa mucho en algunas areas.
O puestos de otra manera, Liefeld sabe venderse mejor que Byrne.

Sith
Sith
Lector
23 diciembre, 2019 16:58

Las leyendas e historias que se tejen sobre Liefeld ya son innumerables, tal vez sea uno de los grandes misterios de la humanidad como diablos sigue trabajando en la industria del comic cuando hay tantos otros verdaderos artistas que se encuentran sin trabajo.

Sin lugar a dudas es para un documental.

lonso
lonso
Lector
25 diciembre, 2019 15:51

¿De verdad una reseña de ESTO y aún no habéis reseñado Dinastía de X 2?