Ciencia Oscura 4. Mundo de Dios.

Análisis del cuarto tomo de Ciencia Oscura, una de las series emblema de la Image actual, escrita por Rick Remender y dibujada por Matteo Scalera.

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Edición original: Black Science, Vol.4 TP.
Edición nacional/ España: Norma Editorial (2016).
Guión: Rick Remender.
Dibujo: Matteo Scalera.
Entintado: Moreno Dinisio.
Color: Moreno Dinisio.
Formato: Tomo rústica de 128 páginas.
Precio: 16.5 euros.

 

El remordimiento es ese parasito que se nos pega a la piel, que nos inquieta e incómoda, nos quita el sueño y nos deja absolutamente apáticos. A todos nos gustaría, cuando se aprecian las cosas con perspectiva, haber actuado de otra manera, evitar haber hecho daño a quien hemos herido, haber sido más inteligentes en determinadas situaciones. ¿Cómo seríamos nosotros ahora mismo si los pequeños detalles que forman el todo lo que somos fuesen distintos? ¿Somos una suma de consecuencias de nuestras decisiones del pasado? ¿Sirve de algo el arrepentimiento, ya que eso tan solo es un modo de torturarnos, no de reparar ningún agravio?

Si algo es este cuarto tomo de la edición española es sorpresivo, y es que a nivel narrativo y estructural se ha apreciado muchísimo el punto y aparte del cual ya se habló en el tomo anterior, y que sirvió de climax, conclusión y cierre de varias de las tramas de la serie. Era bastante impredecible (ya que las posibilidades eran infinitas) saber el modo en que Remender enfocaría la continuación de su historia. Y finalmente ha optado por la ruptura de todos los mecanismos y constructos que ha venido realizando hasta el momento y con los que el lector ya estaba comenzado a estar acostumbrado.

Aunque todos los números formen un mismo arco argumental, por sus tempos se podría vislumbrar una división en dos partes.

En los primeros números que propone este tomo estamos ante la mayor introspección que nos ha planteado la serie. Si antes, la caracterización estaba incrustada a través de flashbacks y de acciones y peripecias, Remender en los números 17-19 pone el freno de mano. En los citados números, tenemos a un personaje absolutamente varado a todos los niveles. Gran McKay asume por primera vez que ha perdido la batalla, que se ha acercado demasiado al sol, que ha soñado con quimeras y que no lo queda nada por lo que luchar.

Se podría decir que estos números son absolutamente arriesgados (hay escasa peripecia, tenemos a un protagonista completamente derrumbado, con lagunas y escasos momentos de lucidez. A priori tampoco parece la historia más interesante de todas) y que funcionan gracias a que hemos tenido ya un recorrido con el personaje, que caiga mejor o peor, ya lo conocemos y sentimos cierta empatía. Pero el lector impaciente está deseando en todo momento que McKay espabile porque sabe que pasará tarde o temprano, y porque quiere que arranque de nuevo la serie.

Remender, a pesar de ello, sabe manejar el ritmo y tomarse su tiempo cuando es necesario. Y nos lleva a un viaje al interior a la psique, incluyendo flashbacks de su niñez, para rememorar su primer trauma (la sombra del psicoanálisis sigue coleando). La narración está diluida, y opta por un narración nada clásica, sigo que es mucho más experimental, tirando de surrealismo y simbolismo de manual, que personalmente me pareció un homenaje a la tradición de la ciencia ficción europeísta (entiéndase la circunscrita en el mundo de las viñetas) más tendente a las temáticas centradas en cuestiones filosóficas y/o puramente artísticas que a la space opera aventurera y épica, aunque tampoco llega a abandonarla del todo.

No es difícil ver en mayor o menor medida en estos números los referentes de Jodorowsky, de Moebius, y de El Eternauta, además de otras de las publicaciones de Metal Hurlant, (tal y como con mucho tino señala Francesco Francavilla en la contraportada).

Probablemente sea un tomo que cause una considerable división entre el público, ya que probablemente Remender tras agotar algunos cartuchos, opta por hacer un pequeño salto de tiburón este tomo, llevando la serie a un tono distinto, y cambiando las reglas del juego con las que comenzamos. Pero lo hace de una forma cohesionada, y consecuente y coherente, con lo que sale indemne, probablemente el lector no se sienta traicionado.

Remender es ya por derecho propio uno de los escritores americanos de cómic con voz propia. Si bien, su trabajo en Marvel, a un nivel personal, no creo que terminase de estallar (salvo el caso notable de su magnífica etapa en X Force), ha sido en Image y en series de un marcado carácter personal, donde ha tenido una libertad creativa, donde ha sacado a relucir lo mejor de sí mismo. Y es que probablemente había pasado mucho tiempo desde que no encontrábamos una ciencia ficción con este regustillo pulp en una serie abierta narrada con tanta mano como la que nos muestra Remender. Una delicia narrativa por el lector.

Matteo Scalera vuelve a hacer una gran labor donde está pletórico a todos los niveles. Fiel a su estilo cartoon hasta las últimas consecuencias, que lejos de alejar del impacto emocional, contribuye a él gracias a que logra crear y plasmar de forma sobresaliente la expresividad de los personajes en todas y cada de una de las viñetas que crea. A eso se suma una habilidad a la hora de componer una página, y de seleccionar las perspectivas y las angulaciones de los “tiros de cámara”. Es un dibujante sin estridencias, un gran narrador que sabe que nunca puede estar por encima de la historia y que logra lucirse, precisamente, porque no creo que lo busque. Es muy clásico y está completamente al servicio de la historia, aunque, no por ello, reniega de dejar su firma y de contribuir a la construcción muy llamativa e icónica del apartado visual y la atmósfera que tiene esta serie.

El trabajo de Moreno Dinisio sigue en la línea de lo que nos ha planteado, tal vez destacando especialmente esos amarillos y rojizos chillones que provienen del cielo, que le da un tono de esperanza y de luz siempre que, en un principio contrasta y choca frontalmente con el pesimismo de la premisa de este arco, pero que con la conclusión tiene sentido. Nada es producto del azar, si no que el color a información y ha sido seleccionado premeditadamente, para aportar información sobre el argumento de forma estética y visual. Dinisio, número a número, conecta con la serie y se integra dentro de esas sinergias.

La edición de Norma Editorial recopila los números 17-21 USA, con sus correspondientes portadas. A su vez, incluye bocetos y diseños de personajes de Matteo Scalera, además de algunos entintados y lápices de determinadas páginas. Por último, se ha incluido pequeñas biografías de los autores de la obra.

Ciencia Oscura sigue su recorrido. Como la buena ciencia ficción, es imaginativa, impredecible, profunda, especulativa, preventiva, reflexiva, exigente y, sobretodo, inteligente. Ha conseguido su lugar en el mercado estadounidense y se ha convertido en una compra imprescindible para todos aquellos que busquen historias donde todo es posible. Y es que las reglas están para transgredirlas, más si te las autoimpones tú. Y Remender lo sabe.

  Edición original: Black Science, Vol.4 TP. Edición nacional/ España: Norma Editorial (2016). Guión: Rick Remender. Dibujo: Matteo Scalera. Entintado: Moreno Dinisio. Color: Moreno Dinisio. Formato: Tomo rústica de 128 páginas. Precio: 16.5 euros.   El remordimiento es ese parasito que se nos pega a la piel, que nos inquieta…
Guión - 8.5
Dibujo - 8
Interés - 8.5

8.3

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Damián González
Lector
Damián González

Para mi el guión está siendo alargado en exceso.

Igverni
Lector

Gracias por la reseña. Yo voy a ritmo USA y me lei hace poco el 5o tomo. Remender se sale y encim rompió completamente las expectativas.

Para mi un de las series imprescindibles.