Sabor clásico
«Reconozcamos que, esta vez, el coronel ha ganado la partida…»
Con Firmado: Olrik, la veterana serie Las aventuras de Blake y Mortimer mantiene su cita anual con los lectores y alcanza ya su trigésima entrega, nuevamente firmada por el tándem más prolífico de la saga: el guionista belga Yves Sente y el dibujante francés André Juillard, para quien este álbum supone su última obra debido a su fallecimiento en 2024.
Después de la muy interesante Ocho horas en Berlín, escrita por José-Louis Bocquet y Jean-Luc Fromental y ambientada en la visita de John F. Kennedy a Berlín en 1963, Sente y Juillard regresan a su particular línea temporal con un relato situado a mediados de los años cincuenta, en el que combinan intriga, terrorismo, crítica social y una pizca de fantasía.
Firmado: Olrik arranca con el infame coronel cumpliendo condena en prisión, donde entra en contacto con la organización terrorista Free Cornwall Group, un grupo supremacista empeñado en frenar la llegada de inmigrantes a golpe de atentado. Uno de sus objetivos es robar el último invento del profesor Mortimer: una tuneladora de alta tecnología destinada a revolucionar la minería en Cornualles. Sin embargo, el robo de la máquina esconde un propósito oculto: servir de llave para localizar la tumba perdida del Rey Arturo y la mítica Excalibur, símbolos que el grupo pretende instrumentalizar para “defender” su tierra de una imaginaria invasión extranjera. Así arranca un juego del gato y el ratón entre nuestros héroes y el taimado Olrik.

Estamos ante un álbum que se queda en tierra de nadie. No cae en los despropósitos de El grito de Moloch, pero tampoco alcanza la inspiración de El último Espadón. Se acerca más a El testamento de William S., aunque con una trama más dinámica. El problema es que el guion de Sente, pese a partir de ideas con potencial, las desarrolla con una desgana sorprendente.
La crítica social al rechazo xenófobo —tema central del planteamiento inicial— queda tratada de forma superficial y apenas tiene impacto en el desenlace. El papel de Olrik se diluye más de lo que promete el título, la intriga avanza entre lugares comunes y previsibilidades, y las acciones de algunos personajes —especialmente Blake— rozan el sonrojo. Todo está ahí, pero nada termina de cuajar.
Si el guion naufraga, el dibujo no solo resiste: alcanza cotas de excelencia que justifican por sí solas la lectura del álbum.
André Juillard vuelve a demostrar que es un maestro absoluto de la línea clara, elegante, preciso y dotado de una sensibilidad extraordinaria para la ambientación. Sus representaciones de los paisajes de Cornualles —los acantilados batidos por el viento, los pueblos pesqueros, los enclaves históricos— son sencillamente deslumbrantes y construyen un escenario perfecto para la aventura.
En esta última obra, Juillard consigue una vez más mimetizar el trazo de Edgar P. Jacobs sin renunciar a su personalidad artística, esa que le llevó a firmar títulos inolvidables como Las siete vidas del Gavilán, Arno o Lena. Su aportación aquí es tan impecable que uno no puede sino leer el álbum con un respeto casi reverencial.
Firmado: Olrik pasará a la historia de la serie como la última obra de André Juillard, y su dibujo merece todos los elogios posibles. Sin embargo, el álbum también refleja uno de los males crónicos que arrastra la colección: el estancamiento creativo y la incapacidad para evolucionar sin traicionar sus rígidos corsés. Quien busque “un Blake y Mortimer de los de siempre” lo encontrará, aunque ejecutado con más torpeza de la habitual; quien espere algo fresco o estimulante, saldrá decepcionado. La próxima entrega volverá a contar con guion de Sente: crucemos los dedos para que esta vez la inspiración acompañe.
Lo mejor
• El arte impecable de Juillard.
• La ambientación british.
Lo peor
• Trama demasiado previsible.
• La portada.
Complaciente
Guión - 6.5
Dibujo - 8.5
Interés - 6.5
7.2
Firmado: Olrik parte de una idea interesante que acaba diluyéndose en un guion previsible y poco inspirado. El dibujo de Juillard mantiene el nivel esperado y aporta solidez visual al álbum, aunque sin llegar a compensar del todo las carencias narrativas. En conjunto, una entrega correcta en lo gráfico pero decepcionante para quienes busquen una historia más ambiciosa o renovadora.








