Bitch Planet, libro 1

Reseña de Bitch Planet, una obra de Kelly Sue DeConnick y Valentine De Landro sobre una distopía no tan alejada de la realidad como nos gustaría.

Por
1
1952
 

Edición original: Bitch Planet #1 al 5.
Edición nacional/ España: Astiberri.
Guión: Kelly Sue DeConnick.
Dibujo: Valentine De Landro y Robert Wilson IV.
Formato: Cartoné, 136 páginas.
Precio: 18,00 €.

 

Que Image lleva unos años siendo la “gran” editorial independiente norteamericana es una realidad ya aceptada por todos, no solo por cantidad de cómics publicados (que lo es) o por sus ventas (que también lo es) sino por su calidad que ya (creo que) podemos equiparar a los grandes años de Vertigo, que no era una independiente pero sí tenía su misma forma de actuar en cuanto al tema de la calidad y respeto al autor (ideas hoy olvidadas por DC) que por aquel entonces se implantaron en la multinacional gracias a la editora del sello, Karen Berger, junto a una joven Shelly Bond, que dio lugar a obras como Sandman (el propio Neil Gaiman afirmó que ella le dio el empujón que necesitaba), Predicador, Fábulas, 100 Balas y un largo etcétera que forman parte del núcleo duro de la historia del cómic y por lo cual ganó tres premios Eisner a mejor editor(a). Por cierto, Berger está en Dark Horse ahora y allí se publicará una nueva obra de Ann Nocenti (también editora solo que de Marvel y escritora de una de las mejores etapas de Daredevil), obra que muchos esperamos. Pero volvamos a Image, allí publica la autora de este cómic del que vamos a hablar, Kelly Sue DeConnick, Pretty Deadly (aquí Bella Muerte) con Emma Ríos, una increíble ilustradora española que ha hecho los dibujos esos que podéis ver cuando entráis en esta página. A Kelly Sue DeConnick la conocemos principalmente por ser la que revolucionó las historias de la actual Capitana Marvel, sobre la cual se ha creado un modesto pero interesante movimiento (las Carol Corps). ¿Qué tiene todo esto que ver con Bitch Planet? Que en el mundo distópico que plantea todas ellas estarían en la cárcel, con lo que esto conlleva para el noveno arte de las últimas cuatro décadas, pero no por ser mujeres, o no solo por ser mujeres, sino por ser diferentes, todo ello en un futuro cercano que bien podría ser un pasado cercano. Y es que Bitch Panet es, a su manera, un canto de amor a la igualdad social de los que quieren ser diferentes, enfocando principalmente a las mujeres pero con la capacidad de generar empatía independientemente de lo que tenga entre las piernas la persona que lo lea.

Bitch Planet es una serie que salió en 2014 con una cadencia bastante irregular, a día de hoy solo hay 10 números a la venta, pero se lleva tiempo esperando en este país y fue Astiberri el año pasado quien se lanzó a editar este tomo con los cinco primeros números, el segundo ya ha salido a la venta hace unos días y con eso se llega a todo lo publicado en su país de origen. Sobre la edición no hay mucho que decir que no se sepa ya, Astiberri es de las editoriales que más cuida sus productos, estamos ante uno de sus habituales tomos de tapa dura como pocos saben hacer, por lo que físicamente no hay duda de que merece la pena, tanto como su interior. Quizás la única queja que se podría hacer es que no se haya traducido el título, aunque es cierto que “bitch” es una palabra de traducción compleja.

El mundo que plantea Bitch Planet bebe de muchas fuentes, se trata de una historia en la que la humanidad está bajo el mando de algo llamado el “Nuevo Protectorado” que no deja de ser una extensión del capitalismo extremo, los negocios están por encima de la vida o la muerte a niveles mayores que los actuales (con su reflejo de la corrupción y como esta afecta a las clases bajas, entre las que hay varios niveles), todo ello bajo un férreo control heterosexual y machista en el que las mujeres son enviadas a otro planeta si son “no conformes”, y ¿qué es ser “no conforme”?, en la obra los autores dan un poco de todo, desde gente que comete crímenes, como ahora, hasta gente que se queja porque su marido se ha ido con otra más joven y más… conforme. La historia que abre el tomo es tan brillante como brutal en este sentido y está más orientada a explicar el entorno que a contar la historia en sí, que irá por otros derroteros.

Hasta aquí las influencias fundamentales son la ciencia-ficción en tanto que hablamos de un futuro tecnológicamente avanzado, la prisión en la que están las mujeres se sitúa en otro planeta, pero sobretodo la literatura distópica (dos subgéneros muy relacionados en realidad), una distopía muy vista pero no tan irreal, ahí tenemos a la Edad Media en la que la mujer estaba más cerca de un perro que de un hombre al no poseer ni alma. A priori se le ve un estilo cercano al de obras como El Cuento de la Criada, ahora famosa por su serie de televisión, pero la intención de Kelly Sue DeConnick y Valentine De Landro se va alejando poco a poco a la vez que se antoja distinta ya que en los diferentes retratos de las mujeres que vamos viendo y son, precisamente, las diferencias entre ellas las que hacen que la reivindicación trascienda el género.

Según avanzamos, para descubrir a las que serán sus protagonistas, la historia comienza a dar lo que sus portadas reflejan, es decir, un historia carcelaria con alguna migaja de Orange is the new black y mucho Explotation, acción en una historia de peleas no exenta de humor y que sigue reflejando lo más bajo de lo más alto de nuestra sociedad con la misma actitud reivindicativa. El resultado es un cómic excelente que acierta en la manera de decir las cosas con una historia capaz de mantener al lector pegado a cada página. El dibujo de Valentine De Landro le pega como un guante, con un poquito de suciedad, un trazo gordo y mucha capacidad narrativa que se engrandece por su distribución de viñetas. Se le hecha de menos en el número tres donde es sustituido por Robert Wilson IV para narrar hechos del pasado, con un estilo correcto sin más, pero en el que la historia centrada en Penélope engancha lo suficiente como para que no importe.

Kelly Sue DeConnick sabe manejarse con varios personajes a la vez sin problema, consigue dar el suficiente espacio a cada una para que las vayamos conociendo sin dejar de lado la historia central, la mezcla de crudeza, violencia y humor está muy bien equilibrada haciendo de Bitch Planet una de las lecturas imprescindible de la nueva Image. Solo queda esperar que la serie avance en Estados Unidos, lo merece.

Como curiosidad, la autora ha conseguido una buena legión de seguidores que manifiestan su admiración a la obra y a la idea de igualdad que transmite tatuándose el símbolo de “Non-Compliant” (el “no conforme” del que hablaba antes) y mostrándolo por las redes sociales. Un símbolo sencillito y guapo, por suerte.

  Edición original: Bitch Planet #1 al 5. Edición nacional/ España: Astiberri. Guión: Kelly Sue DeConnick. Dibujo: Valentine De Landro y Robert Wilson IV. Formato: Cartoné, 136 páginas. Precio: 18,00 €.   Que Image lleva unos años siendo la “gran” editorial independiente norteamericana es una realidad ya aceptada por todos,…

Bitch Planet

Guión - 9
Dibujo - 7.5
Interés - 9

8.5

¡Demasiado!

Bitch Planet es una obra a tener en cuenta dentro de los cómics independientes de la actualidad, una historia de amor a lo diferente muy particular.

Vosotros puntuáis: 5.82 ( 13 votos)

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Nippur
Lector
Nippur

Excelente reseña. Es verdad que la historia parece ir para un lado ya muy transitado pero se enfoca en otros aspectos muy intesantes. Te deja con ganas de más