¿Cómo estáis, fieles lectores? ¿Ya os habéis cansado del calor? Cuidado, porque el verano ni ha empezado oficialmente y ya estamos sofocados. Eso sí, nadie nos va a quitar los pequeños placeres como llevarnos un par de cómics a la piscina (a la playa ediciones batalleras que la sal y la arena son mala combinación con el papel). Junio trae unas cuantas cosas interesantes en Marvel España: el regreso de Straczynski a la Casa de las Ideas, el estreno de la segunda fase del Hulk de Phillip Kennedy Johnson y el primer Omnigold de los X-Men post-Claremont. Sin más dilación, os dejamos con nuestro clásico Magazine Marvel España.

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Columna de opinión
Juicio a…
Novedades
El cómic destacado del mes
Clásicos WTF
Aquellas maravillosas novedades

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Columna de opinión

En el apartado de opinión del Magazine Marvel de este mes damos nuestra opinión sobre la franquicia mutante

Hubo un tiempo en que los X-Men, uno de los títulos con propuestas más arriesgadas y populares de Marvel, arriesgaba contando historias: pegadas a la actualidad, o que reflexionaban sobre el mundo que vivíamos. Hubo una época en que revolucionaron la industria del cómic con sagas como: Fénix Oscura, la saga de Apocalipsis, Utopía, Messiah Complex, entre otras. Desgraciadamente, los X-Men son ahora mismo un ejemplo claro del estado actual de Marvel Comics.

Se ha pasado de profundizar en los personajes, ahora los personajes no evolucionan, sino que incluso involucionan debido a la nostalgia que inunda Marvel. Ese efecto nostalgia se ha traducido en comics como: Generation X-23 que juega con el concepto de Generación Hope y Arma X. Laura rodeada de un equipo de mutantes, víctimas de experimentos, trata de ayudarlos a convivir con sus poderes. El problema esos dos conceptos no permiten a Laura evolucionar, y ni tan siquiera se explora su relación con su hermana, convertida casi en una secundaria, a la que apenas se escribe. Ese efecto nostalgia tiene también cabida en los X-Men de Jed MacKay, cuya etapa en la franquicia mutante está marcada por un homenaje a los New X-Men de Morrison. También el efecto de esa nostalgia ha motivado tributos al Schism, protagonizado en 2011 por Lobezno y Cíclope, con el enfrentamiento en esta época de Scott y Pícara, Scott y Tormenta y ahora Scott y Emma. Todos ellos sin apenas desarrollo de las razones por las que se enfrentan, que se siente forzado y con el intento de demonizar en algunas ocasiones a Summers o lo que es peor, reducir el conflicto a una manipulación psíquica.

Los eventos y crossovers, que han sido bastantes a lo largo del último año, tienen un impacto en la continuidad y desarrollo de tramas del universo mutante. A lo largo de este año ha habido varios cruces entre equipos mutantes: X-Men Manhunt, centrado en el conflicto con Xavier, y que enfrentaba a Scott con Tormenta, y que sólo sirvió como lanzadera a Imperial de Jonathan Hickman. Y que regaló una escena de Lobezno apuñalando a Scott para superar una crisis nerviosa, que en mi opinión me pareció forzado, y que se solucionó con la rápida recuperación de Scott, como si éste tuviera el factor de curación de Logan. El otro cruce de colecciones fue Raid on Graymalkin , que recurrió a la manipulación psíquica para justificar el enfrentamiento de los líderes de X-Men y Uncanny. Esos cruces entre equipos supusieron que las tramas principales de las series mutantes se paralizaran durante un mes, para desarrollar las tramas que motivaron el cruce de las series implicadas. El más afectado fue X-Men, cuya trama principal: Cassandra Nova como antagonista del grupo, quedó relegada y olvidada durante bastante tiempo. Al final, esos cruces de equipos no enriquecían la historia de los mutantes, sino que acabaron causando problemas de continuidad y creando la sensación de que la historia no avanzaba.

En cuanto al gran evento mutante del año pasado: Age of Revelation, que implicó el desarrollo de 16 series conectadas con el mismo, desembocó en la cancelación de las principales series mutantes, excepto X-Men y Uncanny, que fueron relanzadas tras el mismo. El problema de ese evento es que la calidad de las 16 series era desigual, brillando sobre todo las dirigidas por el propio Jed MacKay, y otras parecían no estar ligadas al evento y continuar con las historias que desarrollaban anteriormente, como la dirigida por Simone. Y la mayoría de ellas se olvidó de mostrar al lector que ese mundo controlado por Doug, era un mundo que no debía existir. Aún así, hubo algo positivo: el desarrollo de Scott Summers adulto y la mejor interacción entre Scott e Illyana. Pero este evento recordó a los lectores que es mejor menor cantidad de series y más calidad en la escritura y más conexión entre ellas.

El gran problema actual de los mutantes es la denominada escala de poderes, que está llevando a aumentar los poderes de muchos mutantes: Tormenta con la escala cósmica, Pícara que ha logrado controlar su poder. Esa escala de poder está derivando en que se escriba más sobre el poder de los mutantes que la escritura sobre su viaje. Recientemente Simone comentó que se pensó en la posibilidad de que la propia Pícara se convirtiera en mutante Omega. Esa escala de poder está motivando que lo que de verdad engancha al lector de los mutantes, su viaje y la conexión que tienen como familia, esté siendo olvidada en aras de escribir a mutantes cada vez más poderosos. El propio Tom Brevoort comentó que la razón de que Tormenta y Jean no estuvieran incluidas en ninguna serie de la franquicia mutante era debido a que no se entendería, con lo poderosa que es ahora Tormenta, que no acabase tomando el control y liderando un equipo en detrimento de Scott. Y eso desafortunadamente ha supuesto alejar a Tormenta de su familia. Y aunque ha sido incluida en los Avengers de MacKay, no ha logrado por brillar con luz propia.

Y, por último, y no menos importante, el denominado en inglés status quo, que en español sería como la decisión editorial de mantener el orden de las cosas del universo mutante en contra de posibles cambios. Si en Spider-man es indispensable que Peter y Mary Jane estén separados, en el universo mutante es indispensable que Scott y Jean estén casados, aunque ningún escritor tenga intención o interés en escribirles como pareja. Eso ha supuesto que Jean, que tanto protagonismo tuvo en Krakoa, haya quedado limitada a ser desarrollada en su propia serie, que se desarrolló entre 2024 y 2025, y quedando tras la cancelación de su serie en el olvido, sin presencia ni desarrollo en ninguna de las series actuales. Es extraño que, estando casados, Scott y Jean estén separados, no interactúen y a veces parece que hasta Scott se ha olvidado en ocasiones de la existencia de su mujer. Además, que el desarrollo de la dinámica de Jean y Logan en Krakoa, que a mí personalmente como mujer no me gustó la deriva de la relación, ha acabado siendo olvidada e incluso negada por el propio editor en jefe de Marvel. El hecho de que se separasen Scott y Jean no significaría que Scott tuviera que regresar con Emma, o que Jean acabase teniendo una relación con Logan. Tal vez una separación fue buena para el desarrollo de ambos personajes, que actualmente apenas interactúan entre ellos, y en el caso de Jean no siquiera tiene presencia en alguna de las series de la franquicia.

A pesar de estos problemas, ha habido ciertos brotes verdes o oasis de pazque han reconciliado a los lectores con el universo mutante. Las series de Magik, cancelada en 2025 por el evento de Age of Revelation, Magik y Coloso, la serie actual de Cíclope, y la propia serie de Moonstar, han sido signos de que, si se deja a los escritores escribir historias sobre los personajes y su historia, se puede enganchar y hacer disfrutar al lector. Ese debería ser el camino que siga la franquicia mutante: dar mayor libertad creativa a los escritores para escribir historias sobre los personajes, su viaje, y no tanto sobre la escala de poder y sobre eventos.

Juicio a…el Spiderman de J.M. Straczynski

Este mes tenemos un regreso importante en la oficina arácnida y es nada menos que el de J.M. Straczynski a Spiderman. El bueno de J.M. (al igual que otro J.M., en este caso DeMatteis) es uno de los guionistas más importantes en la historia editorial de nuestro lanzaredes favorito. Su controvertida etapa a principios de los 2000 sin duda es vista por muchos aficionados hoy en día con mejores ojos habida cuenta de lo que han tenido que sufrir los lectores de Spiderman en los últimos años. ¿Estamos de acuerdo en recibir con alegría el regreso de Straczynski? Veamos que opinan nuestros redactores favoritos.

¡Que comience el juicio!

A favor… Robbie R.

El aficionado al cómic tiene la costumbre de poseer mala memoria. En un medio que se desarrolla a una velocidad de vértigo, en el que cada capítulo es sucedido por uno nuevo a las pocas semanas, y en el caso de The Amazing Spider-Man esto es aún más evidente, y en el que el final de una etapa nunca es un final duradero puede resultar difícil dejar huella en los lectores. Cuando Stan Lee dejó la colección de forma definitiva era fácil que toda historia destacase, en aquellos momentos tan solo existían 100 historias de Spiderman. Cuando J. Michael Straczynski aterrizó en The Amazing Spider-Man ya existían más de 400 solo en la serie principal, con el personaje habiéndose expandido más allá de los límites de una sola cabecera y de un solo universo pues Ultimate Spiderman de Bendis y Bagley llegaba pisando fuerte.

Y a pesar de todo esto, la etapa de Straczynski no solo no ha caído en el olvido, sino que persiste y de hecho es celebrada con más ahínco que cualquiera de las que la sucedieron. Esto no es casualidad, esto es buen hacer. Eso sí, los puntos flacos de la etapa destacan mucho, tanto el desaguisado de Pecados del pasado que más adelante hubo que arreglar como el final de la etapa y del matrimonio de Peter que aún hoy se cuenta entre los momentos más aciagos en la historia del personaje. Los puntos a favor son, valga la redundancia, más puntuales pero están ahí. Por un lado, el escritor es probablemente el guionista de este siglo que más empeño ha puesto en renovar la galería de villanos del personaje, su giro hacia lo místico expandía al personaje hacia terreno inexplorado, y por encima de todo tenía en el punto de mira a Peter Parker.

En la Casa de las Ideas parece que los personajes se vuelven más estáticos con el tiempo, pero antes de que Brevoort llegara y dijera que Peter debería ser siempre un joven de 25 años y soltero, Straczynski lo trató como un adulto responsable. No fue el primero, y debemos admitir que tampoco el último, pero desde entonces los momentos de madurez se han vuelto puntuales y escasos. Con él el personaje creció a lo largo de los años, de forma sutil pero constante, como suceden los cambios más efectivos. Poco a poco Peter puso su vida en orden, Mary Jane pasaba a estar más involucrada en su vida que nunca y la tía May veía por primera vez a su sobrino por completo.

Straczynski escribía sin ataduras, sin depender de los grandes clásicos del pasado y aunque es cierto que se equivocó también es cierto que acertó más veces de las que erró. Al final, todo se solucionó con un borrón y cuenta nueva, y al mes ya había en las estanterías tres nuevos números que hacían como si no hubiera pasado nada, y en su interior los personajes habían olvidado qué era lo que les tenía tan preocupados el mes anterior. Pero no los fans, ellos no olvidan el trabajo de Straczynski, y tú tampoco deberías.

La verdad, nada más que la verdad.

En contra… J.J.J.

La llegada de J. Michael Straczynski a The Amazing Spider-Man a comienzos de los años 2000 fue recibida, en un principio, con entusiasmo. Tras años de deriva editorial, su propuesta prometía devolver profundidad emocional al personaje de Peter Parker, explorar nuevas dimensiones del mito arácnido y recuperar el tono humano que siempre había caracterizado al héroe. Durante buena parte de su etapa, especialmente en sus primeros arcos, Straczynski logró precisamente eso: historias introspectivas, un Peter más maduro y reflexivo, y una interesante reinterpretación mística de los poderes de Spiderman.

Sin embargo, a medida que avanzaba su recorrido, esa ambición narrativa comenzó a desbordarse. Y fue en ese exceso donde surgieron algunas de las decisiones más polémicas y, para muchos lectores, directamente imperdonables.

El arco argumental conocido como Pecados del pasado representa el punto más bajo de la etapa de «Extradewhiski». En él, se revela que Gwen Stacy habría mantenido una relación secreta con Norman Osborn, el Duende Verde, de la cual nacieron dos hijos. Esta revelación no solo altera retroactivamente la percepción del personaje, sino que lo hace de una forma profundamente problemática. Afortunadamente, este desaguisado se solucionó varios años después. No me diréis que algo de extra de whisky se tomó el señor guionista.

Gwen Stacy no es un personaje cualquiera; es un símbolo. Representa la inocencia perdida, el coste emocional de la vida superheroica y el trauma fundacional que define a Peter Parker como héroe. Convertirla en alguien que mantuvo una relación con uno de los mayores villanos de la serie, y además en circunstancias ambiguas y moralmente cuestionables, rompe completamente ese simbolismo.

Además, la relación entre Gwen y Norman Osborn no solo resultó difícil de creer, sino que contradice décadas de caracterización previa. Gwen nunca fue presentada como alguien que pudiera verse envuelta en una situación así, y Norman, por su parte, pasa de ser un villano obsesionado con el poder y la destrucción a un personaje que, de repente, protagoniza una trama melodramática que roza lo absurdo.

La etapa de J. Michael Straczynski en Amazing Spider-Man es un ejemplo claro de cómo la ambición creativa puede ser tanto una virtud como un defecto. Cuando funciona, eleva al personaje a nuevas alturas; cuando falla, lo hace de manera estrepitosa. Y en el caso de Gwen Stacy y Norman Osborn, el fallo fue de tal calado que es algo que no podemos olvidar y lastra un buen comienzo.

Si Pecados del pasado supuso una herida profunda en la mitología emocional de Spiderman, El Otro (The Other) representó otro tipo de problema: una crisis de identidad narrativa.

La premisa inicial resultó interesante; Peter Parker se estaba muriendo. Esta idea podría haber dado lugar a una historia profundamente introspectiva sobre la mortalidad, el legado y el peso de ser Spider-Man. Sin embargo, Straczynski optó por un camino radicalmente distinto: transformar la naturaleza misma del personaje a través de una narrativa mística que termina por desdibujar su esencia.

Narrativamente, al igual que ocurre con Pecados del pasado, hay una sensación constante de que las decisiones del guionista no enriquecieron al personaje a largo plazo. De hecho, muchas de las ideas introducidas fueron posteriormente ignoradas o revertidas por otros guionistas.

Y aquí radica el mayor problema de la etapa de Straczynski. Sus historias no es que sean malas por sí mismas, sino que parecen olvidar quién es realmente Spider-Man.

A veces, cambiar demasiado un mito no lo hace más interesante.

He dicho.

Novedades

Separador Magazine Marvel

El cómic destacado del mes

Infernal Hulk #1

Antes de adentrarse en Infernal Hulk hay que tener en cuenta que La madre de todos los Horrores (The Mother of Horrors) estuvo encerrada durante muchísimo tiempo en una dimensión, encerrada en un portal que en principio no podía abrirse. La Madre de los Horrores se vale de Hulk, al que usa como recipiente, finalmente El Anciano abrió el portal, y la encontró sin mente y destrozada. El anciano consumió el cuerpo de ella, pero introduciendo en el cuerpo de Hulk las semillas de corrupción, y con ello surgió la figura de Hulk Infernal.

A la hora de abordar la lectura de los seis números que componen esta serie, hay que hacerlo teniendo en cuenta que estamos ante una película de terror, pero sin continuidad. Cada número muestra el caos desatado con la aparición de este Hulk Infernal, al que el universo de Marvel teme. Ese miedo desemboca en los cameos de Namor, a quien visita Hulk Infernal, Reed Richard y Tony Stark. Personalmente, el cameo de Reed Richard, me pareció el más endeble y peor representado, ya que la forma en que se dirige a Bruce Banner está un poco fuera del personaje. En un momento en que Bruce está destrozado y sintiéndose culpable del estado de Betty, cuesta creer que Reed Richard no empatice con ese dolor y sea tan duro con Bruce. En cambio, Tony Stark está mejor caracterizado, y es representado como el héroe que se sacrifica para tratar de detener a este Hulk.

Se trata de un número que trata de probar el género de terror para enganchar a nuevos lectores. El arte y color dan un impulso a este cómic, jugando con toda gama de colores para transportar al lector al infierno. El gran problema que tiene es que le falta desarrollo y profundidad. Y probablemente, los lectores ajenos a la etapa anterior de Hulk de Johnson se encuentren fuera de contexto y no entiendan que haya un nuevo alter ego de Hulk, más siniestro y maquiavélico que él. Y, además, les desconcertará el estado de ansiedad y preocupación de Betty.
El problema que tiene estos seis números es la propia continuidad. Estos 6 números, como ocurre con X-Men de Jed MacKay, son como episodios de una serie sin continuidad. Los actos de Hulk no tienen continuidad, salvo en ver el miedo que desata en los superhéroes y el desconcierto y sentimiento de culpa de Bruce. Aún, así merece la pena la lectura, sobre todo si al lector le gusta el género de terror.

Clásicos WTF

Ha llegado a España ese momento tan temido e incluso deseado por muchos. Las primeras reediciones cronológicas de algunos de los cómics más vilipendiados de los 90. Un poco injustamente en mi opinión. Estoy hablando de los números de X-Men y La Patrulla X que siguieron a la despedida de Chris Claremont como patriarca mutante de la franquicia cuyo éxito se debió en buena parte a su trabajo a los guiones. Entramos en 1992 y Claremont primero y, sin saberlo Marvel, Jim Lee después, van a dejar un transatlántico editorial, una hidra de 20 cabezas cuya inercia determinará el destino de Marvel buena parte de los 90. Mientras tanto, decir que el tomo incluye números tanto de X-Men (#4-9) y The Uncanny X-Men (#281-288) así como un par de anuales. Esto son los X-Men post Claremont así que hay WTF! asegurado.

Aviso de Spoiler


El primer WTF! lo tenemos en los créditos. Los script de los X-Men #4-5, así como La Patrulla X #281-284 están a cargo de… John Byrne, al que le faltó tiempo para volver a los mutantes tras la salida de Claremont. Byrne no duraría mucho en el trabajo y sería sustituido por un chaval lleno de ilusión y energía llamado Scott Lobdell lo que por sí mismo ya contaría como otro WTF!

Si nos centramos en el contenido de los cómics, tenemos más que un WTF! un detalle histórico y es la primera vez, X-Men #4 que Gambito le tira la caña a Pícara…

… con previsibles resultados.

Si hablamos de un cómic de Jim Lee, ¿cuenta como WTF! que una jovenzuela salga en bikini un poco porque sí (por mucho que el diálogo intente justificarlo)?

La primera saga en X-Men sin el bueno de Chris es una excusa para leer una buena ensalada de tollinas con Rojo Omega, Maverick, los hermanos Fenris, Dientes de Sable, la Mano y mucho de Lobezno.

Porque entre los títulos principales y la serie de Lobezno, el pasado del mutante canadiense va a volverse tan lioso que vas a necesitar la Wikipedia para no perderte.

En La Patrulla X tenemos la primera historia del nuevo “régimen” en la que también habrá acción a raudales y muchísimo diálogo para no contar prácticamente nada. Ah, también tenemos nuevos personajes como Trevor Fitzroy. Esta nueva era empieza con un montón de cadáveres, de los Cosechadores y de los Infernales.

Molonismo noventero en vena con más muertes inesperadas como las de Jean Grey y Emma Frost. No os riáis, joder, que así no hay manera de tomarse esto en serio.

Un número más tarde nos explican que Jean no estaba muerta sino que había transferido su consciencia a la mente de Emma Frost. Guau, un one-shot de esas dos conviviendo en la misma cabeza sería compra segura.

Hemos mencionado a Fitzroy del cual conoceremos que viene del futuro. Con la energía que consigue “alimentándose” de los pobres infernales, consigue abrir portales al futuro para traer aliados. Como muchos ya sabéis, a través de uno de estos portales llegará…

…¡Bishop!

De nuevo mucha acción, de nuevo mucha verborrea. Para llegar a otro real WTF! tenemos que fijarnos en la presentación del nuevo traje para Fuego Solar.

Portacio, no te lo perdonaré jamás.

Los X-Men acaban en una dimensión extraña en la que contarán con la ayuda de Mikhail Rasputin, el hermano perdido (supuestamente muerto) de Coloso. Los que hayáis leído la etapa krakoana seguro que tenéis un buen recuerdo de él. Seguro que sí.

Y, amigos, llegamos al GRAN momento. En Uncanny #287 vuelve John Romita Jr. pero sobre todo Bishop encuentra (en un flashback) la grabación de una Jean Grey del futuro que habla de la traición de un Hombre X. Esta subtrama colearía durante años y acabaría desembocando en Onslaught.

Para sorpresa de nadie, Bishop se convertirá en nuevo X-Men merced al padrinazgo del profesor Xavier.

En X-Men, la serie, las cosas siguen subiendo de tono con Scott teniendo pensamientos sucios con Mariposa Mental.

¿Que Gambito esté casado cuenta como WTF!? ¿Y que Jim Lee dibuje a la esposa vestida como una monja cibernética?

Nos despedimos con una de las últimas aportaciones de Jim Lee a la serie: el Motorista Fantasma infectado por el Nido.

Y en el próximo tomo, ¡La Canción del Verdugo! Se acercan grandes cómics para esta sección. Seguiremos informando.

Sepadarador Magazine Marvel

Aquellas maravillosas novedades

Llegamos al final de esta edición del Magazine y toca mirar al pasado porque no solo de Novedades vive el lector de Marvel. Compañeros y amigos de Zona Negativa, ¿recordáis que pasó…

…hace 10 años?

En junio de 2016 se publica el último cross-over liderado por Brian Michael Bendis en Marvel: Civil War II. No muy apreciado por los aficionados, la historia venía acompañada de varios tie-ins como Gods of War (Abnett y Laiso), Amazing Spiderman (Gage y Foreman), X-Men (Bunn y Broccardo) y Choosing Sides (Shalvey). Con la ¿esperada? vuelta de Bendis a Marvel, ¿lograremos olvidar el fracaso de este cross-over?

… hace 20 años?

Bien cargado venía el checklist en junio de 2006. Por si no fuera poco estar en mitad de publicación de dos cross-over tan importantes como Civil War y Aniquilación, el mes traía de todo. Para empezar estrenos como Civil War: Frontline (Jenkins y Ramon Bachs), o los Eternos de Neil Gaiman y John Romita Jr. ¿Queréis más? En Amazing Spiderman #533 el lanzarredes hacía pública su identidad secreta como Peter Parker, y Allan Heinberg + Jim Cheung terminaban los primeros 12 números de los Jóvenes Vengadores. Casi nada.

…hace 30 años?

Ya hemos hablado de Jim Lee en este Magazine y es imposible no acordarse de él cuando miramos que en junio de 1996 comenzó a publicarse Onslaught el cross-over que traería de vuelta a Lee y a Liefeld a Marvel. En mitad de los tie-ins encontramos alguna efeméride como el X-Factor #125 (Mackie y Matsuda) o el Excalibur #100 (Ellis y Jones). Nuestro añorado Carlos Pacheco realizó la portada de este último número aunque nos acordamos más de sus números en Los 4 Fantásticos, siendo el primero el #414 publicado este mes. Y una excelente noticia; la fantástica Historias Jamás Contadas de Spiderman alcanzaba aquí su primer año de existencia.

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1 Comment
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Sith
Sith
Lector
5 junio, 2026 16:30

SI hay algo que me queda claro y lo voy a seguir sosteniendo toda la vida es que la etapa de JMS dura mientras la dibuja Romita Jr., ahí todo se fue barranca abajo y eso ya no existe en mi mente.

Y esta claro que no me refiero a los dibujos sino las decisiones editoriales y de guiones que vinieron luego.