#ZNLibros – Reseña de La Bruja de Biertan y entrevista a su autora, Verónica Cervilla

Hoy hablamos de la novela La Bruja de Biertan y entrevistamos a su autora, Verónica Cervilla

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Entrevista a Verónica Cervilla.

Zona Negativa (ZN): La primera pregunta es inevitable ¿quién es y a qué se dedica Verónica Cervilla?

Esa primera pregunta me la hago yo varias veces al día y no sé si aún tengo respuesta… Quizás me defina como una mujer simple con una mente compleja, introvertida y bebedora de grandes cantidades de té. Soy un espíritu inquieto que ha encontrado un refugio en esto de contar historias, así que me dedico fundamentalmente a escribir, ya sea en formato literario o audiovisual, y también soy profesora de narrativa para videojuegos.

ZN: Háblanos de tu obra literaria hasta el momento

Escribo fundamentalmente terror y fantasía oscura. Mi primera obra literaria es una bilogía de fantasía épica que se llama Póker Kingdom, que fue un curso intensivo en todos los sentidos (tanto en técnica narrativa como sobre el mercado editorial). Más tarde participé en varias antologías con algunos relatos como Vincent Hund de la antología Sombras del tiempo, Hambre de Érase otra vez villanos o El candelabro del diablo de la antología El tercer ombligo de Cerbero, pero fue el relato de terror S, que llevamos a la gran pantalla de la mano de Menos es Más Producciones, el que supuso un punto de inflexión en mi trayectoria en todos los sentidos. Durante un tiempo me concentré en la parte audiovisual y no volví a publicar una novela hasta este año, con La bruja de Biertan.

ZN: Hace poco ganaste el IV Premio Ripley por tu novela Quién Cuidará de Ti ¿cómo recibiste la noticia?

Pues la verdad es que con sorpresa e ilusión a partes iguales. Participé en la convocatoria a última hora, porque no tenía claro si consideraba el manuscrito listo para salir al mundo exterior, y no esperaba para nada que fuera premiado, así que necesité un rato para asimilar que no se habían equivocado con el nombre, que se referían a mi novela de verdad. Es un honor haber sido elegida entre todos los textos de escritoras con tanto talento y por un gran jurado como el que había, formado por tres mujeres referentes dentro de la literatura de género.

ZN: Además de a la literatura también te dedicas a la escritura de guiones para cortometrajes y largos. Coméntanos un poco sobre cómo llegaste al medio audiovisual.

En realidad fue pura vocación. Ya había decidido desde pequeña que iba a ir a la escuela de cine. En principio pensaba que iba a atraerme más la dirección, pero conforme aprendía más sobre la técnica narrativa y el desarrollo de guiones, más me fascinaba el trabajo del guionista así que terminé en ese camino. Pero todo empezó en el colegio (vi las primeras películas de terror muy joven, quizás demasiado jeje) y ya en el instituto hice mis primeros cortometrajes gracias al impulso de una profesora y tomé la decisión de formarme en ese ámbito. Después de la escuela de cine me marché a Reino Unido, donde tuve un contacto más directo con la industria y seguí formándome más en guión. Cuando volví a España conocí al equipo de Menos Más Producciones y no hemos parado de crear juntos.

ZN: ¿De dónde viene tu predilección por el género de terror?

De un trauma con cierta película de terror que vi a los 6 años que me obligué a superar. No podía dormir en la habitación de mi hermano toda la vida jaja. Hice terapia de choque y vi todas las películas de miedo que pasaban en la televisión o que podíamos alquilar. Además alternaba el cine con las novelas de Stephen King que había en casa y el género de terror me atrapó. Vi las posibilidades que ofrecía, más allá de la simple intención de asustar, como lectora y espectadora, y no tardé mucho en querer contar ese tipo de historias. El terror es liberador y terapéutico. No hay nada como poner a un personaje frente a sus miedos para poder comprender (o al menos intentarlo) por qué hacemos lo que hacemos los humanos.

ZN: Era inevitable que una fan irredenta de Drácula, de Bram Stoker, viajara a Transilvania ¿qué tal fue aquella experiencia?

Posiblemente, junto a mi viaje al Amazonas, la mejor experiencia de mi vida. Transilvania es una gran desconocida y su riqueza va más allá de las leyendas de vampiros, que por otra parte debemos a un irlandés que nunca viajó allí (me refiero a Bram Stoker). Me interesaba mucho su folclore y su cultura, y no me decepcionó en absoluto. Es una región llena de misterio y con tradiciones muy arraigadas desde hace siglos. Una gozada para cualquier escritor. Y además debo decir que la comida rumana es deliciosa.

ZN: ¿Fue allí donde te documentaste para la escritura de La Bruja de Biertan?

Así es. La brujería es una parte importante de la cultura transilvana (y rumana en general) y no tardé mucho en toparme con ella cuando estuve allí. Los que me conocen ya saben que la brujería es, junto a la demonología, uno de mis temas preferidos en terror, así que era inevitable que de ese encuentro surgiera una historia. Pasamos por Biertan de casualidad y la historia de la torre de la Prisión me fascinó. A partir de ahí me puse a indagar en la historia de Transilvania y de su brujería romaní, y surgió la novela.

ZN: ¿Qué te incitó a utilizar una narración epistolar para escribir tu novela?

Es mi homenaje particular a Drácula. Siendo una novela ambientada en Transilvania, que también trata de una figura literaria en su mayor parte odiada o utilizada para ser odiada como es la bruja, igual que ocurre con los vampiros, se lo debía. La novela de Bram Stoker me ha enseñado mucho de lo que sé sobre terror y me parece que en la estructura epistolar tiene gran parte de su éxito. Si te fijas, trata de un personaje que jamás cuenta su propia versión de la historia. En esta ocasión yo le di esa vuelta de tuerca y es la propia bruja la que nos narra su historia.

ZN: Siempre has sido una activa militante en favor de escribir más personajes femeninos en la ficción, ya sea literaria o audiovisual, que eludan los tópicos mil veces utilizados y en los que casi siempre caen los escritores y guionistas de género masculino ¿Cómo crees que se podría solucionar dicha situación?

Creo que, por un lado, hay que desterrar esa maldita idea de que cuando la protagonista de una historia es una mujer, el público objetivo también son ellas. No existen libros o películas para mujeres. Existen historias, sin más. La idea de que una novela con una mujer protagonista no puede interesar a los lectores masculinos es ridícula, además de incierta. Por otro lado, apostando por escritoras y guionistas mujeres. Creo que es el momento de que nosotras contemos historias desde nuestra perspectiva, igual que es necesario que lo hagan creadores racializados, por ejemplo. El mundo ya se ha visto desde el mismo prisma durante demasiado tiempo y hay realidades que se han quedado ocultas o contadas a medias.

ZN: Sabiendo esto es curioso lo bien perfilados que están los roles masculinos de La Bruja de Biertan, algo que puede verse con los de Razvan, Velkan o Ingmar ¿Les das un tratamiento especial para que resulten tan creíbles?

Confieso que soy una perfeccionista a la hora de construir personajes. En mi opinión es la parte más importante de cualquier historia. Los trabajo en profundidad, tardó meses, a veces años, en conocerlos bien para poder contar sus historia con justicia. Me esfuerzo mucho en observar mi alrededor (soy introvertida, así que se me da mejor escuchar que hablar) y también estudio y leo bastante sobre psicología. Y siempre tengo presente dos cosas a la hora de crear personajes: que son humanos y no debo juzgarlos, y que no quiero que sean perfectos.

ZN: ¿Escribiste la historia de Mitica creando paralelismos con la actualidad y lo difícil que lo tienen todavía aquellas mujeres que no se quieren ceñir al lugar que la sociedad les asigna de manera preestablecida?

La intención original era dar una versión de las brujas más acorde a lo que en realidad fueron: mujeres con ciertos conocimientos de herbología, sexualmente no reprimidas y con un pensamiento más libre. Pero es inevitable que se haga un paralelismo con la situación actual de la mujer porque, lamentablemente, una mujer fuerte que se rebela contra los roles establecidos, que disfruta de su sexualidad y que se ve realizada en otros ámbitos que no son el matrimonio y los hijos continúa siendo algo que se sale de la norma (cada vez menos, por fortuna). Se escriben muy pocos personajes de mujeres que no desean ser madres, por ejemplo. Mitica es ese tipo de mujer que, quizás no tenga claro lo que quiere todavía, pero sabe perfectamente lo que no quiere. Se resiste a que su condición de mujer decida por ella qué debe o no debe alcanzar en la vida.

ZN: ¿Volverás en un futuro al microcosmos ficcional que has creado en La Bruja de Biertan aunque sea con personajes diferentes a los de la novela?

Nunca digas nunca, pero en principio la historia de Mitica es autoconclusiva. Tengo otros proyectos en mente y no creo que vuelva a historias ya terminadas, aunque eso no quiere decir que no revise los mismos temas desde otras perspectivas porque algunos de los que aparecen en esta novela son constantes en mi escritura (la búsqueda de la identidad, el rechazo a lo diferente, el outsider, el underdog).

ZN: ¿Por qué decidiste autoeditar La Bruja de Biertan?

Después de recibir feedback de un par de editoriales y de ver cuánto se alargaba el proceso para sacarla a la luz, decidí que no iba a esperar más. A veces es el momento de contar una historia y después puede ser demasiado tarde. Además algún editor me propuso cambios en partes que yo considero esenciales de la historia para aceptar el manuscrito y era algo que no iba a sacrificar por publicar. Mis beta lectores (y ahora los lectores que ya la han leído) me confirman que tomé la decisión correcta. Por eso me lancé a autopublicar, que no es la primera vez que lo hago, y esta vez ya tenía mucho más conocimiento del proceso y del mercado editorial para hacerlo. Ha sido una gran experiencia, sobre todo, porque me he rodeado de un buen equipo, igual que lo haría una editorial tradicional.

ZN: ¿Puedes hablarnos de alguno de tus futuros proyectos literarios o cinematográficos?

Pues ahora estamos justo en la preventa de la novela de terror que ganó el IV Premio Ripley, Quién cuidará de ti, que saldrá el 12 de noviembre. Estoy trabajando en un par de guiones para largometraje, uno de ellos que está bastante avanzado, y hay otro en preproducción con Menos es Más Producciones. Y en el ámbito literario hay una nueva novela cocinándose a fuego lento, también de terror, en la que espero poder concentrarme en el próximo mes.

ZN: Para finalizar ¿por qué deberían los lectores de Zona Negativa leer una novela como La Bruja de Biertan y dónde pueden comprarla?

Invito a leer La bruja de Biertan porque trata la figura de la bruja de forma distinta a lo que se ha venido haciendo en la literatura universal, sin demonizarla, dándole un poco de humanidad, y porque todos nos hemos sentido alguna vez como outsiders en algún momento de la vida, diferentes, que no encajábamos. Esta novela habla de eso, del inconformismo, de atreverse a ser uno mismo a pesar del rechazo, de buscar la libertad a toda costa. La novela se puede adquirir en papel y digital en Amazon, y probablemente a finales de año podamos ir abriendo otros canales.

La Bruja de Biertan (2020)

Edición Nacional/España: Autoedición
Autor: Verónica Cervilla
Formato: Rústica
Páginas: 206 páginas
Precio: 9,28€€

Biertan es una comuna localizada en el centro de Rumania, en la zona norte del distrito Sibiu en la región de Transilvania. Dentro de los poblados sajones con iglesias fortificadas de Transilvania Biertan es el más importante y en 1993 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En esta peculiar localización se desarrolla la historia narrada en la novela que pasaremos a comentar y cuya autoría recae en la escritora y guionista Verónica Cervilla (Linares, 1987) especializada, sobre todo, en el género de terror y reciente ganadora del IV Premio Ripley con otra de sus novelas, Quién Cuidará de Ti, de inminente publicación. La trama se centra en Crina y su marido, Velkan, ambos confinados en la Torre de la Prisión, un emplazamiento utilizado para encerrar a aquellas parejas que decidían poner fin a su matrimonio. Ella, desconocedora del motivo de su reclusión, recibirá de manos de su marido el diario de una famosa bruja gitana de la localidad llamada Mitica que proporcionará respuestas a sus no pocas preguntas.

La Bruja de Biertan desdobla su trama en dos cuando Verónica Cervilla decide utilizar el diario de la bruja que da título a la novela como epicentro argumental del relato planteado. De esta manera no sólo afronta la complicada tarea de desarrollar dos historias teniendo en cuenta que una será complementaria de la otra, sino que lo hace creando paralelismos entre ambas que las hermanan y cohesionan dando sentido a que discurran en paralelo y se retroalimenten. Los capítulos dedicados al diario de la bruja, los que más espacio ocupan en el conjunto de la obra, muestran la predilección de Cervilla por la narración epistolar, no obstante Drácula es su novela favorita, y son los que contienen la esencia misma del libro o las señas de identidad propias de su autora como los elaborados perfiles psicológicos de sus personajes, su pasión por el mundo de la hechicería y la idea de dar visibilidad a roles protagónicos femeninos que huyan de lugares comunes o los estereotipos en los que muchas veces caen cuando son escritos por hombres.

La historia acometida en el diario sigue los pasos del personaje de Mitica desde sus primeros años hasta que se convierte en una consumada bruja y aunque uno de los puntos fuertes de la novela es el profundo conocimiento de Cervilla con respecto a las tradiciones de Biertan o los conjuros y hechizos heredados de una generación a otra, su viaje a Transilvania le permitió conocerlos de primera mano, su mayor virtud es utilizar al ya citado personaje como ejemplo de mujer que no quiere ceñirse a los encorsetados preceptos de una sociedad que tiene muy definidos los roles que debe ejercer toda persona del género femenino, básicamente los de madre abnegada y devota esposa. La autora utiliza la brujería y esa comuna regida por personajes como Mama
Jayah o Sounya, este último el favorito de un servidor, casi como una alegoría de la liberación y el carácter individualista de la protagonista, capaz de sacrificar todo lo que tiene con el fin de poder elegir su propio trayecto vital sin que nadie, sea hombre o mujer, le imponga restricciones o le asigne un lugar predeterminado en una sociedad a la que no le interesa pertenecer.

Otro de los hallazgos de La Bruja de Biertan es que en su afán por no caer en clichés y caminos mil veces transitados Verónica Cervilla no elude las señas de identidad de este tipo de historias, sino que las reformula para ofrecer una perspectiva más enriquecedora y original de las mismas. Esto se deja ver, principalmente, en las relaciones emocionales que Mitica mantiene con dos hombres, Razvan por un lado e Ingmar por otro. Siendo totalmente diferentes ambos personajes, tanto en su perfil psicológico como en la intencionalidad que subyace bajo los mismos, la autora los diseña de manera minuciosa, no sólo para que las relaciones interpersonales que ambos comparten con Mitica resulten creíbles y cercanas, sino para mostrar la dualidad de esta y el dilema al que se debe enfrentar si quiere compartir sus días con uno de estos pretendientes sin perder esa libertad personal por la que tanto ha luchado y que tantos sacrificios le ha exigido. De esta manera se rechaza de pleno el tópico de la protagonista teniendo que decidirse entre dos amores que de tan manoseada en el mundo literario aquí hubiera chocado con el tono y la propuesta establecida por la novelista.

Como previamente hemos mencionado los personajes están meticulosamente definidos y al hacerlo Cervilla se aleja de cualquier tipo de maniqueísmo insustancial hasta en lo concerniente a los más odiosos, como podrían ser los padres de Mitica u Oana, que en última instancia poseen unas motivaciones tan cuestionables en el plano ético y moral como adecuadamente establecidas para dar coherencia a sus actos. Dejando a parte a Mitica secundarios como Razvan, Sounya, Mama Jayah o Ingmar transmiten una agradecida tridimensionalidad que los aleja de la simplicidad del blanco y negro, siendo percibidos por el lector como seres humanos con sus debilidades y pesares que no están predispuestos a el bien o el mal, sino que actúan en consecuencia con sus ambiciones y deseos. Gracias a esta elaborada galería de personalidades las ya citadas relaciones sobre las que se construye La Bruja de Biertan juegan a favor del conjunto de la obra mientras la autora va aumentando gradualmente el poso dramático de su propuesta que en el clímax final alcanza cotas de emotividad dignas de elogio, guardando también alguna inesperada revelación que nos hace replantearnos todo lo leído hasta ese momento.

La Bruja de Biertan es una opción perfecta para adentrarse en la obra escrita de una joven promesa dentro de la literatura como es Verónica Cervilla. El buen recibimiento de varios de sus relatos, los galardones conseguidos por algunos cortometrajes de cuyos guiones es responsable o ese reciente IV Premio Ripley para su inminente nueva novela son pequeñas muestras de una carrera en pleno ascenso que nos deparará más de una sorpresa a los amantes de la fantasía y el terror. Al igual que Mitica, la Bruja de Biertan, Cervilla decidió seguir su propio camino autoeditando su último trabajo porque no quería ceñirse a unas editoriales que exigían contaminar su visión de una novela en la que ha depositado todos sus conocimientos, no pocos precisamente, sobre un tema que le apasiona, consiguiendo transmitir al lector esa fascinación por la cultura y el folclore romaní repleto de embrujo, superstición y sentimiento de hermandad. A la espera del próximo trabajo de la autora, ya sea en un medio u otro, quedamos para experimentar nuevamente la sensación de degustar algo nuevo, pero enraizado en la tradición de los mejores relatos clásicos.

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Nací en Linares (Jaén) en 1982, desde bien temprano sentí la llamada del cine y los cómics. En 1994 mi vida cambió cuando Philadelphia de Jonathan Demme me hizo interesarme por primera vez por la gente que había detrás de las cámaras. Mis directores favoritos son Luis Buñuel, David Cronenberg, Paul Verhoeven, Oliver Stone, Stanley Kubrick, Terry Giliiam, David Lynch, Quentin Tarantino o Roman Polanski entre otros. Dentro del mundo de las viñetas guionistas como Alan Moore, Grant Morrison, Warren Ellis, Frank Miller o Garth Ennis me iniciaron en el cómic de autor que me trajo a Zona Negativa.
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