Sal y fe
Debo confesar que ni Ed Brisson ni C.P. Smith son autores cuya trayectoria siga con especial devoción o interés. Desde luego, ambos son autores muy competentes cuya presencia en los créditos garantiza un cómic cuando menos decentes. Pero, exceptuando algún cómic ocasional (Puño de Hierro en el caso de Brisson y Lobezno en el de Smith) ninguno de ellos ha producido algo que me dejase con ganas de más. Por eso ignoré Sins of the Salton Sea incluso habiendo disfrutado de buena parte de la producción de AWA Studios. Cuál no sería mi sorpresa al darle por fin una oportunidad a esta miniserie y descubrir una de los mejores cómics de la editorial de Axel Alonso, de la bibliografía de sus autores y hasta del indie norteamericano reciente.
Sins of the Salton Sea narra la historia de Wyatt, un ladrón profesional largo tiempo retirado que vuelve al oficio para ayudar a su hermano con un último robo. Un camión está transportando en secreto suficientes lingotes de oro para ganarse una buena jubilación. Sin embargo, la información de su hermano resulta ser falsa: el camión no esta transportando oro, sino una familia que va a ser sacrifica para salvar el planeta. O por lo menos eso es lo que afirma la secta religiosa que capturó a esta familia. Sin recursos y alejado de su hermano, Wyatt se ve obligado a ayudar a huir a esta familia, lo que supone una travesía por media América esquivando balas, policías corruptos y miembros de ese culto. Sin embargo… es posible que el culto no esté mintiendo.


Brisson comenta en su carta al lector al final del tomo recopilatorio que Sins of the Salton Sea es uno de sus proyectos más personales. Desde que era joven ha estado fascinado con el Lago Salton en California, un lago artificial tan contaminado que emite polvo tóxico, y las ciudades abandonadas a su alrededor. Al desarrollar la premisa de esta serie supo al instante que este lago tendría que jugar un papel muy importante. También para Smith es éste un proyecto especial. Tras años de ilustrar cómics con muchos efectos digitales, se propuso volver a dibujar cómics de una forma más espontánea y sencilla, priorizando la narrativa al fotorrealismo.


La motivación de los dos autores da como resultado una lectura rápida pero intensa, muy intensa. Sins of the Salton Sea es un trepidante thriller que lleva al protagonista hasta sus límites físicos y morales. Lo que empieza siendo una entretenida historia de ladrones relativamente convencional se convierte en un apasionante relato cargado de persecuciones, acción frenética, tensión, tintes de terror sobrenatural y mucha ambigüedad moral. Brisson y Smith no dan tregua, hacen que los lectores también nos empecemos a cuestionar las acciones del protagonista, que debe decidir cuál será el destino final de la familia que está ayudando a escapar. Y entonces llega el desenlace, un brillante final que consigue que aceptemos y rechacemos al mismo tiempo la decisión final de Wyatt, que no voy a desvelar.
La odisea hasta esa decisión está narrado con una extraordinaria concisión en prosa y dibujo. Sólo unas cuantas pinceladas necesitan Brisson y Smith para crear personajes creíbles y complejos, y muy pocas escenas de exposición les hacen falta para hacer avanzar la trama. El guion hace un gran uso de estereotipos para transmitir mucha información en unas pocas viñetas, logrando sin embargo que la historia se sienta original. Por su parte, Smith hace gala de una muy eficiente narrativa visual gracias a haber cambiado su estilo de dibujo a uno más abstracto y sobrio, más expresivo y dinámico, que al que nos tiene acostumbrado. Al dejar de lado el fotorrealismo extremo consigue también que los lectores nos podamos sentir parte de esta historia, que podamos sentir la aridez del desierto alrededor del lago Salton como si estuviéramos ahí mismo.
La misma maestría la podemos ver en la estructura de la trama y el ritmo narrativo. Brisson y Smith saben siempre cuándo pausar la acción, cuándo avanzar la trama y cuándo impactarnos con una splash page sobrecogedora o una sorpresa que no hace más que aumentar el desasosiego del lector. Las escenas de acción son también excelentes, mejor coreografiadas y espectaculares que de costumbre por parte de C.P. Smith. Ojalá no vuelva al fotorrealismo y continúe depurando este nuevo estilo de dibujo y coloreado que tan buenos resultados le ha dado.


Sins of the Salton Sea sólo flaquea en un aspecto que es muy difícil de describir sin desvelar una de las grandes sorpresas del desenlace. En el último capítulo hace acto de presencia un personaje de gran importancia, pero con muchísimo menos impacto del que debería tener por culpa de su diseño visual, extremadamente genérico y mediocre. No tengo claro quién tiene la culpa, si Smith o las indicaciones del guion de Brisson, pero un buen editor habría obligados a los dos autores a revisar el diseño de ese personaje. Un mejor diseño nos dejaría con una impresión final incluso más favorable.
No puedo concluir esta reseña sin mencionar la rotulación y las portadas. De lo primero se hace cargo Hassan Otsmane-Elhaou, sinónimo de calidad en el indie norteamericano, que evoca las tipografías de un buen thriller literario y sabe cómo resaltar el tono y la intensidad de los diálogos sin disminuir la sensación de realismo que el dibujo ha generado. Como portadista tenemos a Tim Bradstreet, ilustrador conocido por sus portadas fotorrealistas para Punisher y Hellblazer, que presenta con mucha solvencia un adelanto de lo que nos espera en cada capítulo.
Probablemente no veremos Sins of the Salton editada en España. Han transcurrido ya dos años desde la publicación del tomo recopilatorio y tres desde las grapas originales. Además, el interés por AWA Studios, tanto por editores como lectores, es nulo a día de hoy; desde 2022 no se ha vuelto a publicar en español un título de esta editorial. Tampoco parece haber tenido mucha suerte la serie en el mercado norteamericano. Afortunadamente, eso significa que el tomo recopilatorio en inglés, publicado a un precio muy asequible, aún está disponible en tiendas online. Pocos thrillers igual de buenos podréis encontrar en la sección de cómics de importación.
Lo mejor
• Una lectura adictiva de principio a fin
• El final
Lo peor
• Que este no sea el nivel habitual de Ed Brisson y C.P. Smith
• El diseño visual de cierto personaje en el desenlace
Guion - 9
Dibujo - 8.5
Interés - 9
8.8
Excelente
Uno de los mejores thrillers del indie americano reciente y una joya en el catálogo de AWA Studios.








