¿El origen de la ley?
Como ya expliqué en la reseña dedicada Judge Dredd: Mega-City Two, el Juez Dredd, el anti-héroe más famoso del cómic británico, intentó hacerse un hueco en las librerías americanas con la ayuda de IDW Publishing, la editorial de las Tortugas Ninja y Locke & Key. Bajo la supervisión de 2000AD, la mítica revista que publica las tiras semanales del juez Dredd desde 1977, IDW publicó varias series en las que autores americanos ofrecían su visión del universo Dredd. Pero también hubo espacio para que el editor de 2000AD, Matt Smith, un británico de pura cepa, probase a escribir su primera serie de cómics.
Al frente de 2000AD desde 2002 y de la revista Judge Dredd Megazine desde 2006, Smith puede presumir de ser el editor más longevo en la historia de 2000AD. Bajo su mandato las dos revistas de la editorial han continuado con buenos resultados sus series más populares y acogido series nuevas como Brass Sun, The Zaucer of Zilk, y Proteus Vex. Paralelamente ha escrito novelas digitales ambientadas en el universo del Juez Dredd, una de ellas ambientada en el primer año de servicio de Dredd. Esa novela iba a ser adaptada al cómic por IDW, pero Smith tuvo un cambio de idea. En vez de adaptar material existente, ¿no sería mejor narrar una historia original sobre una las primeras misiones de Dredd?
Para qué vamos a negarlo, es cuando menos sospechoso que, habiendo tantas novelas del Juez Dredd, IDW tuviera previsto adaptar una escrita por Smith. Y es igual de sospechoso que, habiendo tantos guionistas disponibles, la editorial californiana dejase que su contacto en 2000AD escribiera una miniserie.


El subtítulo de la serie también invita a sospechas nada favorables. Year One (en español, Año Uno) da a entender que estamos ante una nueva versión del origen del personaje, añadiendo nuevos detalles o simplemente resumiendo años de historias para nuevos lectores. Sin embargo, John Wagner, el co-creador del Juez Dredd, y sus colaboradores ya ofrecieron varias historias que aclaraban y sintetizaban todo el origen del personaje y su universo. Además, 2000AD le concedió a Wagner el derecho informal de vetar cualquier historia o detalle que contradiga su visión de los orígenes del personaje. En resumen, poco o nada queda por explicar o mostrar que no lo haya hecho ya Wagner. Uno se pregunta si IDW y 2000AD estaban tratando de engañar al público americano.
Consciente de las limitaciones de su propuesta, Smith ni intenta contar una historia de orígenes en Judge Dredd: Year One. Simplemente, nos cuenta una historia más del Juez Dredd enfrentándose a enemigos con poderes paranormales, cuya conclusión nos recuerda que Dredd no es un héroe, sino un fascista. La única diferencia respecto a cualquier historia publicada en 2000AD es que Dredd no está tan preparado como siempre porque aún no lleva mucho tiempo patrullando las calles de Mega-City One, un detalle que tampoco termina siendo importante para el devenir de la historia. Esta sensación de estar leyendo una historia convencional de Dredd se acentúa con la presencia de Simon Coleby, dibujante habitual de 2000AD.


Ahora bien, que esta Year One sea una historia bastante típica del personaje, sin ninguna sorpresa o premisa ingeniosa, no implica que sea aburrida. Y lo cierto es que se nota que Smith lleva años editando a excelentes guionistas, aprendiendo de ellos, porque su guion es sólido en todos los aspectos. Una acertada caracterización de Dredd y sus personajes secundarios, un ritmo narrativo muy bien llevado, diálogos concisos, ninguna escena de exposición redundante… Nada nos haría pensar que éste es el primer intento de Smith escribiendo una miniserie. Por una vez, el enchufismo editorial nos dio a un buen guionista.
En cambio, para Simon Coleby esa ya rutinario dibujar al juez más famoso del cómic, tarea que acometió para esta serie con mucha profesionalidad. Con sus llamativo juegos de sombras y los nítidos colores de Lon O’Grady, el dibujante da vida a una Mega-City One gigantesca y ofrece escenas de acción energéticas y espectaculares. No se le dan tan bien las escenas de conversaciones y el nivel de detalle de sus páginas puede resultar muy inconsistente, pero el ritmo de esta serie es tal que no se llega a notar durante la lectura.
Leyendo esta serie me quedo con la impresión de que Smith desperdició su talento y el de sus compañeros. No se le puede objetar nada a Year One salvo una gran falta de ambición. El guion del editor transita por lo mismos lugares que miles de historias previas del Juez Dredd. No hay análisis o sátiras de temas de actualidad, ni tampoco reflexiones filosóficas sobre temas universales como la justicia y la libertad, ingredientes que hacen especiales a las mejores historias de este personaje. Sólo tenemos el típico trasfondo antifascista de la serie, que no tiene mucho impacto porque los villanos son tan despiadados que Dredd resulta un tipo hasta razonable en comparación, un problema habitual en esta franquicia.


IDW recopiló Year One en un tomo largo tiempo descatalogado. Tras el fin de la colaboración entre IDW y 2000AD, los derechos de esta miniserie revirtieron por completo a la editorial inglesa, que hasta la fecha sólo la ha reeditado como material de suplemento en los números 451 a 454 de la Judge Dredd Megazine. Esta decisión editorial refleja bastante bien el estatus de Year One: una entretenida anécdota en la larga historia editorial de su protagonista. No decepcionará a nadie, ni a fans ni nuevos lectores, pero no aporta nada que no se haya visto ya en las dos revistas del Juez Dredd.
Por cierto, desde esta serie Smith sólo ha escrito un puñado de relatos para 2000AD. Editar revistas ocupa mucho tiempo y no da buena imagen escribir historias largas para las revistas que editas; pero qué demonios, no me importaría verle escribir una historia más ambiciosa. Sospecho que podríamos estar ante un guionista británico muy prometedor.
Lo mejor
• Una historia del Juez Dredd muy bien narrada
Lo peor
• No aporta nada que no se haya visto antes en la franquicia
• Título engañoso donde los haya
Guion - 7
Dibujo - 8
Interés - 5
6.7
Entretenido
Entretenida historia que podría haber aspirado a mucho más que ser otra historia más del Juez Dredd








