Vengadores Vs. Patrulla-X Nº03

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El medidor de paciencia, a cero

 

Contiene: Avengers Vs. X-Men #05 y 06
Guión: Matt Fraction, Jonathan Hickman
Dibujo: John Romita Jr., Oliver Coipel
Formato: Grapa, 56 páginas.
Precio: 3,50

 

Bueno, pues ya está. Me bajo de Vengadores Vs. Patrulla-X. Han sido unas semanas con sus puntos de interés, sus expectativas que iban y venían en función del guionista que estuviese a los mandos y sus esperas, largas, muy largas, aguardando que la premisa echase a andar para generar una historia con contenido en vez de ir tirando por su propia inercia sin aportar nada de sustancia. Pero ya está. Se acabó. Como de una amante que te invitaba a su casa una y otra vez solo para ver una película y plantarte dos besos en la mejilla, como de una empresa en la que se te permiten echar fugaces vistazos a todos los puestos a los que nunca van a ascenderte, me separo de Vengadores Vs. Patrulla-X no por un arranque de ira, ni siquiera por el manido “no eres tú, soy yo”. No. Es aún peor.

Me bajo de este tren por hastío, porque he leído esta historia una decena de veces y eso me hace sentir viejo: sé cómo empieza, sé cómo va a continuar, intuyo cómo va a concluir. Y como ya he dicho en varias ocasiones, puedo perdonar la metedura de pata hasta la rodilla mientras se intenta crear algo nuevo, pero reciclar viejas ideas a base de darles una mano de jabón… no, eso ya no. Por ahí no paso. Porque para leer antiguas premisas echo mano de mi librería, que me sale gratis, y no me gasto un euro. Que tanta expectación por la llegada del Fénix se resuelva metiendo el brazo hasta el codo en el saco de los guiones ya escritos no llega ni a mala decisión: es la pura desidia la que motiva algo así. El no querer, o no atreverse, a dar una vuelta de tuerca a un concepto tan excepcionalmente versátil como la llegada del Fénix. Es un problema que en este caso tiene lugar en Marvel, pero podría extrapolarse a toda la industria del cómic de superhéroes: el echarse atrás. El lanzar una idea chula al aire, poner una premisa potente sobre la mesa y, cuando parece que va a eclosionar en algo memorable, echarse atrás en busca de la mantita de seguridad que conforman las viejas historias, no vaya a ser que el status quo pase un mal rato y se nos angustie.

Y es una auténtica lástima, porque el número #05 americano es una lectura entretenida y funciona de forma decente como preludio inmediato a la resolución de la llegada del Fénix. Digo “decente” porque no está exento de errores. El comienzo es muy potente y consigue transmitir la angustia de Hope, situación que eclosiona con una escena poderosa que a su vez desemboca en nuevos enfrentamientos, con un cariz más agónico y violento que los vistos hasta ahora. Anteriormente las peleas no eran sino encuentros triviales en los que el resultado era lo de menos, mero relleno para ejemplares que o no se resolvían o se resolvían rápido y en otra colección; en este caso las contadas secuencias de combate transmiten la desesperación que reina en ambos bandos, queda patente que cada movimiento cuenta para hacerse con la victoria y que hay mucho en juego. En definitiva, consigue por una vez lo que debería haber sido la piedra angular del crossover desde su primer número. Hay escenas memorables, como Logan arrastrándose por la luna para hacer lo que tiene que hacer y su enfrentamiento posterior con Cíclope. Hasta aquí todo bien.

El problema tiene lugar cuando descubrimos que la conclusión viene de la mano de un robot enorme construido por Tony Stark, del que no sabemos nada y cuyos poderes desconocemos. Seguramente se habrá explicado su origen, funcionamiento y si va a diesel o con gasolina en otra colección pero ¿para eso también necesitamos hacernos con otra serie? Ya era bastante triste que tuviésemos que comprar dos o hasta tres colecciones para tener peleas con contenido, ¿necesitamos otra para saber qué es o cuál es la función de la pieza clave de la saga, aquella que va a propiciar el punto de inflexión de la misma? Venga ya. Vengadores Vs. Patrulla-X, la colección central, no es más que la argamasa que cohesiona un montón de eventos dispersos por todo el catálogo Marvel. Cuando para leer una historia completa en la que todo está medianamente claro -o puestos a pedir poco, explicado- tienes que hacerte con tanto material, una de dos: o está mal organizada, o sobran las caretas y estamos, con perdón del término poco profesional, ante un sacacuartos.

El caso es que el robot del que no sabemos nada, salido de a saber dónde, dispara quién sabe qué contra el Fénix, lo cual provoca ni se sabe qué reacción, que a su vez propicia que el poder del ente cósmico quede repartido entre los miembros de la Patrulla-X. Imaginad que pasase algo así en una película, un libro, una obra de teatro o cualquier otro producto de entretenimiento. Por desgracia los lectores de cómic somos un público sufrido, así que la respuesta ante un caso de estos es encogerse de hombros, quizá suspirar un poco y seguir leyendo.

El problema gordo viene en el número #06, cuando descubrimos que la dirección del crossover lo conduce por el mismo camino que ya han explotado antes otros guionistas, Morrison y Jurgens entre otros, sobre hasta qué punto puede un ser superpoderoso arreglar los problemas mundanos, erigiéndose en protector y amo de la Tierra. Es un escenario que hemos leído en tantas ocasiones que no sorprende lo más mínimo. E incluso si fuese una sorpresa para un lector novel, los propios personajes de la colección se ocupan por activa y por pasiva de advertir que la Fuerza Fénix es una bomba de relojería, que su prosperidad no puede durar y que es cuestión de tiempo que la situación revierta al enfrentamiento en ambos grupos, ¡no vaya a pensar el lector nuevo ese que aquí cambian las cosas o que se introducen cambios permanentes!

Llegados a este punto, Vengadores Vs. Patrulla-X se suicida al no ofrecer estímulo alguno al lector. ¿Llegaste interesado por las peleas? Pues búscalas en otra parte, porque aquí no las vas a encontrar. ¿Llegaste atraído por la premisa? Pues espero que te guste el giro que le hemos metido, con el cual no vamos a hacer nada mínimamente innovador. ¿Llegaste para indagar en los personajes implicados? Confórmate con una pátina de caracterización, superficial en el mejor de los casos, mientras ocupamos espacio introduciendo elementos y viñetas de otras colecciones que no has leído, para que quede todo muy bien explicado. ¿Llegaste en busca de sorpresas, de un golpe de timón que sacudiese aunque solo fuese un poquito el status quo del universo no ya Marvel, sino mutante? Ya estás recogiendo tus expectativas y largándote, porque no es lo que vas a encontrar.

En otra ocasión dije que Vengadores Vs. Patrulla-X sufría de una especie de crisis de identidad, pero me temo que el diagnóstico era demasiado generoso: es una premisa reciclada con un desarrollo reciclado y pobre, que da lugar a una conclusión reciclada que ni sorprende ni crea expectación. Es una regurgitación creativa, un refrito superficial, mercadeo sin careta ni maquillaje que promete mucho y no ofrece prácticamente nada. Quizá el último número contenga una sorpresa que me hará desmayarme de placer, pero la colección ha tenido seis ejemplares para captar mi atención y no lo ha conseguido. Yo me bajo aquí.

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ginawa
ginawa
Lector
22 diciembre, 2012 12:00

 Completamente de acuerdo contigo, comencé a comprar esta saga pensando que podía resultar una lectura atractiva, no esperaba una obra maestra pero si algo que me hiciera pasar un buen rato leyendo, me equivoque, este tercer número me pareció lamentable, creo que terminare de leerlo si algún amigo me lo deja.

Ocioso
Ocioso
Lector
22 diciembre, 2012 12:03

Vamos, que no te ha gustado.
Cuando termine de publicarse en España podríamos hacer un listado de los errores, incoherencias y estupideces de todos los tamaños que habremos visto en semejante despropósito de evento.
La lista sería tan larga y contundente que ni el Daniel mas dispuesto tendría por donde meterle mano.

Alejandro Ugartondo
Autor
22 diciembre, 2012 12:10

Lo que resulta espectacular de este número es el cambio de dibujante. He sido un gran fan de John Romita Jr. pero el cambio a Olivier Coipel no tiene color. El francés dibuja mucho mejor y sus páginas son  mucho más impresionantes. Desde luego es lo mejor de este cómic que a nivel argumental poco aporta

Retranqueiro
Retranqueiro
Lector
22 diciembre, 2012 14:04

Llevas más razón que un santo en una cosa: los lectores de cómic tenemos por costumbre comulgar con piedras de molino.

jojojajo
jojojajo
Lector
22 diciembre, 2012 15:57

 Llamadme raro, peor el número 6 me ha parecido mejor que los 5 anteriores juntos, y es ahora cuando me empieza a interesar el evento.

inicus
inicus
Lector
22 diciembre, 2012 18:21

Me sorprende tu reseña. El nº6 no lo veo tan malo. No es una obra maestra, ni mucho menos. Es un tebeo Marvel, sin más. Y a mí el argumento que plantea sí me parece interesante.

Por cierto, lo que sí me parece un bodrio es la colección paralela: “VVsX: Vs”, o como se llame. Son simples peleas sin ningún argumento. Totalmente prescindible. Casi una estafa.

ginawa
ginawa
Lector
22 diciembre, 2012 19:13

 jojojajo si el evento te empieza a interesar a partir de su 6 número es que algo no va muy bien, no?? 

jojojajo
jojojajo
Lector
22 diciembre, 2012 19:25

 “jojojajo si el evento te empieza a interesar a partir de su 6 número es que algo no va muy bien, no?? “

Efectivamente, el prólogo, excesivamente largo e irrelevante.

sherifmet
sherifmet
Lector
22 diciembre, 2012 22:05

 a mi la saga no me gusto mucho, pero aunque sea en esta parte hay un dibujo bueno, en los anteriores ni eso se salvaba. esos si, coipel no se queda por muchos numeros.

Daniel Gavilán
23 diciembre, 2012 12:31

Cuando termine de publicarse en España podríamos hacer un listado de los errores, incoherencias y estupideces de todos los tamaños que habremos visto en semejante despropósito de evento.
La lista sería tan larga y contundente que ni el Daniel mas dispuesto tendría por donde meterle mano.

Cuando quieras puedes empezarla, Ocioso :p

Yo lo digo y me repito, a mi Avengers Vs X-Men me gusta básicamente porque a pesar de sus defectos me parece una buena historia, con un agradecido talante creativo y que lleva a los personajes por caminos que me resultan interesantes. Su mayor lacra es un primer tercio excesivamente largo pero necesario para disponer las fichas en el tablero. Sin embargo, el hacer de cada episodio una pieza estanca y que en cada una de ellas los guionistas dieran rienda suelta a su ingenio llevándola a su terreno y jugar con ellas a su antojo me parece un acierto que coloca a AvX por encima de la mayoría de los eventos de los últimos años, donde todo interés residía en ver como la historia pasaba de A a B y luego a C sin dar más oportunidad a la experimentación. 

Números como los dos que incluye este cómic, con Fraction usando como hilo conductor el monólogo de la bomba atómica y Hickman lanzando su discurso sobre el poder y la responsabilidad suponen una rara avis dentro de un marco en el que “evento” únicamente suponía hacer danzar a los juguetes de la editorial en torno a una premisa, subyugando cualquier ínfula autoral. Y luego está la visceralidad de la historia. La historia de Scott, la de Hope, la de Lobezno, la de un Capi situado en una posición incómoda, la de la enésima invitada a la historia. 

Todo depende fundamentalmente del parecer de cada uno, y en ese sentido, puedo llegar a entender el cabreo de nuestro compañero Alberto, pero no compartirlo. De hecho, no estoy nada de acuerdo en los dos principales pilares de su crítica. 

En primer lugar, con la alegación de que lo que plantea la historia se parece a lo que escribieron Morrison o Jurgens, lo cual nos devuelve al cada vez más recurrente discurso de R. Dust respecto a que cuando una historia se sale mínimamente de lo habitual, nos quejamos de que eso ya se había hecho en tal o cual ocasión exigiendo que vuelvan a hacer… lo de siempre. Si protestamos de falta de originalidad por moverse por caminos similares a los de Morrison o los de Jurgens. ¿Por qué no acusamos en su día de lo mismo a Morrsion y Jurgens de moverse por caminos ya explorados por Claremont, Moore o Gruenwald? Lo interesante de la saga es desarrollar estas bases argumentales con unos interpretes concretos y no otros. Y de la misma forma que cuando empezamos a leer Los Muertos Vivientes no creo que nadie exclamase “boah, solo es otra de zombies”, no veo porque hay que exigirle a AvX reinventar la rueda para contar otra buena historia. 

Pero luego está el tema de la invención de Tony Stark. Tras la escaramuza de Utopía, Rogers enviaba a Stark y compañía a su laboratorio para crear un dispositivo con el que detener al Fénix y aquí viene con él. ¿De verdad os hace falta que recurran a construirse una alambicada paja mental repleta de pseudocuiencia en torno a una entidad metafísica omnipotente que no existe para sentiros satisfechos? ¿Erais más felices cuando Lucas explicó lo de los “Mierdiclonianos” que cuando Alec Guinnes simplemente se limitaba a mover la mano y el guardia imperial se sometía a su voluntad? ¿Cómo funciona el Nulificador Supremo? ¿Cual es la física de las partículas inestables? ¿Cual es la composición química exacta de las telarañas de Spider-Man? ¿Por qué vemos necesario ahora que Stark explique como funciona su enésima arma?

En resumidas cuentas, la historia sin duda es hija de sus defectos, pero a mi personalmente me parecen mucho más interesantes sus virtudes, desde el devenir de sus protagonistas a lo largo de la historia, el ímpetu creativo de sus autores o lo que supone dentro de la historia del Universo Marvel que cualquiera de estos. Probablemente haya lectores que no, cada persona es un mundo. Pero eso no impedirá que yo al menos guarde un grato recuerdo de esta historia. 

Por cierto, lo que sí me parece un bodrio es la colección paralela: “VVsX: Vs”, o como se llame. Son simples peleas sin ningún argumento. Totalmente prescindible. Casi una estafa.

Yo también le cogí tirria al dichoso complemento (salvo al último número, que es una joyita). Pero luego hay lectores como el propio Oci a los que precisamente ese complemento les pareció el gran logro del evento. Si es que como ya digo, cada lector es hijo de su padre y de su madere.

JauriJauriJauri
JauriJauriJauri
Lector
23 diciembre, 2012 16:05

A mí, este n°3 me ha entusiasmado. Los anteriores no tanto. La premisa está manida. Es cierto. Pero a ver por donde nos sale esta vez. Los Authority de Ellis y Millar.eran una premisa parecida o hace poco el Cable/Masacre de Nicieza y a mí me encantaron. No se trata de lo que quieras contar sino de si lo cuentas con (como decimos los andaluces) arte y salero. Los VS me están resultando divertidísimos,me recuerdan a los mangas por desarrollar una pelea más allá de las 2 página que como mucho que se le dedica hoy en dia en el cómic americano.

Darquez
Darquez
Lector
23 diciembre, 2012 18:44

 Supongo que al lector veterano está historia le parecerá manida, y al nuevo le gustará

TON-EL
TON-EL
Lector
24 diciembre, 2012 18:41

 Yo la estoy siguiendo por la edición Española y el primero y el segundo se entendían bastante bien pero también es verdad que pillo bastantes colecciones Marvel, y quizá eso facilita mi comprensión de la saga, si bien es cierto  en este tercer número he notado un bajón que te cagas; y creo que es precisamente por las ramificaciones en otras colecciones ya que tienes que acordarte que fulano se ha enfrentado a mengano en no se que colección y eso es una lata aunque te estés pillando las otras, no quiero pensar que será para los que no las compren.

En los últimos tiempos me estoy cansando de tanto megaevento, ya que no hace mas que interrumpir las historias de las series individuales que voy siguiendo y eso fastidia bastante, antes por lo menos todo esto se hacía con algo mas de mimo para el lector.