La venganza no distingue de tiempo ni de lugar
«En el momento en que les vendéis vuestros valores, dejáis de ser libres. Entonces es la ciudad la que os posee.»
En los últimos meses Planeta ha acelerado la publicación de las obras de Aftershock. Cuando ya pensábamos que la editorial estadounidense había desaparecido en nuestro país, con apenas un par de series al año, de repente han vuelto a las librerías, con sus aciertos, como Lonely Receiver, o sus fallos, como The Normals. Toda una sorpresa, eso sí, ver este crecimiento ya que Aftershock se había declarado en bancarrota, con sus impagos y demás, para luego afirmar que había salido de ella, eso sí, desde hace tres años no ha publicado nada nuevo, aunque hace unos días anunciaron varias reediciones de sus series más exitosas. Lo que está claro es que desde aquí les deseamos lo mejor y nos ponemos a analizar una de las últimas obras que nos han presentado, Únete al futuro.
Descrito como un western de ciencia-ficción, Únete al futuro es una de esas obras que usan una historia de venganza para hablar de cómo los tiempos cambian y eso afecta a las personas, atacando su modus vivendi, en ocasiones de forma agresiva. La historia, publicada originalmente en 2020 en cinco números, nos llega completa en este tomo bajo la pluma de Zack Kaplan, autor de un buen puñado de obras para el mercado indie en Estados Unidos (Kill all inmortals, Eclipse, Port of Earth..) siendo esta la primera que llega a nuestro país. Kaplan es un escritor muy apegado a la ciencia-ficción en la amplia acepción de la misma, se le nota en sus referencias y en sus influencias, ya que toca muchos palos.
En lo que al apartado gráfico se refiere tenemos a un conocido de esta sección, pues Piotr Kowalski nos ha hecho disfrutar de sus obras desde hace un puñadito de años. El dibujante polaco ya nos sorprendió en su día con Come into me, aunque con los años pulió su estilo, volviéndose aún más detallista, para muestra solo hay que ver su trabajo en la adaptación de Bloodborne, por desgracia de lo poco de su trabajo que hemos podido leer por aquí junto a Sex, la de Joe Casey.


Ya que estamos, podemos comenzar por ese apartado gráfico. La falta de innovación es lo único malo que se podría decir de Kowalski, si es que eso es lo que se busca, pues es un dibujante muy clásico a la hora de diseñar tanto las páginas como los personajes, pero es que lo hace muy bien. Dentro de su estilo de corte realista, en proporciones, consigue tener identidad, lo que ya dice algo de él. Es abrir Únete al futuro y uno ya sabe que es Kowalski, gracias a sus formas, a su estilo recargado y detallista (en el buen sentido) y su narración absolutamente comprensible. No solo es ágil sino que, por mucha acción que haya, siempre consigue que los lectores le sigamos a las mil maravillas.
Está claro que el apartado gráfico es uno de los puntos fuertes de este tomo y más aún si tenemos en cuenta que le acompaña Brad Simpson, que es su colorista habitual y hace un trabajo estupendo. No es una obra tan sencilla en este sentido, los autores combinan naturaleza con ciencia-ficción y Simpson utiliza colores muy vivos en todo momento para distinguir la alta tecnología de lo mundano, utilizando los colores más fríos para representar los elementos de la ciudad, muy en consonancia con el significado de la obra. Total, Kowalski y Simpson hacen un gran trabajo y Únete al futuro es otra muesca en su fusil.
Únete al futuro nos cuenta la historia de la familia Libbey, el padre es el alcalde de uno de los pocos pueblos que quedan en un país cuya población se concentra en megaciudades y vive con sus dos hijos de manera austera. A la vieja usanza, cazando con métodos tradicionales del antiguo oeste, cabalgando y con las pistolas en sus cartucheras. En contraposición tenemos a los dueños de las grandes ciudades que quieren destruir esos pueblos para formar campos con grandes máquinas, ofreciendo promesas a sus habitantes para que vendan las tierras, pero haciendo lo que sea necesario para conseguir su objetivo, aunque esto suponga timar y hasta matar a los ciudadanos.


Partamos de la base de que no es un cómic que pretenda ser realista. No es una obra que nos muestre un futuro posible sino dos posiciones radicales y alejadas entre ellas como símil claro del choque actual entre la vida en la ciudad y la vida en el pueblo, con el capitalismo apretando y el egoísmo en alza. Si nos comenzamos a preguntar cosas como ¿Por qué viven como en el viejo oeste? o ¿Por qué niegan toda tecnología? entonces nuestro contacto con la obra falla porque no es real, es solo una representación de dos posturas que son irreconciliables por una absoluta incomprensión de ambas, pero lo que realmente las confronta no es sus ideales sino el egoísmo de una de sus partes para conseguir lo que quieren, sin importarles nada más que tener más. Y ahí es donde el cómic gana.
Pero como toda obra de arte, esto no solo está para las referencias o los pensamientos sino para contar una historia, y ahí cumple su función principal, entretener. Únete al futuro es una historia de agresión y venganza donde los clásicos de la ciencia-ficción más ligada a la acción se encuentran con los westerns. Unas muertes y un juramento hace que los personajes jueguen con sus ideales, cambiándolos si fuera necesario para conseguir su fin. No es que sea un relato especialmente original pero está muy bien escrito y, sobre todo, tiene muy buen ritmo, lo que añadido a lo dicho anteriormente sobre el apartado gráfico da lugar a un cómic resultón.
Digamos que no hay lugar para sorpresas, todo va a suceder más o menos como uno se puede imaginar, y eso es lo peor del cómic porque no consigue ni un solo momento de “esto no me lo esperaba”, pero eso no hace que sea plano. Kaplan sabe jugar con los ideales extremistas y con los objetivos de las personas, alejándolos de las supuestas perfecciones que nos venden por los medios que pueden. Y, como decía, ahí es donde gana.
Otra obra entretenida de Aftershock para la lista, que no estará entre las mejores de la editorial pero hace pasar un buen rato. Básicamente, si te gustan las historias del oeste y aceptas la irrealidad de su mezcla con la ciencia-ficción, en estos términos, te lo puedes pasar bien.
Lo mejor
• El dibujo de Piotr Kowalski.
• La historia atrapa hasta el final.
Lo peor
• Aún con su mezcla, no es muy original.
Guión - 7
Dibujo - 8.5
Interés - 7.5
7.7
Un western futurista bien escrito y con un dibujo de primera.








