
La obra de
La acción empieza en 1781, el ejercito inglés ha capitulado en Yorktown y los patriotas estás celebrando el final de la contienda bélica. El capitán Ulises McHendrics recibe la visita de su hijo quien le informa que los británicos se han asentado en su hogar, abusando de sus conciudadanos y amenazando a su mujer, lady Penelope. Dispuesto a liberar un hogar al que hace más de cinco años que no visita, el capitán organiza una expedición formada por antiguos camaradas de armas, algunos soldados y una familia de civiles que quiere asentarse en las tierras del norte. Pero el viaje de vuelta al hogar no estará exento de peligros y más cuando Ulises y los suyos desafíen a los antiguas dioses de los nativos.
En esta nueva obra del autor de W.E.S.T encontramos muchas de sus virtudes habituales como también algunas de sus carencias más conocidas. En el lado positivo volvemos a encontrarnos con un excelente trabajo de creación del escenario y de atmósfera. Hay que reconocer el talento del autor para establecer premisas llamativas y desarrollarlas basándose en el tono y las sensaciones que transmite gracias a las atmósferas que crea más que no a la construcción de personajes, verdadero punto débil del autor. El tono oscuro de buena parte del relato que se torna casi malsano el algunos pasajes, como el que recrea la historia del predicador holandés convertido en cacique de un pueblo salvaje, atrapan poderosamente la atención del lector y le sumergen en el viaje telúrico del protagonista. Hay que lamentar que ese tono y el ritmo necesario para desarrollarlo correctamente tarde un poco en llegar pero una vez lo consigue la obra se torna en una lectura muy entretenida.
Respecto a la adaptación del relato homérico, el guionista se queda en la superficie, aprovechando algunos de los elementos más emblemáticos del poema original y centrándose en adaptar uno de los episodios más conocidos de dicha obra. Me refiero al encuentro de Ulises y su tripulación con el gigante cíclopeo Polifemo que para la ocasión
En el apartado gráfico tenemos a un
En definitiva, estamos ante una buena primera entrega de una serie que promete bastante gracias al buen trabajo de ambientación de su guionista y al buen uso que hace de los referentes literarios en los que se basa.








