¡Feliz año! ¿Todavía se puede decir «feliz año»? Bueno, no lo sé pero creo que nos entendemos porque tenemos aquí por fin el top indie, LA LISTA, lo mejorcito de 2025 en lo que se refiere a los cómics que nos llegan del otro lado del charco fuera de las dos grandes (que sí, Igor, pesao, que eso no es exactamente el «indie» pero la marca manda y la gente nos entiende). Total que diversos redactores nos hemos reunido, como todos los años, para pegarnos una pechada importante desde noviembre hasta ahora, leyendo todo lo que buenamente podemos, para hacer esta selección. Este año Jordi T. Pardo, Sergio Fernández, Edu Sesé, José María Vicente, Mariano Abrach, Alfonso Del Pino e Igor Álvarez Muñiz se han reunido, han leído, se han vuelto a reunir, han creado vida, la ha quitado, se han metido en el barro, han sangrado y han jugado con el tiempo y el espacio para poder ofreceros este top indie, que no será del agrado de todos, pero sin duda es variado y está muy estudiado. Ahora solo esperamos que lo disfrutéis.
TOP INDIE: LAS 3 MEJORES REEDICIONES
Comenzamos con nuestros tres recopilatorios destacados de material ya publicado previamente en nuestro país. Este año esta ha sido la parte más fácil del top indie pues hubo votaciones variadas, ahí quedaron importantes obras que habían salido otros años, como Usagi Yojimbo Saga, Gorazde, la Biblioteca Madman o Invencible, pero tres destacaron rápidamente por encima del resto. Añadir que en este apartado no solo se valora la calidad de la historia, que tiene mucho peso, sino que se tiene en cuenta la calidad de la edición.
Estamos ante una de las obras más importantes del cómic americano de los últimos cuarenta años, no solo por su calidad sino por su importancia a un nivel ya narrativo, es decir, porque se trata de una obra de género periodístico, que no es precisamente algo que se vea mucho en el mundo del cómic y Sacco demuestra que se puede hacer (dignificando a su vez el medio como algo que se puede utilizar para reflejar la realidad más allá de mundos de fantasía), pero también porque habla de un tema importante y comprometido para occidente, hasta el punto de que mucha información se ocultó o se parcializó. En definitiva, un trabajo de periodismo que incide en la política y en la historia de la región, que recibe una nueva edición muy manejable por parte de Planeta Cómic, donde asistimos al viaje del autor a la Palestina de principios de los noventa.
Evidentemente la edición de Planeta no llega “porque sí”, por desgracia Palestina vuelve a estar en boca de todos por el genocidio que Israel está perpretando. La matanza indiscriminada de civiles, de inocentes, de niños, el destrozo de sus vidas, de sus casas incitado y realizado por corruptos que ocultan tras una ridículamente falsa sed de venganza, una avaricia tan grande que pasa por encima de cadáveres de recién nacidos, es tan sumamente asquerosa que todos hemos votado a esta obra en el top sin necesidad de decirnos una sola palabra. Alto al genocidio del pueblo palestino.
Volvemos con todo un clásico del top indie, pues Clase letal se ha pasado por aquí cuando era serie regular, con su final y con sus tomos recopilatorios. Evidentemente estamos ante una de las grandes colecciones de los últimos años que ha encandilado a nuestros redactores, donde Rick Remender y Wes Craig han triunfado por todo lo alto. La historia de Marcus Lopez, un niño sin hogar que entra en una escuela de asesinos, donde se entrenan los hijos de los mayores criminales del mundo, y sus compañeros que se mueve desde los ochenta hasta la actualidad, no solo se desarrolla como una muestra de las subculturas de Estados Unidos, y otros países, en lo que es un relato de primera, sino que se alza como una crítica ácida de los diferentes estamentos de su sociedad.
La colección comenzaba en 2014 y llegaba a su final hace cuatro años, después de 56 números, con unos últimos capítulos que están muy ligados a nuestra actualidad política. Pero además de la edición en formato rústica, desde Norma comenzaron a recopilarla en cuatro tomos, de un tamaño agrandado que sienta muy bien al poderío gráfico de Craig y con un papel de primera calidad, aderezado con una buena tapa dura que viene recubierta con un diseño exclusivo para la edición original.
Ya no es solo que estemos ante un final increíble de una serie apasionante, que puede que sea la última vez que aparece en este top, sino que la edición es digna de los mejores elogios y la mejor forma de completar una buena comicteca con una obra de primera.
Creo que estaremos en lo cierto si afirmamos que lo primero que a mucha gente se le pasó por la cabeza al ver esta edición fue “ya era hora”. Seguramente también fue “¡Ay! Mi bolsillo”, pero hoy estamos aquí para destacar las calidades, lo de los precios dejémoslo para otro momento. La cuestión es que Sin City es una de las obras capitales del cómic mundial, me atrevería a decir. Con muchos referentes muy claros, sí, pero con la que Frank Miller rompió moldes en una época que se conoce como “edad oscura” más por poner el foco en el cómic de superhéroes que en lo que pasaba en otros sitios.
No solo es una pieza clave en uno de los grandes autores del medio, uno que ya venía de un Daredevil y un Batman increíbles. Es una obra que se nos viene a la mente de forma casi inmediata cuando oímos la palabra “noir”. “Clásico”, “recomendación” o “imprescindible” son términos que nadie duda en asociar a Sin City, hasta el punto de que es uno de esos pocos cómics que han conseguido trascender el medio para llegar al público general, en gran medida gracias a su adaptación al cine.
Siendo justos con la obra, Sin City tenía un problema. Las diversas miniseries que la componen habían visto varias ediciones. Tenemos desde rústica a de bolsillo pasando por integrales e incluso grapas, pero faltaba una edición de lujo. En los últimos años hemos visto como varias series la conseguían pero Sin City llevaba tiempo sin reeditarse. Ha llegado el momento y hay que admitir que Norma lo ha conseguido. Tamaño agrandado, muchísimos extras, nueva rotulación, nueva traducción y un papel de primera para cada uno de los tomos y una edición en cofre con láminas y marcapáginas como aderezo pensada para los más exquisitos. Sencillamente no podía faltar.
TOP INDIE: LOS 10 MEJORES TOMOS AUTOCONCLUSIVOS
Una, dos, tres, cuatro… un momento ¿once? ¿Qué ha pasado aquí? Pues evidentemente que no se ha llegado a un acuerdo, pero si donde comen tres comen cuatro, pues donde se leen diez se leen once y seguro que a nadie le importa que este año haya una recomendación más. Además la alternativa era tener que cargarse a algún redactor, lo que significa más trabajo para el resto cubriendo sus reseñas… pereza. En lo que respecta a la selección, se han quedado a un pasito de entrar en el top Serial, de Terry Moore, y Spectregraph, de Tynion y Ward, pero los elegidos son…
Imaginemos el clásico pueblo de cuento infantil: un lugar de ensueño, aislado de todo problema, donde reinan la inocencia y los animales antropomórficos siempre sonrientes. Bien. Ahora, metamos a una asesina en serie en la ecuación. Esa es la propuesta Bajo los árboles, donde nadie te ve. Escrita y dibujada por Patrick Horvath, esta obra es lo que pasaría si Hannibal Lecter se colara en Winnie the Pooh. Entre sus páginas conoceremos a Samantha, la dueña de una de las tiendas más emblemáticas de su pueblo. Con el paso de las décadas, se ha convertido en una persona muy querida, pilar de un lugar en el que solo se respira tranquilidad. Samantha es una osa jovial y de gustos sencillos, menos por una excepción: una vez cada cierto tiempo, le gusta conducir a la ciudad y asesinar brutalmente a una víctima escogida al azar. Se ve que es una actividad que le brinda mucha paz mental.
Estamos ante una obra afilada tanto en su ejecución como en su truculencia. Cualquier persona que se acerque a ella debe conocer que a su estilo cuqui y pasteloso lo subyacen escenas de violencia extrema. Sin embargo, quien no se achique por esta barrera encontrará también una escritura excelente, un apartado artístico de lo más inspirado y una acidez satírica de rebosante personalidad. Una de las lecturas más impactantes de los últimos años que ya ha conquistado a crítica y público de todo el mundo.
El que la ha leído lo sabe: E. M. Carroll es, probablemente, la mejor autora de terror de toda la escena del cómic contemporánea. La artista canadiense que nos voló la cabeza con las maravillosas (e inquietantes) Cruzando el bosque y La noche que llegué al castillo nos sació nuestra sed de más trabajos este año al regresar a las estanterías con Una invitada en casa, y no es que no haya decepcionado: es que se ha superado otra vez más. En lo que se presenta como una versión libre de Rebeca, la novela de Daphne Du Maurier, Carroll realiza su obras más ambiciosa hasta la fecha, con una contundente y soberbia novela gráfica de 400 páginas. La autora nos ha sorprendido con una obra de gran contraste con respecto a su trabajo anterior, con páginas sobrias en blanco y negro para relatarnos la anodina vida de Abby, pero salpicándola poco a poco de colores y formas llenas de lujuria y violencia según la protagonista recibe la visita de un extraño espectro y empieza a sospechar sobre el pasado de su marido. Carroll nos ha regalado una de las mejoras obras de terror y suspense que se puedan encontrar, firmando un nuevo ascenso de calidad en una carrera que ya era meteórica.
Si hablamos de sensaciones de la temporada, desde luego que no podía quedarse fuera el maravilloso thriller de ciencia-ficción que nos ha regalado el cuarteto formado por Ram V, Laurence Campbell, Dan Watters y Sumit Kumar. Estrenadas originalmente en EEUU como dos series paralelas, The One Hand nos presentaba a un veterano detective de homicidios que decide postergar su jubilación tras el regreso de un asesino en serie al que se supone que atrapó hace años. Por el otro lado, The Six Fingers nos ponía en el pellejo de un frustrado aspirante a arqueólogo que despierta de un extraño trance en medio de un asesinato que parece haber cometido. Ambientada en una ciudad futurista con aroma a Blade Runner, la serie orquestada a cuatro manos por los colegas Ram V y Dan Watters se erige como un díptico cibernoir de primerísima categoría, que nos va adentrando en su madriguera de conejo hasta derivar en algo mucho más grande que un mero asesinato. Una obra adictiva que aquí nos llegó en un volumen integral que no desmerece nada la experiencia.
¿Qué tal te llevas con el terror? Si la respuesta es “bien” entonces estas líneas sobran, ya has disfrutado de Somna. Si la respuesta es “mal” aquí tienes un cómic que te puede hacer cambiar de opinión. Este cómic nos traslada a la época en la que llamar “bruja” a una mujer tenía el peso y la capacidad de hacer que una turba de personas fieles la quemaran viva. Ahí está Ingrid con sus sueños extraños, donde un demonio mantiene relaciones con ella, la cual además está casada con un alguacil experto en descubrir brujas, cazarlas, enjuiciarlas y matarlas. Hasta ahí todo conocido, pero Somna va a por todas. El papel de la mujer en la época, la cosificación, los bulos, las conspiraciones, los abusos, la sexualidad, los tabús… todo está ahí puesto pero bien envuelto con una atmósfera de terror y peligro constante, no exenta de sexo, cercana a lo que se conoce como folk-horror.
Somna tiene la peculiaridad de estar escrito por Becky Cloonan y Tula Lotay, pero también dibujada por ambas, dos artistas con estilos muy diferentes que se van mezclando como realidad y ficción dentro de la historia. Además es la patada en la puerta que ha dado DSTLRY, la nueva editorial llegada de Estados Unidos que ha desembarcado en España este mismo año, con un puñadito de obras más que recomendables. Pero sobre todo Somna es uno de esos cómics que te mantiene pegado a sus páginas para ver por donde tira. Una muestra más del buen estado del terror moderno.
Las autobiografías siempre han sido un terreno fértil a la hora de dar a luz grandes obras del cómic. Al fin y al cabo, las vidas de personas reales siempre tienen ese plus de conexión a la hora de sacudirnos la mente al saber que lo que estamos leyendo no ha nacido de la imaginación de nadie, sino de su propia experiencia. Y pocos ejemplos mejores hay para ello que Alimentar a los fantasmas, la monumental ópera prima de Tessa Hulls. Esta artista de vida azarosa ha tirado abajo las puertas del noveno arte con una obra en la que explora las vidas de su abuela, activista y escritora china perseguida por el régimen de Mao; su madre, criada en las costumbres occidentales en Hong Kong y migrada a EEUU, y ella misma. En lo que se inicia como una clase de historia de la terrible China comunista Hulls va poco a poco virando hacia un profundo psicoanálisis de ellas tres, en una búsqueda desgarradoramente sincera sobre el porqué de su compleja relación familiar. Hablamos de un cómic que ha logrado hacerse con un Premio Pulitzer, un hito solo alcanzado antes por Maus, que se ha convertido ya en obra de culto y que ha conseguido hacerse con un más que merecido hueco en nuestro top. La clásica obra densa a la que hay que dedicarle tiempo, pero que nadie debería pasar por alto.
Helen de Wyndhorn gira en torno al misterio. El misterio de C. K. Cole, un escritor de culto que vivió una vida de ruina, con una popularidad que solo explotó después de su suicidio. El misterio de Lilith, la institutriz a la que envían para hacerse cargo de su hija después de la tragedia. El misterio del abuelo de la hija, quien dispone de una fortuna de origen desconocido con la que contrata los servicios de Lilith. Y el misterio de la propia hija, Helen, un alma torturada por el abandono y la falta de propósito, despojada de cualquier raíz, refugiada en actitudes autodestructivas.
Sobre el apartado visual que nos ofrecen Bilquis Evely y Matheus Lopes: a la evidente destreza y personalidad del dibujo se les suma una expresividad facial muy comunicadora, definida por el estilo tan especial con el que Evely moldea los rostros de los personajes. Destacan también todos los diseños presentados, con un estilo entre lo grotesco, lo bello y lo afilado.
En cuanto al guion, en esta obra nos encontramos lo que seguramente sea la culminación de la maduración de Tom King como escritor de élite en el cómic independiente. Si bien conserva su característica personalidad, también deja de apoyarse en las muletillas de siempre para desarrollar una historia más rica y sólida. La trama de este cómic se desenvuelve poco a poco y nos regala un festín en el que saborear cada escena con la importancia que merece, uno en el que el postre importa tanto como los entrantes.
Vera Brosgol es una autora conocida por crear historias de tono juvenil en las que se tratan temas muy delicados. Lo hace, además, con una crudeza delicada que sorprende, como si Brosgol nos metiera en materia con un ostentoso atrevimiento que, por otro lado, disimula a través de una narrativa de lo más pulida.
En Jane y la sirena, la autora repite la jugada con una protagonista un poco mayor, una joven adulta que nos guiará en una aventura cautivadora mientras se desarrolla un diálogo sobre el tema principal, el verdadero “libro” del que viene a hablar Brosgol: la superficialidad.
Brosgol es consciente de las percepciones problemáticas con las que se llevan décadas irradiando a la sociedad porque ella misma ha sufrido sus consecuencias. Con Jane y la sirena, quiere plantear su propia conversación al respecto mediante una fábula que las desafíe sin caer en lo evidente. No viene a hablarnos de belleza interior ni de que los guapos pueden ser malos y los feos buenos, sino que cuestiona los fundamentos mismos de lo que no deja de ser un constructo, apilados sobre cánones subjetivos, variables, pero siempre condicionantes. “¿Quién decide lo que es bello, en primer lugar?”. Ahí radica el fundamento su reflexión.
Y todo ello lo hace sin olvidarse nunca de la diversión, del tono, la aventura, el espectáculo y los momentos climáticos, impulsados por un apartado gráfico exquisito, con un estilo de dibujo animado de lo más expresivo y la textura añadida del color de Alec Longstreth. Si se le puede poner un «pero» respecto a obras anteriores, es que a veces puede parecer que la aventura acaba superponiéndose al mensaje. No obstante, desde cierto punto de vista, quizá sea justo eso lo que la ayude a volar más lejos.
¡Se nos ha colado un bicho! Pero no lo aplastes por favor, puede ser muy útil para nuestro ecosistema e incluso explicar cosas de nuestra cultura, a saber, incluso a enseñarnos cosas de nuestra propia historia. Lo que sí se nos ha colado en nuestro top indie es una obra que, mientras cuenta una historia, nos ofrece un poquito de divulgación científica llena de diversión.
En Insectópolis Peter Kuper nos cuenta una historia que hila muchas historias sobre bichos de todo tipo, dándonos tanto información sobre los insectos, a un nivel biológico, como su importancia tanto en relación con el planeta como en relación con los seres humanos. El autor nos propone una especie de fin del mundo, pero no de forma trágica sino más bien como pié a que los insectos hablen, para luego darles el protagonismo cambiando de especie cada ciertas páginas.
Lleno de detalles interesantes y con un dibujo de corte realista, Kuper no deja de lado la diversión y las sensaciones artísticas entre anécdotas y datos. Ello hace que Insectópolis sea un cómic que entra bien leyéndolo de una sola sentada pero también si vamos poco a poco centrándonos en cada bicho. Un equilibrio perfecto entre datos e historia con una magnífica edición en castellano por parte de Astiberri. Y recordad, por cada uno de nosotros hay 1250 millones de insectos.
Si tuviéramos que decir qué autores han dado un paso adelante este año, el nombre de Deniz Camp estaría en la lista con toda certeza. El guionista de origen filipino ha conquistado al público con su fantástico trabajo en las dos grandes con Absolute Martian Manhunter y The Ultimates 3.0, pero antes ya llamó la atención a los que estaban atentos con un pequeño trabajo propio llamado 20th Century Men. Y lo que la sinopsis de Image Comics vendía de ella (una revisión de la guerra afgano-soviética con superpoderes) no podía estar más lejos de lo esperado.
Junto al croata Stipan Morian, la pareja creativa realizó un sesudo y amargo trabajo bélico en el que los códigos del género superheroico ni están ni se les espera. Saltando entre la historia y la ficción a placer, Camp exploraba el horror de la guerra y la manera en que consume la humanidad de aquellos que participan en ella, incluso cuando piensan de corazón estar llevándola a cabo por un bien mayor. Un trabajo denso elevado a los altares por el trabajo de Morian, absolutamente rompedor y poderoso en cada página que realiza. La típica joyita independiente que nunca habría llegado a nuestro mercado de no ser por el éxito de su guionista, algo a lo que debemos dar las gracias, pues por ello Astiberri pudo lanzarse a traernos un cómic que, si bien no será del gusto de todos los lectores, ha sido sin duda uno de los más únicos de toda la temporada.
Desde que se hiciera con los derechos, Moztros ha llevado a cabo un firme trabajo a la hora de traernos las obras de Bad Idea, la editorial gamberra cuyas obras no son del todo sencillas de conseguir. Un privilegio que se ha notado más que nunca con El oficio del héroe, el tomo en el que la editorial ha recopilado de manera exclusiva en el mundo todas las historias publicadas hasta ese momento de The Hero Trade, la serie de tiras cortas con las que Matt Kindt y David Lapham han salpimentado toda la trayectoria de Bad Idea desde su mismísimo estreno en sociedad. Y si bien hasta la fecha las obras de esta editorial no habían llegado a conquistarnos del todo, ha sido precisamente esta antología la que ha conseguido hacerse un hueco en nuestro top. Y lo ha hecho a base de mala baba.
El oficio del héroe comenzó con una pequeña historia (la primera publicada por la editorial) en la que un maleante de segunda vende en el mercado negro pedazos del cadáver del mayor superhéroe de la ciudad, trasunto de Superman. A partir de ahí, la dupla creativa se ha divertido con más de una decena de historias ubicadas en el mismo universo, a veces independientes, a veces interconectadas, en las que la tónica común es una visión ácida y gamberra del género pijamero en lo que podría definirse como “historias de coña hechas por colegas entre cervezas”. La diferencia de cualquier otro grupo de colegas y este es que Kindt y Lapham son muy buenos, y el resultado de su cachondeo es una ristra de historias hechas con buen ojo, humor negro y gran originalidad. Una sorpresa tan burra como satisfactoria.
El último hombre en pie, de Adrián N. Matejka y Youssef Daoudi, es una obra que trasciende el deporte para convertirse en un retrato vibrante de la lucha contra el racismo en los Estados Unidos de 1910. La obra narra la vida de Jack Johnson, la primera persona negra en ser campeona de los pesos pesados, un hombre que desafió las normas sociales con su talento, su estilo de vida y su negativa a someterse a la discriminación. El punto culminante es su histórico combate contra Jim Jeffries, apodado «el combate del siglo», donde Johnson no solo defendió su título, sino que dio una lección a una sociedad que veía en Jeffries la esperanza de «recuperar la supremacía blanca».
Sin embargo, la obra no idealiza a Johnson, sino que lo muestra como un hombre complejo, lleno de contradicciones, aunque inquebrantable. Su victoria en el cuadrilátero desencadenó revueltas raciales y una persecución implacable por parte de las autoridades, que buscaban destruirlo. Matejka, con un guion poético y contundente, y Daoudi, con un dibujo expresivo y lleno de fuerza, logran transmitir la tensión de la época y la humanidad de su protagonista.
En este cómic hay boxeo, pero también y sobre todo una reflexión humana que va mucho más allá. La narrativa de Matejka y el trazo de Daoudi se complementan para crear una lectura distinta y cautivadora. Su nominación en los Eisner no es casualidad, y a nadie le habría extrañado que se hubiera llevado algo más. Es una de esas obras que logran ser, a la vez, entretenidas y gustosamente enriquecedoras.
TOP INDIE: LAS 10 MEJORES SERIES
Por allí mes a mes, gotita a gotita. Por aquí una o puede que dos veces al año. Aquí tenemos la selección de las diez series que han encandilado a los redactores. Sin duda es el año más repetitivo que hemos vivido desde que hacemos el top y acaparado por un autor en su mayoría, pero es lo que hay. Sin duda da buena fe de que está época se recordará como «su reinado» y la calidad es alta. Se han quedado con un pie dentro pero sin conseguir pasar colecciones tan interesantes como Transformers, Kaya o Feral. Ahí es nada.
Abrimos el apartado de series con una colección que ya había comenzado su andadura en España en diversos formatos simultáneos (grapa y tomo) pero que tras el cierre de la editorial, ECC, se había quedado en el limbo. Por fortuna Norma no solo la recuperó sino que la volvió a empezar desde el principio en su formato habitual de rústica. Y decimos “por fortuna” porque ha sido considerada por la redacción como una de las mejores series publicadas en España y no es de extrañar.
Lanzada en su origen dentro de Image Comics, w0rldtr33 combina lo mejor de aquí y allí, un guionista impresionante y que se está llevando de calle a los lectores, como es James Tynion IV, con uno de nuestros dibujantes internacionales más interesantes de los últimos años, Fernando Blanco. Ambos nos presentan un thriller apegado a la actualidad, que baila entre el misterio y el terror, pero basado en la ciencia-ficción, trepidante como pocos, lo que la hace una historia a tener en cuenta dentro de la carrera de sus autores.
Se trata de una obra coral donde seguimos a un grupo de informáticos que encontró algo cuando eran jóvenes, Undernet, algo peligroso que se podía extender como un virus entre la humanidad y causar atrocidades. Creían haber acabado con ello, pero no fue así y está de vuelta para… bueno, lo cierto es que los autores nos dan información con cuentagotas, moviéndose entre diferentes épocas, lo cual es uno de sus encantos, no se puede negar.
A veces, las series regulares de largo recorrido pueden empezar a deshincharse y quedar olvidadas frente al imparable torrente de novedades de cada año. Pero ese no es el caso de Hay algo matando niños. La icónica historia que hizo alcanzar nuevos niveles de éxito a James Tynion IV y a Werther Dell’Edera (sin olvidarnos de nuestro querido Miquel Muerto) sigue adelante tras más de un lustro, y en nuestra redacción tenemos claro que sigue al pie del cañón tras alcanzar su octavo volumen. La historia de Erica Slaughter y la siniestra Orden de San George nos tiene cautivados por completo, sea con nuevos arcos o con historias del pasado que arrojen luz sobre la vida de su icónica protagonista. Que no os confunda su extensión, hay que seguir leyendo Hay algo matando niños, porque sigue siendo una de las mejores historias del cómic americano, y la piedra fundacional del «imperio Tynion», un autor que, como veis, tiene mucho que decir dentro de nuestro top.
Como se suele decir, no hay dos sin tres y no nos podíamos dejar El Depravado, otra serie de Tynion, que ha tenido bastante éxito y que se ha llevado alguna que otra nominación interesante por allí. Solo que esta tiene la cualidad de ser algo más cortita, el primer tomo estuvo en el top del año pasado y este segundo supone el cierre de la colección.
Con un trabajo oscuro y bastante redondo al dibujo de Joshua Hixson, que crea unas atmósferas perfectas en cada una de las situaciones, nos encontramos ante un thriller que mezcla investigación policíaca y terror al estilo slasher con una visión personal muy intimista, donde se habla de la homofobia especialmente, pero también de muchos otros miedos y prejuicios ligados a ideologías, épocas y lugares arcaicos.
Con ellos nos vamos a Milwaukee junto a Michael, un joven autor de cómics aficionado al true crime que quiere hacer una obra sobre El Depravado, un asesino en serie convicto que sembró el pánico hace 50 años. Para ello, Michael comenzará a entrevistarse con el preso, que lleva desde su encarcelamiento jurando ser inocente. Pero la cosa se pondrá complicada cuando alguien comienza a replicar el modus operandi del infame criminal. Una obra terrorífica, inquietante pero muy necesaria.
¿Qué podemos decir que no se haya dicho ya? Sí, es una frase muy manida, pero en este caso una pregunta muy real para el que escribe estas líneas. ¡No sé qué más poner!. De Saga sale un tomo al año y entra en el top. Una de las grandes series del cómic americano del presente siglo y que sin duda pasará a la historia al lado de otras como The Walking Dead.
Este año hemos visto cómo avanzan las cosas desde que… mmmm… no, espera, aquí no puedes hablar de eso porque es un spoiler del tamaño de un camión. Quizás haya alguien que aún no la ha leído (¿?) y en un top no se puede hablar de esas cosas, ¿verdad?. Digamos que es como si Star Wars fuese un slice of life romántico pero con un exceso de realismo incrustado en un mundo de fantasía. La comparación con Star Wars siempre viene bien aunque no se parece en nada.
Saga es la gran creación de Brian K. Vaughan, un escritor que tiene un buen puñado de obras muy interesantes en su currículum, junto a una Fiona Staples increíble que no ha bajado el nivel en ningún momento, y son ya muchos años en ello. Juntos han conseguido que Alana, Marko y Hazel, junto a un inmenso elenco de secundarios, formen una importante parte de nuestro mundo comiquero. Y seguramente de este top unas cinco o seis veces más hasta que acabe la colección.
Qué deciros de Robert Kirkman que no sepamos ya: es un maestro de la narrativa. En consecuencia, podemos decir sin atisbo de duda que, con Void Rivals, lo ha vuelto a hacer. Nos ha vuelto a ofrecer una serie sorprendente, trepidante, que nos engancha con unos cliffhangers de aúpa entre número y número, que construye una profundidad sorprendente sin que casi nos demos cuenta y que, en última instancia, es entretenidísima desde la primera hasta la última página.
¿Y qué decir del dibujo de Lorenzo de Felici? Una delicia, un auténtico despliegue visual que nos narra una versión ideal del guion del Kirkman. En su estilo percibimos una mezcla entre tono cartoon y de ciencia ficción que sorprende por su personalidad. La solidez con la que reproduce las escenas, con la que cada acción se entiende sin apenas esfuerzo, supone el añadido perfecto para una obra que solo mejora conforme avanza.
Y no podemos olvidarnos de la imagen global, del hecho de que Void Rivals existe como parte del universo Energon, con las referencias, conexiones y consecuencias directas que ello implica. No os contaremos más para no destriparos mucho, pero lo que se muestra en su misma portada es un buen adelanto de lo que tiene por ofrecernos. Sí, eso que veis ahí es un Transformery y, no, su relevancia para la trama no se limita a una simple aparición esporádica. Todo está conectado y todo parece conducir hacia algo enorme. Todavía está por ver el qué, pero hablamos de una sensación de universo conectado y en constante evolución que podría ser la envidia de la Marvel actual. ¡Ahí lo dejamos!
Con su propuesta de animales antropomorfizados y dioses variopintos pero de tendencia violenta, Rick Remender y Max Fiumara reaparecen en el top. El año pasado lo hicieron cuando Norma publicó su primer tomo pero este se han asentado con los dos siguientes, demostrando que esta es una colección a tener en cuenta. Nada que envidiar a las anteriores del guionista natural de California, lo cual no es decir poco.
En Los Sacrificadores tenemos un planeta en el que los dioses, para poder seguir dando protección a sus seguidores, les exigen unos sacrificios que son llevados a un nuevo lugar con un propósito misterioso, pero solo hace falta una hija confundida y un guerrero iracundo para que todo cambie. Razas, religiones, poder y estamentos sociales se dan la mano en una obra con mucho del espíritu de Remender pero construído sobre un mundo de fantasía.
Evidentemente el rol de Fiumara es imprescindible, ya no solo como narrador, papel en el que siempre ha destacado, sino por los espectaculares y atrevidos diseños de los personajes que pueblan este rico mundo que han creado. Aún no se sabe si esto será una serie larga o corta pero de momento se está disfrutando como el primer día.
Si tenemos en cuenta que la antes mencionada w0rldtr33 ya fue publicada en España, estamos aquí ante el gran estreno del año. Una serie cortita, compuesta por solo dos tomos y publicada al completo en 2025 por Planeta.
Newburn nace de la unión de un guionista bien conocido en el cómic estadounidense como es Chip Zdarsky, que además de sus etapas en personajes como Batman o Daredevil es un autor que suele aparecer en los tops con obras como Dominio Público o Sex Criminals, con el dibujante Jacob Phillips, más novel, curtido como colorista de su padre y del cual ha salido este año la muy recomendable That Texas Blood en España y el pelotazo Everything dead and dying en Estados Unidos. Todo esto ya nos indica que estamos ante un cómic interesante, como mínimo.
Easton Newburn era un agente de policía que se reconvirtió a detective privado,el arquetipo de investigador inteligente, que va por la vida de intocable y que siempre da en el clavo, pero no trabaja para cualquiera, solo las grandes familias le pueden contratar. Las grandes familias de la mafia. Con él y una sorprendente compañera, Emily, iremos asistiendo a la resolución de casos al más puro estilo de las series de televisión de los ochenta, uno por capítulo mientras se cuece una trama general. Zdarsky y Phillips nos dejan una pequeña perla en cada episodio con dos personajes magistrales.
¿Creíais que no iba a haber más Tynion? Pues no, aquí está la que faltaba. Desde luego que no nos podíamos olvidar de la que está considerada como una de sus mejores series. No sé si la más enigmática pues el famoso puede presumir de contar historias muy intrigantes, pero sí desde luego la más extraña y enrevesada de todas. Aquí está El Departamento de la Verdad.
Esta colección tiene como premisa contarnos la historia sobre una agencia secreta gubernamental que se encarga de tapar una verdad inimaginable: cuanto más se cree en una idea, más se materializa. Dentro de toda esta locura tenemos al agente del FBI Cole Turner que además de tener que lidiar con conspiraciones de lo más variopintas entrará en juego su pasado, mucho más relacionado con el Departamento de lo que él pensaba. Con un dibujo caótico e impresionante de Martin Simonds, construyen una historia de intrigas de la que este año ha salido el quinto tomo, después de una larga espera, así como una especie de compendio de casos, llamado Ficciones Salvajes, que hizo las delicias de los más conspiranoicos del lugar.
Otra muesca más en la culata del arma de Tynion, que ha encontrado en Simonds un dibujante a la altura de la serie. No podemos decir que esta sea la mejor, pero el trabajo que hay aquí detrás es inmenso y eso se nota en la calidad de la colección.

Bajo el grito ¡Todos tenemos derecho a un helado! un puñado de redactores han tomado la oficina y se han puesto a cometer atrocidades con sus compañeros. ¡Sois unos moztros! decían algunos entre llanto y llanto mientras la sangre regaba las paredes. Un tipo de blanco, con una araña en el hombro, sonreía desde la entrada, como si estuviera dispuesto a devorar las almas de los supervivientes.
Vale, en realidad no fue así pero sería plausible como argumento de uno de los capítulos de Ice Cream Man, la colección que firman W. Maxwell Prince al guion y Martín Morazzo como dibujante que, en forma de antología, nos deleita con pequeños pedacitos de terror a cada cual más original. Una vez más, no es de extrañar que se nos cuele en el top por tercer año no solo por su alta calidad sino también por su capacidad para sorprendernos con sus ingenios narrativos.
Este año hemos podido ver bichitos monos en Vietnam, una historia en dos partes que fue nominada a los Eisner, monstruos bovinos y hasta un número especial donde diversos invitados, de la talla de Grant Morrison, Matt Fraction, Geoff Johns, Deniz Camp o Kelly Sue DeConnick, nos ofrecían una historia por página. Más de cuarenta números y siguen en lo más alto, lo de esta colección es increíble.
Cerramos el top con una obra muy especial sobre la que teníamos un cierto miedo, pues su primer tomo se había publicado dos años antes en España, en USA había seguido adelante, pero por aquí no había noticias. Por suerte este 2025 nos trajo su continuación y, por tanto, la esperanza de que se publique completa. De hecho su guionista, Matthew Rosenberg, tuvo varias participaciones en series de Marvel, sin una gran aceptación en general, pero aún este pasado año estrenó We’re Taking Everyone Down With Us, que se considera de lo mejorcito en cuanto a novedades USA. Pero vamos a lo que vamos, pues ¿Qué lugar está más lejos de aquí? sigue siendo un melocotonazo lo suficientemente grande como para entrar en el top.
Esta historia extraña nos lleva con un grupo de jóvenes que viven en una tienda de discos donde han creado su propia sociedad. Cada vez que llega alguien debe escoger un disco que le representa y así pasará a formar parte de La Academia, que es como se denominan. Pero no están solos, hay otros grupos de jóvenes, cada uno con su territorio y sus reglas, así como unas normas comunes puestas para evitar guerras. Lo cual no quiere decir que sean reglas justas ni agradables. Además están Los Extraños, unos seres que les traen nuevos jóvenes, así como hacen desaparecer a los adultos. Si a eso le añadimos un Tyler Boss pletórico al dibujo y situaciones cada vez más desesperantes pues tenemos, sencillamente, una de las series del momento.
Curiosidades
• Paso el año pasado y vuelve a ocurrir este, James Tynion IV acapara parte del top indie con cuatro obras, todas ellas en la categoría de series. Es lógico si tenemos en cuenta que el guionista fue premiado con el Eisner dos años seguidos y ese material es el que nos está llegando ahora. Después de él esta otro clásico de este top, Rick Remender, con dos obras. Son los únicos que repiten.
• Siguiendo con las series, solo dos colecciones nuevas entran en el top de este año. La primera de ellas es Newburn. Es curioso porque esta es la primera vez en años que no aparece por aquí Sean Phillips, sin embargo entra por primera vez su hijo, Jacob Phillips. La otra es w0rldtr33, lo que es un poco tramposo porque ya se había publicado por ECC antes, pero digamos que lo que se ha votado aquí son sus dos primeros tomos por Norma.
• De hecho w0rldtr33 es la más votada, por muy poco, aunque repetimos que el top no está puesto en orden alguno.
• El resto de colecciones no solo ya estaban empezadas sino que ya habían aparecido en el top indie de otros años.
• Acabando con este apartado, tenemos un empate en cuanto a editoriales españolas. Cuatro de esta series son publicadas por Norma, otras cuatro por Planeta y las dos que quedan por Moztros.
• Respecto a los tomos autoconclusivos poco hay que decir, más allá de que fueron once por la falta de acuerdo y el cansancio de los varios empates entre El último hombre en pie y El oficio del héroe. Dos obras muy distintas, todo sea dicho.
• Las más votadas han sido… muchas. En la parte alta hubo mucho acuerdo entre Bajo los árboles, La mano y los seis dedos, Una invitada en casa y Somna. Pelotazos sin lugar a dudas.
• Pasando a las editoriales españolas, Norma se lleva el gato al agua con cinco de las once, seguidos de Astiberri con tres. El resto se reparten entre Sapristi, Random y Moztros.
• Por lo que sea, Palestina ha sido la reedición más votada.
• Las reediciones de Norma destacan una vez más por la calidad de su material.
• Este año solo tenemos a dos españoles en la lista, Fernando Blanco y Miquel Muerto. Pero valen por diez cada uno.
• Y toca acabar con la misma frase de siempre, es lo que hay. La calidad de la editorial y la cantidad de obras que publican, y que nos llegan aquí, hacen que esto sea lógico. Vamos a ello: «Image Comics sigue siendo invencible (guiño, guiño)», esta vez nos encontramos con 13 de las 23 obras seleccionadas siendo publicadas por ellos en los USA. Eso sí, es menos que el año pasado.









En el año comiquero hay dos hitos fundamentales: Los premios Eisner y el Top Indie de ZN¡
Os habéis hecho de rogar jeje.
Enhorabuena por el Top¡
Muchas gracias! Nos dejas sin palabras 🙂
Mucho nivel en la selección de obras (Somna, Helen of Wyndhorn, Void Rivals, las de Tynion, las de Remender…), y muchas que todavía no pude leer y a las que le tengo ganas (La mano y los seis dedos, 20th Century Men, Bajo los árboles…). ¿Pero Alimentar a los fantasmas? ¿En serio? Pretenciosa, aburrida, un auténtico tostón. Estoy convencido de que el Pulitzer se los diero únicamente porque la autora es de descendencia china y habla mal de China xD
Es densa, no se puede negar, pero mira no soy yo gran fan de las biografías y a mí sí que me gustó.
Anímate con las que te quedan que las vas a gozar. Y gracias por comentar!
No le vi mayor gracia, la verdad. La historia de la abuela es interesante, la de la madre también, aunque bastante menos. La de la autora, en cambio, no hay por dónde cogerla. Por el tema autobiográfico, la relación con China y ser denso como él sólo me recordó al Raíces de ginseng de Craig Thompson… pero en mal. Y sin un dibujo atractivo y composiciones de página fascinantes como el libro del autor de Blankets. Vamos, que tendrá un Pulitzer, pero eso más que engrandecer al libro sólo consigue devaluar el galardón.
Las que me quedan tienen muy buena pinta, la verdad. A ver si baja un poco la pila de lecturas pendientes… antes de meterme a comprar más xD
¡Voy muy a tope con la franqueza de tus respuestas, jajaja! Entiendo lo que dices. Más allá de estar o no de acuerdo, lo que podemos celebrar es que, si una obra no te funciona, tienes otras 20 que sin duda te encantarán. ¡Qué bonito es este arte!