Tintas sobre lápices, Janson sobre García López

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Hay dibujantes buenos, mediocres y malos. Y lo mismo sirve para los entintadores. Curiosamente, en una industria tan sectorizada como la del cómic USA, nos hemos acostumbrado a considerar “dibujante” a aquel que sólo pone los lápices de un tebeo. Y tenemos que apelar al título de “artista completo” para hablar de aquellos que se ocupan de todo el apartado gráfico. Esos, o son tan buenos que ningún otro entintador les haría justicia o son tan malos que no tienen quien les entinte. Después está Byrne, por supuesto, pero ese es otro tema que da para mucho.

Unas buenas tintas pueden arreglar un dibujo mediocre y unas malas tintas pueden destrozar un lápiz de calidad. Pero hoy, en Newsarama, podemos contemplar una tercera variable en todo este juego de combinatoria. La que se consigue al juntar a Klaus Janson con José Luís García López.

Klaus Janson es un entintador soberbio y lo ha demostrado en infinidad de ocasiones. Si alguna pega cabría encontrarle a su estilo es que es demasiado acusado. Tiene demasiada personalidad. Eso no tendría porqué ser malo, pero en su caso, a veces, lo es. Después veremos por qué.
García López es un artista completo. Uno de los mejores. A veces sólo entinta… ¡y cómo entinta! Pero no obstante, últimamente, ha venido prodigando sólo sus lápices, como ha podido verse en sus números para Deadman 5 y 6 o en el Retorno de Donna Troy.

El proyecto que ahora tenemos en pantalla, una historia de la JLA realizada por estos dos artistas sobre guiones de Gail Simone, despertó en mí cierto recelo cuando fue anunciado. ¿Encajarían las tintas de alguién como Janson en los lápices del hispano-argentino? Hoy podemos hacernos una idea del resultado y darnos cada uno nuestra propia respuesta. Pero, en mi opinión, unos lápices geniales pueden verse devaluados por un entintado que, aunque podría considerarse también genial, avanza en un estilo demasiado diferente del que los primeros marcan.

García López/Janson/DC

García López cuida cada detalle. Cuando se entinta, cada volumen. Es un dibujante de raíces clásicas, de dibujo realista, con gusto por los matices, que sabe transmitir como nadie belleza, fuerza y dramatismo siempre que la historia lo precisa.

Janson tiene un entintado muy suelto, de líneas finas y gran dinamismo. Algo plano pero muy expresivo.

Y sus estilos no casan. Las tintas de Janson restan vigor a los personajes de José Luís, belleza a sus rostros, profundidad a sus composiciones, elegancia a su trazo. De poco le sirve a sus dibujos el dinamismo que supuestamente les aporta el estilo del alemán, porque nuestro compatriota suele conseguir ese dinamismo por medios diferentes. Más en función de la puesta en escena y la sobreactuación de los personajes que no de la soltura del pincel. García López busca la línea perfecta. Janson es de aquellos que no creen en ella. Como tantos otros. Pero por desgracia ahí están las páginas de García López, cuando se entintaba él mismo, para demostrarles a todos que esa línea existe.

Kevin Nowlan, después de entintarlo en Dr. Strangefate, dice de él: “Sus lápices son preciosos… no excesivamente detallados, pero completos. Están abiertos a la interpretación, pero para nada en cuestiones de perspectiva, composición y cosas así. Aunque no son tan abiertos como los de Gil Kane, son más cercanos a dibujantes como él y John Buscema que no a otros dibujantes contemporáneos como Adam Hughes y Terry Dodson. Todo está allí, sólo es cuestión de averiguar qué línea poner. A tí te restan pequeñas decisiones tales como el grueso de la línea o la técnica que usar porque José ya se ha ocupado de dejar acabado todo el resto.” (Modern Masters volume four: Kevin Nowlan. TwoMorrows Publishing)

Por otro lado José Luís, al ser preguntado por los cambios que precisamente Nowlan había introducido en sus l pices en el flirteo de la Bruja Blanca con el Dr. Strangefate, contesta: “Ni me había dado cuenta. Sólo noto los cambios cuando el entintador está haciendo algo que no funciona. Si yo dibujo algo que ya funciona, no veo porqué tienen que cambiarlo. Pero si el cambio que introduce el entintador sigue funcionando no me supone ningún problema. No me importa si lo hace a su manera o a la mía mientras siga viéndose bien.” (Modern Masters volume five: JL Garcia-Lopez. TwoMorrows Publishing)

Y aunque quizás parezca que esto me quita la razón, no soy de esa opinión. Sólo creo que ambos dibujantes avanzan en similares direcciones de perfeccionamiento y, además, lo hacen desde la humildad y el respeto por el trabajo ajeno. Por lo tanto, teniendo los dos estilos que encajan como un guante entre ellos, pocas disputas podría haber.
Ahora habrá que ver qué opina José Luís de las tintas de Janson, pero mucho me imagino que nunca lo sabremos.

Nota: En el enlace a Newsarama también se pueden ver unos excelentes lápices de Joe Kubert para su nuevo trabajo con el Sargento Rock.

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“Me llamo Toni Boix y soy un DC-Adicto”. A pesar de que mi niñez esté inundada de Sal Buscema y mi adolescencia de Spirit, Metropol, Cimoc y Zona 84. Porque Zinco me devuelve al redil. Zinco y Wolfman y Perez y Moore y Totleben y Gibbons y Miller y Bolland y García López. Después, el ansía. La escasez. La falta absoluta de alegrías. Mueren las revistas de cómics y Zinco vegeta. Mi ilusión se marcha a hacer las Américas. Suerte del Previews… y de los cómics que se malvenden. Le pido a Raúl López que me deje escribir una reseña en Zona Negativa promocionando Fallen Angel… y el resto es esta historia.
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J. C.
J. C.
8 enero, 2011 15:46

La verdad es que sencillamente no puedo entender que ven al “arte” de Klaus Janson, soy estudiante de dibujo y para hacer un buen trabajo se necesita tiempo, lo que este hombre hace es tomar plumilla y tinta y deformar el trabajo del dibujante de turno lo mas rapido posible. Sus trazos no transmiten expresion ni seguridad, no es armonioso al contrario es tosco. Me duele ver que grandes comics pasen por sus manos, miro su trabajo y voe a Miller porque el no tiene estilo propio.