Traición o pecado…
«¿Cómo pudo terminar así, si todo iba tan bien?»
Jade Khoo nos regala en la primera parte de Tierra o Luna toda su sensibilidad, toda su compasión, además de su enorme talento narrativo y artístico.
En un entorno rural aparentemente idílico vive su infancia Otelo de siete años. Enamorado de los pájaros, el niño vive con su madre que está separada de su padre al que visita de vez en cuando. La relación entre sus progenitores no es nada pacífica. Su pasión por la ornitología lo protege de esta mala situación familiar y lo une a un grupo de niñas y niños que comparten con él esta afición. Sin embargo, una ominosa traición por parte de uno de sus seres más queridos destruye completamente su entorno familiar, lo señala por un terrible e involuntario pecado y acaba internado en un centro de acogida para menores.
Pasan unos años hasta que obtiene un permiso de trabajo que le permite volver a su pueblo y hacer unas prácticas en la asociación ornitológica. Será entonces cuando empiece a indagar sobre su pasado, a conocer mejor su entorno y comprenderá que las cosas no son necesariamente como se las habían contado…
La enorme capacidad que tiene Jade Khoo para dosificarnos la información de su historia consigue que el lector vaya desmontando sus hipótesis iniciales a medida que va asimilando nuevos aspectos de la trama. Desde el entorno donde se mueve Otelo, la sociedad a la que pertenece o la terrible tragedia que padece… todo se nos ofrece a cuentagotas, vamos de revelación en revelación, lo que propicia que superemos etapas, que cambiemos de escala hasta que en el segmento final de esta primera parte acertamos a delimitar un mapa aproximado del universo creado por la autora francesa y atisbamos levemente la magnitud de la tragedia familiar; y todo a través de unos descubrimientos que no se corresponden en absoluto con nuestras ingenuas previsiones iniciales.
Tierra o Luna es un relato de anticipación científica de carácter ligero, es una historia de superación, es un alegato ecológico de primer orden y es, ante todo, una crónica de una traición monstruosa que se corresponde con otra de igual calado ocurrida en el pasado y que va dibujándose paso a paso hasta mostrarse, seguramente, en toda su magnitud en la futura segunda parte de la obra.
Los aspectos fantásticos están perfectamente insertados en la trama y desprenden un hermoso halo poético y revelador que nos lleva a emocionarnos.
Otra característica esencial del estilo fabulador de Khoo es su primorosa atención a la psicología de los personajes. Cada protagonista tiene su propia personalidad, cada secundario un carácter único y diferencial que hace que nos sintamos unidos a sus desgracias, que vivamos como nuestras sus alegrías.
Tanto en el aspecto narrativo como en el artístico Jade Khoo demuestra una madurez poco común para su edad y su breve carrera. La artista de Fontainebleau usa un esquema de página variable que abarca desde las páginas de una sola viñeta a las compuestas por cuatro tiras de dos o tres cuadros cada una. Su narrativa es clara, limpia, transparente, siempre buscando el ángulo adecuado con el que enfocar cada acción, siempre consiguiendo el ritmo necesario para resolver cada escena.
El diseño de sus personajes está influido por la escuela japonesa de la animación, además de múltiples ilustradores de cuentos infantiles y sus decorados o paisajes por los maestros de la ilustración en acuarela. En general resuelve bien las escenas más estáticas y las expresiones faciales que dibuja son reconocibles y clarificadoras, en cambio en las escenas más movidas el conjunto peca de irregular, con definiciones anatómicas hermosas y otras más discutibles. Un detalle curioso, en perspectiva de género, es que los caracteres femeninos parecen masculinos, por corte de pelo, vestuario, movimientos y algunos personales masculinos, especialmente los jóvenes, tienen aspecto de femenino.
Hay retazos de Moebius o de Toriyama en sus ciudades futuristas o en sus artefactos voladores y reconocemos ciertos diseños de Schuiten y de Druillet en sus construcciones más monumentales. Khoo se declara seguidora de la artista china Zao Dao y del maestro japonés Jiro Taniguchi.
El tratamiento del color es uno de los grandes alicientes visuales de la obra. La autora de Zoc usa una paleta infinita de tonalidades para describir los hermosos paisajes de sus pueblos, las grandes extensiones de bosques y praderas o los oscuros muros de sus reformatorios y de sus fábricas. El azul brillante del cielo, el blanco de las nubes, el dorado de los campos de maíz, el verde de los manantiales y el dorado de los seres fantásticos de luz se combinan con los asombrosos atardeceres anaranjados, con los ocres lunares o con los violetas industriales en una sinfonía cromática de enorme dificultad técnica y extraordinaria belleza.
En el apartado técnico y material, el álbum – a cargo de Astiberri – presenta una factura realmente hermosa. El volumen es en cartoné, cuanta con un tamaño generoso, un papel adecuado y esta impreso de manera excelente. No contiene ningún material adicional, ni gráfico ni escrito, salvo un emotivo capítulo de agradecimientos y una exigua biografía de la autora. El precio es elevado, pero una vez superado este mal trago, la experiencia está a la altura de tamaño desembolso.
Tierra o Luna de Jade Khoo es la primera parte de una historia que promete grandes revelaciones. Pese a su carácter inconcluso, este álbum ofrece al lector tantos alicientes que le hacen disfrutar del camino sin importarle la futura resolución. Con este álbum la joven autora francesa se consolida como una de las voces más sensibles, conmovedoras y atractivas del cómic que se produce en Europa. Se hará larga la espera…
Salut!
ENTREVISTA A JADE KHOO
Entrevistamos a la autora de Tierra o Luna en la exigua sala de prensa del Comic Barcelona 2026. Los encargados de tal honor somos Toni Boix y Tristan Cardona, en nombre de Zona Negativa. La joven Jade Khoo es la humildad personificada. Algo aturdida por la enorme atención que está recibiendo en Barcelona, intenta capear la enorme corriente de elogios con sencillez, sinceridad, modestia y algo de azoramiento.
Podemos realizar esta entrevista, gracias a las diligentes gestiones que realizaron la gente de Astiberri, su editorial en España, y respondió a todas nuestras preguntas con amabilidad y algo de sorpresa.
Zona Negativa (ZN): Antes que nada queremos decirle que nos ha encantado su obra Tierra o Luna y lo que hemos podido leer de Zoc [su primer trabajo, inédito en castellano], también.
Jade Khoo (JK): Muchas gracias
ZN: ¿Cuándo está prevista la publicación de la segunda parte de Tierra o Luna en el mercado francobelga?
JK: En Francia está previsto que salga el año que viene, hacia el septiembre del 2027. No está terminado…
ZN: ¡Vaya! Esto queríamos preguntarle, si había finalizado la historia…
JK: No, no… está bastante avanzada, pero le falta aún un poco. Los plazos son estos, siempre que no me rompa la mano… [risas]
ZN: Será cuestión de tener paciencia. Porque no sabemos si es consciente, pero aquí en España su álbum ha tenido una acogida realmente entusiasta… ¿Se lo han explicado? ¿Qué le parece?
JK: Si, si es algo sorprendente. Los editores confiaban mucho en la obra, pero yo… cuando se publicó hacía bastante tiempo que la había acabado y tenía la impresión de que era una historia bastante floja. Me alegré de que estuviese terminada y de que se publicara. Había cosas que me gustaban bastante, pero había algunos detalles que encontraba feos, que no me gustaban. Por eso cuando empecé a ver que tenía buenas críticas me sorprendió, me alegra que guste de esta manera y es un alivio, porque el segundo volumen me está tomando mucho tiempo y esta acogida lo hace todo mucho más llevadero. Es un alivio que le guste a la gente.
ZN: Sus dos obras; Zoc y Tierra o Luna cuentan con personajes protagonistas marginados, Otelo tiene este gran peso encima que no desvelaremos y Zoc presenta una característica física muy especial… ¿Qué le atrae de estos personajes marginales, desclasados, diferentes?
JK: Es verdad que la gente me dice que son dos personajes similares puesto que son solitarios y con conflictos… Bueno, creo que es más sencillo contar con un protagonista que tenga problemas porque intentará comprenderlos y resolverlos a toda costa en el transcurso de la obra. Pero, de hecho cuando estoy trabajando en un proyecto no hablo tanto del personaje como de la historia, que es lo que realmente me interesa…

ZN: Y en Tierra o Luna ¿Cuál era la historia principal que le interesaba contarnos?
JK: Son muchas historias que he mezclado, que he ido uniendo. Es una obra que empecé hace diez años y me dediqué a introducir ciertos relatos, ciertas temáticas que han ido evolucionando y, de hecho, el personaje de Otelo llegó bastante tarde. Y el conflicto familiar llegó bastante tarde, también…
ZN: En Tierra o Luna hay una busqueda del pasado…
JK: Exacto, en el fondo todo lo que les pasa a los personajes lo introduje más tarde. Empecé con el argumento, con el conflicto porque se parecía a ciertos episodios que me estaban pasando a mí en ese momento. Para la ambientación y la trama familiar, tardé un poco más; se asentaron bastante después en el relato.
ZN: Un aspecto que nos ha sorprendido y nos ha gustado mucho es que, a pesar de estudiar cine de animación en la Escuela Gobelins, su tratamiento narrativo, su puesta en escena es extraordinaria. Muy clara y elegante. ¿Es algo que le da mucho trabajo o es un aspecto más instintivo?
JK: Si, mis estudios se centraron en la animación, pero también traté por encima la técnica del storyboard, que aunque tiene reglas distintas y no es del todo como narrar en cómic, pero ayuda a fijarse en la claridad de las escenas, la composición, en el movimiento…
ZN: ¿Cuáles son sus autoras y autores de referencia?
JK: La que más cito es la autora china Zao Dao, me encanta como experimenta con diferentes técnicas. Se aprende mucho contemplando su arte. Me gusta mucho. Me fijo mucho en artistas de la animación y la ilustración que trabajan con la naturaleza, que sintetizan las formas de los árboles, de la hierba y las plantas; me fijo mucho en cómo lo hacen y, desde el punto de vista narrativo, me gusta mucho el trabajo de Jiro Taniguchi.
ZN: Leyendo su obra, nos entusiasmó su manera de introducir elementos en segundo plano. Una copa de vino en el fondo de una escena de disputa familiar; un detalle que evoluciona con una botella de vino tumbada algunos cuadros más tarde… una mano que señala. Son detalles que presagian conflicto…
JK: [Risas] Eres el primero que se ha fijado en estos detalles, al menos el primero que me ha preguntado por ellos. Muy observador… [a Toni Boix] Si, son cosas que tendrán su importancia en la segunda parte.
ZN: En este trabajo hay una dosificación muy medida de la información y cada nuevo dato, cada revelación produce un cambio en la historia…
JK: Si, cada nueva información produce un cambio de escala. Al principio tenía la historia, tenía todos los elementos, pero no sabía como presentarlos. En la base tenía toda la cronología de este universo, de lo que pasa entre la Tierra y la Luna, de hecho el discurso explicativo de la alcaldesa lo había situado al principio del álbum, y me di cuenta de que si los lectores abrían el libro por el inicio y se encontraban con una parrafada tan densa para empezar… era muy penoso. Por lo que me dediqué a dosificar la información a distribuirla y me acordé de El almanaque de mi padre [de Taniguchi] y pensé que esto era esto lo que necesitaba, repartir la información de manera destilada, que sean los personajes que vayan explicando poco a poco lo que pasa y lo que ha pasado a los personajes principales… Además, estas escenas nos dan información sobre su carácter y su manera de pensar. Así todo está todo mucho mejor distribuido y el factor de que haya algo de suspense, que no sepamos hacía donde va la trama ayuda a interesarse por el conjunto.
ZN: Su obra nos ofrece un universo muy peculiar, distópico o paralelo al nuestro, con sus propias reglas… Nos acordamos de la parte no cultivada de la Luna donde, sin embargo, se puede respirar, el túnel… ¿Lo tenía todo planeado o dibujado al inicio?
JK: Si. La verdad es que el lugar donde suceden las cosas se llama la Luna, pero decidí no romperme la cabeza y opté por no dar ninguna explicación a los fenómenos naturales que ahí suceden, porque no me saldría bien y porque no hacía falta. Decidí llamarlos Tierra y Luna porque era más fácil y no se tenían que dar demasiadas explicaciones, pero en el fondo es como si fueran dos planetas distintos y nada más. Pero todo es inventado, solo que si se llaman Tierra y Luna hay cosas que no necesitan explicarse.
ZN: Es un relato de sorpresas. Primero no estamos en la época que parece que estemos, luego tampoco estamos en el planeta que parece que estamos, luego hay un intercambio de género porque los varones parecen mujeres y viceversa… Y entonces uno se pregunta ¿Porqué he dado por supuesto lo que he dado por supuesto? Es maravilloso…
JK: [Ríe sin saber que decir]
ZN: Entre el primer álbum Zoc y este segundo hay un cambio significativo en el tratamiento del color. ¿Es una voluntad estética o una imposición técnica del editor?
JK: No, en realidad Zoc lo acabé mientras estaba estudiando en Gobelins y lo hacía de noche, quería hacerlo de prisa puesto que no tenía ni editor para la historia y opté por este formato de color más sencillo. Y en el segundo como ya podía tomarme más tiempo, decidí hacerlo más como quería.

ZN: ¿Qué le aporta la ciencia ficción en su manera de plantear las historias?
JK: No fue un planteamiento inicial, lo que pasa es que necesitaba hablar de ciertos temas que necesitaban entornos situados en el futuro y en ambientes bastante diferentes, para poder explicar lo que quería explicar y por eso usar la ciencia ficción fue una consecuencia, una vía para hacerlo, pero como no estoy muy cómoda con el género, no he leído muchos ejemplos… decidí usar la ciencia ficción de una manera ligera, sin que se notase mucho, para que no pareciera algo sin sentido, algo completamente delirante, que no sabría darle sentido o que costaría mucho espacio para hacerlo… fue una consecuencia de lo que quería explicar, no un planteamiento inicial.
ZN: Hablemos de los personajes, cada uno tiene su personalidad, cada uno tiene su actividad salvadora, como en el caso de Tierra o Luna, la ornitología… ¿Son caracteres que evolucionarán en la segunda parte, que crecerán más?
JK: Curiosamente no, los compañeros de Otelo están diseñados para que funcionen como un grupo, para que en la historia veamos un grupo y Otelo por separado. Cada uno tiene sus características, pero la voluntad es que conserven su estatus de grupo homogéneo, por eso visten con los mismos colores; el amarillo, el verde… colores cálidos que se parecen al paisaje por donde se mueven. En cambio Otelo suele vestir de azul, para que lo veamos siempre como alguien aparte, aunque esté con ellos sigue estando algo separado del grupo. Y en la segunda parte, la historia se centrará mucho más sobre la familia de Otelo, los veremos, pero aún más en segundo plano.
ZN: ¿Cuáles son sus proyectos futuros, a parte de finalizar Tierra o Luna?
JK: Francamente nada… [risas] de hecho tengo ganas de acabar con esta historia y poder empezar algo desde la nada. Desde la más absoluta libertad. Porque llevo entre 5 o 6 años con este proyecto.
ZN: Y volverá a la animación, ahora que ha adquirido cierto renombre o le gusta esto de la bande dessinée?
JK: Prefiero la bande dessinée. Me gusta mucho.
ZN: Pues con esta estupenda noticia nos quedamos… En el nombre de los lectores de Zona Negativa y en el nuestro muchas gracias por su paciencia.
JK: Gracias a vosotros.
Lo mejor de Tierra o Luna
• El uso extraordinario del color.
• La manera en que la autora dosifica la información.
• La capacidad de dotar a los personajes de entidad propia.
Lo peor
• Cierta irregularidad en el trabajo anatómico.
• Que tendremos que esperar hasta finales del 2027 para conocer el desenlace.
Guion - 9
Dibujo - 8.5
Interés - 9
8.8
Sensible
Una obra emocionante, compasiva y profunda con un arte de extraordinaria calidad y personalidad propia



















