Cordelia Moonstone se despide entre su condena a muerte y el fin del mundo
En ocasión del cuarto volumen de The Magic Order señalábamos que el cierre de aquella miniserie funcionaba bien como un final para la colección, abriendo interrogantes sobre lo que nos tendría preparado Mark Millar para el quinto y ahora sí último volumen de la saga. No sería arriesgado aventurar que el propio guionista de esta serie de series no tuviera preparado de antemano esta conclusión; si bien el cierre definitivo está a la altura de lo esperado, el desarrollo del libro oscila de maneras que puede darnos a sospechar de una escritura sobre la marcha, arrojando las ideas que le habían quedado en el tintero y dándoles sentido después.
La narración de The Magic Order 5 inicia con un misterioso secuestrador serial de niños, lo cual conectará orgánicamente con el centro de la trama. Sin embargo, desde ahí deriva en una secuencia en la que Cordelia es encerrada en un psiquiátrico y nos introduce a un tono climático del estilo de la clásica serie televisiva The Prisoner (o aprovechando la tendencia reciente, como en una ilusión de Vecna en Stranger Things), en la que nos hace dudar a los lectores de lo que estuvimos leyendo hasta aquí. Este es un pasaje interesante de la miniserie, que narrativamente sirve para abordar elementos del trasfondo de la protagonista, pero que en la globalidad del volumen no tienen demasiada relación.
No es ningún spoiler decir que la líder de la Orden de Magos y escapista profesional podrá salir también de esta situación. A partir de allí, la historia sigue adelante enfocándose en el personaje de Clyde Bailey, que es probablemente el punto más alto del libro. Tanto es así que el cuarto capítulo del volumen está dedicado casi por completo a él, para luego entrar en un frenesí acelerado hacia la recta final y el desenlace definitivo de la colección con una sucesión de elementos y personajes arrojados a una mezcla sin mayor explicación.
En donde no falla Millar (casi) nunca es en hacer cómics entretenidos, espectaculares, sin miedo al ridículo por la exacerbación de sus ideas. El conflicto central de The Magic Order 5 plantea la amenaza de destrucción total del universo a manos de un conjunto de dioses oscuros antiguos con dejos lovecraftianos, algo que Cordelia Moonstone deberá enfrentar a la vez que pende sobre ella la amenaza de su muerte decretada por haber usado magia negra. Un final por todo lo alto, con enemigos totales que exigen usar la mayor de las fuerzas, digno de los grandes crossovers superheroicos.
No obstante, el núcleo emocional de la historia debería ser la muerte de la protagonista y si la podrá evitar o no. Es en los últimos capítulos que esto recupera el centro de la atención y, conectando el final con todos los volúmenes anteriores, es que el cierre justifica su realización y se prueba a la altura de la serie. Otro fundamento para la existencia de este quinto volumen es la creación de personajes y de historias que serán necesarias para la anunciada y hasta ahora no realizada serie para Netflix (que, por si cabe recordar, adquiriò todo el Millarworld años atrás). En efecto, a lo largo de la lectura de The Magic Order se fue haciendo cada vez más evidente que Millar trabajó extendiendo el universo conceptual para nutrir de material a esa potencial adaptación.
El aliciente para este sabor amargo que en varias oportunidades nos ha dejado el guionista escocés (esa sensación de estar leyendo un cómic pensado para adaptarse a otro medio), nos lo brinda el arte de Matteo Buffagni quien ya trabajó con él en series como Prodigy y The Ambassadors. El dibujante destaca especialmente en las escenas de acción que precisan de un apartado visual impactante, que resultan así como los mejores momentos del cómic. En contrapartida, en más de una página la decisión de composición no es la mejor para la lectura, algo que es achacable tanto al guión como al dibujo, con responsabilidades compartidas.
En definitiva, estamos ante un camino errático, tanto en este volumen como en el de The Magic Order en su extensión, pero con un desenlace satisfactorio. Las sensaciones que quedan son las de una lectura entretenida, que nos aportó personajes memorables así como ideas y conceptos muy interesantes, que quizás puedan ser más desarrollados y abordados si se concretara la serie de streaming. Por ahora, pueden ser apreciados nuevamente en una relectura completa de la colección.
Lo mejor
• El personaje de Clyde.
• El cierre épico que justifica el final del quinto volumen.
Lo peor
• El guión por momentos errático e impreciso.
• Cierta sensación de «relleno» para expandir la franquicia de cara a Netflix.












Esta mas o menos al nivel de los anteriores.Son comics muy dinamicos y que te da la impresion de que estas viendo una buena peli palomitera.La secta y el rollo Lovecraft le pega muy bien.
A mí me pareció un poco menos… y menos coherente incluso tomándolo como una lectura dinámica de entretenimiento, pero es efectivo de todos modos al fin de cuentas.