En fin, El show de Albert Monteys es un 78 % real.
¡Caramba! y Astiberri Ediciones acaban de publicar
Albert Monteys es un historietista nacido en Barcelona en 1971. Su debut en el mundo del cómic se produjo en Mondo Lirondo junto al resto de componentes de La Peñya. Después publicó en solitario Calavera lunar, de la que ya toca una reedición. Tras lo cual pasa a colaborar con la revista El Jueves donde realiza dos series semanales, una en solitario, Tato, y otra en colaboración con Manel Fontdevila, ¡Para ti, que eres joven!. En el 2014 deja de colaborar con El Jueves y es uno de los fundadores de Orgullo y Satisfacción con la que colabora hasta su desaparición a finales de 2017. En esa época en El Jueves también realizó Carlitos Fax para la revista infantil Mister K. Ahora se encarga de la serie digital ¡Universo! en Panel Syndicate que en breve será editada en papel por Astiberri y por la que fue nominado al Premio Eisner. En 2016 dibujó para el mercado americano Solid State con guiones de Jonathan Coulton y Matt Fraction. Ahora que los americanos han descubierto su enorme talento le lloverán las ofertas.
El show de Albert Monteys es uno de los cómics mas divertidos que he leído en años. Leyéndolo en el metro me descubría riéndome solo a carcajadas mientras la gente me miraba raro, alguno parecía tener intención de llamar a la policía, así que tuve que parar, ya que yo no podría sacar una historieta de la experiencia. Lo dejé para casa donde lo devore sin poder parar de reír. Seguramente me resulte tan gracioso porque me veo reflejado en el Monteys personaje ya que en él veo al gañán, egoista, friki e inseguro que llevo dentro, además al tener una edad similar sus referentes y referencias son los míos. También por eso mismo me genera ternura. Siempre me han encantado las obras biográficas en cómics aunque solo las que no se toman demasiado en serio a sí mismas. Autores como Delisle, Carlos Giménez, Boldú o Joe Matt son referencias de este tipo de cómic a los que se une Monteys por la puerta grande. Aunque la influencia más grande que veo en esta obra es Dr. Slump, la maravillosa serie de Akira Toriyama, con la que comparte su peculiar sentido del humor entre inocente y garrulo.
Está compuesto de historias de duración variable desde una única tira a alguno que ocupa varías páginas. En ellas vemos a Monteys preocupado por su incipiente calvicie, su obesidad fruto del sedentarismo y la vagancia, su adicción a Twitter, sus problemas con las fechas de entrega, sus dudas con la gracia de sus chistes y sus peripecias con las fans en los salones de cómic de las más recónditas poblaciones. Vemos sin ningún tipo de filtro cómo, al igual que todos, él también tiene sus pequeñas dosis de mezquindades y contradicciones. Lo bueno es que lo hace con un sentido del humor despiadado, ingenioso e inteligente, pero sin darse cuartel. A veces se pasa de autocrítico y cae en la tentación de autofustigarse lo cual hace que sea más divertido todavía. Como buena parodia, todo este humor y situaciones dantescas encierran una crítica a la sociedad y los tiempos en los que vivimos, que nos han convertido en esclavos de las redes sociales y de lo que los demás piensen de nosotros.
Es increíble coóo consigue sacar historias tan divertidas de cosas cotidianas, algo que solo cambia en un par de historias, hacia el final del álbum, dedicadas a temas tan serios y sensibles como son el atentado de Barcelona y los lamentables sucesos del pasado 1 de octubre en Cataluña.
Además de Monteys, el resto de su familia tiene un gran protagonismo, pero el gran descubrimiento es su pareja Mamen, que es la sufridora y el contrapunto de las locuras de Monteys, siempre intentando poner un poco de cordura en el caos, conviertiendose en el payaso listo. Leyendo este cómic y los de El hombre en pijama de Paco Roca, con el que comparte muchas cosas aunque el humor de Roca sea más blanco, resulta curioso ver cómo ha cambiado la profesión de historietista desde Los profesionales de Giménez. Antes los autores hacían un trabajo individual pero compartiendo espacio con otros compañeros y ahora los autores están aislados. Algo que no tengo claro que sea bueno.
En el apartado gráfico Monteys opta por un dibujo menos elaborado del que ofrece en ¡Universo! en donde está a un nivel que le consolida como uno de los mejores dibujantes del mundo. Aquí ese despliegue no es necesario, así que opta por un dibujo más sencillo, sin apenas fondos, pero en el que prima por encima de todo la expresividad de los personajes. Todo la serie esta coloreada con azules salvo algunas viñetas en las que aparecen otros colores para conseguir un efecto dramático. La composición de página es igual a las tiras de prensa aunque en numerosas ocasiones prescinde de la separación de las viñetas. Un apartado gráfico que cumple de sobra con su función aunque no está al nivel de otras obras suyas.
La edición es fantástica como es habitual en ¡Caramba! y Astiberri Ediciones, tapa dura, buen papel, buena impresión y un diseño precioso. Además de las historias publicadas en Orgullo y Satisfacción, hay una a modo de prólogo y otra de epílogo.
El show de Albert Monteys es una nuestra del increíble talento que posee Monteys. Capaz de reírse de sí mismo y conseguir que te rías a carcajadas. Una compra que garantiza un gran rato riéndose de la realidad en la que vivimos y nuestras miserias y pequeñeces cotidianas. Deja con ganas de más Show.
Guión - 9.5
Dibujo - 7.5
Interés - 9.5
8.8
Showtime
Divertisima, el cómic más gracioso que he leído en mucho tiempo. Seguro en las futuras relecturas me volveré a reír.
Secundo la moción para que se reedite el número 237 de «Calavera lunar». No hace mucho, David Ajá hizo un dibujo muy chulo con este personaje en estilo realista que podría incluirese en una nueva edición. A ver si tiene éxito esto y «Universo» y es posible recuperarlo.
Yo lo tengoooo
😀
Suerte que tiene. XD
Yo también lo tengo. Es tan bueno que todo el mundo debería poder disfrutarlo.
Y el que no lo tenga, por todocoleccion anda a 2 o 3 euritos.
Una recopilación indispensable, gozada.
El dibujo, de 10.
En cuanto salga Universo, el combo del año.
Universo es canela en rama.
A mi me ha parecido buenísimo. Desternillante de risa.
Y tiene algunas historias más serias, que también son muy buenas.