¡Más se perdió en Cuba!
«El poder de mi prensa no tiene límites.»
Norma Editorial nos trae una nueva entrega de la colección Las grandes batallas navales, dedicada en esta ocasión a la batalla de Santiago de Cuba, el enfrentamiento que selló el destino del imperio colonial español en 1898. Jean-Yves Delitte vuelve a asumir tanto el guion como el dibujo para narrar uno de los episodios más decisivos —y dolorosos— de la historia contemporánea de España.
A finales del siglo XIX, la inestabilidad en Cuba, provocada por los continuos levantamientos contra la presencia española, llevó a Estados Unidos a enviar un buque de guerra para proteger sus intereses en la isla. La posterior destrucción de dicho barco en circunstancias nunca del todo aclaradas, unida al belicismo impulsado por la prensa sensacionalista, desembocó en la declaración de guerra entre Estados Unidos y España.

Estados Unidos, potencia emergente deseosa de ampliar su área de influencia, vio en el enfrentamiento con un imperio en clara decadencia una oportunidad perfecta para demostrar su fuerza en el tablero internacional. Para ello puso en juego su poderosa industria naval, dando lugar a un choque profundamente desigual entre una armada moderna y bien abastecida y otra envejecida, mal equipada y con recursos muy limitados.
El momento decisivo llegó el 3 de julio de 1898, cuando el almirante Pascual Cervera ordenó a la flota española salir del puerto de Santiago en un intento desesperado por romper el bloqueo estadounidense. La maniobra, tan valiente como suicida, acabó en una debacle total: seis barcos perdidos y alrededor de 300 muertos frente a una única baja estadounidense. El desastre precipitó la caída de Santiago, la rendición de Cuba y el fin definitivo del imperio colonial español.

Delitte aborda este episodio histórico con el mismo enfoque que caracteriza al resto de la serie: alternando escenas protagonizadas por figuras históricas con otras centradas en personajes ficticios que encarnan el punto de vista del soldado raso, auténtico damnificado de la guerra. Este recurso aporta contexto y perspectiva, aunque deliberadamente evita una carga emocional excesiva, apostando por un tono sobrio y analítico.
Resulta especialmente interesante la inclusión de William Randolph Hearst, magnate de la prensa y uno de los grandes responsables del clima belicista previo al conflicto. Delitte subraya el papel de los medios en la manipulación de la opinión pública, un aspecto que resuena con inquietante actualidad. También es significativa la elección de los personajes que representan el punto de vista español: dos soldados desertores que optan por no participar en la batalla, una decisión pragmática que contrasta con la épica oficial y pone en cuestión el sacrificio inútil de centenares de marinos.
Como suele ser habitual en la obra de Delitte, el apartado gráfico es el gran atractivo del álbum. El autor ofrece planchas espectaculares que recrean con minuciosidad escenarios como Nueva York, el puerto de Tampa o los momentos clave de la batalla naval. El uso de viñetas de gran tamaño permite lucir un dibujo detallado y preciso que hará las delicias de los aficionados al cómic histórico y bélico.
Su punto más débil sigue siendo la escasa diferenciación facial entre los personajes, pero es un defecto menor frente al conjunto. El dibujo se ve además realzado por el excelente color de Douchka Delitte, que utiliza gamas bien definidas para reforzar cada escenario: el azul del mar, el verde intenso de Cuba y los tonos ocres de las calles neoyorquinas.
Este volumen corresponde al número 21 de la edición original francesa, lo que implica que Norma vuelve a alterar el orden de publicación para priorizar títulos de mayor interés para el lector español. Por el camino quedan inéditos varios álbumes, algunos del propio Delitte, una decisión comprensible pero discutible. Ojalá en el futuro se complete la colección de forma íntegra.
La edición mantiene los estándares habituales de Norma: buen papel, excelente reproducción y un formato generoso que permite disfrutar del arte con todo detalle. Como es habitual en la serie, se incluye un dossier final que contextualiza históricamente la batalla y analiza sus consecuencias. El principal inconveniente es el precio: 21 € por 56 páginas puede resultar elevado para algunos lectores.
Santiago de Cuba es un álbum en el que el espectacular dibujo de Jean-Yves Delitte vuelve a imponerse como principal valor, ofreciendo una reconstrucción visual imponente de un episodio clave de la historia naval. A ello se suma una mirada sorprendentemente imparcial y desmitificadora, especialmente valiosa para el lector español, que invita a reflexionar sobre la manipulación, el sacrificio inútil y el ocaso de un imperio sin recurrir a la épica fácil.
Lo mejor
• Las escenas navales de Delitte.
• La precisión de la recreación de los acontecimientos.
• La visión imparcial que aporta un autor belga a un episodio nacional.
Lo peor
• El precio.
• Delitte sigue dibujando igual casi todos los rostros.
• La poca profundidad de las tramas paralelas.
Guión - 6.5
Dibujo - 9
Interés - 7.5
7.7
Santiago de Cuba destaca por el impresionante trabajo gráfico de Jean-Yves Delitte y por una aproximación serena y equilibrada a uno de los episodios más traumáticos de la historia española. Un álbum que renuncia a la épica fácil para ofrecer una mirada lúcida e imparcial sobre el desastre naval y sus consecuencias.








