Phonogram 3. The Immaterial Girl

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Edición original: Phonogram Vol 3: The Immaterial Girl TP.
Edición nacional/ España: Norma Editorial (2019).
Guión: Kieron Gillen.
Dibujo: Jamie McKelvie.
Entintado: MAtthew Wilson.
Color: Matthew Wilson.
Formato: Tomo rústica de 168 páginas a color.
Precio: 18.5 euros.

El 1 de agosto de 1981 nació MTV. Su primer video fue Video Killed the Radio Star de The Buggles. Por fortuna o por desgracia no fue tan darwinista el asunto, pero sí que marcó un punto trascendental. El paradigma de difusión musical no volvió a ser el mismo. Ni tampoco lo fue la estética del audiovisual.

No es de extrañar que la generación que vivió en esa época quedase epatada frente a su televisión, al ver un nuevo y especial modo artístico de expresión. Es algo que, no se había visto hasta entonces. No a un nivel tan masivo. Es curioso como en un mundo en el que creemos saber todo, nos sorprenden con una nueva herramienta creativa que abre una infinidad de posibilidades. Es magia.

Debe ser muy complicado a la hora de crear, lidiar con la presión de hacer un cierre muy satisfactorio a una serie abierta que ha recibido cierta repercusión. Gillen, habiendo enfocado esto de forma idónea, muestra ser un escritor muy meritorio. La historia que se nueva es muy fáustica. Emily, siendo niña, hace un pacto con su televisión. El televisor, con entidad propia le ofrecía “vivir en un lugar mejor” y poder a cambio de su identidad. Y es en este tomo cuando se la arrebata. David tendrá que lidiar con una versión oscura de Emily e intentar encontrar motivación en rescatar a la Emily que ha conocido toda su vida.

Como si de películas como Under The Silver Lake se tratase, Phonogram quiere ensuciarse las manos con el fin de adentrarse en el corazón del imperio que es la cultura popular. Y lo hace con un sarcasmo británico que raspa y araña hasta dejarte en carne viva.

La historia, eso sí, si hubiera que poner un pero es que no arranca hasta el final del primer número. Es una jugada que, probablemente, se haga para que se pueda permitir al lector recordar en que momento de la narración estamos. Pero, a estas alturas, y al tratarse del arco de cierre, diría que es un tanto innecesario. Sin embargo, es una historia que cuenta con un ritmo perfecto que, bajo ningún concepto se produce un valle.

Este es el cierre de Phonogram y lo puedes apreciar en la atmósfera. Cuenta con un aire apocalíptico, como de fin de una era y comienzo de otra. Es más, en un determinado momento, se produce la muerte de cierto rey (esto, viendo los eventos posteriores, no sé cómo valorar su envejecimiento. Y el aire trágico que le da a dicho fallecimiento…) en favor de una era más caótica. No sé si es intencionado o no, teniendo en cuenta cómo han evolucionado las carreras de los autores, pero esta lectura es innegable.

Como en los anteriores arcos, este es profundamente referencial. Pero de un modo en que las referencias son parte de la historia y no adornos en los diálogos. Creo que es un modo refrescante de entender los homenajes y referencias que sería algo sustancial si se pudiera desarrollar en más proyectos en el presente y el futuro.

Interesante es, también, esta pieza si se estudia desde una lectura de género. En primer lugar, hay una dualidad de un personaje femenino. La versión oscura, aporta una desinhibición hasta el punto que hace daño, y contrasta con la otra versión que conocemos, atrapada. La historia, en parte es una de rescate masculino a la damisela en apuros. Pero con el giro de que no necesita ser salvada y que ella es capaz de liberarse por sí misma. Todo ello en un arco en el que el protagonista varón pierde su protagonismo en favor de una hembra.

Partiendo de unas referencias nada veladas tales como Videorome, como videoclips tan célebres como el de Paparazzi de Lady Gaga o el histórico Take on me de A-ha. Pero esta obra va más allá y lo hace un modo absolutamente imaginativo.

Kieron Gillen es un autor que ha logrado posicionarse en la industria como una de las voces enciclopédicas y revolucionarias con todo lo que entendemos por música pop. Se aprecia tanto un espíritu sumamente respetuoso de todo lo que le ha precedido, como iconoclasta hasta el punto de llegar a cierto talibanismo respecto algunas posturas culturales en las que se posiciona.

¿Lo mejor? Estaría por llegar: The Wicked+The Divine. Se debería recomendar a los lectores enfervorecidamente, si es que quieren una mejor comprensión de la obra, que antes pasasen por este Phonogram, puesto que no son pocas las intersecciones entre ambas propuestas. Incluso, en algunos aspectos, es mucho más aguerrida la primera. Al fin y al cabo, en Phonogram no hay dioses a los que deber nada. Tan solo, brujería musical.

Jamie McKelvie da todo de sí en esta traca final de Phonogram. Es muy interesante cómo se puede apreciar la evolución de este artista a o lo largo de la serie. Si bien, comenzó siendo más plano, en este tomo está completamente suelto. Es apabullante el uso de recursos que ya emplea aquí, pero que seguirá desarrollando en la serie de culto Jóvenes Vengadores o en la mencionada WicDiv. Por ejemplo, el uso más o menos constante de un simétrico 4×4 que, evidentemente, choca con la inestabilidad emocional del personaje, a la ver de quedar un número par de viñetas que se puede dividir de forma simétrica (recordemos que es una historia de dobles, en su esencia). Eso choca con las composiciones más caóticas de la “otra dimensión”. Detalles como este enriquecen la lectura.

Destacar también el uso del color y la falta de él en este tomo. En este tomo es una herramienta fundamental para construir la historia. Los dos mundos que se nos expone quedan perfectamente diferenciados. Es notable, también, cómo se usan algunos colores muy pop en algunos momentos, y blancos y negros en otro. En este tomo es imprescindible que funcionase el trabajo de Wilson. Y funciona a las mil maravillas.

Como siempre, la edición de Norma Editorial viene repleta de extras la mar de deliciosos. Uno de ellos es un glosario musical, que demuestra los estimables conocimientos que tiene Gillen, el cual no duda en explicar a su manera el significado de todas y cada una de las interminables referencias. Viene complementado, a su vez, de un making of así como imágenes promocionales y unas breves y descharrantes biografías.

Phonogram suena como una canción que se te queda grabada en la sesera. Y va a ser muy difícil quitársela de ahí. Tan efervescente como el mejor pop. Tan despiadada como una tribu urbana rebosante de energía. Hagamos que el mundo nunca deje de sonar.

Edición original: Phonogram Vol 3: The Immaterial Girl TP. Edición nacional/ España: Norma Editorial (2019). Guión: Kieron Gillen. Dibujo: Jamie McKelvie. Entintado: MAtthew Wilson. Color: Matthew Wilson. Formato: Tomo rústica de 168 páginas a color. Precio: 18.5 euros. El 1 de agosto de 1981 nació MTV. Su primer video fue…
Guión - 8.5
Dibujo - 9
Interés - 8.5

8.7

Una pieza que reinterpreta la situación de la cultura popular de la forma más creativa que podáis llegar a imaginar.

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La reseña da a entender que este volumen de Phonogram es anterior a The Wicked +The Divine, e incluso a Jóvenes Vengadores, y no es así.
Este volumen final se publicó al tiempo que WicDiv. Concretamente durante el arco “Suicidio comercial”, en el que la serie de los dioses poperos tuvo un montón de artistas invitados… estrategia que usaron, entre otras cosas, para que McKelvie pudiese dibujar “The Immaterial Girl”.