Viejas Costumbres
«Cuando perdimos Krakoa, muchos mutantes perdieron su único lugar seguro.»
Reseñamos una de las últimas adiciones al plantel de series mutantes publicadas por Marvel Comics en llegar a nuestro país, como es costumbre, de la mano de panini cómics. En este caso se trata del regreso de Laura Kinney a la cabecera, si bien el personaje ha tenido protagonismo y esta serie sirve de transición entre NYX y Nuevos Vengadores, dos series corales en las que Laura tenía considerable protagonismo, lo cierto es que hacía ya un tiempo que no teníamos una serie en solitario de la antes conocida como X-23 (nombre que ostentaba en su última aventura en solitario, publicada en 2023).

Por desgracia, hasta aquí llegan las buenas noticias, pues aunque la serie acaba de empezar su publicación en España, ya ha terminado su recorrido en Estados Unidos. La nueva política de Marvel en cuanto a las series regulares se mantiene férrea y ante ella ya han sucumbido múltiples series de la franquicia mutante (como Factor X o X-Force). Cada nuevo título tiene garantizadas 10 entregas, tras las cuales la serie queda suspendida a no ser que las ventas justifiquen que se extienda la publicación. De esta forma, la serie aterriza en nuestro país habiendo sido ya cancelada por no haber podido conectar con los lectores estadounidenses, a pesar de haber encontrado una especie de extensión con un nuevo título durante el evento Age of Revelation.
La premisa bebe mucho, bastante, de historias previas protagonizadas por Lobezno. Tras la disolución de NYX, Laura encuentra información sobre un mutante en apuros en Dubai gracias a que su hermana logró escapar a los Estados Unidos. Así empieza una violenta y sangrienta misión de rescate que finaliza con un éxito que inspira a Lobezna a continuar en solitario con la labor de rescatar mutantes necesitados en todo el mundo. Lejos de trabajar en solitario, las aventuras de Lobezna la llevarán a unir fuerzas con personajes prominentes en el universo Marvel como Elektra en su identidad de Daredevil o Bucky Barnes tras haber asumido el título de Revolución.
El guion corre a cargo de Erica Schultz, una autora con cierto recorrido y ya que conoce al personaje (fue ella quien guionizó la miniserie X-23: Deadly Regenesis). A pesar de esta experiencia, la narración que nos presenta en los cinco números incluidos en este tomito contiene varias de las trazas habituales de los escritores novatos. Hay saltos de continuidad relativamente grandes, que hacen que el ritmo no funcione en absoluto. Algunas escenas se extienden más allá de lo necesario y nunca se percibe ninguna tensión en las viñetas, y los diálogos parecen servir más como un vehículo para entregar explicaciones al lector que como auténticas conversaciones entre los personajes.

El dibujo es un trabajo de la italiana Giada Belviso. La artista está aún dando sus primeros pasos en la industria norteamericana y en estas páginas se puede notar su inexperiencia. Los diseños de sus personajes no son muy inspirados, su narración viñeta a viñeta no siempre resulta muy clara ni efectiva y sus escenas de acción contienen poco dinamismo. Los colores de la más experimentada Rachelle Rosenberg comunican incomodidad y no son capaces de elevar el resultado final del cómic.
En definitiva, un cómic que apunta hacia lo pobre. En estos primeros cinco números la serie no funciona ni en guion ni en dibujo, y le cuesta encontrar una voz personal para su protagonista. Como mencionaba, la fórmula bebe bastante de series previas de Lobezno pero la ejecución no está a la altura. Además, la autora parece tratar a Laura como un personaje mucho más joven de lo que es y de lo que resulta para los lectores, y en su propia serie acaba cumpliendo un papel de escudera.
Lo mejor
• Que Marvel apueste por el personaje.
Lo peor
• Nada termina de funcionar.
Decepcionante
Guión - 3.5
Dibujo - 3.5
Interés - 4
3.7
Un cómic que apunta hacia lo pobre.








