LOS 4 FANTÁSTICOS: ENEMIGOS, de Robert Kirkman y Cliff Rathburn

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Edición U.S.A.: Fantastic Four: Foes núms 1 a 6 (marzo / agosto de 2005); Marvel Comics.
Edición España: agosto de 2006; Panini Comics.
Guión: Robert Kirkman.
Dibujo: Cliff Rathburn y
Trevor Hairsine.
Color: Bill Crabtree.
Formato: tomo recopilatorio de 144 págs.
Precio: 9 €.

 


Me van a disculpar los habituales, ya que de un tiempo a esta parte, cada obra de Robert Kirkman que se publica en España es reseñada en este pequeño reducto sabatino de Zona Negativa, y tanta reiteración puede llegar a resultar cansina, pero no puedo negar que encuentro especialmente atractivos los cómics escritos por este joven guionista de Kentucky. En esta ocasión le toca el turno a Los 4 Fantásticos: Enemigos, miniserie de 6 números publicada durante el año 2005 en su edición original, en la que Kirkman se rodea de profesionales de su confianza (Cliff Rathburn y Bill Crabtree) para hacer un concienzudo repaso a la nutrida galería de villanos de La Primera Familia de Marvel. Conozcamos en primera instancia la prolífica obra de ambos autores:

Robert Kirkman (Kentucky, EE.UU.; 1980) realizó su primera incursión en el mundo del cómic profesional en el año 2000, autoeditando la polémica serie Battle Pope (que pronto publicará Aleta Ediciones en España) bajo el sello Studio Funk-O-Tron.
A partir de ese momento, este brillante guionista de apenas 25 años comenzó a llamar la atención de las grandes editoriales.En 2002, y tras realizar una serie limitada de Superpatriot, escribió para Image Comics la miniserie Tech Jacket, a la que un año más tarde le seguirían las geniales Invencible, Los Muertos Vivientes o Brit.
Asentado en la industria, y aumentando de forma constante y exponencial su legión de seguidores, Kirkman afronta los próximos años con una agenda repleta de proyectos, entre lo que destacan la realización del guión de la adaptación al cine de Invencible para Paramount Pictures, así como los diversos encargos que ha recibido de Marvel Comics (Capitán América, Marvel Knights: 2099, Fantastic Four: Enemigos, Marvel Team-Up, Marvel Zombies, Ant-Man…).

Sin duda, ha dejado de ser una promesa para convertirse en uno de los grandes guionistas del cómic mainstream americano.

Pese a no ser una estrella dentro del panorama americano, Cliff Rathburn posee una amplísima experiencia marcada por su versatilidad. Desde sus primeros encargos, realizados a finales de la década de los 90, hasta la actualidad, ha venido ejerciendo de dibujante, entintador, colorista y rotulista en los más variados proyectos, destacando su participación como dibujante completo en títulos como JLA, Inhumanos 2099, Marvel Knights 2099, o Reaper.

Pero en los últimos años su nombre se ha visto asociado de forma reiterada al de Robert Kirkman, con quien parece entenderse a las mil maravillas. Precisamente gracias a su alianza con el joven guionista ha recibido el reconocimiento que hasta ahora se le había negado, firmado trabajos realmente meritorios, como es el caso de Brit, Invencible, y Los 4 Fantásticos: Enemigos, como dibujante y entintador, o Los Muertos Vivientes, como colorista (aplicando grises y negros, no olvidemos que la serie se publica en blanco y negro).

SINOPSIS: “Tras realizar diversos cálculos, un inquieto Reed Richards llega a la conclusión de que, salvo que tomen algún tipo de medida, Los 4 Fantásticos están condenados a desaparecer a manos de sus enemigos en apenas un par de años. Hastiado de adoptar actitudes paliativas, en lugar de preventivas, decide pasar a la acción y capturar a sus enemigos, quienes casualmente son convocados por un veterano en la profesión para urdir un maquiavélico plan.”

¿Qué es lo mínimo que se le puede exigir a un cómic? Imagino que la respuesta variará en función de lo refinado que sea el paladar del lector, pero muchos coincidiremos en que el objetivo básico es que, una vez finalizada su lectura, cuanto menos no nos arrepintamos de haber desembolsado el precio de portada. Los guiones firmados por Robert Kirkman garantizan, como mínimo, ver cumplido este objetivo, logrando en la mayoría de las ocasiones resultados más meritorios: tramas interesantes y dinámicas, diálogos fluidos, una más que correcta caracterización de los personajes y demostraciones palpables de estar en posesión de un saludable sentido del humor. Sin embargo, Kirkman parece reservar lo mejor de su repertorio para las series de creación propia (es decir, las imprescindibles Invencible y Los Muertos Vivientes), teniendo como asignatura pendiente la de alcanzar en Marvel las cotas de calidad evidenciadas en sus dos grandes creaciones. Esto no debe entenderse como un menosprecio hacia el trabajo que ha venido realizando para La Casa de las Ideas, ya que siempre ha logrado mantener un nivel más que digno, sino como la enunciación en voz alta de un deseo: que llegue el día en que este gran guionista siente cátedra con personajes ajenos. Porque a estas alturas, es más que evidente que talento le sobra.

Un ejemplo de lo dicho en las líneas precedentes podría ser Los 4 Fantásticos: Enemigos, un cómic correcto que asegura al lector razonables dosis de entretenimiento. Pero poco más. Kirkman capta a la perfección los matices del mítico cuarteto, sus caracteres definitorios, sus personalidades y la interacción entre los miembros del grupo, al tiempo que ofrece una peculiar visión de los supervillanos, entre caricaturesca y paródica, recuperando de paso recupera pinceladas de etapas pretéritas de la colección principal de Los 4F. En este punto se nota que el guionista ha hecho los deberes, llegando incluso a dejar patente haber repasado la etapa de Pacheco, Merín y Merino.

Probablemente, el mayor mérito de esta miniserie es la traslación a la misma de parte de las características que hicieron de Invencible una obra de referencia: la querencia por el diálogo, la potenciación del lado más cómico de lo cotidiano, y la reivindicación del humor como elemento compatible con un género que de forma reiterativa se toma demasiado en serio a sí mismo. Sin embargo, en esta ocasión da la sensación de que el conjunto carece de la solidez necesaria para lograr que Enemigos trascienda de la categoría de mero entretenimiento, llamando la atención los puntuales altibajos en lo que al ritmo de narración se refiere, así como determinadas soluciones argumentales que, siendo benévolos, resultan un tanto improbables. De todos modos, tengo la certeza de que, cuando llegue el día en que Kirkman disponga del tiempo necesario para hacer suyo un título emblemático de Marvel (me encantaría verlo como guionista regular de Los 4 Fantásticos), brillará con la intensidad que suele hacerlo en otras obras.

En cuanto al apartado gráfico, Rathburn realiza un trabajo encomiable, haciendo gala de un estilizado, dinámico y expresivo trazo que sienta realmente bien a La Primera Familia de Marvel. Sin estridencias, y narrativamente impecable. El suave coloreado de Bill Crabtree ayuda a mantener el sello marca de la casa de este equipo creativo, asemejándose visualmente a otras creaciones comunes de dos artistas que se compenetran a la perfección.

Insisto: ¿qué es lo mínimo que se le puede exigir a un cómic? ¿no arrepentirnos de haber desembolsado el precio de portada? Objetivo cumplido. Pero tratándose de Robert Kirkman resulta inevitable que el nivel de exigencia sea equiparable a su talento.

Un saludo y hasta la semana que viene! (eso espero)

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Servobot
Servobot
Lector
21 octubre, 2006 17:15

Lo adquirí sin fijarme en que era de Kirkman, autor que me encanta en los muertos vivientes. Y ha sido el primer comic que he cambiado después de haber leido. Para mi es un castañón mayúsculo. Personajes estereotipados, diciendo sus frases típicas y haciendo lo que se espera de ellos. Y el argumento, aunque original, no me parece bien llevado. Parece un comic que ha hecho el autor para sí mismo, no tiene nada destacable.
Mi opinión.

Javier
Javier
22 octubre, 2006 3:58

Aunque se puedan ver conceptos parecidos creo que Invencible es una obra dos divisiones por arriba de esta (futbolísticamente hablando).
Obras como Los Muertos Vivientes, Invencibles e incluso aquella entretenida Superpatriot hacen más justicia de Robert Kirkman y es de esos escritores que aunque a todo el mundo le gustaría que se encargase de Los 4 Fantásticos o alguna otra serie superventas de Marvel yo prefiero que se quede con sus obras más personales y que no esté bajo el yugo de una multinacional tan poderosa ya que suelen imponerse mucho los editores cortando la libertad de la que pueda gozar el escritor, por ejemplo, en Image (Pez Grande en Pecera Pequeña).

PD: No os parece que Johnny Storm pasa demasiado desapercibido en esta historia, es un personaje que me encanta y creo que no se ha aprovechado mucho en Enemigos.
6.5/10

susiño
susiño
21 julio, 2007 4:06

a mi kirkman me gusta…pero este tebeo es una caca….se le fué la olla mucho…una pena, por que llevaba meses y meses esperando ese comic…las portadas son bonitas