Liga de la Justicia #15-17 (Renacimiento)

La Liga de la Justicia va a conoce a sus hijos... ¿Quienes son estos héroes que dicen descender de los mayores héroes del siglo XXI?

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Edición original:Justice League núms. 26-31 USA.
Edición nacional/ España: ECC Ediciones.
Guión: Bryan Hitch.
Dibujo: Fernando Pasarín.
Entintado: Oclair Albert.
Color: Brad Anderson.
Formato: Grapa, 48 págs. A color.
Precio: 3,25 euros por número.

 

El grupo por excelencia del Universo DC, la Liga de la Justicia, continúa en manos del dibujante y ahora también escritor, Bryan Hitch. Su trabajo en la serie ha sido, en el mejor de los casos, decepcionante en mayor o menor medida, con grandes ideas mal desarrolladas, conceptos de enormes proporciones y nulas repercusiones, poca caracterización y un devenir argumental que no acaba de encontrar su sitio dentro del estatus que se le presupone a la que debería ser la serie estrella de la editorial.

Sin embargo, entre medio de una etapa poco vivificante siempre pueden aparecer arcos argumentales que eleven la moral y hagan que el interés por la serie aumente. No es que Hitch haya cambiado las reglas de su juego, sino que, en estos números, los últimos que va a escribir, sí que parece haber dado con la tecla adecuada para lograr una historia mucho más equilibrada e interesante que lo narrado hasta el momento.

En el apartado gráfico Hitch ha cedido los lápices, como ya ha ocurrido con anterioridad, al gran dibujante Fernando Pasarín, que demuestra estar más que capacitado para hacer frente al reto de dibujar una aventura que implica diseñar nuevos personajes y hacerlos atractivos en el menor tiempo posible. Su narrativa es intensa y dinámica, su trazo de línea fina favorece el detalle y su control de la expresividad facial no hace sino mejorar número a número. Y es que Pasarín continúa evolucionando y afianzando su talento y gracias a arcos como el presente su labor se torna indispensable para que el conjunto mejore notablemente.

Hitch nos plantea una situación de posible futuro en el que conocemos a los hijos de la actual Liga, luchando en un mundo desgarrado por la oscuridad y regido con mano de hierro por la que llaman la Gobernadora. Un mundo opresivo, donde son perseguidos con saña por un Arthur Curry mutilado pero letal, que les obliga a escapar en el tiempo y acudir a buscar la ayuda de sus padres a fin de evitar el futuro que les espera.

La premisa está bien planteada y uno no puede quedarse indiferente ante estos nuevos personajes que dicen ser hijos de los miembros de la Liga de la Justicia. Es inevitable jugar a reconocerlos y hacer apuestas para ver quien es hijo de quien. Los hay muy obvios, pero otros no lo son tanto y con eso en mente Hitch nos mete de lleno en un choque generacional de grandes proporciones. La Liga de la Justicia conoce a sus hijos, se enteran de que tendrán descendencia en el futuro y de paso son informados de cómo va a ser ese futuro. Se asimila la situación y la historia se toma un descanso. Un descanso que le sienta a la perfección porque es una de las primeras veces en las que Hitch se permite reducir la trama hasta hacerla mundana, socialmente mundana, mientras se trata la relación entre padres e hijos. Hay tiempo para una cena en familia, una tarde en casa, un rato de investigación conjunta… un tiempo que por un momento nos aleja de las amenazas cósmicas, la muerte, la destrucción y que permite ver a los miembros de la Liga de la Justicia de forma mucho más cercana.

De lo mejor de todo el arco.

Una vez superado el impase de nuevo se aprieta el acelerador y se hace de forma literal pues todo se precipita de forma casi desordenada, hasta llegar a un final que hace que todo se estampe contra un muro. Hitch no cierra bien la historia, lo hace de manera forzada, sacándose la solución al problema de la chistera, sin trabajarlo, sino que de repente todo pasa y todo se solventa gracias al deus ex machina de Hitch. Una lástima que una historia como esta embarranque de tal forma en su recta final y acabe con el que podía haber sido el primer arco argumental relevante de Hitch en la colección.

Este final es el reflejo de como Hitch no está capacitado para escribir esta colección, pues demuestra no ser capaz de concretar ideas y explotarlas adecuadamente. Plantea situaciones interesantes para luego ponerse a sí mismo la zancadilla y no desarrollar los conceptos de forma fluida y natural, sin recurrir a las trampas argumentales. Hitch acaba dejando ver el armazón, la estructura interna de sus historias y eso no es bueno de cara al lector.

Pasarín desplegando su talento.

La historia cierra en falso, pero deja la puerta abierta a posibles nuevas visitas de estos hijos, pues hay una importante cantidad de información que se ha quedado en el aire. Tal vez si algún día regresan podamos disfrutar de todo eso que le ha faltado a esta historia.

En positivo se puede decir que este arco argumental se disfruta y se lee con interés de principio a fin, por mucho que al final se nos pueda atragantar un poco. Ver como los héroes gestionan su paternidad/maternidad (no todos, por supuesto) resulta absorbente y cercano, con el añadido del disfrute visual de apreciar los diseños de estos personajes de nueva creación y que por su calidad no parecen flor de un día. Demasiado esfuerzo para que caigan en el olvido editorial.

De momento esto es lo que ha dado de sí la etapa de Hitch en la Liga de la Justicia. Tal vez nunca sepamos si es capaz de construir una trama que empiece, se desarrolle y termine de manera que podamos decir que su trabajo haya estado a la altura de la colección, pero tras su paso toca dar la bienvenida a Priest y esperemos que su estilo cambie el rumbo de la serie.

  Edición original:Justice League núms. 26-31 USA. Edición nacional/ España: ECC Ediciones. Guión: Bryan Hitch. Dibujo: Fernando Pasarín. Entintado: Oclair Albert. Color: Brad Anderson. Formato: Grapa, 48 págs. A color. Precio: 3,25 euros por número.   El grupo por excelencia del Universo DC, la Liga de la Justicia, continúa en…

Cal y arena de nuevo.

Guion - 6
Dibujo - 8
Interés - 7

7

Un arco argumental con momentos interesantes muy bien llevados, que se muere al llegar al final con una resolución pobre y mal resuelta.

Vosotros puntuáis: 7.76 ( 2 votos)
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