Las 25 obras imprescindibles de la bande dessinée

El equipo de edición de Zona Negativa nos pidió hacer introducción a lo más destacado del cómic franco-belga para los lectores no iniciados. Y a los de la sección de europeo nos pareció una idea excelente y decidimos darle el formato de lista; este es el resultado.

La bande dessinée (popularmente conocida como BD) es la manera en que los países de lengua francófona llaman al cómic, tebeo o historieta en general. Sin embargo, fuera de estos ámbitos geográficos y culturales se denomina BD a todos los cómics producidos en el mercado franco-belga.

BREVE HISTORIA

El inicio oficioso de la BD lo podemos situar en 1903 cuando los hermanos Offenstadt publican el semanario L’Illustré, más tarde Le Petit Illustré, a precios populares. En otra de sus revistas, L’Épatant, nace la primera serie famosa; Les pieds Nickéles (1908) de Louis Forton.

En 1925, Alain Saint Ogan crea Zig et Puce y Hergé publica en 1929 la primera aventura de Tintín. Pero es tras la Segunda Guerra Mundial cuando la BD se expande de manera exponencial. A caballo entre dos escuelas de artistas y editores; la de Marcinelle y la de Bruselas se articula una industria potente llena de obras memorables incluidas casi siempre en dos revistas fundamentales, Spirou y Le journal de Tintin. Una tercera vía la encarna la editorial Vaillant con series de aventuras y de humor. En la décadas de los 60 y 70 se produce una revolución cultural, la BD se dirige a un público culto e informado y se popularizarán numerosas revistas mensuales para adultos como Pilote, Charlie Mensuel, Métal Hurlant, Circus, (A Suivre), Hara-Kiri, Fluide Glacial y otras. En los noventa el mercado se decanta hacia el álbum unitario.
Es en esta rica tradición cultural y artística, en la tercera potencia editorial del planeta, donde hemos buscado nuestras 25 obras fundamentales para resumir de manera esquemática toda su trayectoria.

5 OBRAS BÁSICAS

Las aventuras de Tintín
Georges Remí (Hergé) y equipo
(1929-1983)

Las aventuras de Tintín es pura narrativa. El gran mérito de su creador Hergé (1907-1983) y del magnífico equipo de colaboradores que le asistía radicó en ofrecer al público mayoritario un producto de una sofisticadísima estructura argumental pero con un lenguaje sencillo, diáfano y preciso. Las soluciones empleadas para atraer la atención del lector, para potenciar su interés, el modo de utilizar el suspense y la sutil combinación entre aventura y humor constituyen un maravilloso legado al que acuden generación tras generación de lectores e innumerables aspirantes a narradores.

Todos tenemos una aventura de Tintín favorita. Para unos puede ser Las joyas de la Castafiore por su aguda reflexión de los medios de comunicación de masas, para otros El loto azul y su descripción de los mecanismos que emplean los paises colonizadores. En El secreto del Unicornio encontramos una de las secuencias más maravillosas de la historia del medio cuando se entrelazan con precisión matemática y quirúrgica el vehemente relato del Capitán Haddock sobre su antepasado luchando contra los piratas y el flash-back de la batalla; son 14 páginas asombrosas, de una magia y sabiduría expositiva sin precedentes. También se recuerdan las persecuciones de La isla negra o la maravillosa secuencia de Objetivo: la Luna donde el profesor Tornasol parece hacer “el indio”, escena rematada por una splash-page asombrosa.
La serie nació en el semanario Le Petit Vingtième en enero de 1929. Consta de 23 aventuras y un álbum en estado embrionario titulado Tintín y el Arte-Alpha que Hergé dejó inacabado por su muerte en 1983.
Durante su historia, esta saga se publicó también en revistas como Coeurs Vaillants, L’Écho Ilustré, Le Soir jeunesse y, a partir de la historia El templo del Sol, en Le Journal de Tintin. Además desde 1930, la editorial Casterman publica en el mercado franco-belga los álbumes de la serie de los que ha vendido más de 230 millones de ejemplares en más de un centenar de lenguas de todo el planeta.

Otro aspecto destacado de esta obra es su inspirado elenco de secundarios donde quizás se pueda lamentar la escasez de personajes femeninos.
Tintín va siempre acompañado de un perrito blanco llamado Milú curioso, entrometido y valiente que le sirve de confesor y confidente. El capitán Haddock, un marino retirado borracho, colérico, leal y de gran corazón, es el contrapunto ideal al joven periodista de corazón puro y grandes ideales que protagoniza la serie. Los policías Hernandez y Fernandez, torpes e ingenuos, el profesor Tornasol es un científico brillante pero fuera de este planeta, la exuberante diva de la ópera Bianca Castafiore o Nestor el mayordomo de modales británicos, todos constituyen una suerte de familia que aparecen y desaparecen según lo demande el guion. Los malvados no se quedan atrás a la hora de impactar al lector de turno, desde Rastapopoulos al Coronel Sponsz forman un elenco variado, siniestro y con personalidades llenas de matices.

La influencia de esta serie en todo el cómic posterior es descomunal. Una corriente del cómic franco-belga nace del estilo de dibujo aplicado en esta serie, se llamó línea clara. Son innumerables los artistas que reconocen su deuda con Hergé y compañía; desde Jason Lutes a Daniel Torres, de Yves Chaland a Vittorio Giardino y también el noruego Jason.

Por último es obligatorio rendir un pequeño homenaje a los artistas que ayudaron a Hergé a realizar esta monumental saga, encarnado por el trío de autores, Edgar Pierre Jacobs, Bob DeMoor y Jacques Martin que luego triunfarán con sus propias series.

Astérix el Galo
René Goscinny y Albert Uderzo
(1959-1977)

Estamos en el año 50 antes de Jesucristo. Toda la Galia está ocupada por los romanos… ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste al invasor. Y la vida no es fácil para las guarniciones de legionarios romanos en los reducidos campamentos de Babaorum, Aquarium, Laudanum y Petibonum… En aldea viven Astérix y sus amigos que resisten gracias a la fuerza sobrehumana que les otorga la poción mágica de Panorámix el druida. Una poción que le está vetada Obélix, el mejor amigo de Astérix, ya que cayó en la marmita cuando era pequeño y el efecto de la poción es permanente en él.

La serie Astérix el Galo nos narra las aventuras y viajes de Astérix, Obélix y su perro Ideafix, tan diferentes entre sí como inseparables. Astérix es bajito, delgado, inteligente, frio y siempre piensa antes de actuar. Obélix en cambio es alto, gordo, simple, sensible y primero golpea y después pregunta. Una fórmula que René Goscinny (1926-1977) y Albert Uderzo (1927- ) ya ensayaron en su obra anterior Oumpah-pah.

Uno de los puntos fuertes de la serie son los personajes secundarios que siempre son brillantes, ya sean personajes fijos como los habitantes de la aldea (el bardo Asurancetúrix, Abraracúrcix, Karabella, Ordenalfabetix, Esautomátix y Edadepiédrix) o de fuera (los piratas, que son un homenaje la serie Barbarroja, o la tripulación fenicia), además de algunos históricos (Julio César o Cleopatra) o los que solo aparecen en un álbum como los jefes de los campamentos romanos o las personas que conocen en su viajes. En los nombres de estos personajes vemos el enorme talento que tenía Goscinny para los juegos de palabras, aunque algunos se pierden en la traducción, lo mismo que algunos chistes. Además, los álbumes están plagados de personajes que son caricaturas de personas famosas, además en Astérix en Bélgica vemos homenajes a otros cómics.

Los álbumes de la serie se pueden dividir en dos tipos los que se desarrollan en la aldea y en los que los protagonistas emprenden algún viaje. Los que desarrollan en la aldea, les sirven a sus autores para criticar diferentes aspectos de la sociedad como el capitalismo salvaje, el turismo, la codicia, la manipulación de los medios y por regla general son un poco más adultos. En los que los personajes viajan, los autores hacen una sátira de los tópicos, aunque resulten anacrónicos, de esos lugares (España plagada de procesiones y toros, en Inglaterra siempre beben té y son muy educados, los alemanes belicosos, etc.) pero también lo hacen con las distintas regiones de Francia que visitan así que no es una serie que resulte chovinista.

Albert Uderzo es un dibujante excepcional brillante en todos los aspectos. Sus personajes son creíbles, expresivos y con unos diseños que reflejan su personalidad. Cada uno de los edificios, trajes, armas y barcos están construidos a la perfección y son históricamente consistentes. Los guiones de René Goscinny son originales, brillantes, divertidos y tan actuales que resisten mil relecturas.

Cualquiera de los álbumes guionizados por Goscinny es una buena opción para empezar, pero si me tuviera que decantar por alguno seria por La residencia de los dioses o por Obélix y compañía. Su muerte marcó el declive de la serie que nunca más recupero su nivel, ya que, Uderzo aunque es un excelente dibujante, carece de la mordacidad y capacidad de su compañero. Los nuevos autores hacen álbumes que no pasan de correctos, pero sin brillo y con personajes olvidables. Por suerte los 24 primeros siguen siendo joyas atemporales.

El teniente Blueberry
Jean-Michel Charlier y Jean Giraud
(1963-2007)

El western en forma de cómic tiene su máximo exponente en la serie El teniente Blueberry de Jean-Michel Charlier (1924-1989) a los argumentos y Jean Giraud (1938-2012) al arte.
Esta obra marca como pocas el paso de la bande dessinée para adolescentes a la dirigida a los lectores adultos. En su trayectoria podemos apreciar el cambio que su protagonista, un teniente de caballería del ejército de los Estados Unidos, realiza pasando de ser un joven pendenciero, valiente y altruista a convertirse en un rebelde maduro, cínico pero comprometido. En la etapa final de la serie Mike S. Blueberry es expulsado del ejército y se une a una tribu india desalojada de sus tierras, confinada en una reserva inhabitable y de la que escapan hacia un mejor destino. Los indios llaman a Blueberry, Tsi-Na-Pah (Nariz Rota) y en este ciclo se convierte en su jefe de guerra.

La serie principal se compone de 28 álbumes divididos en varios ciclos argumentales. Las primeras 23 historias están escritas por Charlier y dibujadas por Giraud. A partir del álbum 24 el dibujante se encargará tanto de escribir como de dibujarlas debido al fallecimiento del guionista. El álbum 28, titulado Apaches (2007) es un remontaje de varias historias anteriores con el añadido de escenas inéditas realizadas por Giraud y está considerado como un apéndice de la serie principal. En algunas fuentes separan los 5 álbumes finales de la colección original y los consideran como una segunda colección que bautizan como Mister Blueberry. Son las historias escritas y dibujadas en solitario por Jean Giraud.

A parte de este tronco principal la serie cuenta con dos ramas secundarias más.
La primera lleva el título genérico de La juventud de Blueberry compuesta por 8 ciclos de los que el primero está realizado por los creadores originales, el segundo está escrito por Charlier y dibujado por Colin Wilson. A partir del séptimo álbum las riendas literarias las toma François Corteggiani con la ayuda artística primero de Wilson y después de Michel Blanc-Dumont con el que llegará hasta el álbum vigésimo primero.
La segunda rama se titula Marshall Blueberry y cuenta con los guiones de Jean Giraud y los dibujos de William Vance, los dos primeros álbumes, y Michel Rouge, el tercero y último.

El teniente Blueberry destaca por sus argumentos originales, por los desarrollos rocambolescos y por las conclusiones amargas que reflejan una concepción del mundo más acorde con la realidad de los adultos que la del público juvenil a la que en principio estaba destinada. Desde 1963 hasta finales de los 90 la serie va tomando un tono más amargo, más duro y más realista a medida que sus historias reflejan de manera crítica episodios históricos de la época y se llena de referencias a sucesos de la actualidad.

Desde un punto de vista narrativo y artístico, la parte central de la serie – que va del sexto álbum titulado El caballo de hierro al 20 de título La larga marcha – suponen uno de los momentos más brillantes de la historia del cómic donde un inspiradísimo Jean Giraud demuestra todo su talento como narrador clásico e incorpora hallazgos formales de su otra encarnación artística conocida como Moebius. Norma Editorial está editando una colección integral de la serie que supone una buena manera de descubrir esta obra maestra del cómic europeo.

Valerian y Laureline
Pierre Christin y Jean-Claude Mézières
(1967-2013)

En el siglo XXVIII, Valerian es el mejor agente del servicio espaciotemporal, una agencia de Galaxity (centro del imperio terrestre) encargada de velar por la seguridad de la Tierra y que nadie altere su pasado. En su primera misión conoce a Laureline que se convierte en su compañera y muchas veces en la voz de la razón.

En la serie Valerian y Laureline de Pierre Christin (1938- ) y Jean-Claude Mézières (1938- ), las tramas relacionadas con los viajes temporales pronto dejan paso a las historias más parecidas a la space-opera, aunque un cabo suelto, o falta de previsión, de la primera aventura larga provocará que la serie tenga que enfrentarse a una encrucijada durante los años ochenta. Que se solventará en los dos dípticos, publicados en esa década, que suponen el cénit de la colección (el primero formado por Metro Chatelet, dirección Casiopea y Estación Brooklyn, fin de línea el Cosmos y el segundo por Los espectros de Inverloch y Los Rayos de Hypsis). Hasta este momento los álbumes se podían dividir en dos tipos: los que contenían viajes temporales y los que contenían viajes espaciales, es por eso que los recopilatorios de Norma tienen ese orden aparentemente tan extraño; siguieron el elegido por Christin y Mézières que separaron la serie entre historias espaciales y temporales, así en los dos primeros integrales no hay viajes temporales. Los cuatro últimos álbumes de la serie sirven para atar los cabos sueltos dejados durante tantos años y dar un cierre “definitivo” a la trama.

Valerian y Laureline es una serie brillante tanto a nivel gráfico como argumental. Christin crea una saga de aventuras espaciales que no son ajenas a los problemas de su momento de aparición, reflejando los problemas de esos años. Es una serie con múltiples capas de lectura. Cualquier lector avezado podrá ver críticas al imperialismo, el racismo, la religión, los regímenes totalitarios, el tráfico de armas y defensas a la ecología, la tolerancia, la igualdad de derechos, etc…

El otro punto destacado de la serie es como Christin y Mézières, con la ayuda de Évelyne Tranlé al color, se convierten en unos demiurgos que diseñan un universo tan variado como sorprendente. Cada planeta posee una flora y fauna únicas, al igual que las razas que los habitan o las ciudades que visitan. Nos regalan especies memorables como los Shinguz, el transmutador gruñón de Bluxte o los Glapum´tianos. Su influencia no solo se puede ver en artistas europeo, sino que traspasa fronteras y autores americanos como Howard Chaykin, Gil Kane o Walter Simonson se “inspiran” en sus diseños. Su influencia llega incluso al cine donde George Lucas fusila sus diseños sin pudor en las tres primeras entregas de Star Wars, desde el Halcón Milenaria, hasta la carborita pasando por el bañador de Leia. Todo lo vimos antes en Valerian y Laureline.

El motor de la serie es la relación entre Valerian y Laureline. Valerian en un primer momento se asemeja al prototipo de héroe de la BD más clásica, pero pronto vemos que es un héroe con los pies de barro. No es el más listo, ni el más valiente, tampoco es intachable ya que le vemos borracho o con otras mujeres, pero si es el más leal a su compañera. Laureline lejos del prototipo de la novia-rehén del protagonista se convierte en la heroína de la serie sin discusión. Es valiente, decidida, capaz de saltarse las ordenes si son injustas y es la voz de la razón de la pareja. Es uno de los primeros personajes femeninos de verdad de la BD. No hay que olvidar que la serie se creó poco antes del mayo del 68 y ella encarna a esas mujeres que lucharon por sus ideales.

Las aventuras de Spirou y Fantasio
André Franquin
(1946-1969)

Spirou es una palabra valona que significa ardilla, pero también significa listo y despierto lo que define al protagonista de la serie. Spirou y Fantasio es una colección que a lo largo de su longeva historia ha tenido varios autores, pero hay uno que brilla por encima del resto: André Franquin (1924-1997). La serie Las aventuras de Spirou y Fantasio fue creada en 1938 por Rob-Vel para la revista Le Journal de Spirou y se encargó de ella hasta 1943, cuando pasa a las manos de Jijé, que crea a Fantasio. Y llegamos al año 1946, cuando Jijé le cede la serie a un joven Franquin que la convertirá en una obra maestra y el gran referente del cómic de aventuras juvenil junto a Tintín y Astérix. Es una serie que en muchos sentidos es la competencia directa de Tintín ya que ambas eran las colecciones estrella de una revista y una editorial, además eran la cabeza visible de una corriente de dibujo: la escuela de Marcinelle, con un estilo más caricaturesco y desenfadado que se contraponía con la línea clara imperante en la revista Le journal de Tintín.

Los primeros episodios eran historias cortas y gags como en su inicio, pero todo cambia con Hay un brujo en Champiñac, la primera historia larga. Este álbum le dio el tono y el carácter a la serie, pero sin perder de vista los gags y el humor que lejos de desaparecer se vuelven más brillantes e ingeniosos. El lema de la serie con Franquin podría ser “Aprende a esperar lo inesperado”, con un maravilloso punto de locura fruto de la imaginación más desbordada. Así que puedes esperar que pase cualquier cosa, nada es imposible en esta serie, desde descubrir las descacharrantes ocurrencias de Fantasio, los locos inventos del Conde de Champiñac, los torpes y megalómanos planes de Zorglub, viajeros de Mesozoico hasta disfrutar el Marsupilami, la criatura más carismática y divertida que se ha creado en el cómic. Los personajes secundarios son la clave de las historias y siempre le roban el protagonismo a Spirou.
Las historias son básicamente aventuras humorísticas que se desarrollan por el mundo conocido y países inventados. Están repletas de giros argumentales, pero con toque de otros géneros como la ciencia-ficción, suspense, policíaco e incluso un falso documental.

Contó con la ayuda de varios guionistas como Greg y es con él cuando la serie empieza a reflejar la realidad, así en El Prisionero de los 7 budas y en QRN en Bretzelburg tenemos críticas a la Guerra Fría. Estos reflejos críticos con la realidad siempre han sido uno de los puntos más interesantes de la BD clásica, que le otorgaban distintas capas de lectura. Junto a Greg, Franquin creó los dos álbumes que tal vez sean el cenit de la colección: Z como Zorglub y El retorno de Z, un díptico que es un compendio de lo mejor de la etapa de Franquin y que nos trajo un villano inolvidable.

Franquin es uno de los mejores dibujantes de la historia del cómic, a pesar de no tener un estilo realista, es capaz de dibujar cualquier cosa que se proponga y hacerlo perfectamente con una expresividad y dinamismo espectacular.

Los autores que han seguido la colección durante todos estos años a pesar de realizar álbumes brillantes no han podido igualar la genialidad del maestro, nadie podría hacerlo.

La mejor opción para empezar la serie en nuestro país es el segundo integral de la edición actual de Dibbuks que es donde aparecen las historias que nos presentan los elementos básicos de la franquicia, pero cualquier otro álbum que lleve el nombre de Franquin en la portada es más que recomendable y no solo de la serie Spirou sino de cualquiera de sus obras.

20 OBRAS IMPRESCINDIBLES

Thorgal
Jean Van Hamme y Grzegorz Rosinski
(1977-2018)

La fantasía heroica europea tiene su referente en esta serie publicada en la revista Le journal de Tintín y que se ha recopilado en más de 35 álbumes. Jean Van Hamme (1939- ) y Grzegorz Rosinski (1941- ) parten de la mitología escandinava para tejer un universo a medio camino entre la edad media y los mundos imaginarios de la ciencia ficción. Thorgal y su familia; su mujer Aaricia y sus hijos Jolan y Loba, buscarán la paz y la estabilidad en un mundo en constante conflicto. Los primeros 23 álbumes son extraordinarios.

Comanche
Michel Reigner (Greg) y Hermann Huppen
(1969-2002)

La serie El teniente Blueberry tiene en Comanche su principal rival a la hora de encabezar el podium imaginario de mejor western en cómic de la historia. Tanto Greg (1931-1999) como Hermann Huppen (1938- ) tejen a lo largo de 10 álbumes una epopeya colectiva centrada en un puñado de personajes carismáticos, complejos y enormemente humanos. La trilogía de Los lobos de Wyoming – compuesta por los álbumes tres al cinco – marcan un hito en la historia del medio. A partir del undécimo tomo Michel Rouge se encarga del dibujo y la serie decae tanto gráfica como temáticamente.

Gil Jourdan (Gil Pupila)
Maurice Tillieux
(1956-1978)

Maurice Tilleux (1921-1978) es el tercer mosquetero de la BD más clasica, junto a Hergé y Franquin. Su serie principal titulada en francés Gil Jourdan narra las aventuras de un detective privado que intenta resolver casos realmente intrincados. Le secundan un exconvicto llamado Libélula y Cerecita su secretaria. El inspector Corrusco, torpe e irascible, resulta a menudo más un problema que parte de la solución.
El talento gráfico-narrativo de Tillieux y la combinación perfecta de aventura y humor, constituyen los puntos fuertes de la serie. Se han publicado 16 álbumes de la colección regular, agrupados aquí en 4 tomos integrales por Planeta.

Blake y Mortimer
Edgar Pierre Jacobs
(1946-2018)

Edgar Pierre Jacobs (1904-1987), ayudante durante muchos años de Hergé, realiza su serie Blake y Mortimer con las mismas premisas que su maestro y compone una obra que se convertirá en el paradigma de la línea clara. Los dos protagonistas, un militar y un científico, ambos británicos se enfrentan a misteriosos complots a medio camino entre el thriller y la ciencia ficción. La serie original consta de 12 álbumes de los que La marca amarilla y El caso del collar destacan poderosamente. Tras la muerte de su creador, otros autores han continuado la serie con desigual resultado.

El Incal
Alejandro Jodorowsky y Moebius
(1980-1988)

El Incal es una odisea futurista, un camino de descubrimiento y de redención que emprende a regañadientes un personaje terrenal para acceder a un estadio superior de consciencia.
Es una serie con guion de Alejandro Jodorowsky (1929-) magnificada por el diseño, por la narrativa gráfica y por el arte absolutamente espectaculares ofrecidos al asombrado lector por este genio del cómic que fue Moebius; alter ego del artista Jean Giraud. El Incal empezó su andadura en la revista francesa Métal Hurlant en diciembre de 1980. Se publicaron 6 álbumes.

Johan y Pirluit
Peyo (Pierre Culliford)
(1946-1970)

Son historias de fantasía medieval humorística para todos los públicos que mezclan relatos de caballería, cuentos de hadas y fabulas. En el tercer episodio largo se produce el debut de Pirluit, el contrapunto al héroe perfecto que representa Johan, y es con su aparición cuando la serie despega. En 1958 se publica La flauta de seis agujeros donde debutan los pitufos; unos personajes secundarios que pronto tendrían gran repercusión. Su éxito haría que Peyo (1928-1992), pseudónimo de Pierre Culliford, abandonará sus otras series para centrarse en ellos. Una pena porque Johan y Pirluit tenía un encanto especial.

Gastón Elgafe
André Franquin
(1957-1991)

Gaston Lagaffe es una serie donde Franquin demostró su maestría para el humor. Son historias de una sola página que se desarrollan en una oficina (al principio era la redacción de Spirou y apareciendo Fantasio como secundario) donde Gastón, un Peter Pan, rey de la pereza y sin ningún interés en cumplir con su trabajo, provoca el caos con sus inventos y ocurrencias. En Gastón Elgafe, a la vez que su personaje adquiere más personalidad, se ve la evolución del sentido del humor de Franquin que cada vez se vuelve más negro y ácido.

Iznogud
René Goscinny y Jean Tabary
(1962-2011)

Iznogud quiere ser Califa en lugar del Califa y para ello conspira junto a su fiel Dilá Lará para derrocar a Harún El Pussah. Nunca lo consigue, pero siempre lo vuelve a intentar con planes cada vez más descabellados.
Con esta premisa tan simple, René Goscinny y Jean Tabary (1930-2011) nos dieron decenas de historias tremendamente divertidas, llenas de juegos de palabras e ideas locas. A la muerte de Goscinny, Tabary asumió las tareas de guionista y siguió con la serie sin que perdiera nivel, pasando de las historias cortas a largas.

Los pasajeros del viento
François Bourgeon
(1979-1984)

Es una serie de aventuras históricas desarrollada en Francia en el s. XVIII. Nos cuenta la historia de Isa y sus viajes en un barco en el que viaja de incógnito. eE sus aventuras conocerá África y será testigo del terrible tráfico de esclavos. Consiguió que el género de aventuras se volviera adulto y las mujeres se convirtieran en heroínas de pleno derecho. Isa es una de las mujeres más memorables de la BD. Somos testigos de su lucha contra el machismo imperante. Imposible no quererla. François Bourgeon (1945- ) ha realizado ocho álbumes de la serie y están previstos dos más.

La búsqueda del pájaro del tiempo
Serge Le Tendre y Régis Loisel
(1983-1987)

Es la obra que marca un antes y un después en la BD de fantasía heroica. Todas las obras posteriores no se entienden sin esta. Una obra que se aleja de los tópicos de Tolkien y de la mitología nórdico-celta que imperaban en la época. Para ello crean un mundo poblado de las criaturas más increíbles donde desmitifican al héroe clásico, mostrándolo en su vejez y presa del desencanto. La aventura y la fantasía se mezclan con el humor y un toque de picardía. Serge Le Tendre (1946- ) y Régis Loisel (1951- ) realizaron un primer ciclo de cuatro tomos.

Las ciudades oscuras
Benoît Peeters y François Schuiten
(1983-2010)

Cada álbum es independiente, pero forma parte de un universo cohesionado. François Schuiten (1956- ) edifica las ciudades más majestuosas que se puedan imaginar, convirtiéndolas en un protagonista más. En ellas, un suceso imposible de explicar por la ciencia cambia la vida del protagonista que desarbolado por el suceso trata de sobrevivir. Es una serie que bebe de Julio Verne, el steampunk, Jorge Luis Borges, Franz Kafka y mil referencias más, pero en la que Benoît Peeters (1956- ) nos habla esencialmente de la condición humana. Se han publicado 12 álbumes y varios libros especiales.

Las torres de Bois-Maury
Hermann
(1984- 2012)

Posiblemente es el mejor cómic histórico que ha dado la BD y la obra más redonda su creador. Toda la experiencia que el belga Hermann Huppen había acumulado colaborando con Greg en series como Comanche y Bernard Prince y luego como autor completo en Jeremiah, se puso al servicio de esta serie, algo que mezclado con su mejor momento como dibujante crean una obra única. Una novela-rio que a lo largo de los primeros diez álbumes nos nuestra el viaje físico y espiritual de Aymar y Olivier en una Edad Media que nunca se había mostrado tal real y cruel. La serie consta de 15 álbumes.

La tetralogía del monstruo
Enki Bilal
(1998-2007)

Las historias de Enki Bilal (1951- ) siempre se desarrollan en un futuro cercano para poder alejarse del actual. Pero siempre dando una visión crítica.
El germen en este caso es La guerra de los Balcanes con sus luchas político-religiosas, pero también hay críticas a el mundo del arte, los medios, etc. Pero además hay espacio para una gran historia de ciencia-ficción compleja y críptica donde el amor juega un papel vital por su capacidad de redimir a las personas. Todo ello con un dibujo de primer nivel.

Las extraordinarias aventuras de Adèle Blanc-Sec
Jacques Tardi
(1976-2007)

Jacques Tardi (1946- ) hace gala de toda su inventiva en esta serie que sirve de homenaje a las novelas folletinescas de principios del s.XX. Se desarrolla en París entre los años 1911 y 1922. Por ella pasan los más diversos personajes propios del folletín: científicos locos, villanos megalómanos, sectas, policías de pocas luces, etc. Pero por encima de todos ellos brilla Adèle, una mujer fuerte, decidida y que no se detiene ante nada. Son aventuras en estado puro con un punto de locura. La serie se compone de nueve álbumes.

Lucky Luke
René Goscinny, Morris y otros
(1946-2018)

La serie Lucky Luke, creada por el dibujante Maurice de Bévère (1923-2001), más conocido por Morris, empieza a volar cuando René Goscinny toma las riendas del guion, a partir de la novena historia. Son una cuarentena de aventuras donde un cow-boy flemático, altruista y valiente cabalga con su caballo Jolly-Jumper en busca de aventuras. Este western paródico es uno de los mejores cómics humorísticos de la historia y álbumes como Western Circus, Calamity James o El caballero blanco son un auténtico monumento a la carcajada. Hasta el 2017 se habían publicado 79 álbumes de la serie.

Blacksad
Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido
(2000-2013)

Blacksad es un producto francés realizado por artistas españoles; Juan Díaz Canales (1972- ) y Juanjo Guarnido (1967- ) Blacksad es una serie de animales antropomórficos que no son nada amables ni simpáticos. Blacksad es puro género negro y también es un repaso histórico a una época concreta; la de los años 50 y a un lugar determinado; Estados Unidos. Blacksad es una bande dessinée combinada con la mejor estética Disney. Blacksad es muy retro y extremadamente moderna. Blacksad son 5 álbumes a cuál mejor. Blacksad es una pasada.

El Garaje Hermético
Moebius (Jean Giraud)
(1976-1980)

El Garaje Hermético – junto con Arzach – rompió el techo del cómic europeo. Supuso una revolución estética y filosófica de la que muchos otros autores de todo el mundo se beneficiarán a partir de su publicación.
El arte de Jean Giraud/Moebius brilla como nunca en esta aventura fantástica dibujada en un blanco y negro asombroso y escrita a golpe de improvisación. Y sin embargo, como recalcó en su día en un prólogo un asombrado Jodorowsky; ¡Todo encaja!.

Los náufragos del tiempo
Jean-Claude Forest y Paul Gillon
(1974-1989)

Los naúfragos del tiempo de Jean-Claude Forest (1930-1998) y Paul Gillon (1926-2011) es uno de los grandes referentes de la ciencia ficción europea. La acción se sitúa en el año 2990, en una era convulsa donde un grupo de científicos sacan de su hibernación de 1000 años a Christophe. A finales del siglo XX sus habitantes hibernaron una pareja para preservar la humanidad en peligro. Chris emprende la búsqueda de su compañera Valérie, perdida en algún confín del universo, acompañado por la impulsiva y enamorada Mara. La serie consta de 10 álbumes y a partir del quinto Gillon se encarga también de los guiones.

Sambre
Yslaire (Bernard Hislaire)
(1986-1996)

Aunque el primer álbum contó con guion de Yann, la obra es de Yslaire (1957- ). Es un drama romántico que bebe de los folletines del siglo XIX. En medio de la revolución francesa de 1848, Bernard Sambre y Julie se enamoran. Pero se trata de un amor imposible ya que pesa sobre él la maldición que persigue a sus familias. El color es una obra maestra que hace que las emociones florezcan. Después de los cuatro primeros álbumes Yslaire continuó la historia de manera innecesaria, ya que era perfecta.

Lupus
Frederik Peeters
(2003-2006)

Lupus es un cómic de ciencia ficción sobre dos amigos, sobre el fracaso y sobre las obligaciones que comporta el hecho de seguir vivo. Parece un triángulo amoroso y en realidad es el relato de una bellísima amistad. Contiene además uno de los finales más conmovedores que se recuerda y es, también, un prodigio de dibujo y fluidez narrativa. Frederik Peeters (1974-) saca lo mejor que tiene dentro y tomando como referencia a sus maestros (Pratt, Mézières, Moebius, Carlos Giménez…) llega a un punto de madurez artística que lo convierte en uno de los autores más importantes del cómic europeo.

EPÍLOGO

En el capítulo de ausencias nos ha dolido especialmente no incluir ninguna obra de la editorial Vaillant como Ragnar le viking de Jean Ollivier y Eduardo Teixeira Coelho o Rahan de Roger Lecureux y André Chéret. Tampoco nos han cabido obras de L’Association; editorial que tanto ha contribuido a la renovación de la BD en las últimas décadas.
El lector asiduo echará de menos a autores como Jijé, Jacques Martin, Yves Chaland o Christophe Blain y a obras como La guerra de las trincheras de Jacques Tardi, Buddy Longway de Derib, Philemon de Fred, The long tomorrow de Dan O’Bannon y Moebius, Las 7 vidas del Gavilán de Cothias y Juillard o Los combates cotidianos de Manu Lacernet. Seguramente las incluiremos si hacemos una segunda parte…

Pero a pesar de todo nos sentimos cómodos con este listado que lo único que pretende es dar pistas, servir de puerta de entrada al lector curioso para que se aproxime y descubra el maravilloso mundo de la bande dessinée.

Salut!

Una lista elaborada por: Alejandro Ugartondo, Diego García Rouco, Raúl López y Tristan Cardona.
Textos de: Diego García Rouco y Tristan Cardona
Imagen de portada: Miguel Ángel Crespo

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Tom
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Tom

Defendible pero cuestionable lista, la ausencia de gigantes como Joann Sfar, ni tan siquiera mencionado en ausencias o con una obra capital como La Mazmorra, me parece gravísima, incluso para ilegitimar el ingente trabajo de recopilación que os habéis marcado. E incluir Blacksad (bastante cuestionable catalogarlo de BD, más allá de querer meter una obra patria en la lista a la fuerza) para dejar fuera a gente como David B, Bastien Vives o Riad Sattouf… pues tres cuartos de lo mismo.

Save
Lector
Save

Blacksad es publicada originalmente por una editorial francesa para el mercado francés. Si Blacksad no es BD, entonces Predicador no es comic americano.

David For President
Lector
David For President

No sólo es BD, sino que posiblemente sea la BD “para el gran público” (entiéndase a los gamberros de L’Associattion como algo más alternativo) más perdurable de los últimos años. Lo que viene siendo un clásico moderno, vaya.

David For President
Lector
David For President

Os habreis quedado a fusto, espero.

Más allá de elecciones y ausencias (yo habría elegido Partida de Caza por encima de cualquier otra obra de Bilal, y Las 7 Vidas del Gavilán es una ausencia demasiado notable como para no llamar la atención), el artículo es de los de guardar, imprimir y revisar de vez en cuando.

Felicidades y gracias por artículo, tan brillante como necesario.

Winch Thorgal
Lector
Winch Thorgal

Supongo que Hugo Pratt y Corto Maltés no lo consideráis BD ¿no? Porque si es BD, no se explica su no inclusión en esta relación.

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Lector
Save

En el artículo pone mercado franco-belga. Corto y casi todo lo que publico Pratt es originalmente mercado italiano.

Winch Thorgal
Lector
Winch Thorgal

Tengo entendido que fue Casterman quien publicó todo su Corto Maltés, con la excepción de la primera aparición de La balada, que lo hizo por primera vez en Sgt. Kirk, y Casterman no es italiana. Pero puedo estar equivocado.

Jose Manuel
Lector
Jose Manuel

No te equivocas. Salvo su primera aparición, el resto se publico en la revista Pif Gadget, y luego fue recopilado en albunes por Casterman.

Diego García Rouco
Autor

Corto no está al ser su origen italiano. Somos conscientes de que después de la serialización de La balda del mar salado en Sto. Kirk paso a publicarse en Pif Gadget hasta el 1973. A partir ese momento pasó por varias publicaciones como las revistas italianas Linus o Corto Maltesse.
Tendremos que hacer una lista con los mejores Fumetti.

batlander
Lector
batlander

Tampoco está Ken Parker xDDD

Tristan Cardona
Autor

batlander,

las recomendaciones son sobre BD; cómic franco-belga, no sobre cómic europeo. Ken Parker es cómic italiano de autores italianos, publicado por una editorial italiana; fumetti.

Winch Thorgal
Lector
Winch Thorgal

Náá, es una broma privada entre Batlander y yo

batlander
Lector
batlander

Nos une nuestra pasion por Ken Parker xDDDDDDD

Tristan Cardona
Autor

Winch Thorgal,

si, ya me lo han chivado. Soy un poco lento… XP

Jack Dharma
Lector
Jack Dharma

¿El mismo argumento para incluir Blacksad no era válida para Corto Maltés? Tan sólo ‘La balada del mar salado’ fue editada en Italia, el resto de la obra fue editada por una editorial francesa para el mercado francés.

En cualquier caso, también echo muchísimo en falta las correspondientes menciones a Joan Sfar y David B.; obviar ‘La ascensión del gran mal’ me resulta hasta ofensivo

Save
Lector
Save

Corto se empieza a publicar en Italia y al menos a mi gusto ese es el criterio que deberia contar. De todas formas me.gustaría saber porque hay problema en considerar a Blacksad y no, por ejemplo, a Enki Bilal u obras de Jodorowsky.

Y sí, se echa en falta a Sfar y cía, pero es que una lista de 25 del comic franco-belga, es obvio que ibam a haber ausencias notorias.

Jack Dharma
Lector
Jack Dharma

No, si comparto la decisión de considerar ‘Blacksad’ como BD, pero respondiendo a ese mismo criterio, y 11 historias de 12 publicadas por una editorial francesa en el mercado francés, ‘Corto Maltés’ ha de ser considerado BD antes que fumetti

Save
Lector
Save

Sí, si entiendo tu criterio y es probablemente el más lógico, pero para mí prima la primera aparición.

Jack Dharma
Lector
Jack Dharma

Tampoco quisiera desmerecer vuestro trabajo, habéis realizado una labor soberbio; muchas gracias

batlander
Lector
batlander

Pues muy buena lista. Merece la pena intentar completarla. A mi me dio el ramalazo de llegar a tener al menos 50 de la de 100 imprescindibles de Bedetheque (en la que estos 25 están practicamente incluidos) y lo he agradecido enormemente. Muy buen articulo de los tres tambien.

Por cierto, decir que segun me han dicho igual hay integrales de Thorgal y una reedicion de Corto en color y B/N.

Winch Thorgal
Lector
Winch Thorgal

Sabes que Anita Blake y Arcanum no cuentan ¿verdad?

batlander
Lector
batlander

El jueves tampoco.

Ignacio
Lector
Ignacio

Entiendo que no se puede llegar a todo y que cada uno tendremos nuestra lista particular, pero a mí la ausencia de Jerry Spring me resulta insólita. Hay otras ausencias que puedo entender, pero lo de Jijé me parece inexplicable.

AlbierZot
Lector
AlbierZot

Magnífico artículo. Bien por los Náufragos del Tiempo. Y hablando de Corto, ¿sabéis si hay intención de publicar la nueva edición de Rizzoli Lizard?

Tristan Cardona
Autor

AlbierZot

viendo la colección para quioscos de Todo Pratt con el Corto a color, dudo mucho que se publique esta edición… desgraciadamente. Pero nunca se sabe.

Tristan Cardona
Autor

En general, el criterio para incluir las obras en este artículo sobre la BD es de producción editorial y tradición cultural.
Corto Maltese es una serie italiana creada para la revista Sgt. Kirk en 1967 y que acabó publicándose en Francia, de acuerdo. Pero en todos los estudios de referencia aparece como fumetti y así la consideramos. Sería como la serie Alack Sinner que empezó a publicarse en Italia en la revista Alter Linus en 1975 y en Francia en Charlie Mensuel, pero que el consenso general la sitúa como obra argentina.
Blacksad es una serie de producción francesa, hecha para el mercado francés que está realizada por autores españoles pero que se gestó en Francia. Luego se vendió a otros países. Es un poco como Marshal Bass de los croatas Darko Macan e Igor Kordey que también es BD por ser claramente de producción francesa.

Yo al menos no había leído la lista de 100 indispensables de la Bedethéque aunque es una web de referencia que uso mucho, pero ahora que le he echado un vistazo me parece interesante aunque no comparto la opción de escoger solo un álbum de una serie. Nosotros hemos optado por considerar las series completas. Con sus altos y sus bajos. Y para mi Monster no es BD…

Respecto a las ausencias, en una lista de 25 es comprensible. Todos podemos encontrar obras fundamentales que no están presentes, pero creemos que las incluidas son imprescindibles para un lector no iniciado, que hay más… ¡Por supuesto! Y esto es lo bueno de la BD; que hay infinidad de posibilidades para todos los públicos. En el fondo con vuestras ausencias se podría hacer otra lista de 25 imprescindibles igual de válida.

Salut!

batlander
Lector
batlander

La lista de imprescindibles no se hace sólo con los primeros números, es valoración de la serie entera. Que solo salga el primer álbum debe de ser un error de la web. Luego, si quieres ver solo BD, arriba hay una prestado de elegir solo Franco-belga.

LECTOR FURIOSO
Lector
LECTOR FURIOSO

Grrrrrr… Lector Furioso estar Furioso… Hombrecitos de Zona Negativa no incluir Phillipe Druillet… Salambó ser el gran tebeo francés de los 80 para Lector Furioso…

También faltar Arno, Phillipe Caza y Vuillemin…

Lector Furioso DESTRUIR!!!!

TigreHobbes
Lector
TigreHobbes

A los que se quejan de que faltan obras que hagan una lista similar con los 25 americanos y el Domingo la comentamos entre todos. En fin. Es imposible que no falten en listas de este tipo por eso más que ver si falta alguna hay que ver si alguna sobra. Y a mi solo me sobra una, curiosamente mi favorita: Sambre. Yo la veo un peldaño por debajo del resto y eso que me gustan hasta las continuaciones de las que se reniega.