DESPEDIDA
«Piensa qué haría Norrin.»
Reseñamos el final de la miniserie que nos ha venido narrando los últimos días de Norrin Radd. Antes de adentrarnos en el último número de La Muerte de Estela Plateada, publicado como siempre por panini cómics, recordemos de dónde viene el equipo creativo de esta serie. El guionista Greg Pak es un veterano del mundillo, lleva su firma algunas de las historias más importantes de Hulk en este siglo, Planeta Hulk y su continuación Guerra Mundial Hulk, pero en estos tiempos su dedicación se ha visto orientada hacia trabajos de menor renombre, como la adaptación al cómic de la serie Supernatural o la reciente miniserie de Sam Wilson: Capitán América, que vio la luz a tiempo para la última aparición del personaje en la pantalla grande. Por su parte, el artista titular Sumit Kumar es un ilustrador con mucho menos recorrido, en cuya trayectoria destaca el proyecto Los Seis Dedos, de Image. Este es su primer trabajo juntos, y es casi innegable que nace para intentar aprovechar el empujón de la última aparición en la gran pantalla de una versión de Estela Plateada (véase el patrón), procedamos a juzgar como termina esta aventura.

La trama llega a su conclusión en mitad del clímax. La sangre de Galactus ha sido liberada y avanza de camino a la Tierra sin que Norrin o los Cuatro Fantásticos sean capaces de detenerla, mientras que Harmon, el villano de esta historia (un personaje original de la miniserie dedicada a Sam Wilson que mencionaba), cosecha el poder de la sangre para poder proclamarse vencedor en su cruzada contra todas las formas de vida alienígenas. En medio de todo esto, una Kelly Koh infundida con el Poder Cósmico es incapaz de salvar la vida de su madre, y debe decidir ahora qué camino recorrer.
El guion de Pak ha experimentado un pequeño bajón hacia el final de la serie, la resolución del suspense no ha estado a la altura de los instantes que la precedían. La historia toma aspectos de obras como Starship Troopers para construir una nada sutil alegoría entre la cruzada contra los seres alienígenas y el muy relevante discurso contra la inmigración y lo extranjero en general, pero con una ejecución patentemente inferior. Creo que la obra echa en falta parte del aspecto introspectivo que tiende a caracterizar las obras protagonizadas por Estela Plateada, el personaje siempre ha sido una vía de escape para las reflexiones más existenciales de los autores empezando por el propio Stan Lee. Con una versión del personaje considerablemente más cínica de lo habitual, la obra no parece tomar toda la ventaja que podría de este aspecto y al final acaba sintiéndose como una mera excusa para lograr un extra de sinergia entre pantalla y viñeta.

El arte de Sumit Kumar y Tiago Palma se siente… apresurado. Una vez más da la sensación de que Kumar (y Palma, aunque sea una incorporación tardía para intentar solventar la situación) se ve superado por los plazos de entrega, varias viñetas se ven simples en exceso y al borde de estar inacabadas. En el global de la serie el arte ha sido bastante inconsistente, con secuencias muy bellas -teniendo lugar frecuentemente en el espacio- y otras en las que discernir los detalles se vuelve complicado. Frank D’Armata es un colorista que tiende a colorear escenas como si estuvieran iluminadas casi hasta la saturación, con tonos muy claros y por eso pienso que le sienta mejor a dibujantes que usan un entintado prominente dominado por tintas sólidas que de alguna forma baje el brillo global de la página, algo que no sucede en esta obra.
En definitiva, un final decepcionante para una serie que apuntaba mucho mejor. Los primeros números de la miniserie hacían pensar que podíamos estar ante una historia que explorara partes desconocidas de Norrin, viendo una versión de él mucho más dada a la intervención, atormentado tras años y años de servir como heraldo de Galactus. Sin embargo, hacia el final la serie acumula demasiados elementos como para realizar una exploración en condiciones del protagonista, teniendo que ceder viñetas a personajes menos interesantes o menos desarrollados en la obra. La muerte de Estela Plateada debería ser un acontecimiento de peso en el universo Marvel, o al menos a nivel editorial, pero la manera en que se ha llevado a cabo parece destinada a hacer que el público pronto se olvide y para poder empujar una vez más algo de sinergia con las versiones de la gran pantalla de los personajes.
Lo mejor
• Norrin Radd.
Lo peor
• No es capaz de clavar el aterrizaje.
Decepcionante
Guión - 6.5
Dibujo - 5.5
Interés - 6.5
6.2
Un final decepcionante para una serie que apuntaba mucho mejor.









Esta serie se parece a cualquier peli d Alex de la Iglesia: principio intesante y que apunta buenas maneras. A medida que avanza la trama empieza a notarse que baja el nivel… y el final es un completo caos apresurado y sinsentido donde pasan cosas porque si y que se entiende poco y que lo que llega a entenderse es ridiculo e incoherente.
¡Sinergia mediática! ¡Ahora tenemos a LA SIlver Surfer y pronto debutará el Wonder Man
negroafrodescendiente! ¿Cómo no les va a gustar que los cómics se parezcan tanto a las películas y series de Disney?