SUFRIR EN SOLEDAD
«Nunca es demasiado tarde.»
Seguimos en este nuevo año reseñando el capítulo final en la vida de Norrin Radd. El pasado diciembre se publicó en formato grapa el tercer número de la miniserie de la mano, como no podía ser de otro modo, de panini cómics llegando de esta forma al ecuador de la serie, limitada a cinco números. Greg Pak es el encargado de hilar los últimos días de Estela Plateada y lo hace bebiendo mucho de sus trabajos previos para la editorial, principalmente su popular etapa al frente de la serie regular de Hulk. Tras dos entregas bastante sólidas, vamos a ver si Pak sabe dirigir la historia por un buen rumbo en la última entrega en aterrizar en nuestro país.

La trama continúa casi inmediatamente después de los eventos del número anterior, en el que fuimos testigos de los esfuerzos del joven ególatra y magnate Dennis Harmon, director de la empresa multinacional Eaglestar y con un papel importante en el Bureau estadounidense dedicado a enfrentar a los alienígenas en suelo norteamericano, por extraer una fuente de energía aparentemente inagotable de lo que parecía un cadáver errante de Galactus. Ante esto, resultó inútil la intervención de Norrin Radd para evitarlo y Estela Plateada ha quedado ahora apartado del conflicto. Mientras tanto, la agente Kelly Koh permanece en el centro de la acción habiendo capturado a Skaar. En este número, los 4 Fantásticos entran en escena para ayudar a Estela Plateada, pero puede que lleguen demasiado tarde.
El guion de Pak sigue, en mi opinión, por el buen camino. Las intenciones del autor neoyorquino quedan bastante claras tras tres entregas, Pak está creando una historia centrada en los temas de la relación entre la individualidad y la autoridad, y cómo esto afecta a la responsabilidad personal. Estela Plateada es el personaje titular dada su historia editorial, que durante décadas ha girado alrededor de una servidumbre que múltiples veces se ha saldado con fatales consecuencias. La introducción de Kelly Koh, una soldado en todos los aspectos prácticos, arealiza para tener una contrapartida a Norrin Radd que aún no haya alcanzado el grado de lucidez de este, y la serie parece ir dirigida a su catársis. La caracterización de los 4 Fantásticos tiene luces y sombras, por un lado sus acciones siguen a la perfección lo que cabría esperar y ello contribuye al disfrute del cómic, pero los diálogos no terminan de capturar la personalidad de los personajes.

En el dibujo, encontramos de nuevo al dúo formado por el dibujante Sumit Kumar y el colorista Frank D’armata. Con un número ambientado por completo en el espacio exterior, Kumar hace un gran trabajo con los escenarios en el interior y el exterior de naves y con las criaturas extraterrestres que encuentran los protagonistas humanos. Me ha gustado especialmente su interpretación de la Cosa, un personaje que no siempre resulta sencillo de ilustrar. Los colores de D’Armata, que no siempre me terminan de encajar, le sientan muy bien a una historia en este entorno y el acabado da por este motivo un salto de calidad.
En definitiva, una entrega sólida más de la que me parece una de las series más infravaloradas del año. Es cierto que no estamos ante una obra cúlmen para la editorial, ni siquiera para el personaje (no es tarea fácil con Estela Plateada) pero contiene la suficiente complejidad y buen hacer para resultar en un trabajo más que notable. El título de la miniserie hace que no queden demasiadas sorpresas de cara a cómo va a acabar la historia, pero veremos si Pak y compañía son capaces de clavar el aterrizaje.
Lo mejor
• La manera en la que avanza la historia.
• El dibujo de Kumar, en especial de La Cosa.
Lo peor
• Los diálogos de Los 4 Fantásticos no siempre funcionan.
Sólido
Guión - 8
Dibujo - 8
Interés - 8
8
Una entrega sólida más de la que me parece una de las series más infravaloradas del año.








