Llevo tiempo diciendo que soplan vientos de cambio en Marvel Comics, es muy fácil dejarse llevar por la tendencia derrotista y no ver los brotes verdes, por suerte, debuts como la nueva y esperada serie de Iron Man sirven para aportar algo de luz y sobre todo positivismo para los fans no solo de Tony Stark sino también de la editorial. Porque sí, parece ser que algo está pasando, que se han comenzado a dar cuenta que la forma de remontar es con buenas historias y que lo mejor para que esto pase es contar con grandes autores. El tiempo dirá si este lanzamiento es el inicio de algo más grande o un simple espejismo.
El anuncio del relanzamiento de Iron Man cogió con la guardia baja, la breve etapa anterior de Spencer Ackerman no había terminado de despegar – aunque a mi por novedosa me había encajado bastante bien – y con todo lo que se nos viene en los próximos meses con la nueva película(s) de Los Vengadores y que la serie está menos de veinte entregas según Legacy de su número 700 tocaba poner toda la carne en el asador y asignarle un equipo creativo de garantías. El escogido a los guiones para sorpresa de todos es Joshua Williamson quien ha tenido una evolución espectacular en los últimos años, ya nadie se acuerda de su estancia ramplona en Flash sino que mes a mes está construyendo una de las mejores etapas que se recuerdan al frente de Superman, y está dejando su sello con una fantástico etapa al frente de G.I.Joe. Aún no sabemos como, Marvel ha conseguido convencerle para unirse a sus filas – aunque sea compartido con DC – pero el caso es que desde luego, viendo su estado de forma quién mejor que el guionista del hombre de acero para escribir a Iron Man, visto en perspectiva, era una apuesta lógica. Respecto a su relación con Marvel Comics, en declaraciones incluidas en esta primera entrega comenta que ese gusanillo por volver a jugar con los personajes de las ideas nació en una visita al parque de atracciones Disneyland, comenta que había sido fan de sus cómics desde que de niño jugaba con las figuras de Secret Wars y que de todos los héroes su favorito era Iron Man, incluso, se hizo fotos con él en el parque de atracciones, en ese momento tomó la decisión de que tenía que trabajar para Marvel y a ser posible cumplir su sueño, escribir las aventuras de Tony Stark.
Sueño cumplido, ok, pero ¿qué nos ofrece? tras leer este primer número es inevitable que se esboce una pequeña sonrisa en nuestras caras, este es el Iron Man que esperabamos leer desde hace mucho tiempo, es una apuesta por lo clásico novedoso, es decir, tenemos a Pepper, tenemos a I.M.A., flirteos y Madame Máscara, pero a su vez, la trama se siente nueva, fresca, diferente, lo cual es de agradecer para aquellos que llevamos varios cientos de números leídos del personaje a nuestras espaldas. No querría añadir presión con este comentario pues estamos solo ante la primera entrega, pero es inevitable acordarse del tándem David Michelinie/Bob Layton al leer estas páginas, es como si su espíritu se hubiese imbuido en el cuerpo de Williamson y Carmen Carnero para ofrecernos una historia que perfectamente podría haber salido de su mente.
Carmen Carnero: De aquí al estrellato
Y ahí radica el otro gran acierto editorial, tu puedes hacer una fuerte apuesta por un guionista de relumbrón pero lo has de acompañar de un artista que esté en su sintonía, que su estilo se adecúe al tono de la trama, que aporte espectacularidad y por encima de todo narrativa. Y todo esto y mucho más lo ofrecen Carmen Carnero y el colorista Nolan Woodard quien suele ser el compañero habitual de Carmen un un criterio siempre excelente a la hora de dar una mayor explosividad si cabe a los lápices de la dibujante. Carmen, tras su paso por Extraordinaria Patrulla-X y anteriormente Capitán América se merecía el foco que le da ser la dibujante del relanzamiento de Iron Man, tenemos una suerte enorme de que haya sido la elegida para este trabajo.
Respecto a la trama, sin ánimo de incurrir en spoilers, I.M.A. está buscando a su propio Tony Stark para dar un salto en su capacidad para inventar “maldades” de ahí que liderados por Madame Máscara opte por secuestrar a personas con un alto coeficiente intelectual, uno de ellos, el ganador de los primeros premios Tony Stark por su desempeño como profesor y su innovación a la hora de enseñar, y ojo al dato de la corbata – guiño guiño – que me da que tenemos ahí tema medio plazo. El número concluye con un espectacular cliffhanger y que apunta será el que marcará el tono de esta nueva etapa, a todo esto, me parece un acierto enorme que se siga apostando por Melinda May que parece va a ser importante en esta etapa, todo de lo más prometedor.
En fin, como podéis ver, es para estar emocionado. Como indicaba al inicio, quiero creer que es el inicio de algo más grande, y que nos espera un futuro prometedor para los fans de Marvel Comics. Esperemos se cumplan nuestros mejores deseos.
Lo mejor
- Que Marvel haya podido captar para la causa a un guionista tan notable como Joshua Williamson
- El espectacular trabajo de Carmen Carnero y Nolan Woodard
- Que un personaje como Melinda May con tanto potencial tenga protagonismo
Lo peor
- Me habría gustado que recuperase la relación Tony/Pepper, tiempo habrá.














Desde luego tiene mejor pinta que la enésima deconstrucción del personaje en la que se queda sin su riqueza y tiene que demostrar que es mucho más que el dinero y la armadura, que es con lo que nos han dado la turra las últimas etapas.
Y todavía hay algún pope del mundillo creyendo que el cierre de la etapa Ackerman ha sido por una mano negra y no por algo tan sencillo como que tener un Pulitzer no te garantiza hacer buenos tebeos xD