Invencible: Tres son multitud

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Edición original: Invincible #31-35 + Pact #4; Image Comics.
Edición España: Agosto de 2008; Aleta Ediciones.
Guión: Robert Kirkman.
Dibujo: Ryan Ottley y Jason Howard.
Entintado: Ryan Ottley y Cliff Rathburn.
Color: Bill Crabtree.
Formato: tomo en rústica de 160 págs.
Precio: 15,00 €.

Tras echarle una mano a mi compañero José Torralba con el monográfico en dos partes (1 y 2) dedicado a V de Vendetta, este sábado recuperamos la normalidad con una colección habitual de esta sección: Invencible, obra de Robert Kirkman y Ryan Ottley. Desde su primera entrega, en Zona Negativa hemos tratado de comentar cada arco argumental de la que muchos consideramos como la mejor serie contemporánea de género superheroico, de forma que mediando un par de meses de retraso, en las líneas que siguen a continuación analizaremos Invencible: Tres son multitud, noveno tomo de la colección publicado en España por Aleta Ediciones.

Análisis argumental

Superado el chocante encuentro con su padre, y el descubrimiento de que fruto de su nueva vida, Nolan ha tenido descendencia con una nativa de un planeta alienígena, Mark trata de gestionar las consecuencias implícitas como buenamente puede: por una parte, el haber luchado contra los viltrumitas junto a quien en su día fue Omni-Man, contribuye a aumentar su confusión e incertidumbre respecto a la actitud y las buenas intenciones de su padre.

Por otra parte, Oliver –así se llama su hermanastro– parece haberse adaptado a la perfección a la tutela de Debbie Grayson, encantada por tener la posibilidad de cuidar al pequeño extraterrestre. Aprovechando la aparente tranquilidad, Mark acepta la oferta de Eve de modo que, junto a su novia Amber decide visitar la residencia de su joven superheroína, ubicada en África. Pero el improvisado fin de semana ocioso se ve interrumpido por la reaparición de un viejo enemigo: Angstrom Levy, quien parece decidido a amargar la existencia de Invencible. Por su parte, el misterioso comportamiento evidenciado por Robot-Man, encontrará por fin una sorprendente explicación…

Valoración personal

Verse sorprendido de forma ocasional por los acontecimientos narrados en cómics americanos en su vertiente más comercial resulta cada vez menos frecuente: diálogos trillados, situaciones repetitivas, macroeventos anunciados como trascendentales que finalmente se quedan en aguas de borrajas, muertes forzadas o resurrecciones efectistas, son el pan nuestro de cada día de aquellos aficionados que, pese a tener la vocación de continuar disfrutando de las aventuras de sus héroes preferidos, cada vez encuentran menos alicientes para ello. Ha sido necesaria la irrupción de un joven natural de Kentucky que todavía no ha cumplido los treinta años, para redescubrir la fórmula que garantiza el equilibrio casi perfecto de todos los elementos propios del género superheroico.

En Tres son multitud, Kirkman se centra en los intentos de Mark Grayson por conciliar sus facetas de joven universitario, y atribulado superhéroe. En este sentido, Eve y Amber parecen postularse como dos opciones sentimentales representativas de los derroteros que puede tomar su existencia, circunstancia que le creará más de un quebradero de cabeza ante la dificultad de discernir si debe decantarse por la opción racional o emocional, amenazado en todo momento por la posibilidad de herir las susceptibilidades de ambas jóvenes. En este tomo recopilatorio también se recupera una de las constantes de la colección: el recordatorio de las responsabilidades y peligros implícitos en la altruista vocación de su protagonista, todo un clásico del género, pero abordado desde una perspectiva claramente contraria a la corriente imperante en el cómic americano contemporáneo. Haciendo caso omiso de las supuestas bondades –o conveniencias– de la narración decompresiva, Kirkman se muestra como un guionista realmente detallista, hilvanando multitud de líneas argumentales de forma especialmente fluida y natural, de manera que paulatinamente, y casi sin que el lector lo advierta, asistimos a un profundo desarrollo y evolución tanto de los personajes, como de las tramas planteadas. Así, en sus guiones no parece tener cabida el azar ni la improvisación, haciendo gala de una planificación y sentido del ritmo encomiable a través de la inserción de sutiles detalles que, como ya ha demotrado en ocasiones anteriores, no tardará en desarrollar.



Otro elemento característico y diferenciador de esta serie radica en la utilización del humor como recurso presente de forma casi constante, siempre de un modo agradable y natural. Un recurso que, precisamente debido a su habitualidad, propicia un contraste brutal en cuanto se ve eclipsado consciente y premeditadamente por secuencias de acción cargadas de una violencia y dramatismo realmente impactantes. Por supuesto, no podemos olvidarnos de los diálogos, a través de los cuales disfrutamos de conversaciones realmente amenas, logrando que páginas repletas de talking heads no sólo no resulten aburridas, sino que se conviertan en algunas de las más destacadas y memorables de la colección. De este modo, sin prisa pero sin pausa, los autores contribuyen a dotar de profundidad relaciones interpersonales que, dejando a un lado las peculiaridades derivadas de los elementos fantásticos de la trama, resultan sorprendentemente creíbles y verosímiles.

El elemento paródico también está muy presente en las páginas de Invencible, y es que resulta inevitable pensar en determinados personajes cuando, unas veces a través del esbozo de sus principales características, otras, mediante su presencia expresa, irrumpen en escenas que sorprenden por su comicidad. Además, en esta entrega se justifica argumentalmente el protagonismo compartido por Spiderman e Invencible en las páginas de Marvel Team-up #14, guionizado por el propio Kirkman e ilustrado por Cory Walker, co-creador de Invencible. Una historia que, por cierto, puede disfrutarse en el tomo Marvel Monster: Marvel Team-Up #2, publicado por Panini Cómics durante el mes de septiembre.



A lo detallado con anterioridad se suma el impresionante trabajo realizado por Ryan Ottley –en mi opinión, de calidad muy superior a su predecesor–, quien en cada entrega de la serie reivindica el valor de un trazo claro y limpio, puesto al servicio de los guiones de Kirkman. Como el propio Ottley se encargó de especificar en la entrevista que tuvo la amabilidad de concedernos durante el pasado mes de febrero –consultar sección Enlaces de interés–, “Solía ocultar mis errores con detalles. Dibujar de forma más limpia demuestra lo que sabes, es muy difícil.”. Razón no le falta…

En cuanto a la edición española, Aleta Ediciones realiza un trabajo más que correcto, presentado el habitual formato de tomo recopilatorio encuadernado en rústica, con un tamaño ligeramente inferior al de un comic-book convencional. En este volumen, además de la cuarta entrega del prescindible crossover entre personajes adolescentes de Image Comics, titulado El Pacto, se incluye numeroso material extra, a través del cual el propio Robert Kirkman se encarga de comentar a los lectores diferentes aspectos del proceso creativo de Invencible, especialmente centrados en el diseño de personajes y portadas. Todo un valor añadido para quienes disfrutamos enormemente con este tipo de información adicional.

En resumidas cuentas, y aunque este comentario empieza a resultar un tanto cansino, por repetitivo, Invencible se antoja como la solución ideal para que aquellos que han perdido la fe en el género superheroico, recuperen el interés por el mismo a través de una colección claramente inspirada en los más ilustres referentes de la tradición americana. Y que, pese a presentar numerosos guiños y paralelismos con muchas de esas obras, se las apaña no sólo para actualizar los convencionalismos propios de estos tebeos, sino también para continuar sorprendiendo número tras número –ya van 35–, gracias a su inspirada combinación de momentos cómicos, épicos y dramáticos. Un tebeo sencillamente imprescindible. Y es que, a diferencia de Los muertos vivientes –la otra gran obra de Kirkman–, Invencible no parece correr peligro de agotar su discurso. Pero esa es otra historia que analizaremos dentro de un par de semanas…

Enlaces de interés

Zona Negativa entrevista a Ryan Ottley.
Página web oficial de Robert Kirkman.
Página web oficial de Ryan Ottley.
Sección de la web de Aleta Ediciones dedicada a Invencible.
Reseña de Invencible vol. 1-5: Auténticos desconocidos y miniseries anteriores.
Reseña de Invencible vol. 6: El primero de la clase.
Reseña de Invencible vol. 7: Cosas de la vida.
Reseña de Invencible vol. 8: Un mundo diferente.

Un saludo y hasta la semana que viene! (eso espero)

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Parasiempre
Parasiempre
11 octubre, 2008 13:36

Siempre me ha llamado mucho la atención esta serie. Kirkman me parece un guionista sobresaliente y en LOS MUERTOS VIVIENTES hace un trábajo excepcional pero, y lo digo con toda la sinceridad del mundo, no me he decidido a pillarme INVENCIBLE porque siempre pensé que Aleta perdería los derechos en dos días o que, por lo que fuera, no seguirían sacando la serie y, de repente, Norma o Planeta, por poner dos ejemplos, sacarían la megaedición….

Parasiempre
Parasiempre
11 octubre, 2008 13:57

Ya veo que ya van 9 tomos, me equivoqué, eso está claro.
Pues nada, habrá que ponerse a rectificar lo antes posible.

inquieto
inquieto
11 octubre, 2008 14:45

Esta serie es la única de supers que me genera emoción y mariposas en el estómago cuando me acerco a la librería.

Ricard Clau
Ricard Clau
11 octubre, 2008 17:22

Animado por las buenas críticas de todo el mundo, justamente este jueves pasado me llegó de Amazon el primer tomo de la Invincible Ultimate Collection, muy buena edición con un montón de extras y recopilandeo del 1 al 13 a un precio más que correcto.

Espero que no me decepcione su lectura :D, puede ser esta una buena opción para los que vean complicado conseguir los 9 tomos de Aleta.

coco
coco
13 octubre, 2008 15:07

jejeje, Ricard a mi también me llegó la semana pasada. Que buena compra, por cierto!