Ganadores concurso coleccionable Panini: Mes 2

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Ya tenemos a los tres ganadores del segundo concurso del coleccionable de Héros Marvel ofrecido por cortesía de Panini Comics quienes recibirán en cuestión de semanas en sus casas la tercera y cuarta entrega del coleccionable formadas por los volúmenes: Patrulla-X: La saga de fenix oscura y Iron Man: La segunda guerra de armaduras.

El nivel de los participantes ha sido bastante alto, asi que si no habeis sido uno de los afortunados no desespereis pues dispondreis de más oportunidades. Los nombres de los ganadores y con los que ya nos hemos puesto en contacto a través del e-mail que facilitaron son:

Rebeca Ibañez, con una reseña de La Patrulla-X: La saga de fenix oscura.
Pablo Ayuste, con una reseña de Iron Man: La segunda guerra de armaduras.
Eugenio David Alvarez Sanchez, con una reseña de La Patrulla-X: La saga de fenix oscura.

COLECCIONABLE MARVEL HÉROES 4 – PATRULLA-X: LA SAGA DE FENIX OSCURA por Rebeca Ibañez

El Fénix es un ave igual a los dioses celestes, que compite con las estrellas en su forma de vida y en la duración de su existencia, y vence el curso del tiempo con el renacer de sus miembros. No sacia su hambre comiendo ni apaga su sed con fuente alguna” – Claudio Claudiano

De ninguna manera podían llegar a imaginar unos jóvenes Chris Claremont y John Byrne que, en aquel verano de 1980, los que hasta entonces eran los autores revelación del momento, los que se habían hecho cargo de una colección moribunda para insuflarle nuevos y refrescantes aires de cambio, iban a convertirse de la noche a la mañana, en autores clave del medio, y la historia que acababan de dar por terminada, en pieza clave y referencia para todos aquellos tebeos que aún estaban por llegar a lo largo de la próxima década.

Han sido muchas las muertes que ha visto el universo Marvel a lo largo de su historia, especialmente de féminas célebres, como Elektra o Gwen Stacy. Sin embargo, ninguna dejó en el medio tanta huella como lo hizo en su momento la que se produce al finalizar “La Saga de Fénix Oscura”. No sólo por la muerte en sí, sino por la extraordinaria cadena de acontecimientos que acaban conduciendo a ésta. Claremont desarrolló, a lo largo de un buen número de episodios, un enrevesado puzzle, un castillo de naipes construido a base de pequeños detalles y cabos sueltos que, llegados al Uncanny X-Men 135, explotan en la cara del lector para hacerle ver que, en esta ocasión, es imposible el final feliz.

“La Saga de Fénix Oscura” nos narra el particular descenso de Jean Grey a los infiernos. De cómo los X- Men, un grupo compuesto por rarezas, seres marginados y atormentados, deben hacer frente a uno de ellos suyos. No un mutante, sino un ser querido, una compañera y amiga que ha sido corrompida por un poder imposible de controlar. Los mutantes se ven inmersos en esta ocasión en la mayor epopeya que jamás hayan vivido, alcanzando niveles cósmicos al llegar al final. El destino de varios universos estará en sus manos, pero el precio a pagar por salvarlos será demasiado elevado.

Claremont alcanza con esta historia su cénit como guionista. Después de cinco años probando y jugando con las teclas de la colección, es en estos momentos cuando la hace verdaderamente suya y sabe exactamente qué rumbo tomar para dejar al lector siempre con ganas de más. “La Saga de Fénix Oscura” se convierte, además, en el modelo a seguir por su escritor a partir de ese momento, pues se trata, sin lugar a dudas, de la mejor historia que jamás han vivido y vivirán los mutantes, y en ella reside la esquiva clave del éxito. Un perfecto tratamiento y desarrollo de los personajes, un control absoluto del tempo narrativo, algo de suerte y, no podemos olvidar, un dibujo a la altura. Porque si Claremont alcanza aquí la gloria, otro tanto ocurre con el canadiense John Byrne, un dibujante que, a pesar de desarrollar excelentes trabajos posteriormente, como “Días del Futuro Pasado”, “Los 4 Fantásticos” o “El Hombre de Acero”, jamás llegará a rozar el nivel que demuestra en estos números, en los que nos deja a la mejor Jean Grey jamás dibujada, y viñetas que han pasado a la historia, como la que protagoniza un Lobezno sediento de venganza al final del número 132. Un tándem creativo, el de Claremont y Byrne, que si ya forma parte de la historia del noveno arte es, en gran medida, por estos nueve números cargados de épica y dramatismo made in Marvel.

Después vendrían resurrecciones, clones, hijos, bodas y, de nuevo, fuego y muerte. Pero eso no cambia un ápice del valor de una historia como “La Saga de Fénix Oscura”. Una saga por al que jamás pasará el tiempo. Una saga que, como no podía ser de otro modo, es verdaderamente inmortal.

COLECCIONABLE MARVEL HÉROES 5 – IRON MAN: LA 2ª GUERRA DE ARMADURAS por Pablo Ayuste

ANTECEDENTES

The Invencible Iron Man fue una serie que vivió épocas de primera y otras etapas no muy recordadas. Todos conocemos el revival del personaje allá por los años 80, con una pareja de guionistas David Michelinie y Bob Layton y un dibujante novato llamado John Romita Junior, hijo de toda una leyenda. Este trío logro catapultar una serie medio muerta a lo mas alto. Tramas de espionajes, personajes bien definidos, nuevos secundarios y villanos, historias legendarias, sorpresas a cada número… nunca antes se había logrado un resultado tan espectacular, y todo ello con algo tan sencillo como que las historias girasen en torno a las raíces del personaje. Tony Stark era un plaboy millonario con una empresa puntera, un empresario lleno de debilidades y de eso tenía que tratar las historias, no de un superhéroe del monton peleando contra alielígenas o villanos de opereta.

Tras este trío de reyes, llegó Dennis O´Neil junto con Luke McDonnell, que supieron mantener el ritmo dejado. Nunca lograron brillar tanto como el equipo al que sustituían, pero lograban buenos resultados. Curiosamente, el encargado de sustituir a Dennis a los guiones fue el tándem Michelinie/Layton, los cuales seguían la estela anterior, es decir, producir un buen comic. Por desgracia, John Romita Jr. no los acompaño en esta aventura, siendo el dibujante un correcto Mark Bright.

Y es aquí donde llegamos al punto interesante. Cuando este equipo dejó la serie en Invencible Iron Man 250, la serie comenzó un declive alarmante. ¿Que pasó? Muy fácil. Los números se rellenaban con fill-ins. No había equipo creativo fijo, lo cual se traducía en una serie sin rumbo definido. Estamos ya entrando en 1990, la década de los artistas hot. Las series mutantes se llevan a los Jim Lee, Rob Liefeld, Marc Silvestri… Spiderman a Todd McFarlane, a Erik Larsen… en definitiva, las series con mas ventas se estaban llevando a los dibujantes mas leídos de la época. ¡Hasta las series Vengadoras tenían al polémico John Byrne o Hulk a la por entonces promesa Dale Keown! ¿Iron Man? Iron Man tenía que conformarse con fill-ins.

AUTORES

Pero esa situación tenía que acabar. Hubo dos factores muy importantes para este hecho. El primero, John Romita Jr. volvió a dibujar a Iron Man en uno de esos fill-ins, concretamente el 256. El segundo y más importante, John Byrne leyó ese comic.

John Byrne estaba en estos años atareado. Acababa de regresar a Marvel, encargándose de las dos series Vengadoras: Avengers y West Coast Avengers. En esta última, Byrne trabajaba con Iron Man. El propia Byrne lo confesaba. Le gustaba trabajar con Iron Man en los Vengadores, pero nunca se planteó trabajar en su serie. Sin embargo, en estos meses, Byrne estaba cambiando de aires. Dejando las series Vengadoras y cogiendo otras series. Una de ellas fue Namor, The Sub-Mariner, donde tendría pleno control de guión y dibujo. La otra fue Iron Man. ¿Sus motivos? John Romita Jr. Y es que, Byrne leyó el trabajo de Romita y quedó impresionado. Tan impresionado que no se lo pensó dos veces. Tenía que trabajar junto a John. Howard Mackie, editor por aquel entonces de Iron Man, ya tenía un equipo creativo.

Antes de meterme en materia, quisiera mencionar algo de John Romita Jr. A mi juicio, este dibujante estaba en su mejor momento. Si en sus inicios era un buen dibujante, a finales de los 80, principios de los 90, logró encontrar su estilo propio. John Romita hizo que nos fijásemos en el con su etapa en Daredevil, que, justamente, es anterior a su segunda estancia en Invencible Iron Man. Bob Wiacek le acompaña en el entintado, logrando unos buenos resultados.

ARMOR WARS II

Y es aquí, en Invencible Iron Man 258, fechado en julio de 1990, cuando se inicia la breve, pero soberbia estancia de estos dos genios, que se alargaría hasta el numero 266. Byrne, uno de los mejores conocedores del Universo Marvel, sabe cómo manejar la serie. Fiel a su estilo, a su Back To The Basics, coge los elementos que hicieron triunfar la serie, sus esencias. En sus manos, Tony Stark vuelve a ser ese empresario con debilidades, con enemigos empresariales dispuestos a las más sucias estrategias. Atras quedan los insulsos fill-ins.

Así pues, comienza la saga Armor Wars II. Armor Wars (o Stark Wars) fue el último bombazo de la serie. Un Iron Man algo extremista luchaba contra una horda de personajes con armaduras, daba igual si buenos o malos, con la única finalidad de que no se usasen mecanismos de su invención para asuntos personales. Aquí las armaduras y tecnologías son fundamentales, pero no es una segunda parte de las Armor Wars originales. Byrne, haciendo honor a su fama de polémico, coge un titulo y retuerce su contenido. Si en la Armor Wars original Tony estaba metido en problemas por culpa de su tecnología, en esta saga es su propia armadura lo unico que impide que caiga ante sus enemigos ocultos en las sombras. Excepto por un par de detalles, no os espereis una continuación “oficial” de las primeras Armor Wars. En todo caso, esta es una lectura que se puede leer y disfutar independientemente de su antecesora.

Tras una operación para volver a andar (proviene de la anterior etapa de Michelinie /Layton/Bright), Tony Stark es ajeno al chip implantado por un siniestro competidor, Kearson DeWitt, el cual obliga a Tony a moverse y actuar según la voluntad y los caprichos de DeWitt. DeWitt odia a Stark, Byrne no nos lo dice ¿Acaso importa? Los personajes que no revelaban toda su historia eran la moda. Le añadían un toque siniestro y de intriga (si os sirve de consuelo, su origen sería relatado en un annual). Allí estaban aliados a DeWitt los hermanos Marrs, provenientes de la serie de Namor (también de Byrne, como he mencionado), cuyas intenciones son controlar Industrias Stark. Comienza un baile de investigaciones y luchas por liberarse del control de DeWitt, con un Tony Stark llevado al limite.

A pesar de ser los hermanos Marrs los conspiradores de toda la trama, DeWitt se come el protagonismo, erigiendose como autentica amenaza a batir. No solo estarán estos rivales. En esta saga se dejará caer el Láser Viviente. Byrne es generoso con este villano. De ser un villano sin destacar, aquí se nos representa como un peligro carismático y muy, muy poderoso. A parte de los villanos, Tony contará con la ayuda de su fiel amigo James Rhodes, el cual jugará un papel importante a lo largo de la trama. Destacar de paso la aparición de Wonder Man y Hank Pymm, los cuales, a pesar de un paso fugaz, ayudarán a Tony. Ventajas de ser un vengador.

Habrá luchas, habrá investigaciones, habrá problemas en Industrias Stark, habrá una autentica batalla de armaduras… En definitiva, todo lo que hizo grande a Iron Man está aquí, en solo 9 números. Pero eso no es todo. A lo largo de las Armor Wars II, Byrne crea una trama secundaria que gira entorno al Mandarín, el cual descubre la cima gracias al equipo creativo. Siempre supimos que el Mandarín era una gran amenaza, pero no sabíamos por que, hasta este momento. Nada de un empresario, ahora es un hombre decidido a moldear el mundo a su imagen, de llevarlos a la gloria, a los años en que la guerra era un arte. Poderoso, siniestro, decidido, maquiavélico… y no viene solo, sino acompañado de un famoso dragón verde y un nuevo maestro. Fijaos que, contando con pocas escenas, me atrevería a decir que durante esta historia, las escenas del Mandarín rozan la perfección. Qué manera de representar un personaje. No hay palabras que le hagan justicia. Claremont había sentado las bases de cómo utilizar al Mandarín. Byrne las supera. Por cierto, Romita JR. logra a mi juicio el mejor diseño gráfico del Mandarin.

RESUMIENDO

Una historia de acción, personajes muy bien caracterizados, el renacimiento de la némesis de Iron Man y un dibujo sobresaliente. John Byrne, en otrora la estrella de Marvel, demuestra que a inicios de los 90 seguía siendo “The Best”. John Romita viene de firmar su obra cumbre en Daredevil, retornando a la serie que le vió nacer como artista. Todos estos elementos se traducen en un comic sumamente entretenido y disfrutable para todo el mundo, veteranos o novatos. Una compra perfecta.

COLECCIONABLE MARVEL HÉROES 4 – PATRULLA-X: LA SAGA DE FENIX OSCURA por Eugenio David Alvarez Sanchez

Lo primero, decir que esta reseña contiene SPOILERS.

Retrocedamos unos cuantos años. Es 1976 y la patrulla X es una serie que esta remontando el vuelo gracias a Chris Claremont, ayudado a los lápices por Dave Cockum

Claremont ha plagado la serie de personajes extraños, cada uno con su personalidad y sus angustias, pero aun mantiene a parte de los estudiantes iniciales. Uno de ellos (Jean Grey) al salvar a sus compañeros de la destrucción de una estación espacial, obtiene un poder inmenso transformándose en Fénix (The Uncanny X-Men 101).

Pocos números después, Cockum fue sustituido por John Byrne, el cual no estaba a gusto con el personaje de Fénix debido a su excesivo poder que disminuía la necesidad del resto del grupo y consiguió, primero separarla del resto del grupo (junto a la Bestia) y que finalmente Claremont ceda ante sus presiones y decida convertir en malvada a Fénix.

Para ello, durante varios números, Fénix fue manipulada por Mente Maestra para que se uniese al Club Fuego Infernal, pero el villano no logra su objetivo, y tras la intervención de la Patrulla X todo se le escapa de las manos, Jean se convierte finalmente en una “diosa”, pero no benevolente, sino furiosa y sin ataduras morales.

Llegados a este punto, y tras diversas reuniones en Marvel para solucionar el problema del gran poder que ostentaba Fénix, finalmente se llego al consenso de que seria secuestrada por otros extraterrestres (Los Shi´ar) y la Patrulla X seria derrotada en su rescate tras lo cual Fénix perdería sus poderes a manos de los Shi´ar, dejando la puerta abierta a que números después Magneto le ofreciera la posibilidad de recuperar su poder como Fénix, lo cual ella rechazaría tras la consabida pelea con la Patrulla X, recuperando así su carácter heroico.

Pero eso no ocurrió así; Jim Shooter, entonces editor de la colección, intervino para impedir que un ser tan malvado como Fénix, que había consumido una estrella para saciar su “hambre de energía”, destruyendo al tiempo un mundo con vida extraterrestre, saliese tan bien parada. Para tal asesinato creyó insuficiente la perdida de poderes, y dado que tampoco estaba bien vista la ejecución a manos de los Shi´ar surgió la idea del suicidio, pero Claremont fue capaz de que aun así fuese un final heroico, dado que Jean en un momento de lucidez conseguida por estar exhausta en la batalla contra los Shi´ar decide suicidarse para evitar que el Fénix malvado vuelva a poseerla. Claremont consigue que el final sea recordado hoy día como uno de los momentos más emotivos de la historia Marvel, consiguiendo que algo que nunca quiso, la muerte de Fénix, sea un acto de amor, un sacrificio.

Todo esto, que no es poco, esta salpicado de excelentes batallas, como la inolvidable infiltración de Lobezno en el Club Fuego Infernal o la primera aparición de la maravillosa Kitty Pryde.

La muerte de Fénix produjo varias cosas. En términos editoriales la colección se afianzo gracias al éxito obtenido, sus personajes dieron lugar a nuevas colecciones mutantes y… todo lo demás es historia. Para los personajes fue su maduración, la colección se vuelve mas seria, mas oscura, Ciclope abandona la colección (temporalmente) Tormenta toma el mando (increíble ¿una mujer al mando? ¿dónde se vio eso en esas épocas?).

En cuanto a los dos genios capaces de todo esto, y de forma muy escueta no podemos dejar de decir que Chris Claremont es un escritor londinense que ha desempeñado la mayor parte de su carrera profesional en Marvel, destacando de entre su producción en la línea mutante sus dieciséis años al frente de Uncanny X-Men, desde 1975 hasta 1991. Posteriormente regresó por segunda y tercera vez al título central de los hombres-x, sin cosechar el éxito de crítica y público de su larga etapa anterior. También ha escrito a los 4 Fantásticos, a Excalibur, Exiliados, Puño de Hierro, Genext y Nuevos Exiliados y hasta la aventura final de los mutantes en la trilogía X-Men: El Fin, entre otras.

La influencia de fuertes figuras femeninas en su entorno familiar condujo al guionista a crear personajes femeninos igual de fuertes en los X-Men como Pícara, Mariposa Mental o Emma Frost y a fortalecer a otros preexistentes como Tormenta o Jean Grey. Además de su abundante producción de cómics ha escrito algunas novelas como las novelizaciones de las películas de los X-Men o continuaciones de la película Willow de George Lucas.

John Byrne guionista y dibujante nacido en Inglaterra pero residente en Canadá hasta su traslado a EEUU. Es uno de los autores de cómic americano más relevante de la historia, y su aclamada carrera no hizo más que empezar con su exitosa etapa en Uncanny X-Men. Antes de llegar a la cabecera mutante ya había colaborado junto a Claremont en Puño de Hierro y Marvel Teamp-Up, un entrenamiento perfecto para refinar el resultado de su labor conjunta. Tras su paso por el universo mutante revitalizó importante franquicias como la de los 4 Fantásticos y la de Superman. Su afán reconstructor le llevó a dejar una impronta imborrable en otros títulos tan destacados como Los Vengadores y Wonder Woman. Una vez establecido como un excelente autor completo, obras de creación propia como Alpha Flight y Next Men fueron emergiendo de su fructífera creatividad. Su dilatada carrera no está exenta al igual que la de Claremont de retornos a títulos de mutantes. En el caso de Byrne destaca su intervención en la cabecera mensual de Lobezno y la serie X-Men: Los Años Perdido que narraba aventuras inéditas de la Patrulla-X original.

Tampoco podemos olvidar, como entintador de estos números a un magnifico Terry Austin, en uno de sus momentos cumbre, aportando la elegancia y solidez de sus tintas. Este artista también ha hecho sus pinitos como guionista en algunos cómics ubicados dentro de la línea mutante y de nuevo como entintador ha reflejado su buen hacer en populares títulos como Nuevos Mutantes o Green Lantern.

Valoración personal: He de confesar que adoro estos números y vuelvo a ellos una y otra vez. Me recuerdan mi juventud. Esa juventud infantil donde todavía la ilusión permanece intacta, y todo es gracias a Claremont. El autor iba desvelando poco a poco, de una manera que te tenia “en ascuas”, pistas, rastros de algo que iba a ocurrir, pero que nunca ocurría. Era un genio en eso de tenerte en vilo, aunque a veces muchas de esas pistas parecían no llevar a ningún lado. Es algo que, salvo contadas ocasiones, se ha perdido actualmente.

No puedo acabar sin decir que, si eres fan de los mutantes de Marvel, has de tener estos cómics. La saga en cuestión es fantástica, es fundamental para los X-Men, es… vieja, vieja desde el punto de vista de que su dibujo es el de aquella época y a un lector “novato” le puede parecer inferior al actual, pero la historia, esa historia sobre la fragilidad que nos hace humanos y sobre el sacrificio al que somos capaces de someternos para proteger a nuestros seres queridos es imperecera. No me gusta recomendar cómics, cada uno tiene sus gustos, pero en este caso, si te gusta o te gusto la Patrulla X, compra el tomo, no te arrepentirás.

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Naci en Sabadell (Barcelona) en 1978 aunque siempre he vivido en Barbera del Vallés. Mi afición por los cómics de superhéroes se comenzó a gestar en el momento en que mi profesor de EGB, Joan, me dejó algunos números de Clásicos Marvel que contenían las historias: La muerte del Capitán Stacy, La muerte de Gwen Stacy y La última cacería de Kraven. Desde ese momento me convertí en fan absoluto de Spiderman y por extensión de Marvel Comics. Con el paso de los años aprendí a paladear el buen cómic sea cual sea la editorial, el personaje o autor. En 1999 fundé Zona Negativa como el rincón donde hablar de aquello que me apasionaba, el resto es historia.
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EOR
EOR
1 octubre, 2010 10:57

Se sabe cuando Panini va a publicar la lista completa de números de la colección?

Dark Phenix (Rebeca Ibáñez)
1 octubre, 2010 11:42

Yujuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!! hela ahí, mi  reseña!!! me siento orgullosa a la par que emocionada!!! Fénix Oscura representa mucho para mí, y claro… ver premiado algo que escribí con tanta ilusión es indescriptible!!
 
Muchas gracias!!!

Dark Phoenix (Rebeca Ibáñez)
1 octubre, 2010 11:43

Sí bueno… ahora he escrito bien mi propio nombre. Si ej que la emoción… xDD

Dultyx
Dultyx
1 octubre, 2010 16:53

La historia de Iron Man todavia no la he leido. La saga de Fenix oscura concuerdo en que es de las mejores historias de los X-men, ademas que las  aventuras espaciales suelen gustarme, y fue uno de los mayores golpes de efecto para los mutantes… y sin recurrir a crossovers

pedro
pedro
Lector
1 octubre, 2010 20:56

Pablo Ayuste…muy pero que muy buena reseña….tan buena…que me voy a comprar el tomo…dudaba si cogerlo o no….pero tras leer tu reseña se ma han quietado las dudas….voy a fiarme
y como buen dice Eor…¿Se sabe cuando Panini va a publicar la lista completa de números de la colección?

Phantomas
Phantomas
Lector
2 octubre, 2010 20:45

No me he leido las reseñas, dentro de un poco lo haré, pero sobre el contenido del coleccionable… Hombre, en los checklist de Panini, cuando hace referencia al coleccionable salen titulos que cubren haste febrero de 2011 más o menos, así que bueno, para hacerse una idea de lo que sale los próximos meses sí que vale.

Spirit
3 octubre, 2010 12:28

Felicidades a todos los ganadores por las reseñas tan bien documentadas y escritas.