Flash, 80 años corriendo

Primer artículo de una serie dedicada al hombre más rápido del mundo en su octogésimo cumpleaños.

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Este año 2020 es un año redondo para DC Comics. Muchos de sus personajes cumplen 80 años y en el equipo DC de Zona Negativa vamos a rendir homenaje a todos ellos. El primero en soplar velas es Flash. El primer superhéroe en usar la velocidad como base de diseño de personaje (aunque Superman fuera más rápido que una bala en aquellos años, no hacía uso de la velocidad más allá del transporte de donde estuviera al lugar del crimen o allá donde le necesitaran, en la mayoría de casos). El nacimiento del velocista escarlata fue la primera explotación de un concepto que, con el paso de las décadas, ha ido evolucionando y explorando con fundamentos científicos una inmensidad de posibilidades relacionadas con el carácter vectorial, la fuerza del movimiento, dando muchísimas aventuras y un sin fin de posibilidades que aún hoy se siguen desarrollando.

Este es el primero de una serie de artículos que vamos a dedicar a Flash, uno de los personajes más queridos de la editorial de Burbank, presente en sus encarnaciones en los momentos más importantes de la historia del Universo DC. Pero antes de entrar en materia hay que hacer un pequeño avance de una historia más que interesante: Flash no fue creado por DC Comics, sino por All-American Publications. ¿Qué editorial era esa? Empezamos.

Aunque se aprecia mal, en la primera línea dice: “FLASH COMICS Nº (una referencia) January 1940 Nº 1. Published by ALL-AMERICAN COMICS INC.

El año de 1940 fue vital para la construcción del Universo DC que impera en la actualidad. Sin embargo, no existía todavía la compañía como tal. Hasta 1938 existieron tres compañías que estuvieron publicando cómics y fueron las predecesoras de DC Comics: National Allied Publications, Inc., Detective Comics, Inc. y All-American Publications. Esta última es la que nos interesa para el artículo de hoy. Pero antes, un poco de contexto.

National Allied Publications, Inc., fundada en otoño de 1934 por Malcolm Wheeler-Nicholson, estaba publicando, entre otros títulos, la revista More Fun Comics (que salió a la venta en 1935 y hasta el #6 se conoció como New Fun) que fue la primera cabecera de cómic estadounidense con material totalmente original en lugar de reimpresiones de historietas de tiras de prensa (strips). Este título fue el hogar de personajes como Dr. Fate, El Espectro, Green Arrow, Johnny Quick (personaje del cual hablaremos próximamente), Aquaman y más adelante Superboy. Vivió 127 entregas. También en 1935 nació New Comics, que pasó a llamarse New Adventure Comics en el #12 y Adventure Comics en el #32. Esta fue una cabecera más longeva y vivió hasta el #503. En aquellos primeros años 40 acogió en sus páginas a Sandman, Hourman, Starman y Manhunter entre otros.

New Fun #1.

Por su parte, Detective Comics venía publicando desde 1937 la revista homónima, con el detective Slam Bradley dando mamporros, el Vengador Carmesí y, entre otros, un tipo llamado Batman que ya era el más popular del título. Malcolm Wheeler-Nicholson también había sido fundador de este magazine, junto a Jack S. Liebowitz y Harry Donenfeld. Desde un año después, también publicaba Action Comics, con Superman como superestrella, por delante de otros personajes como Zatara y Tex Thompson. National y Detective Comics se fusionaron para crear National Comics Publications, Inc en 1938. Y el 30 de septiembre de 1946, absorbieron a All-American Comics también, revista que había sido fundada en 1939 por Max Gaines, quien más tarde fundaría EC Comics, y financiada por el propio Donenfeld. Por tanto, las relaciones entre All-American y National Comics fueron muy estrechas, además Liebowitz nunca quiso que esta nueva publicación llegara a evitar beneficios a Detective Comics, pues trabajaba en ambas editoriales.

Detective Comics #1.

All-American tenía su propia revista de cómics desde abril de 1939, del mismo nombre, llegando a publicar 102 números hasta octubre de 1948. Fue la creadora de personajes como El Átomo original Al Pratt, Doctor Mid-Nite, el primer Green Lantern Alan Scott, Mr. Terrific Terry Sloane, Wildcat y hasta Wonder Woman, aunque su primera aparición fue en la revista All Star Comics, que pertenecía a All-American. Y Flash, el primer Flash, Jay Garrick, apareció por primera vez en Flash Comics #1, sello de All-American Comics. Por eso es de ley decir que Flash no fue una creación de DC.

Flash Comics fue una cabecera que empezó a publicarse en enero de 1940. El tiempo ha demostrado que supuso un hito importante para los cómics de superhéroes. Y es que aunque también era una publicación antológica, la historia principal estaba protagonizada por Flash, el personaje que daba nombre a la publicación. Algo que hoy nos parece de lo más normal, pero que, como hemos visto, no era lo habitual en aquellos años. Es cierto que ya existía la cabecera de Superman pero solo porque el personaje ya había ganado notoriedad anteriormente en Action Comics. No era habitual que fuera de las pulicaciones de strips los superhéroes dieran título a los cómics. Pero eso cambió con Flash.

Flash Comics #1 – Conociendo al primer Flash

Escrito por Gardner Fox y dibujado por Harry Lampert, la primera historieta nos presentaba a Jay Garrick, un mediocre jugador de fútbol americano que intentaba gustar a Joan Williams, una compañera de instituto. Sin embargo, la joven parecía más impresionada por el capitán del equipo y no veía a Jay con la suficiente clase como para salir con ella. Sin embargo, aunque Jay era malo en deportes, era brillante en el laboratorio, lugar donde pasaba mucho tiempo junto a un profesor. En la segunda página explican que lleva tres años con un experimento de gases de agua dura, (hard water) intentando separar los elementos. Pero el destino quiere que no consiga culminar su trabajo y durante una pausa de su labor, una noche, hacia las 3.30 de la madrugada, para a fumar (impensable hoy en día) para reflexionar y, accidentalmente, empuja unos frascos que caen al suelo, mezclando los gases líquidos sin querer. Jay queda inconsciente, emanando esos vapores durante toda la noche. Semanas después, despierta en el hospital, estable y hambriento. El equipo médico y científico determina que el organismo de Jay ha cambiado. Y se ha convertido en la cosa más rápida que han visto nunca. Catalogándolo como “a freak of science”, una rareza científica.

Por casualidad el joven Jay descubre sus habilidades, viendo a su amada desde la ventana y encontrándose junto a ella un segundo después. No tarda en usar su nuevo don de la velocidad para impresionar a todo el mundo (pero sobre todo a ella) en un partido de fútbol. Con el tiempo se gradúa y, leyendo acerca de sucesos sin resolver en la prensa, decide usar su poder para ayudar a la lucha contra el crimen. No da en el primer número explicaciones acerca del uso del mítico casco alado de Mercurio, sin más una presentación dice que porta las alas del dios romano.

Empieza a combatir el crimen con su velocidad, capaz de igualar a la de la luz. Y se hace con el nombre de Flash, el cual empieza a sonar entre los maleantes, que solo ven un destello, sienten una oleada de viento inexplicable, mientras ven desaparecer sus armas y sus objetos. Su querida Joan se marcha con su padre, el Mayor Arthur Williams, un alto cargo del ejército que trabaja en el proyecto secreto de un bombardero. Por este motivo es secuestrado por una facción terrorista llamada Faultless Four, que torturan a Williams en una sala de espejos en la que esperan que se vuelva loco y acabe por confesarles sus secretos. Intentan asesinar a su hija, disparándole desde un coche mientras camina por la calle, pero afortunadamente estaba con Jay, quien ve el disparo y detiene la bala.

En un encuentro con los Faultless Four en que le disparan, se ve que detiene la bala al moverse a la misma velocidad que el pequeño proyectil. Y una viñeta de texto, convenientemente insertada, explica al lector que dos cuerpos que se mueven a la misma velocidad en el momento en que se encuentran lo hacen sin fricción, por ello Jay detiene las balas sin herirse. Un detalle más que educativo, y más que importante para ayudar a los crecientes fans del personaje en su momento. La ciencia siempre está presente en las historias de Flash.

La historia tenía ese halo de novela negra clásica que impregnaba los cómics de los años 30 y 40. El dibujo no era, ni mucho menos, una maravilla teniendo en cuenta los artistas que en la época había. El estilo de Harry Lampert no soporta bien el paso del tiempo. Aunque hacía un trabajo decente queriendo dotar de dinamismo y efectos de súpervelocidad al personaje, los diseños eran muy sencillos y la mayoría de los fondos de viñetas inexistentes, dando un resultado simplón. Muy lejos del arte de otros dibujantes de la época como Joe Shuster y Bert Christman o compañeros del mismo tebeo, como Sheldon Moldoff y Dennis Neville. Ya nombres como Burne Hogarth ni los nombramos, porque entonces apalearíamos a Lampert. Sin embargo su trabajo mejoró algo en futuras entregas, pero no es considerado uno de los mejores dibujantes de su tiempo.

Jay Garrick, Flash I

El personaje de Flash, encarnado por el entrañable Jay Garrick, tuvo una gran acogida entre el público. Tanto que, a pesar de protagonizar una cabecera con su nombre, también recibió su propia serie, All Flash Quaterly, que como su nombre indica era, supuestamente, de periodicidad trimestral, aunque no fue muy estable con las primeras fechas a la venta. Con el tiempo pasó a ser bimestral. Salió en las tiendas en enero de 1941, solo un año después del debut de Flash Comics, y el #2 vio la luz en septiembre, saltándose lo de trimestral, ahora bien, el #3 en diciembre y el #4 en enero. A partir de 1942 fue estabilizando sus lanzamientos hasta llegar a enero de 1947, cuando fue clausurada después de 32 entregas. Esta serie, que también fue guionizada por Gardner Fox, estuvo dibujada en sus 16 primeras entregas (excepto en el #9) por Everett Hibbard, un artista de mucha más altura que Harry Lampert, con un estilo mucho más cuidado, más realista, con muchísimo dinamismo en todas las viñetas de acción.

Fue un dibujante que realizó unos trabajos notables durante los años 40, principalmente en historias de Flash, personaje por el que tuvo una gran predilección. Tenía mucho gusto por el uso de viñetas redondas, rompiendo la simetría de la cuadrícula, para introducir pequeños detalles importantes para el lector, al que le exigía mucha atención pues también era corriente ver sus páginas plagadas de texto. Hibbard es, sin duda, uno de tantos artistas un poco olvidados de aquellos años. Se hizo cargo de las historias de Flash a partir de Flash Comics #3 y compaginó unos años con las demás publicaciones del velocista escarlata.

Jay Garrick vivió muchas aventuras durante la Edad de Oro. Llegó a ser uno de los personajes más populares de aquellos inicios del mundo de los superhéroes. Y es que, desde su creación hasta 1950 apareció en los 104 números de Flash Comics, los 32 de All Flash, 41 de All-Star Comics (con la recuperación del título en 1976 volvió a ser un personaje protagonista y apareció en las 17 entregas durante los dos años que duró) y en los 29 primeros números de Comic Cavalcade, compartiendo páginas con sus compañeros de otros títulos de All-American Comics. Su última aparición en esta época fue en All-Star Comics #56, publicado en diciembre de 1950. La cabecera tuvo un número más y fue cancelada. El bueno de Jay no volvió hasta el célebre The Flash #123, en diciembre de 1961, que supuso el primer cruce con el Flash de Barry Allen, creando el multiverso DC, aunque de manera primigenia y casi anecdótica para entonces.

La historia no fue justa con el Flash de Jay Garrick. Como su compañero Green Lantern de la Edad de Oro, Alan Scott, no volvió a tener una serie propia. Su título fue renombrado como The Flash y continuó con su numeración original, volviendo a salir a la venta en marzo de 1959 desde el The Flash #105, pero con otro velocista. Anteriormente, Barry Allen ya había sido presentado en 1956 como un nuevo Flash, con distinto traje, tres años antes, en Showcase #4. No tuvo la suerte de otros personajes que sobrevivieron la transición de la Edad de Oro a la de Plata en aquellos difíciles años 50. De las creaciones de la antigua All-American Publications solo Wonder Woman superó ese bache. Su serie no fue cancelada y vivió 329 números, 44 años, hasta marzo de 1986, cuando fue renumerada tras las Crisis.

Pero mientras tuvo vida, tuvo muchas historias para protagonizar. Fue un superhéroe que caló entre la juventud, pues ¿qué niño no ha soñado alguna vez con ser más rápido que los demás? Su poder de velocidad, que también existía ya entre el arsenal de Superman, era más aprovechado por él que por el kryptoniano. La suya fue la personificación del dios Mercurio. Con el tiempo se explica que el casco lo usó heredado de su padre, que combatió en la I Guerra Mundial. Ha habido teorías que decían que el casco protegía su cerebro de la velocidad. Sin embargo, con el tiempo se ha explicado que es en realidad un metahumano, cuyo gen siempre estuvo presente en su organismo y fue activado por los vapores del agua dura, que desprende un aura que protege su cuerpo y su ropa. Su vinculación con la Fuerza de la Velocidad, la Speed Force, ha dependido de quien ha escrito historias del personaje, siendo la versión más extendida que él no ha sido, tradicionalmente, poseedor de la misma.

Sus aventuras fueron variopintas, combatiendo organizaciones criminales, siniestros empresarios con oscuras intenciones, cultos sectarios, científicos malvados, dinosaurios…y también tuvo espacio para aventuras relacionadas con la ciencia ficción y el terror espacial, como la que vivió en Flash Comics #24.

En esta aventura un científico que trabajaba en el laboratorio con Jay construía un cohete para viajar a Marte, con la intención de colonizarlo y ser más famoso que Cristóbal Colón. Contactaba con un gángster y secuestraban a varias familias durante una representación de ilusionismo para llevarlos al planeta rojo. Allí se encontraban con arañas gigantes con caras de humanos. Y Flash, que llegaba tarde a interceptar el cohete se propulsaba a gran velocidad al verlo despegar y casi volaba para llegar a cogerlo y poder acceder al interior. Era interesante ver que podía dar saltos de mucha longitud y altura usando su supervelocidad. Obviamente, la aventura tenía un final feliz, pero era un muestra de la inmensa variedad de andanzas que vivían los héroes de la época.

No se puede hablar del Flash de Jay Garrick sin nombrar su pertenencia a la Sociedad de la Justicia desde su fundación, en All-Star Comics #3, en cuya portada aparece en el centro de la imagen, debajo de la prominente S que destaca en el título. A lo largo de la historia, desde su regreso en The Flash #123, su trayectoria editorial ha estado vinculada al primer equipo de superhéroes de todos los tiempos. Siempre tuvo un papel destacado entre los demás héroes, siendo el primer líder. Aunque en All-Star Comics #6 dejó la formación, con una primera página dedicatoria que también fue publicada en All-Flash Quaterly #1 en un emotivo blanco y negro anunciándolo. En la última página del número #5 se anunciaba el motivo: a partir del inicio de su serie en solitario, al igual que Superman y Batman, Flash pasaría a ser el tercer personaje con su propia serie y, consecuentemente, el tercer miembro honorario de la Sociedad de la Justicia. Se adelantaba que en el #6 Thunderbolt iba a ser observado para decidir si era el miembro idóneo para reemplazarlo.

Entrañable despedida de Flash de la JSA en la primera página de All-Flash Quaterly #1. Pero no fue definitiva.

Resulta interesante que la editorial decidiera que al tener un título propio el personaje no podía formar parte de una serie coral. Pero su marcha no fue definitiva. En All-Star Comics #24 volvió a la formación y no la abandonó hasta el final de la publicación. Realmente, no ha vuelto a haber una JSA sin Jay Garrick, aunque hubiera etapas de la JSA de Goyer y Johns sin su presencia a tiempo completo, hablar de Jay a partir del regreso de All Star en 1976 ha sido hablar de la JSA.

De esta forma, ha encadenado apariciones desde los años 60 con su equipo. Primero en Justice League of America durante las reuniones anuales hasta mediados de los 70. En la recuperación del título All-Star Comics y la maravillosa All Star Squadron de Roy Thomas entre 1981 y 1987. En la ya citada JSA de Goyer y Johns desde 1999 a 2006, en JSA Classified y Justice Society of America hasta casi la llegada de los New 52. En esta etapa vivió una reinvención, en la serie Tierra 2, que, aunque mantuviera parte de la esencia del personaje y su vínculo con la velocidad, distaba mucho de la original. El motivo de sus poderes era un regalo del dios Mercurio, llegado del espacio como un alienígena que escapaba de una guerra contra Apokolips, que no era mala idea, pero algo no terminaba de encajar en este personaje. El único título en que ha habido presencia de Jay Garrick sin la JSA ha sido en el volumen 2 de The Flash, pues apareció en 74 entregas como secundario desde 1990 hasta 2009.

Su estatus actual está sin resolver ahora mismo. Desapareció a causa de la misteriosa energía azul que le envolvió en The Flash Vol. 5 #22, la cuarta parte del evento The Button (La chapa), después de rescatar a Batman y Barry Allen. Aparentemente moría, pero después de los acontecimientos de Doomsday Clock, la realidad ha sido aparentemente alterada, trayendo de vuelta la existencia de la JSA en la continuidad actual del Universo DC. Por tanto, se espera su regreso en un título nuevo del querido equipo de veteranos, pues se asemeja impensable que vaya a tener pronto una serie propia. El regreso de la JSA ha estado plagado de rumores en los últimos tiempos, pero no hay nada concreto todavía. Esperamos con impaciencia.

Villanos del primer Flash

Flash tenía muchos enemigos generalmente de corte clásico de las historietas pseudo detectivescas de la época, con trasfondos sociales, relacionados con la seguridad ciudadana y el orden público. Como era lo habitual. Salvo alguna excepción como la del viaje espacial. A partir de Flash Comics #33 con la llegada de Shade empezó a tener enemigos temáticos, como los que iban teniendo ya los demás superhéroes del momento como Superman, Batman y Green Lantern, entre otros, que rompían la tendencia del villano cualquiera sin más protagonismo que el que le daba su única aparición. Pero esa tendencia primigenia de los cómics del género fue evolucionando, aunque todavía quedara mucho para hablar de continuidades.

No conformaron una lista de villanos con apariciones recurrentes en Flash Comics, sino que este Flash acumuló algunos enemigos interesantes, algunos de los cuales, aún teniendo una sola aparición en este título, volvieron años más adelante para hacerle frente. Aunque ese Flash fuera encarnado por otro personaje. El ya nombrado Shade, que tuvo una única aparición, volvió en la Edad de Plata para enfrentarse al nuevo en el mítico The Flash #123. Es un personaje muy interesante, que usaba un bastón para alterar las sombras y hacer oscurecer la ciudad entera, permitiendo a su grupo de ladrones hacerse con numerosos botines. También diseñó unas pistolas de rayos cósmicos que iluminaban con potencia y cegaban en la oscuridad a los guardias de seguridad. Era vencido después de que Jay desmantelara su plan al descubrir que la oscuridad la formaba una intensa capa de polvo especial que cubría el cielo e impedía entrar la luz. Y después usaba sus dotes de investigación a supervelocidad para detenerle. Este personaje merece un estudio propio, pues con el tiempo evolucionó enormemente, se convirtió en un antihéroe, llegó a tener dos series propias tras alcanzar cierta popularidad con su presencia bastante protagonista en la serie Starman de James Robinson, autor que amó a este personaje y escribió dichos títulos: una mini de 4 números en 1997 y otra de 12 durante los New 52.

Rag Doll, que debutó en Flash Comics #36, diciembre de 1942. Un poco escalofriante, pues tiene una malformación que aprovecha para hacer el mal: una triple articulación que le permite flexionarse de manera sobrehumana. Sería un buen villano para la Doom Patrol. The Changeling, de Flash Comics #84, es el precedente del concepto de Beast Boy y Vixen, puede que de Animal Man también. Erik Razar fue electrocutado intentando apagar el suministro de energía de la prisión en que estaba y adquirió la capacidad de convertirse en cualquier animal que eligiera, dotado de una superfuerza sobrenatural. Tuvo un tremendo enfrentamiento con Flash durante su intento de vengarse de un mafisoso que le había delatado provocando su detención años atrás. Jay, que era un testigo, fue consultado por la policía y se puso en la pista de Razar. Durante su huida de presión y el enfrentamiento llega a convertirse en un mono, tortuga, rinoceronte, paloma, elefante, almeja y tiburón, estos últimos durante una lucha submarina. Flash, para salvar su vida, golpeó con fuerza al tiburón dejándolo inconsciente en el lecho marino y la historia concluía sin saber si Razar había muerto y con los lectores queriendo saber más de este villano, que no lo era tanto, pues tenía un trasfondo bastante empático.

Dmane, tuvo una aparición en el especial Flash Comics Miniature Edition de 1946, un one shot de la época de Gardner Fox e Irwin Hasen. En esta historia se exploraba la ciencia ficción, ya que teníamos a Dmane, un personaje venido del siglo LXX, un futuro en el que reina la paz gracias al uso de una tecnología magnética que este villano usó para conquistar el mundo. Fue arrestado y condenado a muerte por ejecución en el año 6946. Flash estaba realizando un experimento de viaje en el tiempo (posiblemente sea esta la primera historia que vincula a Flash con los viajes temporales) y debido a un accidente fortuito, transportó a Dmane de su propio momento momentos antes de su desintegración, lo que lo llevó al año 1946. Por su naturaleza violenta, no se hizo amigo de Jay. Esta historia es bastante delicada para hoy en día, pues termina con la ejecución del villano en su tiempo. Algo impensable ahora mismo, aunque veamos muchas veces a los héroes matar a los villanos.

Uno de los villanos de esta colección que más han perdurado en el tiempo es Rose and the Thorn, Rosa y Espina, vistas por primera vez en Flash Comics #89 noviembre 1947. La que fuera esposa de Alan Scott fue creada por Robert Kanigher y el gran artista Joe Kubert como una versión moderna del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Esta versión fue modificada con el tiempo, hasta hacer al personaje que conocemos hoy. Pero en esta primera versión aparecía como una líder criminal, con secuaces random a los que Flash sorprendía durante un atraco, para luego él ser sorprendido por Thorn. Resultaba que también tenía habilidades de velocidad mejoradas, podía lanzar espinas que atrapaban a Flash contra la pared, tenía el control de las rosas para hacerlas atacar a las piernas de sus oponentes. Era muy interesante y hubiera sido un potencial enemigo curioso para Swamp Thing y un complemento para Posion Ivy. Volvió a aparecer en Flash Comics #96 y tuvo un enfretamiento contra la JSA en All-Star Comics #72-73 antes de quedar en el limbo y ser modificada en los 70.

Y para el final, el último gran enemigo de Jay Garrick en la primera etapa de su biografía fue The Rival, que llegó en el número final, Flash Comics #104, febrero de 1949. Y este hecho no deja de sorprender, pues era el primer Flash Reverso, el primer villano velocista que enfrentaba al superhéroe velocista. Las posibilidades que abría eran inmensas, como más adelante se ha demostrado con la rivalidad entre Barry Allen y Eobard Thawne. DC tenía en sus manos la llave para hacer un montón de buenas historias con este personaje. Resultaba que The Rival era en realidad Edward Clariss, un antiguo profesor de química de Jay y su pareja, Joan, que escuchó en una conversación privada entre ésta y un amigo el secreto de los poderes de Flash. Picado por la curiosidad y el anhelo de reproducir sus poderes trabajó para descubrir la fórmula del agua dura que había despertado el poder de la velocidad en el cuerpo del héroe. Sin embargo, sólo consiguió un acercamiento, pues su fórmula no resultaba definitiva y solo otorgaba poderes temporalmente. Suficiente para rodearse de ladrones con los que asaltar la ciudad a su antojo y poder capturar a Flash, derrotándolo en su intento de detenerles. También tenía una fórmula para bloquear sus poderes, dejando a Jay casi incapaz de moverse mientras se iban a robar un banco. Sin embargo, Jay, haciendo un gran esfuerzo mientras estaba preso en el laboratorio del villano, consiguió reproducir la fórmula original para recuperar sus habilidades y lograr vencer a The Rival Flash, haciendo un mejor uso de la velocidad para sorprender y golpear a sus rivales.

Con este interesante villano, que fue creado por John Broome y Carmine Infantino nada menos, podrían haberse explorado caminos interesantes, como los del cerebro que se escapa de la cárcel recreando su fórmula, convirtiéndose en el némesis de Flash e incluso llegando a colaborar con él al ser un exprofesor suyo, dando rienda al arco de la amistad que les une pero los intereses morales que les separan. Pero no pudo ser, DC canceló Flash Comics después de esta publicación. Y este personaje cayó en el olvido. Volvió testimonialmente en JSA #16, noviembre de 2000, siendo recuperado por Goyer y Johns en una pequeña aventura de dos números. Contaban que había sido absorbido por la Speed Force varios meses después de su primera aparición y Johny Sorrow lo rescataba para crear una Sociedad de la Injusticia. Pero volvió a ser derrotado en su intento de asesinar a Joan. Volvió en Impulse #88, septiembre de 2002 y llegó a capturar a Max Mercury, amigo velocista de Flash (de quien más abajo hablaremos) llevándoselo a la Speed Force. Una de sus últimas apariciones fue en JSA: All Stars #1, en julio de 2003, como miembro de una Sociedad que enfrentó a la JSA.

Flash aturdido ante Rival Flash.

Jay Garrick durante sus primeros años como Flash tuvo otros interesantes y a veces estrafalarios enemigos, en otros títulos que no eran Flash Comics, como: The Eel, con el que se enfrentó en Comic Cavalcade #3, un matón en buena forma con una pistola de grasa que hacía difícil ser atrapado porque su piel resbalaba. También usaba la pistola para hacer resbaladizo el suelo. The Fiddler, el violinista, enemigo en All Flash Comics #32, uno de esos villanos originales. Usaba su violín para realizar crímenes, generalmente para hipnotizar a las personas o para crear vibraciones que podían romper objetos. Había aprendido esta técnica gracias a un fakir con el que estuvo en prisión. Con el tiempo también fue enemigo de Barry. En aquel número, que fue el último de la colección, también conoció la amenaza de Star Sapphire, la primera villana en usar este nombre, pues Green Lantern también ha tenido una Star Sapphire en su contra, más conocida que esta. Tuvo otra aparición en Comics Cavalcade #29. Se trataba de una reina venida de la séptima dimensión con la intención de destruir toda la vida vegetal del planeta para dejarlo sin oxígeno. Tenía bastante potencial como villana del Universo DC, pues tenía un mundo de estrellas de zafiros, usaba su luz para destruir la clorofila del mundo, creaba gases que dormían a sus rivales, tenía una máquina de transporte interdimensional y además se mostraba muy retorcida en sus planes. Una lástima que no explotaran su concepto, aunque sí se llegó a hacer con Carol Ferris y las Star Sapphire Corps, aunque fuera diferente.

The Thinker, El Pensador, que debutó en All-Flash #12 y The Turtle, La Tortuga, en All-Flash #21, son dos villanos con muchísimo potencial para constrarrestar a Flash. El primero es uno de esos enemigos ingeniosos que aprovechan su talento para el mal. Su inteligencia es ilimitada y podría haber llegado a rivalizar con Lex Luthor como genio del crimen. Ha sido recuperado como enemigo de los demás Flash con el paso de las décadas, además de llegar a ser miembro del Escuadrón Suicida. Su arma más característica es un casco inventado por él (tipo Xavier) que le otorga poderes de telequinesis. En cuanto a la Tortuga, otro villano de todos los Flash. Era un criminal de habla lenta y movimiento lento que decidió que, irónicamente, moverse lentamente era la manera de hacer frente a la súper velocidad del Flash. La tortuga creía que Flash no podía reducir la velocidad, girar o detenerse rápidamente una vez que estaba corriendo a gran velocidad. Obviamente se equivocó. Pero con el paso del tiempo sufrió cambios muy significativos que le convierten en un villano temible gracias a los dispositivos de alta tecnología creados para contrarrestar la velocidad de Flash. Es un enemigo que usa la habilidad contraria a la de Flash: la lentitud. Todo un concepto por descubrir que ha dado historias más que entretenidas.

Otros protagonistas de Flash Comics

Desde Flash Comics #1 ya hubo historias de origen de personajes que complementaron las aventuras del fastest man alive y que siguieron junto a él. Alguno de ellos rivalizó en popularidad con él. Como es lógico, Flash no faltó a su cita con Flash Comics en ninguna de las 104 entregas. Pero no siempre fue el protagonista de la portada, de hecho Hawkman fue casi tantas veces la imagen de la cabecera. Y es que al ser una colección antológica hubo otros personajes que contaron buenas batallas luchandoncontra el crimen durante los nueve años que estuvo a la venta. Algunos de ellos han trascendido y siguen siendo superhéroes principales en DC, como el citado Hawkman y Black Canary, aunque su aparición fue mucho más tardía. Otros han tenido momentos de protagonismo aunque nunca hayan sido realmente muy populares, como Johnny Thunder. Y muchos, muchísimos otros, cayeron en el limbo y se encuentran perdidos en el inmenso archivo de personajes.

Hawkman, de Gardner Fox y Dennis Neville, también apareció en los 104 números. Este 2020 llega a los 80 años y no será este artículo la única ocasión en que contará con su espacio de celebración. Carter Hall, el primer Hombre Halcón, le dio un contrapunto interesante a la cabecera, con sus historias aderezadas con elementos arqueológicos, la exploración del uso del Nth Metal. Consecuentemente, Hawkgirl también fue un personaje presente en 92 ocasiones. Johnny Thunder, Thunderbolt, de John Wentworth y Stan Aschmeier, tuvo historias hasta el #91. Fue un personaje que le dio un toque más ligero y carismático con situaciones cómicas en muchas ocasiones, buscando la simpatía de los lectores jóvenes que soñaban con la ayuda de un genio mágico que alterara la realidad hasta límites ilimitados. Los dos personajes acompañaron a Flash y vivieron su época más dorada en estos primeros años. En el caso del Hombre Halcón, ha tenido numerosos títulos y otras encarnaciones que le ha dado éxito. En el del joven que controla al genio Yz pronunciando la palabra “cei-u”, aunque también ha tenido varias reinvenciones, la autenticidad del personaje original ha sido única, así como la exploración de posibilidades en sus aventuras aquella época. También habrá otro artículo más dedicado para este personaje.

El género western también tuvo cabida en Flash Comics con The Whip, un personaje que apareció en las 55 primeras entregas. Representaba ese tipo de justiciero muy popular hasta la llegada de los superhéroes. Las historias de cowboys luchando por la justicia tenían mucho arraigo en la sociedad americana con ídolos como El Zorro y El Llanero Solitario, habiendo en la primigenia editorial nombres de la época como Buck Marshall, Jack Woods, Tex Thompson y Loco Luke (que pudo haber inspirado a Lucky Luke en cuanto al tono casi paródico) aunque no calaron tanto a nivel de popularidad como el primer Vigilante, Greg Saunders, personaje coetáneo creado en Action Comics #42, amigo de quien nos ocupa. En 1947 fue creado Tomahawk en Star Spangled Comics #69, éste también llegó a ser un personaje con cierto éxito, incluso tuvo series propias. Más adelante, en los años 50, DC recuperó el género con el título All-Star Western siendo Jonah Hex, creado en 1972, tal vez el máximo exponente de la cabecera en la época.

Portada protagonizada por The Whip.

The Whip, también de John B. Wentworth y George Storm, es un personaje que ha tenido varias encarnaciones, siendo la de Rodrigo “Rodney” Elwood Gaynor la original y la que más se recuerda. Rodney era descendiente de Don Fernando Suarez, un justiciero mexicano del siglo XIX, descendiente de españoles, cuyas aventuras son recordadas por defender a los inocentes de los poderosos en las primeras páginas. Era conocido en la versión original como El Castigo, pero fue traducido al inglés erróneamente como The Whip. Rodney, al ver que en la actualidad, en el suroeste de Estados Unidos siguen ocurriendo las mismas injusticias de los patrones con los peones, decide luchar contra ellos recuperando la imagen y las mismas armas que su ancestro: un látigo. Lo original de este personaje era que en lugar de llevar un traje de superhéroe se vestía con ropas de vaquero del siglo XIX. Así vivió 55 aventuras hasta julio de 1944. Un año después apareció en Sensation Comics #43, siendo ésta su última aparición durante la Edad de Oro. Fue recuperado en All Star Squadron #31, en marzo de 1984, en una lucha contra los nazis. Volvió dos veces más, para los #59-60. Y, testimonialmente, se le ha visto en títulos como JSA: Golden Age y Seven Soldiers of Victory de Morrison, donde aparecía su nieta, Shelly Gaynor como miembro del equipo. Pero no ha sido un personaje con más apariciones.

Existía un caso particular, hijo de la época. Cliff Cornwall, otra creación de Fox, esta vez con Sheldon Moldoff, fue un fijo hasta Flash Comcis #17. Era un espía y detective del FBI muy eficaz. Si los personajes de estilo western eran populares en los 30-40, también lo eran los detectives. Y el caso de Cornwall responde a esa tendencia de éxito del género negro tan relevante en esta década. Por su perfil podría haber tenido más cabida en Detective Comics, compartiendo páginas con Bart Regan ‘Spy’, Cosmo y Slam Bradley, además del propio Batman. No tuvo una trayectoria larga, pero dejó unas cuantas historias interesantes. Era un hombre entregado a la lucha contra el crimen, con un origen un tanto desconocido, no llevaba traje ni máscara, estaba en buena forma y en alguna ocasión fue reclutado por el servicio de Inteligencia el Ejército. También tuvo algunas aventuras en la zona del Canal de Panamá. No tuvo ninguna aparición fuera de Flash Comics.

La Ghost Patrol, de Ted Udall y Frank Harry, fue un equipo formado por los soldados Fred, Peter y Slim con aires propagandísticos, con la II Guerra Mundial arrasando en Europa y la creciente opinión de la sociedad americana erigiéndose como salvadores. Aparecieron entre los números #29-#104. Los miembros de la Patrulla Fantasma eran miembros de la Legión Extranjera francesa y se formó tras sobrevivir a una explosión de una bomba situada en un avión en el que viajaban durante una misión en el norte de África. La legión les había ordenado bombardear pueblos africanos para ordenar a los supervivientes a unirse al bado nazi durante la guerra. Ellos se negaron y por este motivo el capitán Buehler, líder de la organización, ordenó su asesinato. Al descubrir que habían sobrevivido entendieron que el destino les daba ahora la oportunidad de luchar contra sus enemigos y continuar la guerra. Con sus habilidades de fantasmas podían volar, caminar por cualquier superficie, invisibilidad y tenían la habilidad de volverse tangibles cuando lo desearan. Cuando acabó la guerra continuaron luchando contra el crimen.

El de este equipo era también un concepto interesante. Además hacía uso del humor gastando bromas a los soldados nazis, algo muy simbólico, pues ayudaba a los jóvenes lectores americanos de los primeros años 40 a perder el miedo hacia aquella gran amenaza que estaba al otro lado del océano. Sin embargo, más allá de sus apariciones en Flash Comics y alguna visita a Comic Cavalcade, el equipo no ha tenido ninguna relevancia. Tan solo volvieron a aparecer en tres ocasiones en la serie Shadowpact de 2006, en la etapa de Bill Willingham, como meros secundarios en la barra del bar Oblivion y alguna aparición figurante en títulos como World’s Finest Comics, Brave and the Bold, Day of Vengeance y la serie digital Scooby-Doo! Team-Up.

Otro personaje interesante fue King Standish, o simplemente The King. Apareció entre los números #-41. Otra creación del genio Gardner Fox, aunque en algunas bases de datos se atribuye su primera historia a John B. Wentworth y William Smith, dibujante sobre el cuál no hay debate. El caso es que era un maestro del disfraz, capaz de transformar su aspecto tanto que hasta las peronas más cercanas a sus imitados eran incapaces de desenmascararlo. Era también un habilidoso ilusionista y un buen combatiente mano a mano. Aparecía en muchas ocasiones vistiendo esmoquin, antifaz (domino mask) y capa de ópera. Tuvo muchos enemigos en sus historias, pero sobre todo una villana propia: The Witch. Otra maestra del disfraz como él con quien tuvo una rivalidad y cierta tensión, llegando los dos a mostrar sentimientos por el otro. Aunque en las 27 apariciones de ella (de las 38 que tuvo The King) nunca se vió uno el verdadero rostro del otro. The King también apareció en cinco números de Wolrd’s Finest, tres de Comic Cavalcade y uno de All Flash antes de desaparecer 56 años hasta JSA Returns: Star-Spangled Comics #1 en mayo de 1999, número en donde llegó a luchar junto al primer equipo de la historia. Su última aparición fue testimonial en Starman #66.

El último gran personaje que debutó editorialmente en este título fue Black Canary. Dinah Drake apareció en el #86, en la historieta de Johnny Thunder, escrita por Robert Kanigher y dibujada por Carmine Infantino. Era agosto de 1947 y desde este número hasta el definitivo #104 solo se dejó de aparecer en el #99. En esta primera tira era presentada como una ladrona de joyas de zafiro que había sido descubierta pero era capaz de esquivar a su captor. Y por el camino dejó a Johnny prendado de sus encantos. En su siguiente aventura ella y Johnny debían trabajar juntos por recuperar un paquete muy preciado para ella. Aparecía en la primera página corriendo con un paquete (entendemos que lo había robado) y veía a Joynny desde su ventana, en un piso de planta baja. Decidía sobre la marcha dejárselo para que se lo guardara mientras huía pero seguidamente era atacado por unos matones que se lo arrebataban. Era una transición perfecta para situar al personaje del lado del héroe.

Black Canary fue un personaje coprotagonista en las historias de Johynny Thunder hasta que en el #92 protagonizó su primera aventura propia, dejando de lado a Johnny. De hecho, el joven que invocaba al genio Thunderbolt fue desplazado de la cabecera por su compañera de reparto. Si fue un plan que estaba pensado desde hacía tiempo, el de dejar de publicar a Johnny Thunder y buscar otro personaje para Flash Comics, se hizo con mucha elegancia, pues Thunder y Canary pasaron seis pequeñas aventuras juntos antes de que ella volara en solitario. Se se decidió sobre la marcha, seguramente se debió al carisma arrollador de Dinah, que además de protagonizar la portada de aquel #92 se convirtió en una de las primeras superheroínas en tener su propio título, aunque fuera dentro de una cabecera antológica. En sus andanzas estuvo acompañada por el detective Larry Lance, su marido (algo que se sabe tras la reaparición del personaje en los 60) y padre de Dinah Laurel Lance, la Black Canary que sigue en continuidad. Se unió a la Sociedad de la Justicia en All Star Comics #41, siendo la segunda mujer después de Wonder Woman.

Otros personajes que tuvieron su espacio y merecen ser citados son Peachy Pet, una niña adoptada por Johnny Thunder. Una niña dura de pelar, que aportaba momentos aún más cómicos a las aventuras del personaje. Tuvo 55 apariciones entre los números #21 y #88. También Les Sparks, conocido como Les Watts, de Don Cameron, un entusiasta aficionado a la radio que tuvo diez aventuras entre los números #19-28 y respondía al éxito del medio en los años 40. Comenzaba sus historietas escuchando la radio, descubriendo alguna injusticia e investigando después, para meterse en alguna situación comprometida antes de resolverla.

Volto es otro personaje que merece un pequeño momento. Éste es un caso diferente a los anteriores, pues no tuvo su primera aparición en Flash Comics, sino en Green Lantern #14, en diciembre de 1944. Sin embargo, no era un personaje de cómics sino que fue un personaje publicitario de Grape-Nuts Flakes, una marca de cereales de desayuno. Fue así un superhéroe atípico, cuyo concepto estaba más cerca de Popeye que de Superman. Era además un personaje de strip, pues sus aventuras eran tiras cómicas de una página. Tenía poderes magnéticos que activaba con sus manos: con la izquierda repelía objetos y con la derecha los atraía. Era presentado como Volto from Mars, un ser venido del planeta rojo que ayudaba a la gente, acompañado siempre de un niño rubio de pelo rizado, y recargaba sus poderes tomando los cerales de Grape-Nuts Flakes, los cuales eran mostrados siempre en la última página con el mensaje de que eran los mejores cereales que había probado en la Tierra. Un caso simpático el suyo. Llegó a tener cien apariciones entre todos los títulos principales de la primitiva DC de la época, incluyendo Action Comics, Superman, Detective Comics, Sensation Comics y otros de editoriales de la competencia como Fawcett Publications como Don Winslow of the Navy y Captain Marvel, Jr., Crack Comics de Quality Comics y Tip Top Comics de United Features, aunque sus apariciones aquí fueron en los 60, cuando ya había sido adquirida por Dell Comics.

Una tira cómica de Volto.

Para terminar, hay que mencionar al Átomo, Al Pratt, que aunque tampoco debutó en esta cabecera, ya que era un fijo de All-American Comics y de las aventuras de la Sociedad de la Justicia en All-Star Comics, apareció en 18 entregas. Su popularidad le llevó a varios títulos de la casa acompañado de su novia Mary. Su primera vez fue en el #80, en una historieta de Joseph Greene y Joe Gallagher, en febrero de 1947, con una primera viñeta en la que ya aparecía dándole un puñetazo a un tipo y un texto que lo comparaba con Jack, el protagonista del cuento Jack y las Habichuelas mágicas, presentándolo como el héroe que ayuda a su madre y su comunidad, con ese tono de justiciero familiar y de barrio tan propio. El Átomo también cumplirá 80 años en 2020 y tendrá su artículo homenaje.

Hubo otros velocistas en los años 40, otros personajes que llevaron la velocidad como arma en su lucha contra el crimen. Pero ninguno fue como Flash, ni tan popular ni tan bien utilizado el concepto como lo fue con Jay Garrick. De ellos hablaremos en la siguiente entrega de este especial dedicado al velocista escarlata, al hombre más rápido del mundo.

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Goto Dengo
Goto Dengo
Lector
30 enero, 2020 23:12

Aún no me dio tiempo a poder leer el artículo entero pero +100 por estas entradas. Gracias por el trabajo bárbaro de buscar y resumir los inicios de estos 80 años de velocidad.
Solo una idea que me parecería un buen final para estos artículos históricos (y disculpa porque no es ninguna crítica al enorme trabajo realizado) sería indicar alguna publicación donde se pueda leer alguno de estos cómics clásicos a los que hace referencia el artículo en español. Como sabemos los clásicos DC no brillan por su cantidad, del Flash clásico solo recuerdo el tomo de Flash 75 años de ECC (donde de la Golden Age solo aparece la 1a historia del Flash cómics #1) y el tomo de Las mejores historias de la Edad Dorada de Zinco (bastante difícil de encontrar actualmente) donde aparecen historias de Hawkman y Canario Negro de Flash Cómics #4 y #96. Posiblemente deben haberse publicado números importantes como complemento en las últimas páginas del último coleccionable DC de Salvat.
Un saludo y esperamos futuras entradas.

JoeBarbaro
JoeBarbaro
Lector
31 enero, 2020 5:55

Gracias por este articulado de mi héroe favorito de siempre, algo más que un simple velocista o alguien que corre, una leyenda, un héroe sin capa, nuestro querido Flash!!!!

Paulo Hernando
Autor
31 enero, 2020 12:09

Impresionante articulo que destila trabajo y sapiencia por todos lados. Muy interesante , gracias por el articulazo

Chenis
Chenis
Lector
31 enero, 2020 16:53

He leido hasta ahora el 20% del artículo, perom WOW .. que trabajo Víctor José¡¡¡
Cuando sea hora del almuerzo aqui en Lima, lo terminaré de leer, pero un fan reciente del personaje como soy yo (gracias a la serie de televisión, aunque siempre me pareció un personaje simpático) te agradece tamaño recuento de su historia.