EX MACHINA: LA MARCA, de Brian K. Vaughan y Tony Harris

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Edición original: Ex Machina núms. 6 a 10.
Edición española: Norma Editorial; septiembre de 2006.
Guión: Brian K. Vaughan.
Dibujo: Tony Harris.
Entintado: Tom Feister.
Color: JD Mettler.
Formato: tomo recopilatorio de 128 págs.
Precio: 12 €.

El reciente anuncio de la publicación del tercer tomo de esta colección como novedad destacada de Norma Editorial para el Saló del Cómic de Barcelona de 2007 se antoja como un pretexto inmejorable para reseñar Ex Machina: La Marca, segundo tomo recopilatorio de una serie que se está ganando a pulso ser considerada como el mejor trabajo de su guionista. Y cuando el guionista en cuestión es Brian K. Vaughan, tal consideración no es poca. Sin más comencemos a comentar esta obra:

SINOPSIS: “Al tiempo que lidia con diversos frentes en su carrera como alcalde de Nueva York, Mitchell Hundred trata de descubrir el paradero y las motivaciones de un asesino en serie que con su brutal y atípico modus operandi tiene en jaque a las fuerzas del orden de la ciudad. Pero lo más extraño es que este personaje parece estar de algún modo relacionado con los sucesos que otorgaron a Hundred la extraña habilidad de comunicarse con las máquinas”.

Estado de Emergencia supuso un prometedor inicio para esta peculiar serie. Peculiar por valerse de un atípico planteamiento, premisa y enfoque que hacía buena la combinación de género superheróico y político. Vaughan ostenta una trayectoria que hacía presagiar un resultado positivo de esta extraña combinación, pero era imposible anticipar la lucidez que desprenderían todas y cada una de las páginas de esta colección. En La Marca, el talentoso guionista de Cleveland conjuga a la perfección, cual habilidoso equilibrista, las dos vertientes argumentales de Ex Machina, proponiendo al lector una trama que bien podría proceder la más clásica de las películas de terror protagonizadas por el asesino en serie de turno.

Al mismo tiempo, gracias a una serie de flashbacks oportunamente introducidos durante todo el arco argumental, la acción se retrotrae al momento en que, coincidiendo con las primeras muestras de interés de la Agencia de Seguridad Nacional en investigar los restos del artefacto que dotó a Hundred de las extrañas habilidades que posee, éste se dispone a poner punto y final a su carrera superheróica para iniciar una prometedora trayectoria política. Estos pasajes sirven para comprender el carácter y las motivaciones de Mitchell, y su relación con Jackson Georges, agente de la A.S.N. que no tardará en ganarse la confianza de nuestro protagonista.

Como tercer pilar de la compleja, a la vez que fluida estructura de este tomo, nos encontramos con una interesante trama política, usada a la perfección por Vaughan para lanzar un par de cargas de profundidad a la sociedad estadounidense (en este caso se centra en las bodas entre homosexuales, y en la intrusión de los medios de comunicación en la vida privada de personajes públicos, en este caso, el propio Hundred). El inusual alcalde tendrá que valerse de diversos tejemanejes, argucias y tretas para conseguir sus objetivos, sin que su imagen pública se resienta, lo cual le puede valer más de un disgusto relacionado con un presunto interés romántico. De paso, se deja patente que los grupos de presión y los medios de comunicación son tan temibles como el peor de los supervillanos.

En definitiva: un argumento salpicado de brillantes reflexiones morales y políticas que sirven como elemento enriquecedor de una trama y unos personajes perfectamente desarrollados. Si a esto sumamos una sabia dosificación de la intriga que rodea el origen del protagonista, y un trepidante sentido del ritmo, estamos ante un cómic que roza la genialidad (estoy seguro de que con el paso del tiempo y los números, la alcanzará de lleno).

Por si ello fuera poco, el encargado de plasmar gráficamente este torrente de ideas es un Tony Harris pletórico: elegancia, detallismo, dinamismo y expresividad al servicio de una gran historia.

Si en la anterior reseña de esta serie mis comentarios fueron de lo más entusiastas, en esta ocasión me veo en la obligación de reafirmarme en lo dicho, insistiendo una vez más en catalogar a Ex Machina como un título imprescindible, merecedor de mi más efusiva recomendación.

Un saludo y hasta la semana que viene! (eso espero)

9 Comments
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Sputnik
Sputnik
Lector
24 marzo, 2007 13:28

No tengo mucho que decir, aparte de:
“Ex Machina mola mil!!”.
Yastá.

José Torralba
24 marzo, 2007 15:15

Y yo no tengo tampoco mucho que decir, aparte de lo mismo 😀

Sputnik
Sputnik
Lector
25 marzo, 2007 14:38

¿Ves, David? ¡Para qué escribir largas reseñas si hay consenso! 😀

Quonso
Quonso
Lector
25 marzo, 2007 18:27

Sois unos tacaños, mola bastante más de MIL ;P
Pero tiene cosas malas, lo rápido que se lee, en cuanto empiezas no paras hasta acabarlo…y la larga espera hasta que salga el siguiente número, por cierto ¿dentro de poco ya, no?
Saludos.

Raúl López
Admin
25 marzo, 2007 19:38

Y espero que no se mosqueen conmigo por decirlo pero en teoria en el siguiente número aparecerá una entrevista que el equipo ZN tuvimos la oportunidad de hacerle a Brian K.Vaughan un tipo tan simpatico como inteligente y que nos desveló algunos secretillos de lo más interesantes de Ex Machina!

Sputnik
Sputnik
Lector
25 marzo, 2007 19:56

¡ Yo estoy mosqueado ! 😉

Grunit
15 septiembre, 2009 8:06

Неплохой блог, вполне достойный из того что есть по этой тематике.