Esther, el Capi y el eco mediático

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Cuando estaba ultimando mi comentario acerca de Las Nuevas Aventuras de Esther descubrí esta excelente reseña de Fran J. Ortiz.

Su razonamiento en referencia al poder de la nostalgia como base del éxito de este relanzamiento me hizo pensar que, a menudo, infravaloramos la significación de los personajes de cómic. Significación que la cobertura mediática recibida por esta revisitación de Esther y por los últimos cambios en la historia de Spiderman y del Capitán América no hacen más que refrendar.

Aviso de Spoiler


No niego el papel ni el poder de la nostalgia en todo ello. Pero creo, a todas luces, que lo que suponen los personajes de cómic trasciende la simple nostalgia.

Durante muchos lustros la existencia serializada de una misma creación ha sido una de las constantes intrínsecas al mundo de la historieta. The Yellow Kid, Príncipe Valiente, Tintín, The Spirit, el Guerrero del Antifaz y Batman son buenos ejemplos de ello. Creaciones que entrega tras entrega cobran vida e, incluso a veces, se convierten en representación de una determinada realidad. Se convierten en símbolos. Todo personaje de existencia serializada que haya conseguido penetrar de manera duradera en el imaginario colectivo lo ha hecho por este motivo. Porque ha conseguido, a través de su vicisitud, conectar con la experiencia vital de una o más generaciones y “significar” algo para ellas.

Por eso no es simple nostalgia lo que nos hace volver a acercarnos a Esther para descubrir qué ha sido de su vida. No es por simple nostalgia que queremos descubrir cuál fue La Juventud del Capitán Trueno. No es por simple nostalgia que los medios se interesan por semejantes noticias.

Es porque sabemos que en ellas encontraremos de nuevo algo de lo que fuimos pero, también, algo de lo que somos. Algo de aquello que entonces sentimos… junto a aquello que ahora creemos y vivimos. Y es que estas creaciones no son tan solo pasado que añorar. No lo son. Porque lograron volverse intemporales. Lograron ser significativas en sí mismas. Convertirse en referentes. Y un referente siempre está ahí, tenga o no tenga algo nuevo que decir.

Por eso es lógico que cuando uno de esos referentes colectivos regresa con nuevas nuevas, los medios se fijen en él y las ventas lo acompañen. Más si cabe cuando esos referentes han llegado a representar al espíritu de toda una nación y, desde esa perspectiva, teniendo en mente ese simbolismo, mueren o son vejados y encarcelados.


Parece que hay algo ahí que se está gritando a viva voz. Algo que quiere decirse. Que clama por ser escuchado. Aunque luego todo quede en fuegos de artificio. Y ante ese grito, los medios y la gente acuden. A ver qué pasó con aquel, su símbolo, su referente. No creo que debamos escandalizarnos por ello. Los puristas, fieles seguidores de cada segundo de continuidad o defensores del cómic de culto. Nosotros hablamos en terminos de calidad y de coherencia. Pero ni esos estándares son los únicos válidos para enjuiciar ciertos eventos, ni el cómic como medio de expresión ni sus personajes nos pertenecen.

Incluso diría más, creo que han rebasado su existencia de papel, convirtiéndose en entidades vivas que a todos o a muchos atañen. Y es cuando hablan desde ese púlpito que no debemos escucharlos sólo como aficionados o expertos. Porque, cuando hablan desde el referente que representan, hablan para la gente de a pie. Tan significativos y relevantes como nosotros, también gente de a pie. Y esa gente no valora qué cambios serán permanentes o no, sino qué se ha dicho y hecho con su referencia.

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“Me llamo Toni Boix y soy un DC-Adicto”. A pesar de que mi niñez esté inundada de Sal Buscema y mi adolescencia de Spirit, Metropol, Cimoc y Zona 84. Porque Zinco me devuelve al redil. Zinco y Wolfman y Perez y Moore y Totleben y Gibbons y Miller y Bolland y García López. Después, el ansía. La escasez. La falta absoluta de alegrías. Mueren las revistas de cómics y Zinco vegeta. Mi ilusión se marcha a hacer las Américas. Suerte del Previews… y de los cómics que se malvenden. Le pido a Raúl López que me deje escribir una reseña en Zona Negativa promocionando Fallen Angel… y el resto es esta historia.
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José Torralba
13 marzo, 2007 14:36

No creo que las quejas de puristas y aficionados vengan tanto al hilo de alterar la continuidad y la coherencia, cosa que en el comic mainstream superheroico se altera constantemente haciendo las delicias de todos.

En mi opinión el aficionado al cómic se ofende porque las decisiones editoriales que hay detrás de las situaciones y macroeventos que señalas (no olvides que la vida de los referentes no es autónoma, dependen de autores, economistas y editores), hay veces que van destinadas no a ese aficionado sino a la sociedad en general, sea o no seguidora fiel de un personaje.

Desde ese punto de vista el aficionado ve tal acontecimiento como un sacacuartos editorial cuyo objetivo son personas que no tienen el más mínimo apego al personaje que se está tratando. Y que no dudan en mediatizar y manipular al personaje acorde a sus fines (por ejemplo, lo que han hecho los medios de comunicación con la “situación spoiler” que vivimos).

En cierta forma, es como si en la próxima película de James Bond, al final mataran a James Bond porque no sacan tanta pasta contentando al aficionado como la que sacarían contentando a todo el mundo (bueno… Casino Royale es casi eso sólo que sin matar a James Bond). Y encima, cientos de medios de comunicación se encargaran de decir que James Bond ha muerto cuando la película se estrenase en USA (o en el Reino Unido).

Y claro… los cines se llenarían por ver cómo se destroza un personaje, y estarían repletos de gente que quiere ver (porque ya lo sabe) como muere James Bond pero… ¿se ha respetado la fidelidad y el amor del aficionado por el personaje? ¿No es en cierta manera un desprecio, una forma de decir “aquí no pintas nada porque esto te sobrepasa”?

John Constantine
13 marzo, 2007 17:22

Yo ya tiro la toalla con vosotros. Si pensais que lo que han hecho Quesada y cia es tratar con cariño al personaje,pues… 1º lo meten en la Civil sin ningún respeto por el personaje -como ya dije, el comportamiento de un soldado como es él es todo el contrario a lo que hace- y luego nos sacan su enésima muerte, rodeándola, como es lógico, de misterio e incognitas, para seguir vendiendo tebeos (o humo) a partir de ella.

Está claro que no se puede terminar en condiciones con un personaje. Miller casi lo consiguió con El regreso del Señor de la noche y , años después la jodió por lo mismo que la están jodiendo Quesada, Didio y demás. Por dinero.

No, si al final algunos vamos a terminar echando de menos al Jeemas. Al menos con el al lado el Quesada parecía contenerse un poquito.

Gimli
Gimli
13 marzo, 2007 18:28

>>Los puristas, fieles seguidores de cada segundo de continuidad o defensores del cómic de culto.

Perdonad, pero estoy cansado de esta frase. La continuidad, mejor dicho, la coherencia es totalmente necesaria en una historia. Cuando oigo “bueno, cuando un autor hace que fulano y mengano se encuentren por primera vez cuando ya lo han hecho 30 no importa, lo que importa es que explique una buena historia”, no salgo de mi asombro. Esto nadie lo aceptaría en una serie de televisión o en una novela, o poniendo ejemplos comiqueros en un álbum europeo o un manga. Pero asombrosamente, esto comienza aceptarse en el cómic de superhéroes. Y encima, resulta que si defiendes lo que en mi humilde opinión es lo lógico se te llama purista, alucino…

Darío
Darío
13 marzo, 2007 19:11

La muerte del Capitán América ha sido una muy buena idea.

Sputnik
Sputnik
Lector
13 marzo, 2007 19:26

Vale Gimli, pero no es tan simple:
las series de TV no llevan 50 años retransmitiéndose con espectadores yendo y viniendo y no enterándose de nada.
No sufren de igual forma la problemática de captación de público que los cómics.
En ellas el tiempo pasa de forma “real” y no tienen a un personaje de mil siglos como si hubiese sido creado ayer.
Que esa es otra, mucha continuidad y mucha hostia pero después Spidey está joven y guapo cuando ya debería tener sus buenos setenta y pico años.
Y (entroncando de mala manera con el post, y perdón por el off-topic) creo que sí, que lo importante es QUE SE MANTENGA LA ESENCIA DEL PERSONAJE Y SU MUNDO. Me la suda qué hicieran Oliver Queen y Hal Jordan hace más de veinte años si eso va a resultar un lastre para mí a la hora de acercarme a ellos.
Y sí, es cierto: hay personajes que significan mucho para gente que no los lee desde nunca. Cuando se cargaron a Jason Todd la gente casi lincha a los editores de Bats por cargarse a Robin, pensando que era el Dick Grayson de toda la vida.
Pero por eso mismo, y aunque es verdad que ciertos personajes o productos trascienden el fenómeno de culto entre sus seguidores y se convierten en iconos para la gente, a veces esos iconos están mal asimilados y no se corresponden con la realidad. Sólo hay que ver que si a alguien le dices “Capitán América” enseguida piensa en un sanote petriota pro-guerra del golfo vestido de bandera con patas. Si le mentas a Superman ídem. ¡Y no es cierto, no son así! Así que vale, cuando se nos muere Superman no sólo se nos muere a los frikis de siempre sino a un montón de gente para la que Supes significa algo. ¿Pero está ese “algo” en consonancia con la realidad? Fijo que no.

Jopé que comment más tocho…

Gimli
Gimli
13 marzo, 2007 20:05

Sputnik:
>>“las series de TV no llevan 50 años retransmitiéndose con espectadores yendo y viniendo y no enterándose de nada.
No sufren de igual forma la problemática de captación de público que los cómics.”

¿Realmente crees que el problema se soluciona tirando la continuidad a la basura? Me gustaría ver que piensas de aquí a unos años cuando veas a Spiderman teniendo su primer encuentro con Lobezno por decimotercera vez.

Además no nos engañemos, el problema son los universos Marvel y DC no los cómics en si. Una nueva generación de lectores no tiene porque leer Spiderman o el Capi, se han de crear nuevos superhéroes para ellos, no crear refritos (universo ultimate), o alargarlo hasta el infinito.

Por cierto, hay mangas que llevan editándose durante décadas (“Jo Jo Byzarre adventure” por ejemplo, que debe llevar mas de cincuenta o sesenta tomos), y dudo que a alguien se le pase por la cabeza hacer barbaridades como las que estamos acostumbrados en Marvel para atraer a nuevos lectores.

Sputnik
Sputnik
Lector
13 marzo, 2007 20:39

Offtopic, offtopic!
Y sin embargo lo seguiré, que pa eso estamos:
Que deban crearse heroes nuevos puede ser cierto, puede no serlo o ninguna de las dos anteriores, pero desde luego es algo que no va a pasar.
Batman, por poner un ejemplo, se va a alargar hasta el infinito más uno, y de verdad verdadera (yoigo?) que me la suda que me vuelvan a contar el origen de Bane de otra manera. Y lo de tirar la continuidad a la basura. Cuando es un lastre, ¿por que no? No me molesta que una serie de Batman pase de ella. Disfruté leyendo os tomitos de Aventuras de Batman aún estando alejados de la continuidad (más bien gracias a ello) y puedo ver cualquier peli de Batman sin mosquearme por la infidelidad al original. Lo que me cabrea es que no se respete la esencia básica del personaje.

galactus
galactus
Lector
13 marzo, 2007 20:55

Estoy de acuerdo con gimli, tiene que haber nuevos personajes, no refritos. Pero cierto es que la continuidad muchas veces limita las buenas historias. Es necesaria la linea ultimate? Tenemos que ver historias que nos dicen que el universo marvel va a cambiar por completo, cuando simplemente son giros que nos van a devolver los personajes como al principio?
Es por eso que en parte la continuidad y en parte la codicia por mas ventas hacen que el genero superherohico sea cada vez mas cerrado.

Por que no sucede lo mismo con el comic europeo o el manga. Akira termino y punto, no hubo secuelas por mas quehaya sido unexito tremendo. Corto maltes igual, se conto lo necesario con el personaje y listo. No se degradan los personajes a favor de las ventas. Eso se llama amor al personaje o historia!

lucas
lucas
13 marzo, 2007 21:15

lo que quiere decirse es que el comic norteamericano precisa de manotazos de ahogado porque no se le cae una idea, y lo mismo va para marvel y dc.
p.d. ah y felicitaciones para quesada que de varios plots viejos y gastados (uno es civil war, el otro imaginenselo) consiguio que el mundo entero hable de marvel.