Entrevista a Will Dennis, editor de DC, Image y Comixology

Una entrevista al editor de muchas de nuestras series favoritas. Palabras mayores.

Will Dennis es uno de esos profesionales del medio que, injustamente, no suelen recibir el trato, afecto y atención debida por parte del aficionado. Hablamos de un EDITOR. Un EDITOR en mayúsculas, con una trayectoria incontestable, desde Vertigo al Indie, pasando por DC Comics. En su curriculum figuran obras como Scalped, Y: El último hombre, Deadly Class, DMZ y 100 Balas .

Entrevista

En primer lugar, hablemos un poco sobre tu profesión. Desde fuera, resulta un trabajo muy complicado, siempre lidiando con las opiniones y expectativas de un gran número de personas. ¿Qué nos puedes contar sobre esto? ¿Qué tipo de editor has tratado de ser a lo largo de todos estos años?

Bueno, como digo siempre “¡es mejor que trabajar para ganarse la vida!”.

No diría que es fácil pero tampoco lo definiría como difícil. Sí que puede ser difícil hacerlo bien, pero todo depende de la opinión de cada uno. Has de ser capaz de dejar el ego a un lado y saber que tu función es contribuir a que el cómic salga lo mejor posible. TÚ no eres el protagonista. La historia, el arte y la experiencia personal del lector sí lo son. Puedes quitar mi nombre de los créditos siempre y cuando el trabajo sea óptimo. Eso es lo importante para mí.

Siempre he tratado de ser una especie de defensor de los creadores, no el representante de una compañía o un engranaje más en la cadena de montaje. Muchos editores y edito-riales comenten ese error y eso se traslada en la calidad del cómic.

¿Cómo lleva a cabo la labor de captación de talento un editor? ¿Qué circunstancias consideras relevantes a la hora de tomar la decisión final sobre un equipo creativo?

Es distinto a como era cuando trabajaba para Vertigo. Como freelancer, normalmente me contratan directamente los creadores, no la editorial, y los equipos suelen estar ya cerrados. En Vertigo, en cambio, podía contratar directamente a las personas y mi contribución al proyecto era mayor. Lo más importante para mí es la sensación que transmite el trabajo y la química entre los miembros de un equipo.

Es como una relación larga, vas a tener días buenos y malos por lo que necesitas que los cimientos sean sólidos y que exista confianza y amor mutuo. Eso es lo que siempre he tratado de aportar con mi trabajo, ayudándome esto a la hora de contratar.

¡Y recuerda que hay que cumplir con los plazos de entrega!

¿Qué diferencias encuentras entre editar un título dentro del universo de DC y uno de fuera de este universo?

Existen diferencias obvias entre trabajar en proyectos personales de creadores y en personajes de empresa como puede ser Batman. En estos, hay mucho en lo que la Editorial se va a salir con la suya. En su mayor parte, encontré ese tipo de trabajo muy restrictivo y francamente aburrido. No es algo que yo pueda hacer año tras año. Aunque sea divertido levar a cabo un cómic como Joker de Azzarello & Bermejo, no es algo en lo que verme a largo plazo.

Tenemos que preguntarte por lo que mencionas de Vertigo, por supuesto. ¿Cómo era el ambiente de trabajo entonces? ¿Cuál es tu trabajo para el sello favorito? ¿Cómo viviste el final definitivo para el mismo?

Vertigo era un lugar fantástico para trabajar, me tenían muy mimado. Karen Berger lo llevaba como un proyecto totalmente separado de DC y, con ello, teníamos una libertad tremenda. Era un equipo de editorial pequeña. Creíamos ser mejores que nadie (y lo éramos jaja). Un equipo de elite con la posibilidad de trabajar con el mayor talento de la industria. Cómo lo echo de menos.

No puede elegir un favorito. Tuve la oportunidad de trabajar en tantos trabajos fantásticos, con tantísimo talento. Todos con sus retos y recompensas. Oír que cerraban el sello me rompió el corazón, me afectó más de lo que hubiera imaginado. Como oír que tu amor de juventud ha muerto. Se acabaron los sueños de volver.

Cuando se mudaron a Los Ángeles fue duro pero al menos conocía a la gente involucrada y el proyecto seguía siendo algo con vida. Ahora solo son recuerdos.

Estamos viviendo un momento creativo impresionante para Image, ¿ves algún paralelismo entre esto y la edad de oro de Vertigo?

Por supuesto. Yo aún trabajaba para Vertigo cuando Image comenzó a reclamar el trono como el mejor lugar para llevar a cabo proyectos propiedad de los creadores. No fue agradable jaja. La decisión de Image de dejar todo en manos de los creadores es lo que los diferenció y comenzó a atraer a los mejores talentos. Si puedes permitirte hacer el cómic sin obtener una tarifa de página por adelantado, Image es claramente el mejor lugar para estar. Tienen sus problemas como en cualquier otro lugar, pero dan la mayor libertad creativa posible. Esa es una combinación ganadora.


Tu brillante carrera te ha reportado muchos contactos. Uno de ellos es Scott Snyder. ¿Cómo soléis trabajar juntos?

¡Gracias! Estuve allí el día en que él y Mark Doyle crearon la idea para American Vampire, así que conozco a Scott desde hace mucho tiempo, antes de que él fuera SCOTT SNYDER. Es una persona a la que le gusta que le des tu opinión, recibe de buen grado comentarios sobre su trabajo. Desarrolla una auténtica colaboración tanto conmigo como con los artistas. Escribe en un estilo asimilable al de Marvel para los guiones y le da mucha libertad al artista. Nos hablamos y enviamos mensajes casi a diario: muchas ideas, debates, planes, etc. Está muy involucrado en todas las fases del proyecto, pero también permite que cada miembro del equipo haga realmente lo que hace: es una buena combinación.

Undiscovered Country 1 ha sido recientemente publicada en nuestro país. Es una obra muy interesante, con dos escritores y dos artistas diferentes. ¿Es difícil editar algo así desde tu perspectiva personal?

Sí, es realmente nuevo para mí y, a veces, muy desafiante. Pero Scott y Charles alternan quién es el escritor principal en cada número, así que para ese mes en particular, solo necesito concentrarme en un escritor más que en el otro. Todos permanecen comprometidos, pero si se trata de un “número de Scott”, entonces él es el centro de atención y lidera el camino en los cambios, las correcciones del guion, etc. Así que no es TAN diferente de un título normal. Es un gran equipo de arriba a abajo, por lo que hay muchas menos disputas de las que puedes imaginar. Cammo hace mucho para ayudar: toma notas de color, verifica la continuidad, ayuda a clasificar las portadas variantes… ¡él es la columna vertebral de todo!

Se suele decir que Undiscovered Country comenzó como un libro muy planificado pero eso cambió durante el proceso y dejaron un espacio muy importante para la improvisación. ¿Qué nos puedes contar sobre esto?

Con la excepción de Y: El último hombre, que Brian K. Vaugahm había planeado muy meticulosamente, diría que esto podría describir todas las series de larga duración en las que he trabajado. Por lo general, tiene el primer año bastante planificado, pero luego hay un gran espacio para los cambios creativos. Algunos personajes se vuelven más importantes que otros, algunas historias que parecían vitales al principio se van desvaneciendo a medida que avanzas. Es la progresión natural. Prefiero eso a una hoja de ruta realmente detallada. Por ejemplo, mi arco favorito de 100 Balas estaba planeado en torno a cuatro números y terminó siendo ocho. Nos encantó el escenario y los personajes y nunca queríamos que terminara. Tienes que dejar espacio para ese tipo de compromiso creativo.

Otro escritor importante con el que suele trabajar es Brian Azzarello (Moonshine, por ejemplo). ¿Cómo definirías esta relación de trabajo y a Brian como colaborador en particular?

Tenemos un trato muy cercano. Nos conocemos desde hace 20 años por lo que tenemos un nivel de confianza insuperable. Confía plenamente en mí y tengo la suerte de ser el primer lector en casi todo su trabajo. Es un escritor increíble y espero que algún día mi constante insistencia le lleve a escribir un libro o una película.

Actualmente, editas los trabajos de Rick Remender para el sello Giant Generator. ¿Cómo está siendo la experiencia?

Es bastante frenético. Rick tiene mucha energía y está muy involucrado en el proceso. Una especie de espíritu punk rock, de hacerlo por sí mismo, en todos los trabajos. Toma la iniciativa en la mayoría de las opciones artísticas como portadas, arte, etc. y yo estoy allí para asegurarme de que los trenes lleguen a la hora y a la estación correcta. Tiene un gusto increíble en el arte y un sinfín de ideas geniales. ¡Es un verdadero viaje en este momento de mi vida y mi carrera!

Otro de tus colaboradores es Jeff Lemire, un escritor muy productivo. Has editado todos y cada uno de los cómics en los que ha estado involucrado para Image desde Gideon Falls. ¿Cómo comenzó vuestra relación?

Conozco a Jeff desde hace muchos años, desde cuando llegó por primera vez a las oficinas de Vertigo para presentar Sweet Tooth. Es un tipo bastante tranquilo, pero tiene un sentido del humor muy agudo, discreto (y subestimado), por lo que siempre nos llevamos bien. A decir verdad, no es alguien que necesite mucha ayuda y el trabajo es súper fluido. Él elige a los artistas, todos grandes profesionales, y el cómic simplemente avanza. Sin ningún tipo de drama. Tiene una imaginación asombrosa y, por supuesto, es un artista maravilloso por derecho propio.

Esta colaboración excede de Image en sí misma ya que recientemente trabajaste como editor en Comixology (Snow Angels), ¿cómo te involucraste por primera vez con ellos? ¿Cuál es el nivel de implicación con estos originales de Comixology?

Curiosamente, Chip Mosher (que dirige CO) y yo no nos conocíamos hasta que un día accedió a tomar un café conmigo para responder algunas preguntas sobre cómo hacer cómics digitales. Él siempre ha tenido trabajo y conoce a todo el mundo… ¡y parece gustarle a la mayoría de la gente, lo cual es inusual! Así que nos conocimos, al instante nos llevamos bien. Me pidió que le ayudara con algunos cómics que necesitaban un poco de cariño, y luego comencé a traerle nuevos proyectos.

Snow Angels había sido tema de conversación durante muchos años (volviendo a los días de Vértigo) pero nunca pudo llevarse a cabo. Entonces, una noche en Thought Bubble, Chip, Jock y yo estábamos pasando el rato hasta tarde y surgió el tema de este proyecto. Hablamos de ello durante mucho tiempo dando vueltas a “¿Qué pasaría si?” Y al día siguiente nos hizo una oferta que no pudimos rechazar.

¡Estamos encantados de estar allí y esperamos las ediciones impresas del próximo año de Dark Horse.

La estrategia de Comixology de lanzar sus series solo en formato digital (aunque algunas ya están comenzando a publicarse en papel) es algo inusual entre las grandes editoriales. ¿Cuál es tu visión del formato digital dentro de la industria del cómic?

Tienen potencial ilimitado. Y no soy de la opinión de que sean el rival de las ediciones impresas como lo hacen muchos. Creo que hay espacio para que ambas opciones existan e incluso se complementen. Ha demostrado que la gente quiere contenido en una variedad de dispositivos, y Comixology está ahí para ayudarlo. Sin embargo, no puede reemplazar la experiencia de ir a una tienda, así que creo que seguiremos viendo este enfoque híbrido de los cómics digitales e impresos. Tenemos muchas cosas interesantes en preparación a finales de este año, ¡así que estad atentos!

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Jurista. Mi historia comienza con una grapa del Ultimate Spiderman de Brian Michael Bendis y Mark Bagley. Dieciséis años después, el interés por las viñetas sigue intacto. Esta gran afición me ha llevado a expandir los límites de mi curiosidad y a ser creativo, a librarme de prejuicios a la hora de conocer obras y a saber que, por muy mal que vayan las cosas, siempre habrá una nueva aventura esperándome en la estantería.
Cordobés del 77, afincado en Barcelona y biólogo de profesión. Me gusta entender el mundo en viñetas desde pequeño. Fogueado con Ibáñez, Hergé y compañía, terminé enamorado, a la vez, de los mutantes Claremont y los adolescentes de Wolfman. Luego Zinco terminaría de conquistarme con crisis, ligas, legiones, Miller, Moore, Morrison, Gaiman... Tras los apabullantes años noventa terminé apartándome un poco del cómic, pero con el tiempo me volvió la locura. Con la madurez he sabido ampliar mis gustos, filias, críticas… y de hecho en los últimos años lo que más me gusta es la teoría e historia de los cómics.
Málaga (1984). Desde muy pequeño leía tiras cómicas en los dominicales, 13 rue del percebe era mi favorita. A mis padres les gustaba que su hijo leyera y cada poco tenía un Astérix nuevo para leer y releer. A la edad de diez u once comencé con el americano, Spiderman para ser más exactos. La saga del clon fue mi primera lectura. Todavía me pregunto cómo pude aficionarme con aquello pero la verdad es que me atrajo enormemente e incluso el no saber qué estaba leyendo (para nada empecé con el número 1) fue un plus para mi interés. La primera lectura siempre condiciona y como secuela me deja mi gusto por personajes alternativos. Tras esto, vino lo demás; universo Marvel , mi adorada DC, cómic independiente y grandes obras que me mostraron lo realmente interesantes que pueden llegar a ser los tebeos.
Mi primer coqueteo serio con los comics puede datarse en el año 1988, en Zaragoza, concretamente en el recreo del colegio, mirando el primer número de la serie Millenium de DC. Aquello lo cambió todo. Quería tener el segundo número y el tercero... y como dice el dicho: el resto es historia. 5000 comics después y toda una vida entre viñetas seguimos a pie del cañón.
Nacido en 1979 en Avilés y actualmente residiendo en Castro-Urdiales, soy licenciado en Filosofía con Máster en Gestión Cultural, durante un tiempo me dediqué a la crítica musical y ahora me toca con el mundo del cómic, mis dos grandes aficiones. Empecé leyendo en casa de mi primo a finales de los 80, poco después ya me convertí en un comprador compulsivo. Mis comienzos fueron con Daredevil y las colecciones de X-Men pero pronto pasé a Spiderman, Poderes Cósmicos, Vengadores, Image, todo Wildstorm, Vertigo... no hago ascos a ninguna buena historia venga de donde venga.
Naci en Sabadell (Barcelona) en 1978 aunque siempre he vivido en Barbera del Vallés. Mi afición por los cómics de superhéroes se comenzó a gestar en el momento en que mi profesor de EGB, Joan, me dejó algunos números de Clásicos Marvel que contenían las historias: La muerte del Capitán Stacy, La muerte de Gwen Stacy y La última cacería de Kraven. Desde ese momento me convertí en fan absoluto de Spiderman y por extensión de Marvel Comics. Con el paso de los años aprendí a paladear el buen cómic sea cual sea la editorial, el personaje o autor. En 1999 fundé Zona Negativa como el rincón donde hablar de aquello que me apasionaba, el resto es historia.
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Stasis
Stasis
Lector
23 julio, 2021 9:49

Entrevista genial. En todas los aspectos. Muchas felicidades por tal logro.

Jaime Sirvent
Jaime Sirvent
Lector
23 julio, 2021 12:54

Muy interesante entrevista. Muchas gracias por traerla por aquí