El último medio millón de un #1000

Detective Comics #1000 ha vendido más de medio millón de ejemplares, una gran cifra que difícilmente podrá repetirse a corto y medio plazo.

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Hace un año DC cumplió un hito histórico en la historia del cómic americano, por ende del cómic de superhéroes a nivel mundial: su cabecera Action Comics llegó al número 1000. Entonces, si inició un pequeño ciclo que se repitió hace escasamente mes y medio, cuando su otra serie histórica, co-superviviente de aquellos lejanos y maravillosos años 30, Detective Comics alcanzó el millar de ejemplares. En ambos casos hubo un paréntesis de 52 números que se publicaron con numeración reseteada desde septiembre de 2011, recuperada en 2016 con la etapa Rebirth, un detalle nimio, pues ¿qué son 52 ejemplares entre los 1000 que ya han sobrepasado?

Este acontecimiento ha superado en ventas a su predecesor, pues si Action Comics #1000 arrancó su primer mes estando cerca de las 450.000 unidades vendidas, Detective Comics #1000 ha llegado a los 526.941 según Comichron, que mide las ventas USA. Una cifra que en los tiempos que corren supone un nivel de récord anual, sin ninguna duda, como ya fue la de su cabecera hermana en 2018. Son unas ventas que, viendo la perspectiva de la historia, podrían haber sido muy superiores y no cabe duda de que si hubiera tenido lugar en los 90, por remontarnos un poco en el tiempo, hubieran estado más cerca del millón o lo habrían sobrepasado. Este hecho invita a otra reflexión sobre el mercado y los hábitos de consumo de los lectores. Habría que hacer un estudio, si fuese posible, de la cantidad de descargas o lecturas online que ha recibido, porque entonces estoy seguro de que superará no el millón, sino puede que los dos millones. Pero esa es otra historia.

El tema del que quería hablar es de que DC no va a volver a tener un mes tan maravilloso como este, con esas cifras de ventas, hasta dentro de mucho tiempo. Pues no va a poder celebrar la publicación de otro #1000 de manera tan natural y maratoniana que en estos dos casos. Es una afirmación que puede resultar agorera, pero si nos vamos a los últimos 20 años, por no ir más atrás, ¿cuántas series de DC han llegado tan siquiera al #100, un 10% de esa mágica cifra? Los ritmos editoriales hacen que vivamos una época de reseteos de la numeración y regresos al #1 demasiado constante. Si juntamos todos los cómics que se han publicado bajo el nombre de Superman, Batman o Justice League, como veremos más adelante, nos quedaremos cerca de esa cifra, pero ya estaremos trampeando la cuenta. El hecho es que Action y Detective Comics han llegado a las cuatro cifras al ritmo más natural posible, mes a mes, con épocas de semana a semana o quincenalmente, pero con una cuenta progresiva del #1 al #1000.

¿Por qué no volverá a pasar? Me da que en las oficinas de Burbank no van a tener la paciencia de otros 80 años para que otra cabecera llegue al millar. O no van a arriesgar con la idea de plantar, de repente, una numeración centenaria muy avanzada a algunas de las cabeceras históricas de la compañía. No sería, comercialmente, una buena idea. O eso es lo que parece. Hay teorías marketinianas que hablan de que una numeración, conforme avanza, se hace pesada para conseguir nuevos lectores. Es una premisa extendible al cine, por ejemplo. ¿Cuántas sagas modernas llevan la cuenta en su título? Fast & Furious es casi una excepción en Hollywood. Ya no se destila hacer como antes, Tiburón, Tiburón II, Tiburón III… O las películas de superhéroes, por no irnos del género, llevan un título compuesto con una segunda palabra cambiante. La trilogía de Nolan llevó Batman + una frase y no una cuenta. De esta manera, dicen los expertos, al público generalista le cuesta menos entrar a probar que si se encuentran con una segunda o tercera parte.

Es por esta razón, a mi entender, que en las grandes editoriales de cómics se ha seguido la técnica del reseteo más a menudo en los últimos años. Es más fácil empezar a leer por Wonder Woman #26 sabiendo que ha habido cambio de equipo creativo que hacerlo desde Wonder Woman #195 o imagínense ahora, empezar por Detective Comics #1001. Al lector experto puede no suponerle ningún problema, pero no es así para el recién llegado. También es ésta una de las razones por las que triunfan tanto los tomos recopilatorios de arcos argumentales. Una sabia creación editorial. En esos casos, lo de menos es la numeración que llevaron en su día los números que incluyan.

Entonces, ¿cuál es el futuro? ¿renumerar periódicamente para tener un #1 cada pocos años que atraiga nuevos lectores? ¿Cada cuánto tiempo es bueno usar esa técnica? Porque, de esa manera, se pierde el valor coleccionista de los #1 originales. O no. De todo tipo de coleccionista hay en el mundo. También es cierto que seguir con la cuenta imperdurable hasta el infinito puede suponer trabas hasta para la propia editorial. El día que se llegue a cantidades millares altas puede haber quien se pierda en las cuentas. Imagínense cuando se lleguen a las cinco cifras de numeración. Y así más adelante. ¿Y qué sensación dejará cuando hayan pasado miles de números entre una aventura y otra? Pues la misma que con el paso de los años. Pero, ¿qué lector entrará a leer el Action Comics #2457 para probar? Pues nunca se sabe. Ese deberá ser un asunto que la DC del futuro aprenda a resolver. Si es que llega a suponerle un gran problema.

Personalmente, nunca me han gustado los reseteos. Pero ya que han existido, hubiera apostado por incluir el volumen en la portada. Por ejemplo, el pasado 1 de mayo se publicó el Batman Vol. 3 #70. Incluiría el “Vol. 3” en la portada, discretamente, de alguna manera que no moleste. Así, con el paso de las décadas los volúmenes podrían ayudar a aliviar las numeraciones altas, aunque también provocarían molestias a los lectores nuevos, viéndose éstos forzados a leer los dos volúmenes anteriores. A lo mejor sería una idea más socorrida volver al#1 cada mes de enero y fijar el año en curso en cada cabecera. Este mes hubiera salido a la venta, teniendo en cuenta que es una serie quincenal, el Batman 2019 #9. Es un tema complejo este, el de las numeraciones y los volúmenes.

A lo mejor me equivoco y de aquí a unas décadas volvemos a llegar al #1000 de alguna cabecera sin experimentar renumeraciones. De momento, estamos acercándonos a unos cuantos centenarios, que no está nada mal. Vamos a repasar algunas series de DC que están, más o menos, acercándose al millar en el global de todas sus épocas.

Las próximas series milenarias

Primero empecemos por una que llegó a superar el ecuador. La cabecera hermana de Action y Detective, Adventure Comics, murió el 1 de septiembre de 1983 con la publicación del #503, cuando llevaba medio camino recorrido hacia el millar. Es de ley anotar que no tuvo una numeración única, pues no existió un Adventure Comics #1 ya que los once primeros se publicaron con el nombre de New Comics, entre los meses de diciembre de 1935 y 1936. Del #12 al #31 el título se renombró como New Adventure Comics y en noviembre de 1938 mutó definitivamente a Adventure Comics. Podría haber llegado al millar, pero su carácter antológico terminó por dejar de ser una herramienta útil a ojos de la editorial. Tuvo un relanzamiento en 2009 con un #0 en abril y una renumeración entre octubre de ese año y agosto de 2010, cuando pasó del #12 al #516 de la numeración original. Finalmente fue cancelada en el #529 en octubre de 2011, tras el gran reboot. Cabe destacar que, como los últimos números de los 80, la serie publicó aventuras de la Legión y Superboy, principalmente.

Hay series con las que seguramente DC hará trampas, como decía antes, para así poder celebrar nuevos ejemplares milenarios. Superman en su primer volumen llegó a los 714 ejemplares, aunque entre los #424-#649 se denominó Adventures of Superman y mientras hubo otra serie llamada Superman (que podría llamarse Superman vol. 2) que llegó al #226. Durante 19 años convivieron las dos, hasta que en 2006 murió Superman vol. 2 y Adventures of Superman volvió a denominarse simplemente Superman y continuó la numeración original. Su serie vecina, Batman, llegó hasta los 713, para favor de los seguidores históricos no tuvo otras denominaciones. Ambas cabeceras vivieron entre 1940 y 2011. Si sumamos los números publicados desde entonces sobrepasamos los 800. De hecho hace un tiempo fueron lanzadas sendas portadas conmemorativas como secundarias, así como Wonder Woman y Flash las tuvieron al pasar de los 700. Por cierto, en 1998 ambas cabeceras tuvieron el especial #1.000.000 y en 1994 un #0. Añadiendo los 52 de la era New 52 (más los cuatro especiales del célebre e irrepetible mes de los villanos y un #0) los que llevan ahora, están en los 841 en el caso de Batman y 826 en el de Superman. Pensando siempre en una periodicidad mensual, estamos hablando de que les falta cerca de diez años y medio para el millar. La mitad, en el caso de que sea quincenal.

El caso de la Justice League es más enrevesado, pues ha tenido muchas denominaciones, si juntamos los títulos estaríamos cerca del millar. El desglose es el siguiente: la serie original llamada Justice League of America entre octubre de 1960 y abril de 1987, llegó al #261. Con la llegada de Giffen, DeMatteis y Maguire, se publicaron seis números como Justice League desde el mes siguiente y entre el #7 y el #25 fue llamada Justice League International sin perder la numeración. El “International” fue eliminado a partir del #26 y reemplazado por un “America” sin el clásico “of”. Así se llegó hasta el #113, en agosto de 1996. En enero de 1997 comenzó JLA, la serie que empezó guionizando Grant Morrison se redujo a las clásicas siglas, que nunca habían titulado una cabecera. Duró 125 ejemplares (más el #1.000.000) hasta abril de 2006 y fue sucedida por Justice League of America, con la denominación original, comenzando con un número #0 en septiembre de ese mismo año y llegando al #60 el mítico octubre de 2011 que supuso el final de todas las series que había en el mercado.

Durante los New 52 se publicaron 52 ejemplares bajo el nombre de Justice League (más un #0 y los anecdóticos 23.1-23.4 de aquel mes de los villanos) hasta el Renacimiento de agosto de 2016. Seguidamente, hasta julio de 2018, vieron la luz 43 números. Desde entonces llevamos 19 ejemplares de la serie que podemos denominar Justice League vol. 4. Esta es la línea que podríamos llamar titular. La del equipo por excelencia. Sin embargo, entre abril de 2013 y junio de 2014 convivió con Justice League otra serie llamada Justice League of America, con otra formación y empezando nueva numeración que se extendió 14 entregas, cuatro más incluyendo unos #7.1-7.4 de la ya citada iniciativa que por suerte no se ha repetido. No fue la única vez que convivieron dos series protagonizadas por un equipo de la Liga de la Justicia, pues entre abril de 2017 y junio de 2018 existió la cabecera Justice League of America nuevamente, por cuarta vez. Fue la conocida popularmente como la JLA de Batman, de 29 números, guionizada por Steve Orlando sobre una premisa interesante, formada por seres humanos, incluyendo a Lobo, que acabó diluyéndose.

En total nos salen 680 cómics de la Justice League, del equipo principal. Sumando las entregas de las segundas series de los últimos años, la de Justice League of America de 2013 y la de Batman, nos plantamos en 723 números. Obviamos otras series tipo Justice League Dark, International, 3000, 3001, Justice League Adventures y demás. 723 números hasta la fecha, lo que nos deja con una publicación mensual a 277 meses y eso son unos 23 años. 11 y medio si pasa a periodicidad quincenal. Podemos decir que queda mucho tiempo.

Dejando de lado las cifras del equipo, buscando entre los personajes que llegarán con sus series a las cuatro cifras, nos encontramos con que Green Lantern es el que más cerca está de lograrlo. Claro está, haciendo un encaje parecido al anterior. Su primera serie tuvo 38 ejemplares. Fue el único título protagonizado por Alan Scott, el primer Green Lantern. En septiembre de 1941, un año después de debutar en All-American Comics #16, comenzó su andadura, terminando en mayo de 1949. El siguiente volumen de la cabecera arrancó en agosto de 1960, en plena Silver Age, con Hal Jordan portando el anillo protagonista. Fueron 205 números antes de llegar a octubre de 1986, cuando el título pasó a llamarse The Green Lantern Corps continuando la misma numeración, llegando a los 224. El tercer volumen comenzó en junio de 1990 y tuvo una extensión de 181 números más el célebre millón de 1998 y un #0 en 1994. En noviembre de 2004 salió a la venta el último ejemplar. La luz de Oa volvería a brillar con Johns y Pacheco a partir de julio de 2005 y llegó al 67, cuando en el mes de agosto de 2011 realizó el alto para continuar al mes siguiente desde el primer número, nuevamente, durante los 52 meses siguientes (más #0 y cuatro villanos). Hal Jordan and the Green Lantern Corps cumplió 50 números desde la etapa Rebirth. Ésta es la cabecera que podemos considerar la continuación de la saga clásica. El actual título The Green Lantern lleva 7 entregas guionizadas por el grandísimo Grant Morrison y dibujadas por el maestro Liam Sharp. En total llegamos a los 825 números titulados Green Lantern (más algo en alguna etapa) por esta vía. Si le sumamos Green Lanterns, la serie protagonizada por Jessica Cruz y Simon Baz son otros 57 números, dejándonos en 887. A 113 meses, casi diez años si es mensual.

El primer Green Lantern.

Wonder Woman es la siguiente en esta travesía del #1 al #1000. La serie original de la amazona comenzó en julio de 1942, unos meses después de aparecer en All-Star Comics #8. Se alargó hasta los 329 ejemplares, fechando con la Crisis en marzo de 1986 el final de la serie original. En febrero del año siguiente George Perez comenzó a contar de nuevo la historia, comenzando la vida de este nuevo volumen que llegaría hasta los 226 números en abril de 2006 (más el millón y un #0). El tercer volumen comenzó unos meses después, en agosto. Tuvo una distancia de 59 entregas antes del reboot universal y una renumeración, pasando del #44 al #600, a partir del cual Straczynski tomó las riendas. Llegaron al #614, pudiendo haber continuado mucho más de no ser por el reinicio. Como saben, 52 números más #0 y dos de villanos y un nuevo #1, que actualmente ya suma 70 entregas, dejando el título de Diana de Themyscira en 739 en total.

Nos centramos ahora en Flash. El hombre más rápido del universo DC está todavía lejos de llegar al millar. Inmerso en el quinto volumen, suma ya 731 números. El desglose es el siguiente. El primer título fue Flash Comics, que salió a la venta en enero de 1940, con una vida de 104 entregas protagonizadas por Jay Garrick (que compartía cabecera con Carter Hall, Hawkman). En enero de 1949 la revista publicó su última entrega. Curiosamente, diez años después, a diferencia de lo que pasó con Green Lantern, el personaje renovado de Flash, con Barry Allen, retomó la numeración y continuó a partir del #105, pero la serie pasó a llamarse The Flash, como ahora la conocemos. Llegó hasta el #350 en octubre de 1985. En junio de 1987, con Wally West portando el manto escarlata, dio comienzo el segundo volumen (oficialmente) y tuvo una extensión de 247 números hasta febrero de 2009. Más el #0, el millón y un sorprendente The Flash #1/2 que Johns se sacó de la manga en abril de 2005. El tercer volumen duró 12 entregas entre junio de 2010 y el reboot de 52 nuevos números más el #0 y los tres del mes de villanos. El quinto actual lleva 70. 735 en total.

Todos están lejos del #1000. Y ninguna otra cabecera de DC está a la altura de estas. Habrá que esperar, de cualquier manera, para volver a ver ese mítico #1000 en una portada de un cómic de DC.

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Juan Iglesia GutiérrezVansalthhammanuVíctor José RodriguezMatches_Malone Recent comment authors
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Matches_Malone
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Hola, idea muy interesante la de fragmentar la numeración por volúmenes, algo que ya se hizo en las colecciones basadas en series de animación (genial la de Batman TAS de los noventa, que Ecc publica en asequibles grapas desde hace poco en su línea Kodomo).
A día de hoy, el producto estrella del entretenimiento para el gran público son las series de televisión, por lo que los cómics deberían emular su estructura, ¿no creéis? Así atraes nuevos lectores, vendes más, el gran público lee más, el porcentaje del gran público que se está quedando lili de ver tanta serie se reduce.
Besitos.

Matches_Malone
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Matches_Malone

Víctor, puedo copipastear aquí mi comentariopergamino que puse en el post de “Detective Comics #1000: impresiones redactores”? Fue algo tardío y quizá por ello pasó algo desapercibido. Bueno vale, seguramente también influyó que era un pedazo de chorizo y no lo leyó ni Clifor XD.
Es que no me importaría que debatiésemos sobre el DC #1000 hasta la llegada de DC #2000 (: .
Va, ya me callo.

hammanu
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hammanu

Como se comenta mas arriba si que hay series que se estructuran como las series televisivas, por ejemplo el Green Lantern de Morrison es asi. E incluso para mantener una coherencia en el dibujo después de los primeros 12 números (o primera temporada) se dan un respiro como una serie de Tv durante unos meses para volver a la segunda mas adelante y con las pilas cargadas.

Lo del Action comics o Detective tiene mas que otra cosa que su numeración a sido mas o menos interrumpida desde final de los 30… ¡es un símbolo de estatus sobre dos de los mas icónicos personajes de la cultura popular del mundo entero! En cierta manera estos personajes son los mismos de siempre, ya que exceptuando a WW los demás miembros (Green Lantern, Flash y demás) las versiones que cuentan son las de la edad de plata y no las de oro

Matches_Malone
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¡Hola de nuevo!
Lo prometido es deuda, y después de lo cansino que me puse con el tema, no quería dejar pasar la ocasión de compartir qué me ha parecido el número mil.
Acabo de terminar la lectura (primero debido a un viaje, y después por curro a lot no he podido leerlo hasta ahora) y como es de esperar en un tebeo que compila varias historias cortas, tengo diferentes impresiones.
Las menos:
Warren Ellis y Kevin Smith. Tenía grandes expectativas sobretodo en el segundo, ya que es un autor que me chifla y su Batman (todavía inconcluso) me divirtió muchísimo: pero la idea que aborda en esta historia corta, a pesar de que de primeras puede parecer que funciona, se me antoja bastante simplota, efectista y simplemente moñas. Lo mismo para Warren, que sin ser de mis favoritos, lo distingo como a un autor entre los mejores de la industria, y sin embargo desaprovecha la ocasión ofreciéndonos un concepto que ya hemos visto 8273626161 veces, sobre todo en los noventa de la mano de Chuck Dixon y compañía. E igual para Johns, Tynion y Tom “Gold” King: autores de los que se puede esperar mucho más de lo que ofrecen.
Las más:
Denny O’Neil (¡grande!) y Steve Epting: el dibujante es el único del que esperaba mucho y no me ha decepcionado. Su estilo es perfecto para el realismo sucio que debería impregnar al Batman detective. Genial. Y O’Neil se rinde tributo a sí mismo en una historia que nos demuestra lo que es profundizar verdaderamente en unas pocas páginas. Una lección de un maestro (cuántos años debe tener, ¿noventa?) y sin tener que devanarse los sesos.
Scott Snyder: su Batman no me gustó y con Metal directamente lo eliminé de mis lecturas, pero he de reconocer que la historia que abre me ha gustado mucho como homenaje al Batman aventurero.
Bendis y Maleev: el escritor utiliza muy bien otro topicazo de Batman, logrando sacarnos una sonrisa al final. Y Maleev es el dibujante que queremos los fans de Batman desde su par de números en Tierra de Nadie: anillo al dedo.
La mejor:
Paul Dini. Una vez más. ¡Paul Dini! Como decía Shakespeare, y como suelo decirle yo a mi chica, la brevedad es el alma del ingenio. Y creo que en esta historia Dini demuestra que, al menos en lo que a Batman se refiere, sabe muy pero que muy bien lo que se hace. La narración me recuerda a uno de mis capítulos favoritos de Batman TAS, el de “Casi lo Pillo”; y la idea, que otros autores habrían descomprimido y alargado durante una pila de episodios, aquí se nos presenta rauda y contundente, golpeándonos a la par que divirtiéndonos. Por si fuera poco, el estilo de Dustin Nguyen se ajusta perfecto al tono de la historia, como ya sabíamos. Bravo, Paul. No puedo decir que tuviera las expectativas altas en este caso, porque a estas alturas una gran actuación por tu parte era de esperar. Chapó.
Y esoestó esoestó eso es todo amigos; cabe añadir que desde el punto de vista editorial, deberían haber reunido en la misma historia a Denny O’Neil y Neal Adams, tándem histórico del murciélago, en la que posiblemente fuera la última oportunidad de verles trabajar juntos.
Me dejo en el tintero a Christopher Priest, que se pone al servicio de Adams si que podamos reprochárselo ni mucho menos; mencionar que Adams está por encima del nivel mostrado en los últimos años y que es genial tenerle en un número de aniversario aunque sea sin su guionista ideal; y que la historia de Tomasi es correcta, tal y como suelen ser las presentaciones. Gran autor para una etapa interesante que se abre en Detective.
A por otros mil números, ¡y que nosotros los veamos!

Matches_Malone
Lector
Matches_Malone

¡Zacatasca! :)(:

Juan Iglesia Gutiérrez
Autor

Típica frikada que me encanta!

Soy muy partidario de sumar los volúmenes para llevar una cuenta unificada. Sobre todo del equipo principal de la Liga.

Y creo que una numeración por temporadas bien hecha, con un planteamiento de fondo, podría funcionar.

Enhorabuena!