El misterio de Goya por Bleda
«Apenas comes. Apenas duermes. Encontrar la belleza es tu único objetivo.»
Hay algo en las pinturas de Francisco de Goya (Fuendetodos, 30 de marzo de 1746 -Burdeos, 16 de abril de 1828) que fascina a todo aquel que se acerca a ellas. Una mezcla de belleza y oscuridad que se queda pegada a la piel y nunca te abandona. O por lo menos es lo que nos pasa a algunos que podemos estar una buena cantidad de tiempo perdidos entre sus colores, pinceladas y sensaciones. Algo que podemos suponer que también le sucede a Sergio Bleda (Albacete, 1974) que ayer mismo dio comienzo a la campaña de crowdfunding de la segunda y última entrega de su cómic El pacto de Goya. Los que ya tengáis claro que queréis participar y no lo hayáis hecho podéis contribuir desde este enlace. Para los que tengáis dudas podéis leer esta reseña de una primera parte que nos ha dejado con unas enormes ganas de conocer el desenlace de esta historia ligada a la vida del pintor. No es la primera vez que el cómic español aborda la figura del pintor que es una de las figuras más fascinantes de la historia del arte tanto por sus trabajos como por algunas de las circunstancias de su vida, de forma que a lo largo de los últimos años hemos podido disfrutar de obras tan interesantes como las recientes Goya lo sublime terrible (Dibbuks) de El Torres y Fran Galán o Goya Saturnalia (Cascaborra) de Manuel Gutiérrez y Manuel Romero.

El pacto de Goya comienza en el año 1888 cuando al abrir la tumba del pintor en el cementerio de La Cartuja en Burdeos para traer sus restos mortales a España se descubre que falta su cráneo. Un misterio real que se convierte en el punto de partida de la obra en la que Sergio Bleda trata de explicarlo con la presencia de elementos sobrenaturales y de misterio ligados a la vida del creador de las pinturas negras. Un relato de su vida que recorre los sucesos más importantes que le ocurrieron y que se van alternado con los de la vida de Rosario Weiss, ahijada del pintor y académica de mérito de San Fernando, además de maestra de dibujo de las infantas Isabel y Luisa Fernanda. Las partes de la biografía del pintor están narradas de forma cronológica comenzado con su nacimiento, mientras que las de Rosario van hacia atrás, de forma que podemos suponer que en el segundo volumen acaben convergiendo, descubriendo el secreto detrás de la desaparición del cráneo. Esas dos partes se diferencias gracias al uso del color como elemento distintivo con las partes de Rosario con tonos azulados que permiten ver el gran dominio de las acuarelas del autor de El Baile del Vampiro.
Si bien la trama de misterio es la que tira de la historia, no estamos ante un whodunit, si no ante algo mucho más complejo y fascinante que nos lleva a preguntarnos sobre el funcionamiento de los muchas veces misteriosos mecanismos de la creación y cómo siempre parece haber un momento catártico en la vida de los grandes artistas que marca su posterior evolución.
Aunque no estamos ante una obra estrictamente biográfica, ya que Bleda mezcla partes de las que hay constancia histórica con otras que no como su encuentro con Casanova, sí que destaca la extraordinaria labor de documentación que ha realizado consiguiendo recrear a la perfección la época y los lugares en los que vieron tanto el pintor como su ahijada. Si hay alguna secuencia que destaca en este cómic es el encuentro con el guitarrista de blues Robert Johnson que al igual que en hace en este cómic Goya hace un pacto con el diablo para mejorar en su arte. Algo que permite introducir un tema esencial en el arte como es el origen de la inspiración que en este caso liga a la historia con esa parte oscura y misteriosa de muchas de las pinturas del maño. Unas pinturas que no eclipsan el estilo habitual de Bleda que en lugar de tratar de imitarlo opta por recrearlas a su modo haciendo que en esas secuencias se puedan ver como ambos conviven dentro de unas atmósferas pesado y opresivas que acentúan la parte sobrenatural de la historia que se comunica con el mundo oscuro que creo el pintor durante su últimos y más fecundos años. Todo un acierto que permite vislumbrar a un autor en toda su madurez que ha logrado crear un cómic que se devora y deja con unas enormes ganas de conocer la continuación y descubrir quien robó el cráneo del pintor y descubrir mucho más sobre Rosario.
Lo mejor
• La escena muda con Robert Johnson.
• Las acuarelas de Bleda.
• El reflejo de la fascinación que ejerce Goya sobre cualquiera que se acerque a sus pinturas.
Lo peor
• El tiempo que falta para conocer el final de la historia.











