El Indie en los Eisner 2021 – Mejor serie regular

Seguimos con el análisis de las series independientes en los Premios Eisner. Hoy os hablamos de las nominadas a "Mejor serie regular"

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Después de que el lunes analizáramos las nominadas a “Mejor serie nueva” nos toca irnos a por aquellas que nos alegran la vista (casi) todos los meses. El título de “Mejor serie regular” es uno de los más preciados en un mercado como el norteamericano, donde las grapas son el día a día del mundo del cómic. En esta ocasión veremos cinco series, algunas repiten con respecto al año pasado, otras repiten en otras categorías y a otras las hemos visto por aquí en varias ocasiones. Incluso algunas (sí, en plural) ya tienen sus premios Eisner ganados de otros años. Así que sin tonterías, estamos ante la crème de la crème.

Bitter Root, por David F. Walker, Chuck Brown, Sanford Greene y Rico Renzi (Image Comics)

Empezamos con la que fue la ganadora en esta misma categoría en la pasada edición de los Premios Eisner. Que esté nominada de nuevo es signo de que estamos ante una serie muy importante en el mercado norteamericano. No tanto en el español, donde aún no nos ha llegado, y eso que ya tiene un buen puñado de números a sus espaldas. Esperemos que esta nueva nominación le dé el empujón que le hace falta para saltar el charco.

Bitter Root es un cómic que comenzó a publicarse en Image en noviembre de 2018. A día de hoy tiene catorce números disponibles en su país de origen y un decimoquinto a punto de salir, así como un especial con historias cortas de algunos de sus personajes, bastante relevante para la trama principal. Los dos primeros arcos argumentales, hasta el número diez, ya están allí recopilados en sus respectivos tomos, y seguramente el tercero estará a punto de caramelo. Es decir, es una serie que ya se posicionó muy bien gracias al galardón del año pasado y que con esta nominación ya se asienta.

Los Sangerye son una familia de larga tradición, llevan siglos cazando monstruos de muy diverso tipo, pero su principal enemigo son unos demonios que se mezclan entre los humanos y atacan cuando menos se lo esperan, en ocasiones manipulándolos para que se vuelvan unos contra otros. Generan odio y diferencias entre las personas, aprovechándose de su ignorancia y sus prejuicios para infiltrarse en nuestro mundo. Pero los Sangerye tienen otro problema, la sociedad, y es que se trata de una familia negra, la mayoría de ellos residentes en Harlem, aunque también veremos a otros a lo largo y ancho de Estados Unidos, y además en los años veinte. Podríamos definir esta colección como una serie fantástica de acción y aventuras con más humor que drama, algo que hemos visto en muchas ocasiones, pero es distinta gracias a las pinceladas que los autores van metiendo para tratar temas sociales, fundamentalmente el racismo de la época pero también el machismo, el nacionalismo o la aporofobia, dando además diversas perspectivas de todo ello. Son los detalles lo que hacen a esta serie muy grande, ese tono de humor insertado en situaciones concretas realmente aporta un toque irónico que la hace única y nos da páginas maravillosas.

David F. Walker (Power Man y Puño de Hierro, Luke Cage, Fury…) y Chuck Brown (Punisher, Pantera Negra…) son los encargados de co-guionizar esta serie, mientras que el dibujo recae en Sanford Greene, artista que también está nominado a “Mejor dibujante” este año, lo cual ya dice mucho de él.

En resumidas cuentas, digamos que esta serie no solo es buena, que lo es y mucho, sino que, sobre todo, es necesaria.

The Department of Truth, por James Tynion IV y Martin Simmonds (Image Comics)

Pues sí, otra vez por aquí, se nota que nos gustan las conspiraciones más que a un tonto un lápiz. Algo tiene lo nuevo de James Tynion IV y Martin Simmonds: su estreno de Image Comics no solo está siendo un fenómeno de ventas (hace poco comentaba Tynion que su noveno número había sido el segundo con más unidades vendidas, ¡solo por detrás del primero!), sino que la acogida de los profesionales ha sido inmejorable. Así, no solo ha recibido una nominación a “Mejor serie nueva”, tal y como comentamos en nuestra entrada anterior, sino que ha certificado su presencia por duplicado al hacerse merecedora de otra nominación más directamente en la categoría “Mejor serie regular”. Esto sin duda es un hecho especial que demuestra el magnífico recibimiento de la obra para sus autores, y especialmente para James Tynion IV, que pone la guinda con una merecida nominación a “Mejor guionista”. Desde luego, con dos boletos jugados la probabilidad de que veamos a la serie levantar algún galardón es alta, especialmente por la calidad de la serie.

En The Department of Truth, Tynion y Simmonds deciden abordar un tema más candente que nunca en su país: el de las teorías conspiranoicas. No se puede decir que sea algo exclusivo del otro lado del Atlántico (hola, 5G), pero es un hecho que muchos ciudadanos estadounidenses se han ido acercando cada vez más y más a esas ideas descabelladas que algunos defienden a capa y espada. Desde la llegada a la Luna del Apolo 11 hasta Q-Anon, pasando por el 11S, el terraplanismo o los reptilianos, cada vez hemos visto aflorar más acólitos de estas ideas. Y lo que los autores deciden contarnos es: ¿y si todas fueran ciertas? ¿Y si existiera una agencia especial encargada de tapar la verdad sobre todas estas teorías y mantenerlas en la sombra? Como os podréis imaginar, la respuesta es mucho más complicada según Tynion y Simmonds nos van deleitando con los primeros compases de su serie, así que no desvelaremos nada más para dejaros llegar vírgenes a la obra, pero baste decir que el agente Cole Turner se encontrará con su vida patas arriba tras ser reclutado a la fuerza por El Departamento de la Verdad.

Ya lo hemos dicho en la entrada anterior, pero repetimos: nos encontramos ante uno de los estrenos más potentes de la temporada. Tynion saca todo su potencial en el primer arco de esta obra (que alcanza ya la decena de números en USA) y teje un thriller lleno de intriga y aterrador por momentos en el que no dejamos de esperar a ver cómo inserta en la trama la siguiente teoría conspiranoica. Una obra en la que Martin Simmonds despliega un trabajo brutal de imágenes inquietantes y páginas rozando el expresionismo que convierte una historia siniestra en una auténtica obra de arte de terror.

Gideon Falls, por Jeff Lemire, Andrea Sorrentino y Dave Stewart (Image Comics)

Estuvo en su inicio y vuelve a estar en su final. Desde que Gideon Falls comenzó a publicarse en mayo de 2018 su presencia ha sido constante en las listas de lo mejor del año dentro del panorama comiquero. La unión de Jeff Lemire y Andrea Sorrentino ya hacía prometer, a sabiendas de su buena compenetración en trabajos como Green Arrow o El Viejo Logan, pero la obra de terror que idearon en el seno de Image Comics fue sin duda uno de los picos de sus ya de por sí magníficas carreras. No nos lo inventamos, en 2019 ya estuvieron presentes en los Eisner y se hicieron con un merecidísimo premio a “Mejor serie nueva” que certificó que la serie, editada en nuestro país por Astiberri, era uno de los pelotazos de la temporada. Han pasado dos años desde entonces, y tras la finalización de la serie con su número 27 el pasado mes de diciembre, los profesionales del cómic han visto a bien volver a concederle la nominación a la obra como broche final a una historia magnífica.

En Gideon Falls, Lemire y Sorrentino se ponían los guantes de dar miedo y nos sumergían en la extraña y angustiosa historia de Norton Sinclair, un hombre perturbado desde su niñez tras ser encontrado sin memoria y crecer como un huérfano completamente obsesionado con que en la basura de la ciudad se esconden fragmentos de algún tipo de objeto secreto. A la vez, conocíamos al padre Fred, un párroco con un pasado traumático que llega al apartado pueblo de Gideon Falls para encargarse de la comunidad religiosa del lugar tras la muerte del anterior cura. Ambos hombres se verán asediados por distintos sucesos inexplicables y las siniestras apariciones de un granero negro que parece atraerlos.

No os vamos a engañar, por aquí nos encanta Gideon Falls, solo tenéis que ver nuestras reseñas de los volúmenes uno y dos. La historia creada por Jeff Lemire y Andrea Sorrentino supone un híbrido de bellísima factura, desarrollando una aterradora historia de miedo que poco a poco va coqueteando con la ciencia-ficción. Lemire realiza uno de sus trabajos más inspirados y demuestra una vez más que es capaz de contar cualquier tipo de historia y cualquier tipo de género (aunque por supuesto la vida rural no puede dejar de tener presencia). Por su parte, Andrea Sorrentino es, simplemente, increíble. El peculiar dibujo del italiano coge el guion del canadiense y lo lanza a la estratosfera, con ese estilo cercano al realismo fotográfico que, con un entintado desgastado e imperfecto y el color plano de Dave Stewart le aporta a la obra una presencia inquietante perfecta para darnos escalofríos. El artista además se lanza de cabeza a la experimentación y realiza incontables composiciones de página absolutamente geniales y descabelladas. Debería ser de justicia encontrarlo nominado también a título personal, pero estas cosas son así. Al menos puede congratularse de que su obra se encuentre entre lo más valorado del público comiquero. Nosotros, desde luego, no podemos esperar a ver Primordial, lo nuevo del equipo creativo.

Stillwater, por Chip Zdarsky, Ramón K. Pérez y Mike Spicer (Image Comics/Skybound)

En el pueblo de Stillwater, nadie muere. Y eso, aunque no lo parezca, es un problema. Cuando el joven Daniel recibe una extraña carta que lo conduce hasta esa desconocida y aislada comarca, se ve sumergido en una auténtica pesadilla. Los habitantes de Stillwater temen lo que pudiera sucederles si su secreto saliera a la luz, por lo que los líderes y fuerzas del orden del pueblo tratan de mantenerse lo más incomunicado posible del resto del país y evitar que nadie salga ni entre. Sin embargo, no todos sus ciudadanos están de acuerdo con esta condena en vida, y la llegada del inesperado foráneo podría alterar las cosas dentro de Stillwater.

Así es la premisa de la nueva serie con la que Chip Zdarsky y Ramón K. Pérez se han hecho con el público este año. Stillwater es una obra especial, un relato de terror que, lejos de explotar sus elementos sobrenaturales, se centra por completo en explorar la cara más oscura de las personas sometidas a una situación desconocida. Zdarsky realiza un trabajo inteligente y sosegado, manejando a la perfección el pulso de su historia y desenvolviendo la acción con calma, presentando a su reparto coral pero dejándonos con muchos misterios en la punta de los labios. Por su parte, Pérez realiza un trabajo al nivel de lo que nos tiene acostumbrados, con un manejo fantástico de la tensión que inunda las calles de Stillwater y un trazo inteligente aupado por un maravilloso color de Mike Spicer que le da una exquisita aura siniestra a la obra, de la que hablamos más en detalle en nuestra reciente reseña del primer volumen publicado por ECC.

La obra supone parte del arrollador éxito de Zdarsky en las nominaciones de este año, pues el canadiense no solo ubica esta obra en la categoría, sino que opta por duplicado gracias a su alabada etapa al frente de Daredevil, además de lograr su tercera nominación consecutiva como “Mejor guionista”. Pérez, que también sabe perfectamente lo que es hincharse a premios, se ha ganado también una merecida nominación a “Mejor portadista” gracias a la serie. Sin duda, uno de los estrenos más interesantes del mercado independiente.

Usagi Yojimbo, por Stan Sakai (IDW)

A estas alturas de la vida, ¿qué se puede decir de Usagi Yojimbo que no se haya dicho ya? La serie del conejo samurái es una de las más longevas del cómic independiente norteamericano. Más de doscientos números a sus espaldas, eso sin contar los especiales, miniseries, cruces y hasta libros de ilustraciones, avalan a este personaje surgido de la mente de Stan Sakai en 1984.

Lo cierto es que esta serie ya ha sido nominada más de veinte veces a los Premios Eisner: se llevó cuatro de ellos por el trabajo de rotulista de Stan Sakai, que vuelve a estar nominado este año en dicha categoría; otro como reconocimiento al trabajo del autor, y otro más en la que ahora está nominada, para ser exactos en 1999, con uno de los arcos argumentales mejor valorados de la serie, el conocido como Segadora. Pero es que Stan Sakai se ha llevado premios por todos los lados, desde el propio Japón, donde se le dio el galardón de embajador cultural, hasta en nuestro país.

Por si queda alguien que no lo sepa, digamos que Usagi Yojimbo nos cuenta las andanzas de Miyamoto Usagi, un ronin basado en la figura de Miyamoto Musashi, por el Japón Feudal. Quien se acerque a esta serie desde el principio verá al samurái enfrentándose a pequeñas aventuras, generalmente autoconclusivas pero que, a pesar de su corto tamaño, lograban contar mucho, con temas bastante más profundos de lo que pueda parecer y dejando mucho peso a las tradiciones o mitos de dicho país. Pero según avanza las historias van siendo cada vez más largas, pasando de las pocas páginas a sagas de seis o siete números, y en los que se van desarrollando magníficos personajes secundarios, como Gen o Tomoe, que acabarán por ser muy recurrentes en la serie, dotándola de un carácter regular.

Sin duda Usagi Yojimbo es uno de los grandes imprescindibles del cómic independiente norteamericano que tiene la capacidad de enganchar a públicos muy diversos, contando historias de corte clásico pero capaces de emocionarnos en cada viñeta. Además Stan Sakai ha desarrollado una impresionante narrativa que hace que sintamos el antropomorfismo como algo real.

Tras pasar por diversas editoriales, concretamente Fantagraphics, donde nació, Mirage, donde se unió a las Tortugas Ninja, y Dark Horse, en la que sacó el grueso de su colección, ahora Stan Sakai se ha establecido en IDW, en la cual ha dado una vuelta a la serie al realizarla a color. Parece que esto ha recordado al jurado de los Premios Eisner que Usagi Yojimbo sigue existiendo y está en muy buena forma, por lo que han decidido volver a nominarla. A ver si el conejo, símbolo de honor y suerte en Japón, hace de las suyas y consigue el premio.

La competencia

De las seis nominadas en esta categoría solo una se sale del mercado independiente. Es de Marvel y lo cierto es que tiene muchas papeletas para salir vencedora. Daredevil aparece por segundo año consecutivo como nominada a mejor serie regular, pero también lo hacen su guionista y su dibujante por separado en las categorías referidas a los autores. De Chip Zdarsky ya hemos hablado un poco más arriba, pues repite gracias a Stillwater, y a Marco Checchetto lo hemos mencionado en muchas ocasiones por esta página. No nos lo hemos callado, Daredevil está considerada por estos lares como la mejor serie de la actualidad marvelita, ahora queda por ver, ejem, si el demonio de la Cocina del Infierno se alza con otro Eisner más, que en su vida ya lleva unos cuantos.

Reflexiones

En la categoría de hoy seguimos con el cómic independiente en lo más alto de la tabla. Cinco de seis ni más ni menos, con Image Comics una vez más alardeando de poderío copando las apuestas con cuatro nominadas. Y la verdad es que no podemos ponerle una pega a la lista: todas las opciones son excelentes. Como ya comentamos en la entrada anterior, The Department of Truth es uno de los mejores estrenos del año, y algo parecido podemos decir de la siniestra Stillwater. Por su parte, Gideon Falls cierra su recorrido tras un trabajo maravilloso que ha conquistado a los lectores desde hace dos años, y en el caso de Bitter Root, nadie debería dudar ya de sus opciones teniendo en cuenta que es la que defiende el título. Y qué decir de Usagi Yojimbo, un clásico entre clásicos de esos de los que a veces nos olvidamos en las apuestas porque simplemente nos hemos acostumbrados a tenerlos ahí todos los años. Y sin embargo…

Lo reconocemos, como redacción indie nos escuece, pero no podemos dejar de ver como máxima favorita a la gran etapa de Daredevil que están realizando Chip Zdarsky y Marco Checchetto. La serie estrella de Marvel lleva tiempo pidiendo un premio, y parece que este podría ser su año. No vemos a The Department of Truth haciéndose con este galardón figurando ya como favorita en “Mejor serie nueva”, al igual que no parece que la obra de Zdarsky premiada pudiera ser otra por delante de la del Diablo de Hell’s Kitchen. Puestos a pedir un triunfo indie, nos liamos la manta a la cabeza y abogamos por Bitter Root como ganadora. Sí, probablemente sea la menos conocida. Sí, ya se llevó el premio el año pasado. Pero realmente nos sigue enamorando la obra de Walker, Brown y Greene, su entretenida historia de aventuras sobrenaturales es solo la punta del iceberg de una serie con una exploración finísima de los problemas sociales de Estados Unidos, sin dejar de lado el sentido del humor. Su gran conciencia la haría una perfecta ganadora en estos tiempos que corren, y desde aquí nos alegraría enormemente. Pero eso sí, parece que este año el premio huele a cierto abogado ciego.

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Nacido en 1979 en Avilés y actualmente residiendo en Castro-Urdiales, soy licenciado en Filosofía con Máster en Gestión Cultural, durante un tiempo me dediqué a la crítica musical y ahora me toca con el mundo del cómic, mis dos grandes aficiones. Empecé leyendo en casa de mi primo a finales de los 80, poco después ya me convertí en un comprador compulsivo. Mis comienzos fueron con Daredevil y las colecciones de X-Men pero pronto pasé a Spiderman, Poderes Cósmicos, Vengadores, Image, todo Wildstorm, Vertigo... no hago ascos a ninguna buena historia venga de donde venga.
Madrileño desde 1991, en los estudios me fui por los números mientras en casa me quedaba con las letras. Me crie pidiendo al Círculo de Lectores con mi madre y oyendo a mi padre hablar de Marvel, siempre con una peli de Disney en bucle. Fui niño con Mortadelo, adolescente con Spider-Man y adulto con Garth Ennis. Intento descubrir una cosa nueva cada día, y vivo con la ilusión de guionizar un cómic, escribir un libro y tocar un instrumento, aunque al final suela quedarme viendo vídeos de gatos. En mis otros ratos libres participo en un podcast de cine, pero esa es otra historia.
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