El Asombroso Spiderman Nº74

Por
7
288

Comienzo prometedor, decepcionante conclusión

 

Contiene: Amazing Spider-Man #686-687 y Avenging Spider-Man #08
Guión: Dan Slott
Dibujo: Stefano Caselli y Sean Parsons
Formato: Tomo, 80 páginas.
Precio: 4,25

 

Hace unas semanas comentaba, en una reseña de Spidermen antes de que los viejos tics de Bendis y la demoledora falta de alicientes me sacasen a patadas de la colección, que el Misterio que rondaba sus páginas era plano, aburrido y sin el menor interés. Me lamentaba, al mismo tiempo, de que una dibujante de la talla de Pichelli no tuviese algo más atractivo con lo que trabajar, sobre todo si tenemos en cuenta del potencial del villano a la hora de crear imágenes molonas. Pues bien, es agradable comprobar que hay guionistas que vienen con la lección aprendida y saben sacarle el jugo a los personajes y a los dibujantes, de modo que la sinergia entre unos y otros den lugar a un resultado bonito. Pese a que sea algo más complicado de lo que pueda parecer, no es cuestión de devanarse los sesos, de reinventar la rueda: Slott pone a un Misterio carismático a hacer lo que mejor sabe hacer y la escena se escribe sola. Las líneas del personaje son estupendas y sus “efectos especiales”, desde el escenario a la pelea que tiene lugar, son ilustrados con mucha maña por un Stefano Caselli que continúa haciendo un trabajo excepcional, aunque su Octavius quizá transmita demasiado estatismo. En conjunto se trata de una secuencia que no va a revolucionar los cimientos del género, pero que funciona de maravilla a la hora de definir al villano, de ofrecer algunos momentos de lo más intenso y de plantear la dirección en la que va a ir la conclusión de la saga. Hacerlo es sencillo. Hacerlo bien, no tanto.

Hablando del apartado gráfico, su papel y todo eso: el nuevo traje de Spiderman pierde mucho sin casco. En serio, Peter parece una especie de luchador mejicano, y que a Caselli a veces se le vaya la mano con las expresiones faciales tampoco ayuda. ¿Otro detalle sin aparente importancia pero que acaba molestando a la lectura? La cabeza de Octavius es condenadamente inmensa. Es varias veces más grande que una cabeza normal. Entiendo que esté llena de cables, pero en ocasiones puede resultar hasta cómico imaginar el tamaño del cuerpo para que guarde proporción con la cabeza. Cuando, más adelante, vemos las dimensiones reales del resto del villano, es difícil contener la risa. Contención, señores.

El asalto definitivo a la guarida del villano implica, como no podía ser de otro modo, un combate con los Vengadores controlados mentalmente por Octavius. Un momento… asalto definitivo, combate con los Vengadores… Hasta el Fin del Mundo hacía gala desde las primeras secuencias de varios tópicos no ya del género superheroico, sino de cualquier aventura que implique buenos y malos, pero conforme se acerca el final al lector le invade una molesta sensación de familiaridad. Cuanto más presentes están estas tópicos, más se tuerce la impresión de que estamos ante el fin del mundo, más se diluye la suspensión de incredulidad. ¡No es fácil hacer que los elementos que conforman la familiaridad esperable en una colección como Spiderman no caigan en la clase de convenciones que restan intensidad!

En la anterior reseña de Spiderman apuntaba a que era una buena idea expandir al personaje en la dirección de la ciencia y la tecnología: Slott le da un giro interesante al hacer que sus invenciones se empleen para el mal y durante las últimas páginas de la conclusión plasma con eficacia que Spiderman es algo más que cacharritos. Pero no es el momento de adelantarse, que hay una pelea contra los Vengadores entre manos. El hecho de que los héroes más poderosos de la Tierra estén siendo manipulados por Octavius se utiliza con lógica: por una parte, para el villano todos ellos son bajas perfectamente aceptables -e incluso positivas, ya puestos-, y por otra son mucho más lentos al luchar su mente contra el dominio ejercido, lo que da una posibilidad a nuestros protagonistas. Los emparejamientos tienen, todos ellos, algo interesante que ofrecer, desde los recursos de Misterio al desarrollo de Spiderman como héroe (que implica dominar sus habilidades marciales), pasando por detalles breves pero chulos sobre Thor, el Capitán América y, de nuevo, Misterio. ¡Ah! Y todos tienen un desenlace. Aprende, Vengadores Vs. Patrulla-X.

Y una vez resueltas las tortas, llega el momento de la conclusión. Una conclusión que aspira a ser trepidante y pone todos los medios para que así sea, pero que por otra parte se ve lastrada por una poderosa sensación de predictibilidad: lo que empezó como el canto del cisne de Octavius, con una sensación de amenaza real y el villano al control de todo, a estas alturas transmite la sensación de que esto no van tan en serio como podría parecer, de que no es más que otro plan destinado a fracasar. Hay motivos para sentirse tensos, hay razones para pensar que la amenaza es real… y sin embargo, cuando los héroes se dirigen a su encuentro final con Octavius, la sensación de peligro se diluye en vez de aumentar.

Y entonces Slott, quizá consciente de que el lector avezado se las ve venir, quizá alerta de que los lugares comunes han despojado a la historia de parte de su impacto inicial, nos sacude en la cara con una sorpresa de las potentes, que nos muestra la cara más siniestra del Rino. Es un momento genuinamente doloroso, no solo por las consecuencias sino por cómo se presenta, por la crudeza con la que nos muestra hasta dónde está dispuesto a llegar un villano cuando deja de preocuparse por dinero o poder y pasa a moverse exclusivamente para causar dolor. Por desgracia, esto que funciona tan bien durante un par de páginas saca las vergüenzas del resto del ejemplar y, en definitiva, de la misma conclusión de la saga.

En las últimas páginas los tópicos engordan hasta desarrollar gruesos y rechonchos dedos con los que nos sacuden una tremenda bofetada. Llega un punto en el que podemos señalar las viñetas en las que Hasta el Fin del Mundo hace añicos cualquier suspensión de incredulidad, en la que se vuelve predecible, hasta un poco estúpida si lo analizas con un mínimo de profundidad. ¿Era necesario meterse hasta las rodillas en tópicos de James Bond? ¿Pretende hacernos creer que un hombre del intelecto de Octavius ha dejado semejante agujero en su plan? ¿Es consciente del poco respeto que parece tenerse a sí misma con una conclusión tan torpe? Rino demuestra en una página mucha más iniciativa y mala leche de la que ha demostrado el Doctor Octopus no ya en el desenlace de la saga, sino en los dos últimos ejemplares. Y eso, se mire como se mire, no puede ser bueno. Rino resulta peligroso, amenazador, cruel, implacable, desesperado. El Doctor Octopus de la conclusión resulta… ¿torpe?, ¿tópico hasta lo ridículo?, ¿un poco tonto, por no pesar en un agujero tan evidente en su plan? Llamadme clásico, pero me gustan los cómics en los que el villano principal es más amenazador que el secundario.

Doblar las apuestas es arriesgado. Que tu primer movimiento sea poner una montaña de fichas sobre el tapete lo es aún más. Slott abrió Hasta el Fin del Mundo poniendo la amenaza al rojo vivo (¿veis lo que he hecho?, ¡un chiste sobre calentar la Tierra y “al rojo vivo!, ¡jajaja!, ¡ja, ja…! Ja… Ugh…) y tejiendo un tapiz en el que todo parecía estar encajado para poner al héroe en un brete del que no podría salir. Dando a entender que, independientemente del desenlace, habría consecuencias. Y al final… ¿qué tenemos? Consecuencias… bueno, una consecuencia. Grave, desde luego, pero las hemos visto mucho peores. Todo lo demás ha quedado en agua de borrajas. En promesas sin cumplir. En expectativas que los dos últimos ejemplares se han ocupado de deshacer a golpe de tópico, de lanzarnos pista tras pista para que tuviésemos bien claro que lo que parecía una historia prometedora iba a concluir como un relato del montón. Una auténtica lástima. Del número de epílogo poco hay que decir: es uno de esos ejemplares que no aportan nada, que cuentan una historia inane retrospectiva que ni refuerza el drama ni contribuye en medida alguna.

El dibujo de Caselli es tan espectacular y potente como siempre, aunque no está exento de problemas. Las expresiones faciales forzadas, el casco ridículo de Spiderman, la cabeza de Octavius… Por otra parte, podría narrar mucho mejor las escenas de lucha en vez de limitarse a poner fotogramas sueltos uno detrás de otro. Es extraordinariamente detallista, domina muy bien las perspectivas y la anatomía -salvo la ya mencionada cabeza de Octavius- y cada una de sus páginas rebosa contenido. Es un espectáculo visual, muy atractivo, pero convendría que trabajase en concatenar mejor las secuencias de combate.

7 Comments
Antiguos
Recientes
Inline Feedbacks
View all comments
El Asombroso Espaiderman
El Asombroso Espaiderman
Lector
29 diciembre, 2012 11:01

Si el primer número de Hasta el fin del mundo me gusto, este ya no tanto. Tópicos por doquier, aunque algunas batallas están muy bien solucionadas (la de Thor). Y bueno, la batalla Ock-Spidey… Decepcionante.
Y el número de Avenging… Ni frío ni calor. Uno de esos números que intentan hacer que el lector empalice con el personaje muerto y se apene.
Y si, estoy criticando a Slott.

mele
mele
Lector
29 diciembre, 2012 11:46

 Paso de meterme en la otra entrada de Spiderman a opinar, la del numero 700, que ya veo que está al rojo vivo, pero sobre esta que si he leído puedo opinar, y no puedo estar mas de acuerdo con la reseña, el primer numero prometía mucho y luego se ha resuelto de una forma un poco pluff.

Por otro lado, el traje de Spidey no puede ser mas feo…

Khonshu
Khonshu
Lector
29 diciembre, 2012 12:22

 Creo que la crítica ha sido casi unánime con esta saga: ha dejado una sensación un poco de chasco porque todo el mundo se había creado unas expectativas tremendas de que iba a ser la saga de Octopus definitiva y al final ha sido un plan maquiavélico del montón. Pero en este caso sí que es culpa del guionista más que del lector, porque sin duda Slott había alimentado esas exageradas expectativas.

Al final esto hay que verlo simplemente como el punto intermedio entre el nº 600 y el 700. Decae un poco en emoción con respecto al inicio de la saga, pero siguen siendo cómics muy entretenidos y pasan cosas realmente interesantes.

Y ciertamente el momento Rhino es lo mejor. Desde El Desafío los villanos de Spiderman han recibido un tratamiento de lujo, pero sin duda quien más ha ganado es el Rhino, que ha pasado de ser un forzudo tontorrón a un personaje bastante inquietante.

Aviso de Spoiler

Las dos últimas viñetas de esta página me parecieron espeluznantes.

Damián González
Damián González
Lector
29 diciembre, 2012 13:49

 Si ya el comienzo me dejó frio el final me acabó de congelar, osea lo veia todo muy forzado incluyendo la muerte de marta… 

PhoenixFive
PhoenixFive
Lector
29 diciembre, 2012 15:26

 Forzadisimo lo de Sable de Plata empieza bien la saga termina siendo un fiasco entretenidopero fiasco al fin es SPIDERMAN por Dios asi como ya era necesario que se fuera Bendis (a mi si me gusto lo que hizo con los Avengers) creo que Slott muestra sintomas de cansancio escribe cosas que apelan a la nostalgia del lector con recursos sumamente baratos

BLUNTMAN
BLUNTMAN
Lector
29 diciembre, 2012 19:39

 Pues si este os ha parecido forzado y malo no os leiais el segundo tomo del Caballero Luna (Actos y Consecuencias) !!madre del amor hermoso, no hay por donde cogerlo¡¡ XP (si, ya se que no tiene na que ver con esto, pero tenia que decirlo en algún sitio….)

JohnDoe
JohnDoe
Lector
30 diciembre, 2012 15:35

 Hola.

Sólo quiero añadir que, en mi opinión y a pesar de algunas historias algo flojas, Dan Slott es lo mejor que le ha pasado al trepamuros en muchos años, como reflejo en mi web de reseñas http://cronicasfrikis.blogspot.com.es/2012/12/el-asombroso-spiderman-74-hasta-el-fin.html 

Además, el viernes leí en ABC (diario “objetivo”, como destacaba Torrente), que el doctor Octopus tiene mucha guerra que dar todavía. Según esta noticia http://www.abc.es/cultura/libros/20121228/abci-spiderman-villanos-201212280116.html matarán a Spiderman y será poseído por el espíritu de Octopus. La cosa promete.